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lunes, 1 de enero de 2018

Magic Pop se traslada a Wordpress con sus habituales contenidos informativos musicales

Magic Pop cierra otra etapa de su trayectoria informativa y se traslada a Wordpress donde podrás encontrarnos en  magicpopblog.wordpress.com. Quedan publicadas en este dominio de blogspot más de dos mil entradas con muchísima información relacionada principalmente con el amplio abanico del rock and roll. Como bien sabrás, se trata de extensas reseñas de discos, conciertos con sus reportajes fotográficos, libros, biografías de grupos, sellos discográficos, así como obituarios de artistas, algunos conocidos y otros no tanto,  cuya trayectoria nos explica y nos recuerda cómo hemos llegado hasta aquí. En tus manos, en la de los perseverantes grupos, en la de los valientes sellos discográficos así como en la de los  promotores de festivales y conciertos, incluso en la de los Dj’s, está el futuro que todos deseamos: una mezcla de riqueza cultural con diversión a raudales, con conocimiento de causa y buen criterio, siempre al margen del previsible y mediocre consumismo. Nosotros seguiremos apostando por la escena estatal porque nos gusta y porque creemos que el artista merece ser respaldado en su momento, ahora, que es cuando más lo necesita, dispuestos si cabe a rescatar del olvido a aquellos que tuvieron o no en su día la suerte de congregar a un público entusiasta. 
Como siempre, estamos a tu disposición, con el propósito de mejorar nuestra propuesta comunicativa mediante tus enriquecedoras sugerencias en: 

viernes, 1 de enero de 2016

Magic Pop celebra en 2016 cinco años en la blogosfera y toda una década informativa musical


Magic Pop cumple este año 2016 varios aniversarios que invitan a las recurrentes celebraciones. No soy muy dado a conmemorar fechas y estadísticas, pero me apetece compartirlas con todos vosotros aunque corra el riesgo de pareceros un autobombo innecesario cuyo propósito implícito sea el que a uno le engranden el ego a base de felicitaciones y palmaditas en la espalda.  De paso, estrenamos nueva imagen.

En 2016 habrán pasado ya cinco años desde nuestra andadura como blog y nada más ni nada menos, que toda una década desde que inicié el proyecto en formato web allá por 2006.  Podríamos ir más atrás en el tiempo, pero referirme a finales de los ochenta como fecha de arranque del programa de radio del mismo nombre, me parece un tanto excesivo. Sí, lo sé, puede que no tenga más importancia que la numérica; pero amigos y amigas, si tenemos en cuenta que durante todos estos años he estado muy solo, salvo alguna muy puntual colaboración que agradezco en el alma,  redactando amplias reseñas, y cuando digo amplias ya sabéis que no es una exageración, sobre unos 200 conciertos, más de 300 discos, y alrededor de 850 obituarios, pues creo que podríamos considerar el trabajo realizado, como poco, de perseverante.  Creo también que no resulta exagerado calificar la labor informativa de ciertamente inusual, al menos si la comparamos con la vida media de los blogs que, con el auge de las redes sociales, empiezan a forman parte ya del pasado y pocos son los que recurren a ellos para comunicarse en la infoesfera. Y ya que estamos en el repaso de números, sirva también de referencia que el blog ha superado la nada menospreciable cifra de 500 mil visitas. 



Decía que no me convence este tipo de promoción cíclica, relacionada con las fechas y las cifras, porque cuando reflexiono sobre todo lo escrito hasta la presente, automáticamente  me parece más bien poco,  redactado con demasiada urgencia y, al final, prescindible. Como prueba del poco apego que siento por mi trabajo, una vez haya cumplido con un  propósito comunicativo inmediato, sirva el detalle de que toda la ingente cantidad de material que escribí durante  la primera etapa de la web, entre 2006 y 2009, la eliminé sin quedarme ni una sola copia. Para que os hagáis una idea, el portal Tinet, donde estaba alojada la página del Magic Pop, no estaba preparado para borrar de golpe tanta información y tuvieron que intervenir los técnicos especialistas para ir eliminándolo, paulatinamente, todos los datos con el propósito de que no se colapsara el sistema. Uno es como es,  poco dado a presumir y mucho menos a regodearse en sus capacidades informativas, más o menos convincentes.




Pero a los lectores qué más les dará como sea el que escribe. No es mi vida la que importa, sino la de otros, la de esos grandes músicos a los que considero básicos, indispensables, perdurables. Esos genios del rock and roll que forman parte de nuestro pasado pero también a todos aquellos que empiezan ahora a ensayar, a grabar una ilusionada maqueta, y con suerte, a editar su primer disco de debut.  La mayoría de esos creadores son tratados injustamente, cuando no directamente ignorados, por los mass media. Casi nunca los mencionan si no es como mera anécdota. Y lo que es aún peor, ni siquiera los especializados parecen demasiado interesados en discográficas, grupos o talentos emergentes si no es a cambio de una considerable inversión de publicidad por parte de los interesados que aún sueñan con verse reflejados en revistas de “prestigio” por todos conocidas.  Ante la pérdida de lectores, es bien cierto que esa interesada estrategia comunicativa es la única manera de sobrevivir en un mercado que ha menguado muchísimo en los últimos años, pero no me parece excusa suficiente como para mantenerse al margen de  iniciativas, con las que comparten criterios musicales, por el simple hecho de que no están  respaldadas por discográficas más o menos grandes, festivales de moda, cerveceras y tiendas de ropa varias.    


No os negaré que, en muchas ocasiones, he pensado en dejarlo ya sea por cansancio (tengo ya una edad), o bien tras evaluar su poca repercusión, o como consecuencia de esa simple depresión pasajera que nos procura a todos un carácter más bien quebradizo ante la falta de ayuda. La verdad es que me encantaría volver a escuchar conciertos y discos sin la necesidad imperiosa de retener datos y pensar en tantos detalles para después incluirlos en las reseñas que tú, querido lector o lectora, tienes la  amabilidad de leer. En realidad, son muchas horas dale que te pego al teclado, levantándome del asiento, una y otra vez, para echar atrás el brazo del tocadiscos con el propósito de oír bien un detalle del disco que estoy reseñando; de despertarme en plena noche recordando de repente que he olvidado mencionar un dato en un obituario y, aprovechando que estoy despierto a las tantas, ponerme a escribir porque me he enterado que ese día moría “nosequién” al que desde entonces admiro profundamente tras traducir del inglés los pocos datos que he encontrado en la página web de un tanatorio de Oklahoma. Me refiero, como bien sabéis, a mis queridos obituarios, eso tributos post mortem que, a  algunos, les traen a colación amigos fallecidos (lo siento por ello) o les recuerdan la insoportable levedad de la juventud. Ya lo he dicho más de una vez, pero insistiré de nuevo en ello: para mí, son sinceros homenajes a esos músicos desconocidos para una gran mayoría, entre los que me incluyo en algunos casos, sin los que nadie ni nada sería igual hoy en día aunque algunos piensen que han inventado lo que hace muchos años alguien ya creó bien sea escribiendo canciones, tocando un instrumento, cantando, produciendo o incluso dirigiendo sellos discográficos. 


Cuando pienso en todo el trabajo llevado a cabo hasta el momento, con todos esos datos a los que antes me refería, y la repercusión real que tiene no solo el Magic Pop sino la cultura y la música de forma genérica en la sociedad, me entra la incertidumbre de si vale la pena seguir adelante. Lo cierto es que el rock and roll no está en su mejor momento y dudo que mi contribución  comunicativa ayude a cambiar esa realidad crítica.  Es entonces  cuando más claro tengo el cerrar definitivamente el Magic Pop y dedicarme a la vida de melómano en la intimidad sin tener que dar explicaciones mediáticas de mis gustos, ni muchos menos con ese estilo periodístico tan excesivamente entusiasta del que peco en ocasiones.  Pero justo cuando creo que es una opción razonable a tener muy en cuenta, aparece un nuevo grupo, un disco, una historia recuperada del pasado y me olvido de tantas obsesiones para  seguir contra todo pronóstico.  Así que, amigos y amigas, estoy dispuesto a continuar con mi trabajo informativo durante un tiempo hasta… quién sabe cuándo, no quiero ni siquiera planteármelo. Además, ahora que por fin el Magic Pop cuenta con una buena fotógrafa, Eva Ferrera, para ofreceros excelentes reportajes visuales, dejarlo sería una gran injusticia imperdonable.  Así que, disfrutemos de la música, sin excesivas cavilaciones, y apoyemos a nuestra escena estatal porque de sus sellos discográficos y sus grupos depende nuestro futuro.

Logo 2006-2015.


Tan solo me queda reiterarte, una vez más, que siempre serás bienvenido o bienvenida a este espacio  informativo musical para amantes de los sonidos con raíces sixties, pensado con actitud modernista al margen de lo previsible. Muchas gracias por tu compañía y tu interés por los contenidos publicados durante toda esta década y en especial en estos últimos cinco años del Magic Pop en formato blog.   

Nota: Para acabar, os aportaré otro número muy significativo que, en este caso, me inspira una enorme tristeza. El artículo más leído en todos estos años, con más de cinco mil doscientas visitas en pocos días, ha sido el obituario del recién fallecido Paco Rufus, factótum indiscutible del rock and roll, cuyo indispensable trabajo, como editor y músico, ha sido fundamental para el buen quehacer informativo del Magic Pop. 

Alex Martí    

jueves, 17 de julio de 2014

Jesús Trujillo pone fin a Carlo Coupé, genio que hizo posible una música negra española de calidad

Carlo Coupé en directo
Tras haber leído el mensaje de despedida que Carlo Coupé nos dejaba estos días de mediados de julio de 2014 en su Facebook, he sentido un vacío enorme que, con enorme tristeza y resignación, he intentado llenar escuchando, en la intimidad, sus diversos como excelentes proyectos musicales. Mientras oía y egustaba ese amplio abanico de matices creativos que le distinguen como nuestro mejor compositor de música negra, de todos los tiempos, no he podido resistir la tentación de buscar factores a los que culpabilizar  de tan lamentable noticia. Realmente, no sé si somos aún del todo conscientes del alcance de esta decisión. En mi opinión, es una auténtica tragedia aunque os parezca que estoy pecando de exagerado. Y lo es no solo porque desaparece el mejor de nuestros creadores con enorme prestigio internacional, sino que también nos abandona un productor de calidad ilimitada y, justo, cuando parece que el estilo tiene en nuestro país más adeptos y más grupos que nunca, los cuales aseguran ser devotos del funk o el soul. La verdad es que no entiendo nada o quizá lo entienda todo demasiado bien pero me resista a aceptarlo. Pero vayamos por partes. Este es el escrito que puedes leer en su Facebook, espacio personal que se cerrará en breve:  

“Este es un mensaje de despedida. Mi carrera musical ha acabado. Estoy terminando la producción de mi canción nº 100 y con ella pondré fin a la historia de Carlo Coupé. He perdido por completo la ilusión y cada día que pasa me aburre más la idea de encender el equipo para ponerme a componer. Así que lo dejo.

Quiero daros las gracias a todos los que en algún momento de mi vida profesional me habéis apoyado y animado a seguir. Gracias a los cantantes, instrumentistas y grupos que me habéis permitido disfrutar y aprender de vuestro talento. Gracias a las compañías discográficas y a los distribuidores que han creído en mí. Y, sobre todo, gracias a todos vosotros, queridísimos amigos: sin vosotros hubiera dicho adiós mucho antes. ¡¡¡Gracias de todo corazón!!!

Besos, Carlo Coupé

Más claro, imposible. Carlo Coupé dejará de existir dentro de muy poco por falta de ilusión creativa. No hay ningún reproche y seguro que los tiene pero así es él: elegante y sensato hasta el final. Como no podía ser de otra forma, los comentarios de sus amigos, amigas y fans, aparecen en la mencionada red social con opiniones emocionadas, deseos de prosperidad, ánimos, palabras justas y sentidas revindicando su figura y deseándole todo lo mejor para sus nuevos proyectos. Carlo responde: “Por favor, que nadie se preocupe. Es una decisión muy meditada. Y es realmente lo que necesito en estos momentos para ser feliz, dejar por fin esta historia y dedicarme a otras cosas que me apetecen mucho más. Más besos”. 

Insisto,  seguro que es una decisión muy meditada, necesaria para esa búsqueda tan humana de la felicidad pero no puedo quitarme de la cabeza la auténtica pena de perder a uno de los grandes. Así que, una vez más, vamos a recordar a grandes rasgos quien es Carlo Coupé, alter ego del jerezano Jesús Trujillo afincado en Madrid desde hace décadas. 

Con el prestigioso flautista Julián Elvira en la Dársena 
Aparte de músico, Jesús Trujillo es también periodista, crítico de música clásica, y escritor. Empezó colaborando con la revista Ritmo entre varios medios de comunicación escritos como el País,  ABC o el Cultural de La Razón. También trabajó en Sinfo Radio (SER) como presentador de programas y guionista y en Radio Clásica de RNE. Por otra parte es autor de libros como “Este burdel no es una ópera” con Máximo Pradera (Planeta 1998) y “La Breve Historia de la Ópera” (Alianza Editorial 2007). Con su buen criterio ha firmado estudios en los programas de mano del Teatro Real y El Liceu así como coordinaría y escribiría varias colecciones de quiosco para Ediciones del Prado o Altaya, entre conferencias y otras actividades de tipo cultural. Actualmente dirige el programa ‘La Dársena’, magacín de actualidad musical de Radio Clásica de lunes a viernes, de 12 a 1:30 del mediodía. Presenta el programa con Arístides Carra y Cristina Moreno. Un programa dedicado al panorama musical español con entrevistas a las personalidades más relevantes del momento y reportajes de las presentaciones y exposiciones más interesantes de la temporada. También cuenta con secciones de novedades y reediciones discográficas, agenda de conciertos, jazz… El pasado 30 de junio de 2014 nos ofrecían el programa especial fin de temporada.

De su último 7"
Con su alter ego de Carlo Coupé, Jesús volvía a estar de actualidad recientemente con el que es su último proyecto, al menos hasta el momento, llamado Black Nylon Corporation donde toca todos los instrumentos: teclados, guitarra, percusión, bajo, e incluso canta con excelentes resultados. En 2013 grababa un par de canciones que han acabado formando parte de su primer single editado con su propio sello Bewitching y con la ayuda del micro mecenazgo. Lis pastas vocales femeninas las aportaba Yoko Oh.  En la cara A podemos disfrutar de la canción “My sexy robot” presentada en un magnífico vídeo producido por Dodo Estudio y dirigido por Jaime Martín Pantoja y Julia Sáinz Cortés; y en su cara B, el instrumental “Hypnosis”. Ambos temas son un magnífico compendio de música negra, con detalles de soul-funk de los ochenta, interpretados mediante un toque personal que las convierte en dos piezas de orfebrería  a base de guitarras sutiles, un bajo penetrante, sintetizadores clásicos de los setenta y los ochenta (Moog, Roland, Korg, Yamaha…) y cajas de ritmo como la Oberheim DMX, la Linn LM1 o la Roland TR808.

Inicios
Carlo Coupé nunca se ha considerado a sí mismo como un teclista virtuoso, principal instrumento al que hasta el momento se le asociaba, sino más bien como un compositor. De lo que no hay duda es que se trata de uno de nuestros mejores maestros de  música negra, con repercusión internacional, que siempre ha destacado por atesorar objetivos artísticos propios con una mente clara y altamente creativa. A parte de su faceta como músico en bandas como los primeros Sweet Vandals, y en dúos magistrales, Carlo es muy conocido por haber producido a los mejores combos estatales de música negra de aquí como los Speak Low o más actulmente los Teenagers, Refoundations, Vibe Creators, Faith Keepers o Filetones.  Por otra parte, ha trabajado con fabulosos cantantes de la escena internacional como son Mayka Edjole, Glen Anthony Henry, Ola Onabule, con el que grabó hace unos años y cuyo resultado permanece lamentablemente inédito hasta el momento, por razones ajenas a su voluntad, y con Astrid Jones con quien formó su anterior proyecto, Wondertronix, para sacar verdaderas perlas de soulful disco, el soul interpretado con ritmos de baile que estuvo de moda entre finales de los setenta y principios de los ochenta.

Etapa soulful
Desde el principio de su carrera, Carlo estuvo obsesionado, con buen criterio, por el sonido. Tras sus primeros discos en digital con Subterfuge, como ese “Estereo espectacular” (2000), decide crear su propio sonido trabajando con cinta dándole a la música toda la calidad y profundidad necesaria. Es así como crea su colección de “Guateque Sideral” donde mezcla bossa nova de los setenta, exotica, lounge, etc… y después su propio sello Funkorama que cierra por las enormes dificultades que encuentra en un negocio discográfico costoso que le complica la vida enormemente. En una entrevista que nos concedió el pasado mes de septiembre de 2013 (+ info), nos decia: “La industria ha muerto. Las grandes compañías quedarán sólo, con una actividad y unos ingresos cada vez más raquíticos, para explotar el trabajo de los artistas que más dinero hacen. Seguirán intentando descubrir el pelotazo de turno y por el camino quedarán un montón de jóvenes explotados, quemados y desilusionados, con carreras efímeras por no haber alcanzado las expectativas financieras previstas por las compañías (ya sabes que ahora les quitan la pasta hasta de los bolos). El único futuro está en la autoproducción”.

Jesús Trujillo ha decidido cerrar una etapa más de su vida y se despide de Carlo Coupé. La noticia nos sorprendía casi el mismo día que se hacía público que las ventas de música crecen en España por primera vez desde 2001 y en un momento importante para la música negra en nuestro país con numerosos grupos que graban discos de soul y funk aunque, como bien apunta Carlo en la entrevista antes mencionada: “ Creo que hoy hay mucha más música negra en España que hace unos años y que hay cosas buenas (yo he tenido la suerte de estar metido, como ingeniero o como productor, en algunos de los buenos discos de estos últimos años). Aunque para mí, a muchos proyectos les falta autenticidad. Muchos músicos se han sumado a esta corriente porque creen que es una salida, que hay una especie de moda… Y es gente que viene del jazz, del rock… y que no siente verdaderamente la música negra, que no tiene un bagaje cultural suficiente y muchas veces se nota que es un disfraz…”.

Siempre con muy buena compañía
De lo que no cabe ninguna duda es que Carlo Coupé nunca fue un disfraz para Jesús Trujillo. Tuvo una entidad propia inigualable con la que nos enseñó a muchos a comprender, interpretar, grabar y oír la auténtica música negra. Por eso esta pérdida resulta especialmente tan triste: porque con él se va un modo genuino de entender la vida sin imitar a nadie ni a nada. Vistas las ansias que hay hoy en día de comulgar con la Black Music, Carlo Coupé se merecía haber sonado insistentemente en todas las llamadas fiestas de pista negra de este país, que sus tiradas de discos se hubieran agotado en días, que las discográficas se hubieran peleado por contratarle y que las revistas especializadas le hubieran destacado en portada innumerables veces. Pero eso no ha sido así y claro, al final, uno acaba por perder la  ilusión. Absolutamente nada que reprocharle; ahora bien, ojo con los panegíricos. Se aconseja prudencia, más que nada por no hacer un espantoso ridículo. Gracias Carlo por todos estos años de buena música, de sensaciones a flor de piel, de humildad desde la más absoluta genialidad. Tus fans te recordaremos siempre y si algún día decides volver a deleitarnos con tu arte que sepas que aquí estamos para escuchar y bailar al ritmo de tus fabulosas canciones. Por cierto, dile a Jesús Trujillo que no estaría nada mal que ahora se volcará, más aún si cabe, y si le apetece, a su carrera de escritor musical. Estamos más que convencidos que tiene muchas cosas que contarnos a todos y todas. Mucha suerte, Jesús, con mis mejores deseos para que tus nuevos proyectos te procuren tanta felicidad como nos dio a nosotros el magistral Carlo Coupé.     

viernes, 30 de agosto de 2013

Nuevas reseñas discográficas y entrevistas en el Magic Pop a partir del 2 de septiembre

Los Smoggers nos explicarán cosas de su nuevo disco

Magic Pop vuelve a publicar, este próximo mes de septiembre de 2013, las habituales y exhaustivas reseñas de discos que hemos tenido el placer de escuchar durante estas últimas semanas en las que el blog ha permanecido tan solo atento a los  pop-bituarios de interés para nuestra línea editorial. 
 
Os contaremos las sensaciones que nos transmiten grandes trabajos discográficos como lo nuevo y más reciente de los Retrovisores, los Kanaloas, WolRus, Kinky Coo Coo’s, Smooth Beans, The Urgent Kicks, The Rosquettes, y muchos más… 
 
Pero para empezar temporada post veraniega, nada mejor que una entrevista con los Smoggers quienes nos explican detalles sobre sus inminentes proyectos discográficos, su reciente gira por Inglaterra más próximos conciertos, así como su opinión sobre la música “garage” y nuestra escena en particular. En el capítulo de entrevistas también esperamos contar, próximamente, con el inestimable testimonio de todo un grande de la música negra a nivel internacional, nada menos que Calor Coupé, a punto de editar un nuevo e impactante sencillo. Con nuestros mejores deseos, sean bienvenidos y bienvenidas al mundo moderno del Magic Pop, siempre al margen de lo previsible… gracias por estar ahí.    

lunes, 6 de junio de 2011

“All or nothing”, tema de despedida del Magic Pop

Tras solo seis meses de trabajo informativo, desde su regreso en enero de 2011, me veo en la necesidad de cerrar Magic Pop porque me resulta imposible seguir el ritmo deseado para informar de todos los proyectos musicales que me apasionan. Reconozco que tantas despedidas empiezan a darme un poco de vergüenza pero, qué más da, éste es mi blog y nadie está obligado a visitarlo.

Reanudé la actividad comunicativa convencido de que podría dosificarme, pero es evidente que no estoy capacitado para regular ese entusiasmo y, la verdad, solo, no puedo. Tampoco se ha llenado mi buzón de correo con ofrecimientos para colaborar con Magic Pop y los pocos que he tenido han fracasado debido a mi carácter bastante difícil y, con la edad, cada vez más antisocial. Creo que es mejor dejarlo en este momento que malvivir más tiempo angustiado por no llegar, por olvidarme o por no conseguir cerrar semanalmente una agenda con todo lo que se merece estar en ella y, por supuesto, sin escatimar ni un solo detalle relevante. Aunque no viva del periodismo musical, Magic Pop no es solo un divertimento, es mucho más: es la forma de expresar mi pasión por la música. Ya sé que solo es rock and roll pero las emociones que siento son tan mágicas que me resulta imposible limitarlas. Para hacer honor a una de las mejores canciones de la historia, “All or nothing” de mis siempre admirados Small Faces: Magic Pop cierra porque si no puedo llegar a todo, mejor nada que conformarme con poco.  

No solo no puedo seguir adelante con el nivel periodìstico que quisiera sino que también creo que preciso disponer de más tiempo libre para holgazanear y divertirme, si es eso sigue siendo aún posible con los tiempos tan tristes y deprimentes que corren. Por la situación personal que atravieso, lo necesito y creo que, como todos, merezco disfrutar de la vida, o al menos de los cuatro ratos que nos dejan al margen de la absurda realidad cotidiana. No sé cómo empezar a hacerlo. Solo tengo muy claro que nunca lo conseguiré si me paso horas y horas delante de la pantalla de un ordenador por muy loable y satisfactorio que sea mi propósito.    

Durante estos últimos seis meses he intentado dar cabida, una vez más y de forma quizá demasiado vehemente, a todos los grupos que me han parecido originales, principalmente con raíces sixties (aunque, ¿quién no las tiene por mucho que crea que se ha inventado un riff de guitarra para explicar sus inquietudes adolescentes?). En Magic Pop ha sido comentada mucha música al margen de la radio fórmula y lejos de esos cansinos planteamientos discográficos ideados por multinacionales que se empeñan en sacar beneficio de la fusión del folk con el indie, o del flamenco con la última moda anglosajona. Para mí, el futuro del rock and roll seguirá estando en esos grupos que, pese a todo, insisten en sonar como antaño con ese toque personal que les diferencia de otras iniciativas superfluas y pasadas de moda incluso antes de ser creadas. Grupos que grabarán sus discos en estudios preparados para sacar el máximo rendimiento a su sonido, con buenos productores, bien masterizado, editado por discográficas cariñosas con sus artistas, presentado con un artwork que cuide hasta el último detalle, para ser vendido en esas maravillosas tiendas donde el propietario sabe de qué habla cuando te aconseja un disco.  Si el proceso no es éstem que acabo de describir a grandes rasgos, nuestra música, si no toda, tarde o temprano desaparecerá maltratada por millones de aparatitos electrónicos que mermarán nuestra capacidad auditiva y senstitiva en todos los sentidos posibles.    

Profecías al margen, todos sabemos que la situación económica actual es mala. Estamos en crisis porque los mismos de siempre han decidido no mover su capital y, como alimañas que son, esperan tiempos mejores para sacarle el mismo rendimiento usurero a su riqueza para llenar su enorme bolsillo con su voraz apetito de lujo a costa de los y las trabajoras de este país. Esa crisis afecta también al negocio discográfico. No hay dinero, y encontrar alguna discográfica, con medios suficientes, que se atreva a sacar un disco que no sea un calco del Indie británico o una horterada televisiva, es tarea harto difícil. Por suerte, aún tenemos algunos ejemplos de resistencia y buena gestión cultural que merecen todos los parabienes y apoyo posibles como por ejemplo las discográficas estatales Freeki Dicky, Clifford Records, Sunny Day Records, Hey Girl, Ghost Highway Recordings, Discos Jaguar, Grit Records, Daily Records, Elefant Records, Flor y Nata o B-Core.    

Por otra parte, el Estado sigue protegiendo y subvencionando, aunque cada vez menos, la industria del cine, o esas exhibiciones de arte ciertamente caprichosas, o pagando premios culturales millonarios para promocionarse gracias al prestigio, en los mass media, de los galardonados. Todas ellas, actividades culturales integradas donde no tiene cabida el apocalíptico rock and roll, si no es para aprovecharse, como he dicho, de la fama de ciertos dinosaurios. Aunque hayan pasado varias generaciones desde los inicios de esa "música del demonio" en los cincuenta, no hemos conseguido despojarnos de ese maléfico y desprestigiado estatus de pura diversión sin trascendencia e indisoluble del tridente malvado y perverso formado con las drogas y el sexo. Algunos creen que el problema estriba, en cierto modo, en que a los conciertos no van los chicos y las chicas de 14 años. Me pregunto cuántos de esos chicos tienen padres que a su edad sí iban a conciertos y que ahora no les dejan por miedo a que no cometan los mismos errores.    

Por eso es tan importante que seamos capaces de hacer un esfuerzo, entre todos, para ayudar a los grupos con el objetivo, al menos, de que se mantengan en nuestro candelero por pequeño que este nos parezca. En estos momentos comprar discos ya no es solo un intercambio de información y emoción a cambio de dinero; es mucho más, es una muestra de actitud y de responsabilidad, hasta de fe, por utilizar esas palabras que tanto nos gusta repetir para sentirnos diferentes a los demás.    

La mayoría de grupos que han aparecido en Magic Pop no salen en las revistas especializadas y si lo hacen, es de forma residual, en ocasiones hasta injusta, bien sea porque su pequeña discográfica se ha gastado una pasta para promocionarse o porque algún redactor se ha corrido alguna juerga con los protagonistas y les ha prometido que aparecerán en el próximo número. A veces, ni eso llegar a cumplir. Algunas de esas bandas sucumben al desánimo o deciden desaparecer para seguir otros caminos como Blow Up, Bip Bip Records o Monta-man; otras siguen creciendo sin que nadie ni nada les pueda parar, mientras que otras dan sus primeros pasos un tanto dubitativos e imprecisos pero siempre entusiastas. Quiero decir con ello, que la música da vueltas en una continua noria: unos entran otros se van, otros vuelven, otros reniegan, otros se apuntan a meterse una raya, en fin… sea como sea, no creo que sea tan preocupante si hay o no escena. En realidad, nunca la hubo, no al menos como muchos intentamos recordarla para justificar que seguimos en la brecha. Viene a suceder lo mismo que cuando volvemos a ver algo de nuestra infancia que entonces nos parecía tan grande y que ahora no lo parece, ni mucho menos.

Pero tampoco hace falta ninguna escena con todas sus posibilidades. Lo importante es pasarlo bien, cada uno con sus circunstancias y sobre todo, rodeado de amigos, sean el número que sean. Es cierto que los grupos acaban sonando mejor delante de cien personas que ante quince, pero también es cierto que esos mismos grupos los sentimos más alejados de nuestras inquietudes cuando les escuchamos apretujados entre mil espectadores que familiarmente con esos mismos quince privilegiados que están ahí con nosotros en ese instante preciso que con el tiempo seguro que será histórico.    

Aunque parezca contradictorio, el mejor momento de un grupo no está en su tercer y probablemente mejor disco, mucho más profesional y con mejor medios, sino cuando empieza a rodar sin apenas público, dándolo todo hasta en los ensayos; con todas las dudas posibles, creciendo gracias a sus inquietudes y con la ilusión por llegar a expresar sus sentimientos de la forma más precisa posible. Para ayudarles a superar esa carrera de obstáculos, la mayoría de veces muy decepcionantes y esperpénticos, creé el Magic Pop. También he intentado seguir una agenda de las fiestas, pinchadas, allnighters, o como se les quiera llamar, con algún que otro toque sixties mod. Salvo excepciones que no vale la pena mencionar, todos han ido muy amables conmigo y me han facilitado información puntual para que pudiera hacer mi trabajo dignamente. Gracias a todos ellos por su indispensable colaboración. Mi agradecimiento también para todos aquellos que han seguido la web durante todo este tiempo y han tenido el detalle de dejar algún que otro comentario alentador por pequeño que éste fuera.  

Respecto al modernismo, cierro el Magic Pop con más dudas de las iniciales y previsibles pero también con el convencimiento de que es bueno que haya más preguntas que respuestas. Lo mod  será lo que tú quieras que sea y que nadie intente convencerte de lo contrario. Así que, si te lo preguntas, dejo en tu siempre sabio criterio decidir qué es ser mod aunque, si me lo permites y en mi humilde opinión, sí que puedo aportar unas cuantas cosas que me parecen absolutamente reñidas con lo mod como por ejemplo: el conformismo egoísta, la falta de interés por asistir a los conciertos, llegar tarde a los directos sin vergüenza ni excusa alguna, negarse a gastar poco más de cinco euros en comprar un mísero single y luego gastarse mucha más pasta en aditivos varios. Eso no es, para nada, mod, ni rocker, ni punk, ni folk, ni hostias, ni nada de nada, y si lo es para ti, creo que deberías hacer un ejercicio de reflexión importante sobre tu comportamiento. Todos te lo agradeceremos, incluso tú mismo, ya verás.  

Publico estas líneas de despedida a escasos días de que tenga lugar el maravilloso evento del verano “Summertime party” el 11 de junio de 2011 en l’Ampolla (Tarragona); a una semana de que Los Glurps y Canary Sect estén en directo en la Fiesta de Monterey en Valencia el 18 de junio y que Mod Time actúe el 19 de junio en el Gran Scooter Weekend de León; a un mes que Alex Cooper grabe, en julio y en Inglaterra, sus esperadas nuevas canciones y aproveche para tocar en directo; y a un par de meses para que se celebre el Mod Summer Party el 20 de agosto en Alicante (véanse carteles) . Este verano también podremos disfrutar los días 10 y 11 de junio el Go Sinner Go, más el Fuengirola Pop Weekend del 29 al 31 de julio y a primeros de agosto, el Euroyeyé. Los tres festivales tienen un excelente cartel. Ya en otoño, tendremos a nuestra disposición otra edición más de la prestigiosa Big Thing Soul Weekend y una más de Le Clean Cut más el esperado festival Gam-beat; y el año que viene, de nuevo, el festival sixties de Castellón y el Datura Folk por citar unos cuantos ejemplos.

A parte de los mencionados, en estos momentos existen unos cuantos grupos que están en su máximo esplendor y que han formado parte de la agenda Magic Pop como por ejemplo (espero no dejarme muchos de los más significativos): Alberto Montero, los Brass Buttons, Brand New Sinclairs, Refoundations, Smogs, Midnight Shots, Pepper Pots, Excitements, Octubre, Los Chicos, Biscuit, Cápsula, Sonido Alfredo, Flamin'Guays, Extended Plays, Stanley Road, Freddie and The Filos, Rodilleras, Capitán Cavernícola, los Hijos Bastardos de Peter Loarre, Kongsmen, Pataconas, Twangs, A-Phonics, Kings Of Makaha, Dirty Surf, Magic Dildoss, Acapulco Ridders Band,  Imperial Surfers, Longboards, Smoggers, Motel 3, Briatore, Cool Frog, Martin & The Julians, Al Supersonic and The Teenagers, Faith Keepers, Pista Lliure, Top Models, Sally Brown, Smooth Beans, Oldians, Soweto, Retrovisores, Belda i els Badabadocs, Animic, LeCirke, los Immediatos, Imposibles, Zombie Valentines, The Shake, Espeluzznantes, Hollywood Sinners, The Go! Freaks, los Sentíos, The Dealers, Positivos, José Casas, Groovin’Flamingos, Local Qua4tro, Manolo Tarancón, Sonlosgrillos, Ídolos del Extrarradio, Thee Brandy Hips, Acapulco Gold Diggers, Aullido Atómico, Les Pick-Ups, Vibe-Creators, Aspiradoras, Wau y los Arrrghs!, Dr. Explosion, los Galerna, Fuckin'Bollocks, The Bite, Gundown, Von Danikens, The Silver Beats, los Guajes, Corrigans, Seasongs, Munlet, los Frenos, los Glosters, entre muchos otros... Algunos acaban de editar un álbum o sencillo, otros están a punto de sacar nuevo trabajo discográfico y los que no disponen de la posibilidad de ofrecernos su música en la mejor de las condiciones posibles, atesoran grandes ideas que necesitan, sin duda, ver la luz cuanto antes.

También podemos disfrutar de locales emblemáticos como el Swan, la Caverna, Wah Wah, Excuse me o Calypso de Valencia; las Guindas, Jazzroom, Rocksound, Estraperlo, Apolo, Monasterio o el Barbara Ann de Barcelona, más el Groovie, la Clamores, el Sol, Nasti, o el Volta café de Madrid; el Bullit en Bilbao, Medussa en Cádiz, Woodstock en León, Ibu Hots en Gasteiz, Folixa Sound en Gijón, el Pub Línia en Lleida, el Groove en Tarragona, The City en Pamplona o el Beat Club de Logroño; así como de grandes clubes que organizan fiestas como el Boosters, Femme, Pleasure Moments, In the beat Sound, Afterwork Sessions, Boiler, Blazing Fire, A Way Of Life, Malasaña Midnight Runners, Back to the Sixties Jungle Club, Apple Candy Club, Mod Generation Club, Teenage Kicks… donde pinchan expertos Dj’s como Miguel Ygarza, David Monoman, Paula Obaya, Carlos, Twistin’Two, Dimples, Dr. Punko, Go Gorostiza, Joan Blow Up, Agustí Rocamora, Robert Abella, Miquel Injection, Cristina Alonso, Jordi Duró, Carlos Navarro, Javi Frias, Pook, Sebas Avilés, Go Gorostiza, Alberto Valle, Albert Petit, Saretta, Lluís Cardenal, Oscar Guindilla y Laia Sweet Nothing, Franky Radiolux, Fonsoul, Víctor Monterey, Ernestoide, Dr. Octopus Dj's, Sr. Patilla y Miss Taboo, etc… sin olvidarnos de nuestros diseñadores e ilustradores como Mik Baro, Sr. Rogelio, o Iván Freevan Pop, fotógrafos como Felipe Ecstasy and Wine o la Rockera Mutante, así como marcas de moda de prestigio como Modernworld y tiendas de lujo como Breakaway de Barcelona, Direction Pop en Donostia o Rivendel en Madrid.      

Son solo unas cuantas propuestas, acontecimientos y lugares a tener en cuenta, que podremos disfrutar próximamente con alguna de sus siempre interesantes propuestas. Estoy convencido de que seguiremos estando bien informados por medios que hacen gala constante de una excelente profesionalidad como, por ejemplo, las webs de Real Mod World, Power Pop Action, Hipocondria Mods, Kick out the Jams y Rated Muzik, el programa de radio de El Cuartelillo de Alcañiz o los blogs de Yo ya te lo dije, Ritmo, Soul y otros Modernismos, Ne Tempus Fugat, Fuera en las Calles, Myr Goes to, Desidias: Original Mod, Making Time, los blogs de scooters de Zaragoza, Lorca, Azkorri y Gijón, más Keep On Going, Modforever, Aquellos Maravillosos Sonidos, Piensa Sixties, Roadrunner Beat beat, Biff bang Pow, Pasapogas News, Moderno y Español, entre muchos otros. Todos ellos, espacios comunicativos dignos de mención y elogio a los que, por muy bien que lo hagan, les costará lo suyo mostrar más pasión que la destinada en todo momento, hasta su cierre, por este Magic Pop, espacio modernista con todo su contenido a vuestra libre disposición para siempre, sin necesidad de citar fuentes.  

Pues eso ha sido todo, amigas y amigos. Gracias a vuestro apoyo he tenido el verdadero placer de cumplir con uno de mis mejores sueños profesionales pero ha llegado el momento en que tengo la necesidad de  soñar con otras cosas porque empiezo a estar un poco harto de tantas desilusiones. Suerte para todas y todos. Os quiero mucho…

Àlex Martí    

miércoles, 30 de marzo de 2011

“Treinta años después de una chapa de Brighton Mods 64”

Foto: Eva Segura
La gira prevista para conmemorar el treinta aniversario de Brighton 64 es una gran noticia que me invita a compartir con todos vosotros unas cuantas reflexiones probablemente prescindibles y de importancia relativa, sin que me lleguen a causar ningún tipo de problema existencial pero con una necesidad emocional de explicarlas. Más bien se trata de unas cuantas ideas que me vienen a la cabeza al recordar esas tres décadas de un grupo que para mí fue y sigue siendo trascendental.  
En primer lugar creo que estamos ante una necesaria y justa celebración que va a ser gratificante tanto para sus fans de siempre como para aquellos que han escuchado de pasada alguno de sus temas y más bien han oído hablar de sus andanzas a sus hermanos mayores, o incluso padres, que vivieron los ochenta.

Han pasado ya treinta años de los inicios de un grupo seminal para el movimiento mod en este país que tuvo una trayectoria caracterizada por una lucha contra demasiadas adversidades, la mayoría de ellas extra musicales. Gracias a esa constancia por seguir siempre adelante, a veces enfrentados a situaciones verdaderamente decepcionantes y grotescas, con convencimiento y actitud, sus seguidores pudimos disfrutar de grandes canciones que siguen proporcionándonos  momentos inolvidables tanto a nivel personal como colectivo.

Brighton 64 abrieron en muchos de nosotros la posibilidad de aplicar, en nuestro ámbito geográfico más próximo, ese modernismo de raíces sixties que conocíamos por Quadrophenia, los Jam, y poco más del revival británico de finales de los setenta y principios de los ochenta. Nos sentimos identificados de inmediato con sus canciones y con su peculiar estilo mod, fiel a esos patrones propios de un movimiento al que aportaron un toque personal, original y nada despreciable.

Sus primeros enemigos surgieron precisamente por su declaración de principios y no precisamente por parte de rockers, ni punks, ni ninguno de sus “potenciales” enemigos tribales. Nada de eso. Sus principales detractores estuvieron en "nuestras" propias filas de mods, individuos a los que todo les parecía mal a excepción, claro, de su incipiente colección de discos. Mods cuyo comportamiento, más arrogante que elitista, creó un ambiente de animadversión generalizada por parte del resto de tribus urbanas, llegando a contagiar al resto de simples mortales que de esas historias no tenía ni la más remota idea. Si a eso le sumamos las estúpidas batallitas entre adolescentes vestidos con parkas y navajeros con tupé que intentaban copiar la película Quadrophenia y que acabaron hasta con un muerto en la puerta del Rockola de Madrid, nos haremos una idea de cómo lo mod acabó siendo una forma de entender la vida con soberbia, chulería, de derechas, españolista, y así hasta un largo abanico de menosprecios e insultos que, al final, nos llevaron a muchos a “colgar la parka” decepcionados ante tanto “individualismo” mal entendido.  

Brighton 64 también fueron víctimas de una política discográfica nefasta que les abandonó en su mejor momento y, de paso, de una crítica feroz con marcado carácter nacionalista español que a mediados de los ochenta se obsesionó con la búsqueda de un estilo de rock and roll que debía pasar necesariamente por la fusión con el folklore andaluz. Esa era la única forma, a entender de algunos medios, de no sucumbir al vasallaje estéril hacia el pop rock británico. Mediante esta política musical tan forzadamente patriótica, el rock no solo tenía que cantarse en español sino que debía sonar a "español", desde Pata Negra al Último de la Fila, pasando por Gabinete Caligari y llegando hasta nuestros días con los Planetas vía los experimentos ruidosos con insignes cantaores de flamenco.  

Pese a ese panorama entre rockero, torero y rumbero, Brighton 64 siguieron en sus trece componiendo buenas canciones con toques de powerpop y R&B, y con letras no menos memorables. Les escuché tocar en directo por vez primera en septiembre del año 1982, si no me falla la memoria, en un concierto celebrado en el bar Boira de la calle Amigó de Barcelona, que por entonces era todo un templo para los mods. Recuerdo que el local estaba abarrotado de público. Tampoco es que fuera muy grande pero para alguien como yo, cuya máxima concentración de mods vista hasta entonces se limitada a dos y medio como mucho, aquello fue apoteósico, verdaderamente sublime. Fue un gran concierto, que sonó como sonó, probablemente con bastantes defectos que, la verdad, no recuerdo,  y si me llegué a dar cuenta, los pasé por alto anonadado como estaba entre tanto entusiasmo juvenil desbordado.


Los Brighton 64 interpretaron sus canciones y versiones con la pericia instrumentista normal en un grupo que acababa de empezar,  y os aseguro que no faltaron ni los saltos a lo Bruce Foxton, ni el aspa a lo Townshend para pillar un acorde, ni otros tantos recursos de estilo propios de los buenos grupos británicos de revival mod 79. Fue un momento especial, mágico, que me marcó para siempre y cuyas sensaciones más íntimas permanecen inalterables en mi memoria. Cuando tengo necesidad de recordar dónde empezó todo, recurro a ese día, sin nostalgia pero con orgullo de haber estado ahí.  Y eso que tuve la suerte de asistir al concierto que en 1981 dieron los Clash en el pabellón de baloncesto de Badalona y que abrieron con un London Calling magistral. Presentaban su álbum "Sandinista" y de ese directo surgieron un montón de proyectos de bandas, entre ellos el de un amigo y mío; del concierto de los Brighton 64, con mi grupo ya finiquitado casi sin empezar, salí convencido que lo mod era una forma de entender la vida mediante una visión social crítica, el R&B y la elegancia británica. Brighton 64 era un ejemplo de esos tres preceptos.  

Desde esos primeros pasos, y a pesar de haber saboreado el éxito con algunos de sus temas como la conocida "Casa de la Bomba", los hermanos Gil han tenido que soportar, en incontables ocasiones, una injusta crítica feroz por haberse posicionado a favor del modernismo pero también por pasarse a cantar en catalán con Matamala como antes hubo quién les criticara cantar en castellano siendo catalanes. Me da la impresión de que para ellos, dedicar su vida a esto del  rock and roll les ha representado, en demasiadas ocasiones, padecer un verdadero calvario injustificable entre atrevimientos producto de la ignorancia acerca de su capacidad instrumentista y creativa, por parte de algunos críticos que no saben siquiera tocar un solo acorde de guitarra.

Algunas de estas sensaciones son consecuentes con los recuerdos vividos y otras las obtuve al leer el magnífico libro titulado “Bola y cadena, veinte años de eclosión mod”, escrito por Ricky Gil y editado en 2003 por Editorial Milenio. Un libro a modo de memorias repleto de anécdotas y detalles personales muy recomendable para conocer unas vivencias artísticas y existenciales de la mano de uno de sus protagonistas que, como advierte en su  introducción, prefiere no acordarse de quién le trató mal. Ricky nos narra, con extraordinaria sinceridad, unos recuerdos como la chapa que trajo de Inglaterra en septiembre de 1981 donde ponía Brighton Mods 64 que dio nombre al grupo, a la vez que nos expone su punto de vista  con el objetivo de que “no todo caiga en el olvido” como se dice al final del libro.

Tras separase a finales de los ochenta y formar sus sucesivos grupos Brigatones, Matamala, más Chest, Top Models, etc… volverían a interpretar las canciones de Brighton 64 en el año 2006. Pude verles en Tarragona, durante las fiestas de Santa tecla acompañados por los Glosters. Sus temas convertidos ya en himnos de una generación volvieron a sonar y esta vez con mejor destreza instrumental, con arreglos más profesionales, pero con la misma fuerza y vitalidad de sus inicios.

Tres años después, adquirí sus dos primeros singles reeditados con excelente criterio por Bip Bip Records ya que en su día no pude conseguirlos por carecer de una distribución adecuada o por no llegar hasta el recóndito paraje de mi pueblo donde vivía. Esas entregas del microcosmos Brighton 64 me devolvieron no sólo parte de mi pasado sino también me permitieron vivirlo de nuevo en mejores condiciones sonoras.   

Al escuchar esos discos, no puedo dejar de pensar en la injusticia de todos aquellos que les consideran un mal grupo. Estoy cansado de leer, hasta en los comentarios más entusiastas, que Brighton 64 fueron una banda regular aunque en su favor, eso sí, se les destaca su gran actitud, como si eso les salvara de ser lapidados en público con singles de northern soul. Creo sinceramente que la actitud no es un talismán tan potente como para suplir las carencias artísticas. Así que: o bien fueron una buena banda de rock and roll o bien te obligaste a que te gustaran por estúpidas razones tribales. Tanpoco entiendo como, en cambio, nadie considera malos grupos a los Desechables, o Eskorbuto, o a la Banda Trapera del Río, por citar tres ejemplos más de esas llamadas bandas con actitud, cuyos conciertos comparados con otros combos de los ochenta como Radio Futura, Nacha Pop o Loquillo, podrían ser considerados de mucho más desastrosos y nada profesionales.    

Allá cada cual con su concepción de mal o buen grupo, en realidad se trata de una concepción personal absolutamente subjetiva pero ahora bien quien se atreva a decir que Brighton 64 fueron un mal grupo que también tenga la coherencia de observar que el “garage punk” de los sesenta no era más que “chatarra” sin trascendencia o que aparte de los Jam, el resto de bandas de revival británicas eran flojas. En mi opinión, nada de esos es así de tremendo y creo sinceramente que Brighton 64 fueron un buen grupo de rock and roll que consiguió grandes momentos inolvidables y sobre todo nos dio lo queríamos: una banda mod que nos colocó en el centro del universo.    

Por eso es importante este aniversario, porque a los que vivimos sus inicios nos encantará recordar viejos tiempos y de aquellos que les criticaron tan salvajemente por entonces, os aseguro que la mayoría ni siquiera escuchan ya nada que no sea la radio de su coche cuando se dirigen al trabajo o, como mucho, siguen escribiendo críticas esperando que el flamenco llegue algún día a ser portada de la prensa especializada británica. Creo que ha llegado el momento de reconocer que los medios de comunicación,  especializados o no, incluidos algunos de nosotros, nunca les hemos tratado como se merecen y por eso me alegra cuando leo alguna crítica en los mass media que destacan el último trabajo de Top Models porque al fin, prejuicios aparte, se deciden por reconocer que no sólo saben de lo que hablan sino que tienen tablas más que suficientes como para aportar grandes canciones, válidas incluso más allá de nuestro maltratado pop rock estatal.

Así que disfrutemos de Brighton 64 sin prejuicios y con ganas de vivir una experiencia divertida. Los que estuvimos al principio, volveremos a sentir ese entusiasmo juvenil que lamentablemente la vida ha intentado robarnos en tantas ocasiones, y los que nunca les han visto en directo, tienen la oportunidad de disfrutarles con la misma actitud mejorada con la experiencia de todos estos años. Sea cual sea tu caso, no permitas que la absurda arrogancia te haga creer que lo harías mejor.  

Àlex Magic Pop  


Nota: Si quieres información sobre la gira del treinta aniversario de Birghton 64 entra aquí.

sábado, 8 de enero de 2011

Nueva etapa del Magic Pop

Hubo un tiempo no muy lejano en que el Magic Pop, página web de información musical modernista y devota de los sonidos con raíces sixties, hizo un trabajo informativo abnegado, más voluntarioso que profesional, pero ante todo constante durante los tres años que estuvo activa, concretamente entre 2006 y 2009. En ese periodo, recibió algunos parabienes, alentadores elogios y sobre todo un premio inolvidable a la mejor web, concedido por la asociación Bon Vivant en el festival internacional Pop Eye de Cáceres, en su edición de 2008. Finalmente, tras el agotamiento de su único responsable, quien os escribe, y a raíz de otras cuestiones existenciales que no vienen al caso, la web dejó de actualizarse no sin cierto disgusto por mi parte, más que nada por las circunstancias personales que me habían llevado al cierre ante la falta de ánimos. Esa decisión, un tanto repentina, comportó que algunos de sus asiduos visitantes me pidieran públicamente, una y otra vez, que volviera a activar la web creando incluso en el Facebook un grupo llamado “Yo también quiero que vuelva Magic Pop”. 


He escrito numerosas veces sobre esta cuestión y os aseguro que sigo pensando que Magic Pop se reivindica, con una amabilidad extraordinaria por parte de algunos de mis amigos, más bien por esa imperiosa necesidad de saber y sentirse arropado por gente con gustos similares, antes que por el valor real informativo que pudiera comportar cualquiera de los textos que haya firmado con mi nombre. De todos modos, muchísimas gracias una vez más por vuestros ánimos y halagos pero me reafirmo, sin discusión posible, que cualquiera de los seguidores de este blog, con sus respectivos espacios, hace una labor informativa igual o mejor que la mía. No es falsa modestia, en absoluto. Estoy tan convencido de que el contenido de la ya extinta web Magic Pop era absolutamente prescindible y a su vez de fácil acceso en Internet, incluso por otras vías mucho mejores, que lo borré todo, absolutamente todo, sin quedarme siquiera una copia. 

Entonces, ¿qué sucede?. ¿Por qué nos manifestamos tan vehementemente cuando alguien escribe o cuelga un vídeo con alguno de nuestros grupos favoritos?. Nuestros gustos, que para ciertas mentes obtusas pueden parecer limitados por una escena o incluso por unas coordenadas de espacio y tiempo, son más amplios de lo que se empeñan aquellos que nos consideran mero revival nostálgico, vintage a la moda, o casposos ye yés. De este modo, desamparados como estamos por la mayoría de los mass media, especializados o no, recurrimos a los blogs en busca de aliento, de sorpresas, de ese tema musical que no conocíamos o de ese estilo creativo que forma parte de nuestro pasado musical y lamentablemente ha sido tan mal explicado y en ocasiones hasta maltratado con evidente injusticia. Sin duda, también acudimos a los blogs, algo denostados en este momento por las llamadas redes sociales que fomentan una comunicación más personal y sin apenas espacio físico para la reflexión,  para sentirnos confortados por los comentarios de aquellos con los que coincidimos en criterios y afinidades tanto artísticas como estéticas.

Cuando leo vuestros comentarios y peticiones, me pregunto qué puedo ofreceros para corresponder frente a tales expectativas y es entonces cuando me echo para atrás y desparezco abrumado por esa benevolencia de la que hacéis gala y por la que os estaré eternamente agradecido. Sin embargo, al poco, vuelvo a tener esa necesidad de contar cosas, de buscar, de conocer, y tras leeros en vuestros respectivos espacios, sé que necesito compartir con todos vosotros esas múltiples cosas que conforman una actitud frente a la vida íntimamente relacionada con la llamada, de forma genérica, música de raíces sixties pero con una vocación clara de presente y hasta de futuro si eso es posible. A esa forma de ver la vida, con especial interés por la elegancia, la novedad, los referentes, y sobre todo respaldando a nuestra escena local, cada vez más prolífica y entusiasta, personalmente, me gusta llamarle actitud mod. No estamos en los sesenta, ni tampoco somos centenares como en los ochenta. Algunos de nosotros pasamos de los cuarenta, incluso tenemos hijos y responsabilidades con nuestras familias y con la sociedad, pero seguimos defendiendo con naturalidad un planteamiento vital ciertamente hedonista pero con un importante bagaje cultural que sigue aún motivándome y dándome una razón creíble para no ser engullido por la mediocridad de la actual cultura de masas.    

Así que Magic Pop vuelve pero no como antes, aunque quizá tampoco haga ya tanta falta que así sea. No regresa con todas sus secciones y posibilidades comunicativas porque eso me resulta francamente imposible por cuestiones inalterables de tiempo y habilidad profesional. Será difícil que algún día retome esa etapa de portal de información musical sobre el centenar largo de grupos, más otras tantas fiestas, eventos, festivales, presentaciones, libros, discos… que aparecían habitualmente en sus diversos espacios dedicados al pop, el beat, el R&B, el soul, la música jamaicana, el rock and roll, el “garage”, el punk o el folk psicodélico. Eso, amigos y amigas, implica un trabajo enorme que no puedo realizar solo.
 
Por otra parte, tengo que reconocer que la etapa que le siguió en el Facebook me resultaba muy cómoda por su inmediatez pero, tras la imposibilidad de publicar textos con unas dimensiones razonables, opté también por desvincularme. No creo que sea un medio útil para mi propósito informativo porque su razón de ser es, a mi modo de ver, el  facilitar otras cuestiones más bien de cortesía así como la curiosidad entre amigos virtuales, que también los tuve y muy buenos, por cierto. Por tanto, quedaba como única opción el blog donde puedo explayarme a gusto sin límites de cantidad y donde pienso seguir escribiendo sobre música, con las series de grupos de los sesenta como la ya iniciada con el nederbeat,  pero también sobre el rock and roll americano, o el  “garage” sueco, o el beat español, o el australiano, o el japonés, o el africano… Entran dentro de mis intenciones seguir publicando, si las fuerzas me acompañan y el temperamento no se me angosta, alguna que otra crítica discográfica, reseña de grupos, entrevistas, etc. Por supuesto, como en anteriores etapas, las puertas de Magic Pop, están abiertas a cualquiera que, dentro de la línea editorial ya conocida, quiera aportar su opinión o su propia labor informativa. Escribir con este tono directivo me produce verdadera vergüenza porque no soy ningún experto ni me vanaglorio de tener más información que nadie. Hasta el momento,  todo, absolutamente todo, cualquier tema sobre el que he escrito hasta el momento, es, como he dicho antes, accesible en Internet a disposición de todos relatado por otras iniciativas mucho más documentadas y mejores que la mía. Ello no quiere decir que mis artículos sean el resultado de vulgares copias sino que mi trabajo periodístico ha consistido en consultar varias fuentes, la mayoría no escritas en ninguno de nuestros idiomas del Estado, para confeccionar un texto inteligible que puede tener sus fallos, pero que ha sido creado con el único objetivo de compartirlo; no para sentar cátedra ni mucho menos para asombrar a nadie con lo mucho que parece que un servidor sepa del tema.  

Queda por comentar, ya que me he referido antes a los idiomas del Estado, la cuestión  lingüística. Quienes conocieron la primera etapa de Magic Pop, saben que estaba íntegramente redactado en catalán por una razón muy sencilla: porque es mi lengua materna. En el escrito de despedida manifesté mi decepción frente a la casi nula acogida que había tenido en mi propia tierra y en el encomiable esfuerzo que muchas personas hicieron desde muchos puntos de España para entender sus contenidos pese a no hablar, ni haber leído nunca, en catalán. Con estas circunstancias tan dispares como extraordinarias llegué a un par de conclusiones. La primera es que existe una actitud catalanista excluyente que no sólo cree imprescindible que los catalanes hablemos y nos expresemos solo en nuestra lengua materna sino que debemos limitarnos a difundir el listado oficial cultural que se considere adecuado a un objetivo nacionalista. Defiendo el uso y la normalidad lingüística de mi idioma pero me niego a identificarme, ni siquiera apoyar porqué sí, todo aquello que se exprese en la lengua de mis antepasados. La segunda cuestión relevante es que con buena voluntad y ganas de entenderse, no existirían tantos conflictos sociopolíticos y de identidad nacional entre comunidades como los que se reproducen cíclicamente a capricho de algunos políticos y articulistas desalmados. Esa necesidad solidaria entre personas, más allá de la identidad nacional y ese imprescindible rechazo a las cansinas declaraciones beligerantes, quedó más que demostrada con el caluroso aplauso que recibí cuando recogí el premio en Cáceres a la mejor web a los pocos días que algunos de nuestros políticos insensatos habían protagonizado una campaña lamentable intentando sacar rendimiento electoral enfrontando a extremeños y catalanes por una tontería que ni siquiera recuerdo. Así que, como la mayoría de peticiones para que volviese Magic Pop han sido realizadas por personas que no viven en el ámbito idiomático catalán, sino en el resto de territorios del Estado, he decidido escribir los nuevos contenidos en castellano. No me duele escribir en este idioma, al contrario. Ahora bien, me entristece reconocer que cuando lo hice en catalán no tuve el apoyo que bien merecía por parte de mis propios compatriotas. 
 
Sirvan todas estas consideraciones a modo de editorial para esta nueva etapa, que insisto se abre a raíz de vuestra impagable amabilidad al reivindicar la vuelta de esta humilde web informativa. Comienza una vez más Magic Pop y de paso se abren las apuestas para ver cuánto me dura esta vez la iniciativa sin que me derrumbe agobiado por las circunstancias de la vida y decida cerrarlo todo de nuevo, de la noche a la mañana. Al menos, no me negaréis que ganas, al principio, le pongo porque os meto unos rollos que me tumban hasta a mí. En fin, lo dicho en múltiples ocasiones y que no me cansaré de repetir: es un verdadero placer estar de nuevo entre todos vosotros. Con mis mejores deseos para este 2011, en el que he puesto todas mis esperanzas para ser feliz, besos y abrazos para todas y todos. Bienvenid@s al Magic Pop, club privado de inspiración modernista al que estáis más que invitad@s.

Àlex Magic Pop