martes, 28 de febrero de 2017

Texxcoco perfilan un cautivador viaje hacia los límites de la psique con los sensacionales discos “Blu” y “Psychonaut”

Portada mini Lp
En la exploración sistemática de los estados no ordinarios de conciencia, la música se manifiesta como medio indispensable para facilitar un viaje interno a los límites de la psique con resultados satisfactorios, a ser posible con billete de vuelta incluido, ya sea con o sin substancias alucinógenas de por medio. Texxcoco son una joven banda formada en 2015 que acaban de editar un par de discos con el sello almeriense Clifford records con los títulos de “Blu” ( Cd-ep, febrero de 2016) y “Psychonaut” (Mini-lp, diciembre de 2016). Un total de 11 fascinantes canciones en las que ponen de manifiesto no solo su gran talante para aprehender maneras y formas de los ritos “chamánicos” que emparentan el rock and roll, con el punk, el grunge y el indie más inconformista, sino también una descomunal creatividad que les permite  expresarse con una voz propia que evoluciona a pasos agigantados no de año en año, sino casi de semana en semana. Justo en este mismo instante que escribimos está reseña, dispuesta a resumirte todo lo que tienen de especial este grupo, los Texxcoco se encuentran ya delimitando su nuevo sonido, que a buen seguro superará, aún más si cabe,  el que ha sido uno de los debuts musicales más explosivos y deslumbrantes de todas cuantas escenas “underground” hayamos conocido protagonizadas por “psiconautas” buscando respuestas a muchas preguntas vitales.    
   
Trayectoria    


Foto de Leonardo Segovia. Edición tipográfica por Poring Poi
Texxcoco es un trio que procede de Las Palmas de Gran Canaria formado por músicos jóvenes, como Adriana Moscoso a la guitarra, voz y composición; Joshua Delgado al bajo; Cristian Muñoz a la batería; y Héctor Pérez a la guitarra.  La banda se crea a finales de 2015, por los tres primeros, allá por el mes de octubre. En noviembre graban el primer Ep con el título de “Blu”. Un trabajo que  nace como maqueta con Wiener records y se edita en vinilo en febrero de 2016 con Clifford records. En diciembre de 2015 ganan el certamen Capital Sonora convocado por el Gobierno de Canarias. En marzo de 2016 se añade a la formación Héctor y, entre mayo y junio, graban su segunda entrega discográfica que se edita en mini-Lp en diciembre de 2016 también por Clifford. El nombre de la banda es una mezcla de Texas y México. Realmente existe una población llamada Texcoco situada en el estado de México de la República mexicana. Además, la capital del imperio azteca, Tenochtitlán, fue fundada a principios del siglo XIV sobre las aguas del lago de Texcoco. Por su parte, ellos añaden esa x para reforzar su sonoridad. 

Portada Ep
Ambos discos están grabados en This Grace estudios de las Palmas con Mariano Gracia (Myairport, Vicious soul…). El artwork de “Blue” es de Clara Maseda, artista, arquitecta, de las Palmas,  y el del mini Lp de Pablo Alberto Pérez, artista también de la capital canaria.   Actualmente, los Texxcoco residen en Madrid desde septiembre de 2016 y están preparando nuevo material.

Las canciones 

El Ep “Blu” se abre con “Fire”, tema con original arranque a base de suculento riff de guitarra respaldado por una no menos descomunal sección rítmica. Se suma la magnífica voz de la cantante que aporta sugerentes fraseos entre andanadas de guitarras, momentos instrumentales oscuros y gritos salvajes. En la misma cara A, está “La Nueva”, canción de pop agridulce con esenciales guitarras, incluido un momento solista tan minimalista como efectivo, más esa magnífica voz principal dialogando con inestimable fuerza persuasiva, entre golpes certeros de percusión, descargando sobre el estribillo dosis energéticas fascinantes a medio camino entre el punk y el indie más aguerrido.  
Texxcoco. Foto de su facebook.
Ya en la B oímos “Green Stranger”, sensacional corte que hereda de los noventa esos asfixiantes parámetros vitales de bajo y guitarra retándose a muerte, midiendo los tempos de forma desbordante gracias a una batería perseverante. Recursos que transforman a su antojo para crear un universo propio de pop atrevido y rock sensual que te envuelve en una espiral de sensaciones electrizantes sin desperdicio alguno.   Cierra el disco “I Wanna Let You Down”, otra maravilla con arreglos absorbentes a base de voz alucinante dando forma literal a las contundentes líneas sonoras que generan la guitarra, el bajo y la batería con una complicidad pasmosa. Canciones hechas para el directo que, en este disco, suenan igual de rotundas y convincentes.    

Por lo que respecta a “Psychonaut”, el mini Lp se inicia con “Sunset Eyes”. En este caso empiezan con sonoridades al límite diseñadas por esas, ya dos, guitarras que generan lamentos que desembocan en una rápida ejecución de rock and roll divertido, contundente, que invita al baile y a sudar en las primeras filas de sus aclamados conciertos. Aportan un buen solo de guitarra y la voz solista sigue siendo uno de sus principales activos.   Le sigue “Larry”, tema de salvaje rock and roll en el que manifestan una destreza especial para conjugar melodía con recursos instrumentales fieros, con descargas de guitarras, bajo muy consistente, y batería atenta a cambios sorprendentes con una solidez muy destacable, incluidos “rallentandos” oscuros que nos trasportan a enigmáticos momentos “pixielados” dispuestos a su conmovedor antojo.     

Foto: Leonardo Segovia
A continuación nos ofrecen “Johnny”, tema que surge de secuencias interestelares a las que se suma un fascinante ritmo de bajo y batería dando forma a este espectacular medio tiempo. Su  cantante se recrea, una vez más, en las palabras que conforman un discurso emotivo, arropada por distorsiones y riffs antológicos. Aportan un afilado solo de guitarra que despierta  los sentidos entre voces ciertamente lisérgicas. Cierra la cara A “Pepper”, otra exhibición de talento para construir canciones cautivadoras con riffs punzantes que se repiten con destreza a lo largo de una canción de ritmo marcado e insinuante voz que estalla de forma inesperada mientras se crece entre arreglos cáusticos con resultados admirables.     

Texxcoco. Foto: Leonardo Sego
Ya en la B escuchamos “Eternal Wrong”, canción  generada por un juego constante de guitarras poderosas que tejen momentos incisivos con los que envuelven a la soberbia voz principal en auténtico estado de gracia. Bajo y batería aportan una construcción rítmica sensacional con la que completan una canción impecable en todos los sentidos. A continuación nos sorprenden con “Eleventh” y sus arpegios corrosivos que nos trasportan directos a esa andanada punk que constituyen mediante guitarras desbocadas. De este modo dan vida a una canción espeluznante en la que experimentan con cambios rítmicos  más alocados solos de guitarra. Finaliza el disco con “Cinnamon”, mediante esa calma aparente inicial que acompaña a la voz y que va creciendo con una enorme belleza sonora para explotar en su máximo esplendor en otro tema estremecedor, cargado de referentes pero al margen de cualquier copia y lejos, muy lejos de simples homenajes, con el propósito conseguido de dar forma a un viaje muy original y propio.       

Reflexión final 

Foto: vi-Twins
La lista de “psiconautas” famosos de la historia de la humanidad es ciertamente tan larga como fructífera. Son muchos los navegantes de la conciencia,  ilustres literatos, pintores, psicólogos, neurólogos, etc que la cultura dominante reverencia pasando, casi por alto, que consumieron drogas varias durante su memorable etapa creativa. Otra cosa bien distinta son aquellos que se cuelgan guitarras, “vociferan” y “aporrean” baterías a un volumen altísimo: esos jóvenes que, para los mass media y el orden establecido, no van a pasar de meros drogadictos, las tomen o no.  Al margen de la decisión personal de recurrir a  sustancias psicodélicas para facilitar los viajes de la mente, reivindicamos la música como medio para generar estados de ánimo, y de paso fomentar situaciones propicias para la indispensable comunicación. 

Foto: Leonardo Segovia
Texxcoco nos demuestra que, al límite de la psique, se puede acceder con una facilidad pasmosa oyendo con detenimiento canciones tan enriquecedores y vibrantes como las que nos ofrecen en sus dos discos editados en 2016 en la siempre sorprendente Clifford records.  Al igual que muchos “psiconautas” que han estudiado los usos sagrados y curativos de la etnobotánica mexicana,  este grupo de origen canario han iniciado otro viaje que, por el momento, les ha llevado de las Palmas a Madrid, ciudad desde donde tienen previsto seguir perfilando una obra propia que se nos antoja ya memorable para, al menos, elevar a ciertos grados la conciencia cultural de nuestra actual escena musical.    

Nota: Puedes oir y comprar los discos en el bandcamp de Clifford Records entrando en "Blu" o "Psychonaut" 

Muere el pianista de jazz, Fumio Karashima


Fumio Karashima
Fumio Karashima nació el Oita (Japón) el 9 de marzo de 1948 y falleció en Tokio (Japón) el 24 de febrero de 2017 a consecuencia del cáncer. Fue uno de los grandes pianistas de jazz de su país, reconocido mundialmente tanto por su obra a su nombre como por sus colaboraciones con Elvin Jones de cuya banda formó parte en los ochenta. También tocó con otros tres grandes bateristas como son George Ohtsuka,  Tony Williams y Jack DeJohnette.  

Empezó muy joven a tocar el piano con su padre que era profesor de este instrumento en la universidad de Kyushu donde también estudió Fumio. En los setenta residió en Nueva York y a mediados de la década volvió a Japón. En 1975 se unió a la banda del baterista George Ohtsuka y en 1980 a la Jazz Machine del baterista Elvin Jones con quien tocó durante los próximos años grabando varios discos en directo como “Live At Pin Inn” (1985). 

Fumio Karashima


En 1976 sacó un disco a su nombre llamado “Piranha”. Le siguieron otros trabajos como “Hot Islands” (1979), “Sho” (1980), “Child In The Wind” (1981), “Autumn In New York” (1985), o “Étranger” ‎(1986). Con formación de trío sacó también los trabajos discográficos "Gathering" (1976) o "Landscape" (1977). Dirigió un quinteto de 1988 a 1991, realizando varias giras y grabando gran cantidad de discos destacando álbumes como  "Great Time" (2006) con el baterista Jack DeJohnette o  "Moon River" (2008). También  tocó en los noventa con el baterista Tony Williams, el cuarto de los grandes bateristas con los que compartió estudio y escenario. En 2005 ganó el 31º Premio Nanri Fumio. 

Documento sonoro: 

"Landscape" (1977) con el trío de Fumio Harashima.
 


domingo, 26 de febrero de 2017

Fallece el compositor y cantante de R&B, Leon Ware

Leon Ware nació el 16 de febrero de 1940 en Detroit, Michigan y falleció el 23 de febrero de 2017. Músico, cantante y compositor de R&B, Ware fue muy  conocido por crear éxitos para otros artistas como Michael Jackson, Quincy Jones, Maxwell, Minnie Riperton o Marvin Gaye, en especial en el álbum “I Want You” (1976) del que es coautor. En realidad son las demos del que tenía que ser su segundo disco tras sacar uno de título homónimo en 1972. Las cedió a Marvin Gaye, y sacó otro álbum en 1976 que no fue promocionado convenientemente.  

Comenzó su carrera como compositor en 1967 y coescribió con Ivy Hunter y Steve Bowden para The Isley Brothers "Got to Have You Back". En 1971, Leon colaboraría con Ike & Tina Turner, coescribiendo seis canciones en su álbum “Nuff Said”. El álbum alcanzó el top 40 de las listas de R & B y también apareció en las listas de éxitos. Más tarde, Ware comenzó a colaborar con Arthur "T-Boy" Ross, hermano menor de Diana Ross. Una de las canciones que escribieron "I Wanna Be Where You Are" fue grabada por Michael Jackson para su álbum, “Got To Be There”. El single consiguió un gran éxito en 1972. De este modo le contrata United Artists, lanzando su álbum de debut homónimo.

Ware escribió para numerosos artistas durante este período, incluyendo Donny Hathaway y The Miracles. En 1974, Quincy Jones contrató a Ware como compositor e intérprete de dos canciones del álbum “Body Heat”. La canción, "If I Ever Lose This Heaven", alcanzó las listas de R & B en septiembre de ese año. Ware trabajó con Minnie Riperton en el álbum de Jones y colaboró ​​de nuevo en el álbum de Riperton, “Adventures in Paradise”, componiendo el éxito de Riperton, "Inside My Love". Ware y T-Boy Ross trabajaron en demos para el segundo álbum de Ware,  que publicará en Motown Records. Una de las grabaciones "I Want You", fue escuchada por Berry Gordy, quien decidió que la canción sería buena para Marvin Gaye. Gaye escuchó las otras demos y decidió grabar gran parte de ellas en lo que sería su próximo álbum, “I Want You”.

Tras ceder el material para el álbum de Gaye, Ware comenzó de nuevo en solitario para Motown. El resultado sería su segundo álbum, “Musical Massage” que salió en 1976. No fue bien promocionado y consiguió poco éxito. Ware produjo el álbum “Shadows In The Street” para  Shadow, que fue lanzado en 1981, también compuso para Teena Marie, Jeffrey Osborne, Loose Ends, James Ingram, Melissa Manchester, Krystol, Bobby Womack y Lulu, coescribiendo el "Independence" de 1993. Por otra parte, Ware ayudó a producir el álbum de debut de Maxwell, “Maxwell's Urban Hang Suite” (1996), considerado uno de los álbumes de referencia del llamado neo-soul.  Además el hip hop llevó todo su trabajo anterior al éxito mediante covers y samplers.


Desde 2009, Ware se recuperaba del cáncer de próstata que padecía. 

Documento sonoro:

Leon Ware y su primer disco, con el trema "What's your world" (1972). 



Leon Ware y "Boddy Heat" (1976) 




Fallece el pianista de jazz, Horace Parlan

Horace Parlan 
Horace Parlan nació en Pittsburgh, el 19 de enero de 1931, y falleció en Korsør, Dinamarca el  23 de febrero de 2017. Pianista de jazz, encuadrad en el hard bop, grabó varios discos a su nombre y colaboró con otros grandes como Charlie Mingus, Lou Donaldson, Dexter Gordon, Roland Kirk, Archie Shepp, o Stanley Turrentine, entre otros. En su forma de tocar influyeron y mucho sus raíces de R&B. También desarrolló una gran técnica tras padecer la polio que paralizó parcialmente la parte derecha de su cuerpo.

Horace Parlan 


Horace Parlan comenzó muy joven a estudiar piano. Contrajo la poliomelitis y la parte derecha del cuerpo quedó afectada. Siguió con los estudios con los profesores Mary Alston y Wyatt Ruther, llegando a desarrollar una técnica sensacional con la mano izquierda llevando a cabo igualmente frases altamente rítmicas con la derecha. En los cincuenta se inició tocando con bandas de R&B  y tras colaborar puntualmente en Washington con Sonny Stitt, en 1957 se unió a la banda de Charles Mingus con quien estuvo un par de años. En esa época se trasladó a Nueva York. A primeros de los sesenta trabajó con Booker Ervin, y 1962 estuvo en el quinteto de Eddie Davis y Johnny Griffin. De 1963 a 1966 tocó con Rahsaan Roland Kirk, y durante toda la década de los sesenta sacó varios discos con  Blue Note Records. Destacan “Movin' & Groovin' (1960), “Us Three” (1960), “Speakin' My Piece” (1960), “Headin' South” (1960), “On the Spur of the Moment” (1961), “Up & Down” (1961) o “Happy Frame of Mind” (1963).

Horace Parlan 
En los setenta, debido al auge que experimenta el jazz en los países nórdicos, se trasladó a Copenhague y graba varios discos con Steeplechase Records, ya fuera con músicos locales o americanos residentes como él en Dinamarca de la talla de Dexter Gordon o Archie Shepp. A mencionar discos como “Arrival” (1974), “No Blues” (1975), “Frank-ly Speaking” (1977), “Goin' Home” (1977), “Trouble in Mind” (con Archie Shepp) (1977), “Blue Parlan” (1978), “Hi-Fly” (1978), “Musically Yours” (1979), o “The Maestro” (1979). Destacan asimismo los dúos con el saxofonista Archie Shepp, incluido el disco “Goin' Home” (1977), con detalles de música góspel.
Se establecería en el municipio de Rude, Zealand. En 1974 giró por Africa con Hal Singer. Ya en los ochenta grabó con Red Mitchell, Frank Foster y Michal Urbaniak. A mencionar trabajos como “Pannonica” (Enja Records|Enja, 1981), o siguiendo con Steeplechase: “Like Someone in Love” (1983), “Glad I Found You” (1984) o “Little Esther (Black Saint/Soul Note|Soul Note, 1987).

En el año 2000 recibió el Ben Webster Prize otorgado por la fundación de Ben Webster. 


Documento sonoro: 

"Us Three" (1960) del Horace Parlan Trio con George Tucker al contrabajo y Al Harewood a la batería. 


jueves, 23 de febrero de 2017

Fallece Dave Yorko, guitarrista de Johnny & the Hurricanes

Dave Yorko
Nacido en Rossford, Ohio, David Yorko tocó la guitarra con Johnny & the Hurricanes grabando temas conocidos como “Red River Rock” y “Beatnik Fly”. Falleció el 17 de febrero de 2017 a los 73 años, tras padecer un enfisema pulmonar, en Heartland of Waterville (Ohio). Johnny & the Hurricanes ya habían conseguido un éxito en 1959 llamado “Crossfire” cuando Yorko dejó la escuela para unirse a ellos a los 17 años. Tocaron por todos los Estados Unidos y se hicieron muy populares en el programa de Dick Clark, American Bandstand. Sus amigos dicen de él que no fue un músico típico a la búsqueda de fama y riqueza. Cuando se cansó de estar en la carretera, se procuró una vida más normal. Tocaba porque le gustaba y cuando tuvo suficiente, se acabó y dejó a los Hurricanes.  

Aprendió a tocar la guitarra con Elmer Sanders en Toledo y en toda su vida llegó a reunir más de 300. Los Hurricanes, banda de rock and roll instrumental, se crearon en 1959 en Toledo por el saxofonista Johnny Paris.  El resto de componentes fueron Paul Tesluk al Hammond,  Dave Yorko a la guitarra, Lionel "Butch" Mattice al bajo, y Bill "Little Bo" Savich a la batería. 

Johnny & The Hurricanes
El primer single que grabó Yorko con ellos fue “Red River Rock”, una de las canciones más exitosas del grupo llegando al quinto puesto del Hot 100 y R&B Singles a mitad de 1959. La canción vendió más de un millón de copias y alcanzó el número 3 en Gran Bretaña. A principios de 1961 la banda colocó nueve singles en el Hot 100.  En un país segregado racialmente, Yorko y sus  compañeros de banda Paul Tesluk y Lionel “Butch” Mattice preferían la compañía de músicos negros con los que se lo pasaban mucho mejor. 

Johnny & The Hurricanes
Tras abandonar a los Hurricanes, volvió a Rossford y formó parte de varias bandas locales como  BG Ramblers, Kay Yeager and the Dominoes, Dave and the Orbits, The Fascinators con  Mattice y  Tesluk, y The Downtowners. 

Desde 1967 a 1997 trabajó para la Libbey Owens Ford Glass Company. Tras dejar la música a nivel profesional, Yorko tocó dos veces en público, ambas a principios de los años 2000: una reunión de Johnny & the Hurricanes y un evento para celebrar la renovación del Teatro  Maumee Inddor, (Ohio). 

Documento sonoro: 

El gran éxito de Johhny & Ther Hurricanes, "Red River Rock". 

  


F.A.N.T.A se las ingenia para sonar mejor y “Más rápido!” con identidad propia e inmejorable rol “ramoniano”

Portada.
De modo muy esquemático, suele asociarse al trovador con el autor, y al juglar con el intérprete. Si hablamos de punk rock, ambos roles coinciden en una sola banda, los Ramones. Desde su creación a mediados de los setenta hasta su disolución en los noventa, este grupo neoyorquino, de imprescindible referencia, ha sido reverenciado, copiado, manoseado, elogiado y adaptado a las necesidades propias de proyectos posteriores que se adaptan a sus directrices creativas, con más o menos fortuna, pero siempre con la irreprochable ilusión de perpetuar el legado de tan fundamental combo, al margen del ingente negocio que aún genera su  “memorabilia” así como de ciertos homenajes de dudosa credibilidad. Los Ramones son incluso el grupo que más canciones atesora con alusiones directas a su nombre, el de sus componentes, y en general a su memoria. Entre esos homenajes puntuales, destaca una canción reciente compuesta por el grupo F.A.N.T.A con el título de  "Nunca vi en directo a los Ramones”.  Se incluye en su sexto disco, titulado de forma genérica como  “¡Más rápido!”, editado a principios de 2017 en vinilo por Rufus recordings y Monster zero records quien también lo saca en Cd con Rumble records, y Waterslide records. Contiene  diecisiete canciones, a cuál más imaginativa, que nos transmiten lo  mejor de su talante creativo e interpretativo mediante una indudable identidad propia que aporta originalidad al  rol de marcado carácter “ramoniano”. 

Trayectoria 

Gabi, Beto, Oscar F.A.N.T.A. Foto: Deivid Tutusaus.
F.A.N.T.A. se forma en el año 1999 en Santa Coloma de Gramenet "Santako" (Barcelona) por Noe (bajo), Beto (batería) y Oscar (guitarra). Influenciados por los Ramones, graban su primera maqueta con el título de “Quiero ser tu Johnny Ramone”. En 2001 sacan tres demos más con los títulos de “Mi chica salió de la morgue”, “Operción Bikini” y “He creado un Ramone”. Al año siguiente, 2002, la bajista Noe deja el grupo y es substituida por Gabi. Graban otra maqueta “Solo quedamos tu y yo” previa a su primer álbum de 2003 titulado “Vacaciones en marte” primera referencia del sello 'Música para Top'. Cabe destacar que fue producido por Joaquín Rodríguez, bajista de Los Nikis y Los Acusicas. Entre tantas canciones memorables, podemos citar temas como “Berlín”, “Manicomio”, “Mi novia fue actriz porno”, “Solo quiero”, “Vacaciones en Marte”, “No muerto” o “La chica del metro”. Contaron también con la colaboración de Baby Horror más Nacho y Mauro Canut quienes les regalan una canción titulada “Si yo soy un robot”.

F.A.N.T.A en sus inicios. 1998
En 2005 saldría su segundo álbum titulado "Nada volverá a ser como antes” con grandes temas como “Bruce Lee”, “Soy un idiota”, “Bazar Oriental”,  “Yo quiero ser un Zombi”, “Halloween”, entre otras, también con el sello 'Música para Top' producido, en este caso, por Pelayo de los DDT. El grupo también participa en el homenaje a los Nikis “10 años en Sing Sing”  o en el de los castellonenses Depressing Claim titulado "Radio Surf Resintonizado".  Su música se incluye en recopilatorios como ¨Viva el Pop¨ de Subterfuge records o en el Bublegum World Compilation. En 2007 vería la luz “El Chico con Rayos X en los Ojos” con temas como el que le da título, más “Iker Jiménez”,  “Adicto a tu fotolog”, “Cambio climático”,  “Mi coche fúnebre”, “Ya no quieres verme más”, “2084 Planeta Tierra”, o “Cómics de Marvel”. En 2009 publican el split ¨Now I Wanna Sniff...Some Sun¨(Rumble Records) compartido con los finlandeses Blitzkrieg Boys. En 2010 sale su álbum titulado “Está escrito en tu mano” con canciones como “Código azul”, “Metas Volantes”,  “Este invierno va a ser largo”, “Hombre lobo en la Barceloneta”, “Pegado a ti”,  o “Yo maté a miss mundo”, entre otras perlas sin desperdicio alguno que figuran en el catálogo del mejor punk pop internacional.  Un año más tarde, sacan cuatro canciones nuevas en el split compartido ¨Bcn Punk Rock Sounds¨ (Picnic Records).

Uno de los primeros ensayos con Gabi al bajo
En 2013 veía la luz un nuevo álbum titulado “Así no vamos a ninguna parte”, editado en vinilo por Rufus Recordings con un tema más, y en Cd por Rumble Records con distribución en el Japón a cargo de Waterslide Records. Puedes leer uan extensa reseña del álbum entrando aquí en el Magic Pop.  En 2013 ve la luz un Split con Bit Of, Rivelles, y Estupas, con el título homenaje de  “Hey Kids! Pi Pop Sicles” (Rumble records). 

Su nuevo trabajo “¡Más Rápido!” ha sido grabado en los Gabba Studios (Santa Coloma de Gramenet) durante los meses de febrero y abril de 2016. Producido, mezclado y masterizado por Oscar F.A.N.T.A., todas las canciones son originales. Javier y Eva Pelayo han colaborado en los teclados y efectos en los temas "Una vida normal", "Te lo advertí", y Tablakamon I" (El Dios de los surfetas). En eta última canción ha puesto voces Joaquin Rodriguez. 

Lp de F.A.N.T.A.
Por lo que respecta a la magnífica ilustración de la portada, entre acciones bélicas, carreras de motos, platillos volantes, y dinosaurios, es obra de Carme Morgendoffer. Ivan Castro se ha encargado del diseño. La foto de la contraportada es de Deivid Tutusaus y la foto en directo de la hoja interior es de Joaquin Rodríguez. En la mencionada hojas se pueden leer las letras de las canciones. Se incluñia con las primeras copias del vinilo una postal con una foto de grupo. Por último destacar que el álbum está dedicado en la memoria de Paco Rufus y Luquero DDT.

Las canciones 

Oscar
El disco se abre con “Fatal” mediante ese arranque cautivador de acordes grandiosos de guitarra entre ritmos muy bien perfilados por bajo y batería que nos rescatan del vacío sentimental y nos ensalzan el ánimo con un conmovedor estribillo. “Yo no te he olvidado, para mí todo sigue fatal… por qué te fuiste, por qué no volviste?”. Le sigue “Nunca vi en directo a los Ramones”. Tema que nos atrapa ya desde ese descomunal inicio de bajo y por su ritmo acelerado tan bien mantenido.  “Ya lo sé, tú eres mucho más punk rocker. Mírame, me ganas en aspecto y pose”. No vieron a los Ramones en el Zeleste de Barcelona pero sí a los Queers. Incluyen un potente  solo de guitarra de pocos pero suficientes y alocados compases.   

Le sigue la demoledora “Turista en Hiroshima”, canción con otra magnífica melodía que nos pone en alerta y nos despierta los sentidos con un entusiasmo irreductible. Tras cometer un homicidio, “me fui con tus ahorros, me ocultaré en Manila, seré un monje en Nepal, turista en Hiroshima, o un nuevo rico en Kurdistán…Jamás me encontrarán. ¡Cabalgaré mil olas en Hawaii!”. Y hablando de cadáveres, el de ese “Amor en descomposición”: curiosa forma de describir una historia de desamor. “Hay algo que apesta… no es una rata, no son las cloacas, tampoco son mis pies, es insoportable, es desagradable, los dos sabemos lo que es… es nuestro amor en plena descomposición”. 

Gabi
“Te lo adverti” es el título del siguiente corte en el que nos hablan de ese chico que acumula mucha rabia dentro de sí.  “Aunque ponga buena cara, suelo mentir. Hoy salgo en las noticias, hoy nadie se explica que un chico como yo hiciera algo así. Mi foto en los diarios, mi cuerpo acribillado. No te sorprendas… ¡ya te lo advertí!”. Aquí la guitarra comparte protagonismo con los teclados, arropado por una sólida base rítmica. En “T.O.C.” vuelven a echar mano de ese descomunal bajo que arremete con poderío. “Tengo un trastorno obsesivo ¡compulsivo!... como Joey Ramone”, nos cuentan. Secuencias de guitarra bravía y ritmos, que nos trastornan de forma compulsiva, nos llevan hasta “La línea Maginot”, inalterable como los arreglos de esta gran banda, o como ese amor “impenetrable, inalcanzable” ante el que gastamos toda “la munición” hasta firmar nuestra rendición. Por suerte, nos queda la posibilidad de: “Coge una Ouija y a dos amigas más. No perdáis tiempo, buscadme en el más allá. Me siento solo, aquí está oscuro. Hacedme regresar ¡de entre los muertos!”. “Búscame en el más allá”, que así se titula el tema, nos dice que “sabrás que estoy presente por la señal que voy a darte en el radiocasete: Skulls de los Misfits sonará”. 

Beto
Cierra la primera cara “El pozo de la chica muerta”, otra exhibición de talento compositivo así como  de combinación rítmica y melódica, con estribillo conmovedor y letras tan políticamente incorrectas como ésta: “Llevo un dineral gastado en el pozo de la chica muerta donde los enamorados prueban suerte con sus monedas”, nos cuentan,  “Y aguantaré otro mes y si no se cumplen (los deseos), pues iré a buscarte ¡y allí te arrojaré!”. Sea cual sea el final de esta historia amorosa, parafraseando la canción, queda claro que al menos “por ahora”, con tamaña cara A, hemos tenido suerte con un disco tan deslumbrante como éste.    

La Cara B arranca con “Mientras duermes”, canción que nos advierte de un comportamiento demente en aquél que nos observa “esa sensación de paz que das…” mientras le asaltan “pensamientos homicidas que no entiende”. Tempos ágiles y juegos melódicos rabiosos nos invitan a seguir degustando el disco con esa maravilla de temazo que es “Una vida normal”, quizá el mejor de los cortes del disco.  “Basta ya de excursiones nocturnas al cementerio. No más espiritismos, ni nada de ocultismos. Yo quiero tener una vida normal”.  Con un maravilloso estribillo luminoso, añaden efectos paranormales con los que nos invitan a enloquecer con este memorable corte en el que citan a Santiago Camacho, colaborador del programa "Cuarto Milenio".  

F.A.N.T.A en directo. Foto: Joaquin Rodríguez
“Colecciono monstruos”, siguiente canción, es una salvajada rítmica con todas sus consecuencias. “Tengo a Michael Myers, Frankenstein, al hombre lobo, al hombre alto también, Freddy Krueger, Norman Bates, Nosferatu, Pennywise, la momia, Fu-Manchú. Me falta Hannibal Lecter y ¡También me faltas tú!. Y de esa suculenta colección de monstruos a un cementerio de chatarra con “Esqueletos de metal”, donde hallarás vehículos amontonados con asientos libres para hacer el amor. Detalles surfers, entre matices siniestros y coches retro, dan para imaginar un secreto en “tú y yo”. De nuevo, “Otra vez” nos descubre a los FANTA más desbocados sin que por ello merme su capacidad para dar forma a melodías fascinantes.  “Mil sensores, luces infrarrojas, cámaras ocultas, minas antipersona…” no sirven de nada frente una presencia indeseable que se ríe de nosotros en la cara. Por suerte nos queda la oportunidad de hacernos ricos  con el siguiente corte, “Los locos del Canonball”, carrera donde  “no hay reglas, no existen los amigos. Si me adelantas te saco del camino. Las malas artes y el sabotaje caracterizan mi pilotaje”. Si sabes correr, como FANTA, nada impedirá que llegues a L.A. y nada frenará tu Pontiac Trans Am para al final levarte la Cannonball. 

F.A.N.T.A. Foto: Deivid Tutusaus
Llegamos a los penúltimos surcos del disco con “Vuelve a mi”, entre riffs de guitarra brillantes, sonoridades navideñas al margen de lo previsible. Momentos musicales que inspiran alegría en contraste con letras ciertamente tristes: “Aquí solo, un año más pensando en ti y tú no estás. ¿Cómo quieres que me alegre?. No hay nada que celebrar”. Acaba el disco con la última de las múltiples excelencias del álbum mediante detalles estilísticos un tanto sorprendentes, procedentes del instro surf y del “garage” sixties más monstruoso, órgano obsesivo incluido. “Tablakamon I (el dios de los surfetas)” que así se titula es una maravilla de tema en el que nos cuentan la historia de un faraón especial que quiso ver mundo y tres años después regresó con una tabla en los pies. “Tablakamón I, el faraón surfero. ¡Era conocido por su cuerpo de modelo!. Todo el mundo al río, dejad ya los cultivos. ¡El dios de los surfetas quiere ver al pueblo unido!”. Hilarante canción construida sobre una base musical nada desdeñable y muy original. Gracias a él, mucho tiempo después… “el surf está de moda otra vez”.

Reflexión final: 

Foto contraportada.Deivid Tutusaus
Tras una larga trayectoria que arranca en 1998 con seis discos en el mercado, contando éste “¡Más Rápido!”, sin tener en cuenta las seis maquetas grabadas entre los años 1999 y 2002, la inmensa y fructífera labor de F.A.N.T.A resulta, como poco, un orgullo para la comunidad de amantes del punk rock, a nivel internacional, sean o no fans irreductibles de los Ramones. Probablemente, con tantos años en la brecha, las responsabilidades y las obligaciones de su  realidad cotidiana habrán añadido las consabidas trabas que tratan de lastrar la ilusión por seguir luchando en defensa de un proyecto propio al margen de la mediocridad reinante. Sin embargo, este poderoso trío no ha visto mermadas sus capacidades creativas y su nuevo álbum continúa siendo igual, o incluso más, ingenioso, conmovedor y deslumbrante que cualquiera de sus anteriores trabajos. Ellos dicen, desde la más sincera modestia, que están contentos porque siguen siendo capaces de “hacer lo que nos gusta, o sea, lo mismo de siempre”. Desde el convencimiento de hallarnos frente a un trabajo discográfico impecable a cualquier nivel que se analice, ya sea compositivo, interpretativo, como técnico, los F.A.N.T.A han sido capaces, una vez más y por muchos años, de tocarnos la fibra más sensible mediante la hábil impronta del que no se conforma con ser un mero juglar sino que atesora tablas más que consolidadas como para ser considerado un magistral trovador del mejor punk rock “más rápido!”.      

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp de Rufus recordings odne podrás adquitir una copia del vinilo. Han sacado un videoclip de “Turista en Hiroshima”, realizado por David Tutusaus ganador del premio “Sangre” en el Festival Horrorvision 2012 con el cortometraje “Venganza Maligna: Baño de Sangre 2”.  Fue grabado en el Centre de formación musical “El Molinet” de Santa Coloma de Gramenet.

martes, 21 de febrero de 2017

Dirty Rockets nos aportan “4” canciones para sucumbir al placer ultra sensorial del mejor rock and roll

Portada
Poco  a poco, el rock and roll con raíces en la década de los cincuenta y sesenta del siglo pasado, va dejando de ser, para el gran público y los media, un divertimento meramente festivo y anecdótico para pasar a engrosar la cultura contemporánea con igual o mayor credibilidad que otras ofertas actuales que pretenden deslumbrarnos con supuestas ideas “novísimas”.  Con el uso consciente de las cepas originales, la música no pierde inmediatez, ni mucho menos frescura, sino que, posiblemente, mantiene mucho mejor ese poderoso valor artístico intrínseco que otros estilos han perdido al supeditar, sin escrúpulos, su frágil supervivencia a las exigencias de un negocio discográfico insensible y culturalmente demoledor.  Frente a esos parámetros comerciales, con los principios artísticos muy claros,  bandas como los barceloneses Dirty Rockets crean Ep’s tan sugerentes como el que Clifford records ha editado este 2017 bajo el título de “4”. Contiene tres canciones de cosecha propia, cantadas en catalán, inglés y castellano, más una versión con la que logran redimensionar un tema muy conocido de los Sonics, de los que son un auténticos expertos, para adaptarlo a un microuniverso propio siempre elegante y, a la par, salvaje. Una música, la suya, realmente exquisita, muy bien interpretada, que surge de “la guarida” para “tras analizar todos los hechos” correr “con amor” por el “margen espacial” de la vida.      

Trayectoria 

Dirty Rockets. Foto: Angel Nájera
Dirty Rockets son Edu Rocket al saxo, voz y armónica; Varo Dirty a la guitarra y coros, Sergio Rivero al bajo y coros, y Sergi Moreno a la batería y coros.  La banda se forma en el año 2009 en Cornellà de Llobregat (Barcelona). Empiezan versionando  temas clásicos y otros más oscuros del rock and roll y el “garage punk”, de finales de los cincuenta a los sesenta , aunque con una forma muy personal que ya daba muestras de un poderío y una imaginación propia.  Su primer grabación es el Ep "Play the Sonics" (2009) con el que rinden homenaje a la legendaria banda de Tacoma.  Debutaron en directo en el XXIII festival de Blues de Cerdanyola (2010),  para tocar desde entonces en múltiples salas.  Después sacaron su segundo Ep  con temas propios, bajo el título genérico de "Electric Shock".  También colaboraron con Morfi Grei en la  presentación del libro "Letras Petreas", escrito por el mencionado  cantante de la mítica  Banda Trapera del Rio, con el que también interpretaron  en directo varias canciones de la mencionada formación de Cornellà.  Edu  también forma parte de la banda Mossén Bramit i els Morts.  Por su parte Sergi forma parte de los Motorzombis.  En 2016 sacaban el disco “Death or fun” (Clifford records) del que puedes leer una amplia reseña en el Magic Pop entrando aquí

El Ep “4” fue grabado, producido, mezclado y masterizado por Mike Mariconda y Marc Tena en Sol de Sants Studios de Barcelona. Las fotografías de los componentes de este genial cuarteto que puedes ver en la portada son de Angel Nájera y el diseño del Ep corrió a cargo de la banda.  

Las canciones 

Dirty Rockets. Foto: Ferran descarrega
En la cara A nos ofrecen “La Guardia”, interpretado en castellano, con el que caemos “en la guarida del sutil capitán” que nos agarra y nos paraliza, “sucumbiendo al placer ultra sensorial” de la música de este gran cuarteto. Perfectos riffs de “instro” a cargo de la guitarra, más  sensacionales momentos de saxo “garage”, entre ritmos de bajo y batería que marcan el tempo con una enorme seguridad. Acompañan a la genial voz principal que desgrana la melodía principal de forma cómplice con el magnífico solo de saxofón.   Le sigue en la misma cara “You’re wrong again”, con letra en inglés. Oscuro tema de “garage”  y “punk rock”, irreverente con los estereotipos, que juega con cambios de ritmo convincentes, más esas guitarras imaginativas, y la magnífica voz solista que nos habla de comprender nuestra historia, analizando todos los hechos, para evitar equivocarnos.  

Dirty Rockets. Foto: Manuel Alférez
En la B, nos regalan una versión contundente del “Have Love, Will Travel” de los Sonics, canción de 1959 de Richard Berry. Al conocido riff de guitarra, añaden un solo de armónica fabuloso y un tratamiento de punk en esencia con el que consiguen redefinir tan conocido tema con el máximo respeto a sus míticos creadores al tiempo que aportan su impronta indisoluble personal.  Acaba el Ep con un tema cantado en catalán, “Pel marge espacial”. Otra muestra de indudable talento en el que el rock and roll adquiere matices lisérgicos, con voces alocadas, solos de saxo ácidos, rítmica penetrante, y arreglos instrumentales dignos de mención. El resultado es un tema altamente psicodélico que nos cuenta una trayectoria vital de alguien que “salió corriendo de pequeño y no paró, pensando que sus sueños nadie los detendría”. Aún le falta camino por recorrer y se para a descansar. Es el momento de ofrecerle una mano para “correr juntos por el margen espacial”.      

Reflexión final: 

Dirty Rockets. Foto de su facebook.
Ante discos tan buenos como éste, la palabra revival se nos antoja ya completamente prescindible corroborando lo que venimos insistiendo desde hace tiempo: no puede revivir lo que nunca murió. Al margen de la “modernez” entendida desde conceptos equívocos de experimentación con el propósito de renegar de los orígenes sin otra pretensión que la de ser más raros que nadie, Dirty Rockets nos aportan canciones de cabo a rabo, bien ideadas, fascinantes tanto melódica como rítmicamente, con excelentes letras que invitan a la reflexión. Cuatro grandes razones más para afirmar, sin tapujos que valgan, que el rock and roll mantiene la fuerza, el valor comunicativo, y la capacidad de hacernos la vida, si no más fácil, sí mucho más divertida. Solo tienes que pinchar tan sensacional Ep y una amalgama de recursos instrumentales muy sólidos, combinados mediante dosis memorables de ingenio, dando vida a resultados tan joviales como salvajes, con los que tu vida adquirirá una dimensión placentera ciertamente “ultra sensorial”.      

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp del sello Clifford Records donde podrás adquirir una copia del vinilo con código de descarga digital.   

Muere el guitarrista Larry Coryell

Larry Coryell
Larry Coryell nació en Galveston, Texas, el 2 de abril de 1943 y falleció el 19 de Febrero de 2017 en New York, al día siguiente de haber realizado un par de actuaciones en el Iridium Jazz Club. Guitarrista, empezó tocando en grupos de rock and roll a mediados de los sesenta. Se interesó por el jazz y fue un  pionero del jazz-rock y de la fusión en los años setenta. Tuvo una gran carrera musical, creo el grupo psicodélicio The Free Spritis, el de jazz rock The Eleventh House y colaboró con Miles Davis, Ron Carter, Gary Burton o Chet Baker, entre muchos otros, así como con los guitarristas Paco de Lucía y John McLaughlin, en directo, hasta que le substituyñó en el famoso trío, Al Di Meola. 

Eastudió en la Richland High School, de Richland, Washington, donde tocó con varios grupos de rock and roll como The Jailers, The Rumblers, The Royals, y The Flames. También tocó con los  Checkers cerca de Yakima, Washington. Se trasladó a Seattle para asistir a la University of Washington y tocó con numerosas bandas, entre ellas The Dynamics. Durante esa temporada recibió clases de jazz y se interesa por el esilo.  

Larry Coryell
Ya en 1965 se traslada a En Nueva York, toca con Charles Lloyd y, después, con la banda de Chico Hamilton en 1966, sustituyendo a Gabor Szabo. Entre los años 1967 y 1968, estuvo en el cuarteto del vibrafonista Gary Burton, pasando después por los grupos de Herbie Mann, Steve Marcus y Mitch Mitchell. A mediados de los sesenta toca con los psicodélicos Free Spirits con los que graba su primer disco. En 1968 sale su primer disco en solitario a su nombre. También formó parte de la Jazz Composer's Orchestra.

A principios de los setenta crea  Foreplay con su amigo Mike Mandel y creó el combo de jazz rock llamado The Eleventh House en 1973 con los que graba discos como “Introducing Eleventh House with Larry Coryell” (1974), “Level One” (1975), “Aspects” (1976) más un directo en Montreux editado en 1978. Tras la separación de la banda, se pasa a la guitarra acústica aunque vuelve a la eléctrica. Forma un dúo con el guitarrista belga Philip Catherine y graba el reocnocido disco “Twin House” (1977). 

Larry Coryell
Coryell tocó a partir de 1979 en concierto con John McLaughlin y Paco de Lucía. Realizaron varias giras por Europa y grabaron un DVD de su actuación en el Royal Albert Hall de Londres, con el título de "Meeting of Spirits". A comienzos de los ochenta Coryell, quien pasaba por periodos de adicción a las drogas, fue substituido por Al Di Meola. Coryell mantendría después el formato de trío con los guitarristas Philip Catherine o Christian Escudé. En los ochenta formó también un quinteto de guitarras con grandes como John Scofield, Larry Carlton, John Abercrombie y Tal Farlow. También por esta época colaboró con el legendario baterista Billy Cobham. En los noventa grabó una serie de discos de smooth jazz, y se dedicó a dar clases en la Universidad de Washington.

En los dos mil destacan discos como “Three Guitars” (2003) grabado con John Abercrombie y Badi Assad, hermana menor de los guitarristas brasileros Sergio y Odair Assad. En 2007, Coryell publicó su autobiografía titulada “Improvising: My Life in Music”. Estaba aún en activo y tras un par de actuaciones en el Iridium Jazz Club de New York, el 18 de febrero de 2017, falleció al día siguiente a los 73 años en la habitación del hotel por causas naturales mientras dormía.

Documentos sonoros:  

"Genevieve", con los Dynamics, uno de los tantos grupos de rock and roll en los que tocó Larry Coryell. 



Larry Coryell con los Eleventh House en 1975 en Oslo. 


Larry con McLaughlin y Paco de Lucia en directo a finales de los seternta.