martes, 12 de julio de 2016

The Loopholes generan el elixir positivo del buen folk rock con "On The Spur Of The Moment" para H-Records

Portada 
Hay discos que llegan a uno en el momento adecuado, te cuentan lo que quieres oír, te inspiran los sentimientos que necesitas y te contagian las ilusiones imprescindibles para seguir adelante en tu azarosa o balsámica existencia. No es magia, aunque pueda parecerlo, sino más bien un efecto de empatía, de complicidad con la belleza de unas canciones tan bonitas como las que puedes escuchar en el primer álbum del dúo gallego de folk rock, The Loopholes, editado por H-Records en vinilo a principios de 2016. Con el título genérico de "On The Spur Of The Moment", se incluyen diez temas que se me antojan irrenunciables para todo amante de ese folk sincero, sin intimismos de postín; un elixir milagroso de  melodías enternecedoras que te arropan con un poder de convicción fascinante propio de aquellos músicos que comparten con franqueza y sin aspavientos que valgan, sus sueños y sus inquietudes con todos nosotros.

Trayectoria 

The Loopholes. Foto de su facebook 
The Loopholes es una banda formada en A Guarda (Pontevedra) por Bruce Salinas (guitarra, voz y armónica), y Daniel Alonso (percusión y coros).  Aunque se conocieron de niños, Bruce se trasladó con su familia a Inglaterra y regresó hace pocos años.  El proyecto empezó  en 2012 después de que sus dos miembros coincidieran en una jam session de la zona.  En el año 2013 debutaron con un Ep titulado "Last breath" grabado con una amigo, Elías Domínguez, en un pequeño estudio llamado “Sintonnison”  en A Guarda, con el que obtuvieron buenas críticas.  Por lo que respecta a sus directos, destaca que incorporan un show de venta de elixir milagroso, inspirado en los vendedores ambulantes europeos y americanos que algunos recordamos por las películas del oeste americano, antaño muy populares.

Primer Ep
Su primer Lp “On The Spur Of The Moment” (La Casa Taller-H Records 2016) se grabó y mezcló en Baixo Miño Estudios en abril del 2015 por Miguel de la Peña, producido por la propia banda. El artwork, con esa escafandra central, es de El AlmaZen, estudio guardés de diseño gráfico, especialista en recrear imágenes y dibujos rescatados del pasado con un toque peculiar muy contemporáneo. 

Las canciones

El disco empieza con “Like I used To”, a ritmo de acústica y batería marcando los pasos de una emocionante voz principal  que desmenuza una excelsa melodía a la que se suman momentos solistas de armónica. Ritmo pausado, muy americano y dylaniano, que desemboca en el estribillo con un esplendor digno de los más grandes. Le sigue la pletórica “Shake it off”, un compendio de juegos sonoros que invitan al baile con esa acústica floreciente, la persuasiva batería y las sensacionales aportaciones de armónica.  Resulta magnífico el cambio de tempo y el resurgir de unos momentos vocales que levantan el ánimo. 

The Loopholes. Foto de su web. 
A continuación nos ofrecen “Easy”, otra maravilla de canción, con esa exquisita acústica envolviéndonos con ternura al tiempo que la armónica nos sitúa en las planicies reflexivas del alma. La voz principal, de nuevo, se expresa con una pasión fascinante acompañada por una batería milimétrica. Con “Way over yonder”, el dúo incide en esas canciones que va creciendo paso a paso, sin prisa, pero con un poder de convicción extraordinario. Nos envuelven y nos agasajan con ritmos marcados que se acompasan con nuestros latidos del corazón, mediante cortes temáticos muy bien colocados y unas guitarras panorámicas que confieren al tema una riqueza de matices fascinante. Cierra la cara A, “Miss You”, otra muestra más del talento de este dúo que ostentan la particularidad de convertir sus canciones en conmovedores discursos intimistas en los que con los medios precisos dejan una huella muy marcada gracias a melodías ciertamente cautivadoras.    

The Loopholes, Foto de swu facebook. 


La cara B arranca con “When the sun goes down”. En este tema los Loopholes inciden en su combinación tan satisfactoria de acústica y batería más voz principal creando un clímax que se nos antoja un tanto hiriente aunque sin traspasar los límites enternecedores que distinguen su estilo. Para ello incorporan un suculento solo de eléctrica nada desdeñable. Siguen explotando en los estribillos de forma persuasiva dotando a la canción de una fuerza muy considerable. A continuación nos ofrecen “Slumber in the grain” con  su enloquecedor golpe de muñeca de acústica invitándonos a movernos con la inercia que genera esta sensacional canción de pop folk que descarga sobre nosotros como un castillo de fuegos recordándome incluso a algunos grupos de los ochenta que daban vida a canciones bailables con esas acústicas proverbiales y algunas aportaciones ingeniosas de eléctrica.  Con “Pet boy” regresan los Loopholes más introspectivos, mediante ese riff de folk tradicional con el que arropan a una melodía que abre los poros de las emociones. Una canción con vocación de himno que nos traslada con los pelos como escarpias hasta “Break away” con esa triunfal entrada de batería a la que se suma la voz principal y la guitarra marcando con solemnidad el ritmo. De nuevo desarrollan una melodía, para nada contemplativa, en la que los juegos de voces, los golpes de bombo y los redobles, se entremezclan para procurarnos una de las últimas descargas energéticas del disco. 

The Loopholes. The Acoustic Mirror
Finaliza el álbum con la canción “Underbroken”, otro ejemplo de solvente compenetración entre armónica, acústica, batería y voz principal desgranando una melodía de ensueño apta para bailar o para, simplemente, embelesarse con la pericia y la imaginación de esta gran banda que finalizan su trabajo con un colosal epílogo que sirve de ejemplo para entender cómo de espectaculares pueden llegar a ser sus grandes directos.   
     
Reflexión final


The Loopholes, Foto de su facebook  
El “folk rock del delta del Miño” de The Loopholes, tal y como ellos mismo lo definen, es sincero, emotivo y, por tanto, muy convincente. Resulta ciertamente intimista en esos momentos cargados de una frágil sensualidad pero también transmite una actitud positiva a raudales en aquellos otros en los que sus sencillos arreglos logran transmitir una grandiosidad que pone los pelos de punta. Con guitarra acústica, armónica, percusión y unas voces extraordinarias, este sensacional dúo nos ofrece un sonido propio que no obedece a los milagros sino a la creencia de que éstos existen. Esa fuerza les convierte en indestructibles y les permite generar una capacidad de superación gracias a una ingente cantidad de  trabajo; virtudes que tan solo poseen los mejores y, a su vez, humildes genios. The Loopholes generan el elixir vital que te puede ayudar a reaccionar en el momento preciso para que insistas en esa lucha que te has planteado con el  propósito de que se cumplan tus propios sueños. Ya sea con sus divertidos directos o mediante discos tan fascinantes como éste, su obra emana auténtica fe en uno mismo, con la seguridad de que cuando crees que solo pueden pasarte cosas buenas, es difícil que las malas te importen más de lo preciso.     

Nota: Puedes escuchar las canciones en su bandcamp o en el de H-records y adquirir una copia del disco en la mencionada discográfica ya sea por internet aquí o en su tienda física aquí. Más información de los Loopholes en su facebook

A la espera de su próximo trabajo audiovisual, puedes ver aquí un videoclip con su tema "Pet Boy" grabado por The Acoustic Mirror.  


lunes, 11 de julio de 2016

Fallece Danny Smythe, baterista de los Box Tops

Danny Smythe 
Danny Smythe nació el 25 de agosto de 1948 en Memphis, Tennessee y falleció el 6 de julio de 2016 a los 67 años de edad.  Formó parte ya de los The Dvilles, de los que surgió la banda de pop y blue-eyed soul, The Box Tops durante los sesenta. La banda destacó por canciones como "The Letter", "Cry Like a Baby", y "Soul Deep", y en sus filas estuvieron otros grandes como Alex Chilton quien en los setenta crearía a los esenciales Big Star. Tras los Box Tops, a los que dejó a finales de los sesenta para seguir con sus estudios, se dedicó a la ilustración.  

Los Box Tops se crearon en el año 1963 en Memphis como The Dvilles también conocidos con el nombre de  Ronnie and the Devilles.  A principios de 1967 la banda estaba formada por Danny Smythe, con John Evans (guitarra, teclados, y coros), Alex Chilton ( cantante solista y guitarra), Bill Cunningham (bajo, teclados, coros, hijo de Buddy Blake Cunningham y hermano de B.B. Cunningham Jr., de los The Hombres), Gary Talley (guitarra solista, sitar, bajo, coros), y Larry Spillman (baterista).  Cambiaron al nombre de Box Tops para que no les confundieran con otra banda llamada The Devilles.

The Box Tops años sesenta. Danny izquierda en pie. 
Con producción de Dan Penn grabaron el tema de Wayne Carson Thompson "The Letter"  que se convirtió en un gran éxito en septiembre de 1967. Vendieron cuatro millones de copias y obtuvieron dos nominaciones al Grammy, llegando a ser disco de oro.  Siguieron con “Neon Rainbow",  otra melodía de Thompson producida por Penn, y ese mismo año apareció un disco llamado “The Letter/Neon Rainbow”. Sacaron tres discos en un periodo de nueve meses .  Larry Spillman dejó la banda por una beca escolar de beisbol. Tambien contaron para algunos temas con la ayuda de músicos de estudio como Reggie Young, Tommy Cogbill, Gene Chrisman, y Bobby Womack de American Sound Studio, así como el futuro productor de Chilton, Terry Manning de los Ardent Studios.

The Box Tops  años 2000. Danny derecha. 
En enero de 1968 John Evans y Danny Smythe siguieron con su formación académica dejando a los Box Tops. Les reemplazaron el bajista Rick Allen de los Gentrys y el baterista Thomas Boggs de los Board of Directors.  El resto siguieron sacando algunos éxitos como "Cry Like a Baby" con el que se tituló el disco de 1968,  "I Met Her In Church", "Choo-Choo Train",  más “Soul Deep” y  "Turn On A Dream" ya en 1969. Ese mismo año Cunningham dejó la banda para regresar a la escuela  y fue reemplazado por Harold Cloud al bajo.  Varias presiones de la discográfica, abogados, contables… acabaron con la joven banda y en 1970 Talley y Chilton decidieron disolver el proyecto. Sin embargo el sello Bell records sacó otros Box Tops (el nombre está en manos de una sociedad de gestión)  en 1971. Grabaron material anterior y tuvieron un pequeño éxito en Canadá con el tema   "You Keep Tightening Up On Me".  Después surgirían otros proyectos como JJ Breeze and the Boxtops.


Desde finales de los ochenta hasta la década de los dos mil hubo varias reuniones en las que participaron los miembros originales Talley, Chilton, Cunningham, y Smythe.  Chilton falleció el 17 de marzo de 2010.  Por su parte Smythe estudió arte y se dedicó a la ilustración principalmente para agencias de publicidad.  Por ejemplo fue el diseñador de la portada “Tear Off!”, disco de 1998 grabado por los Box Tops.  

Documentos sonoros:

"Neon Rainbow" de los Box Tops con Danny Smythe a la batería.



jueves, 7 de julio de 2016

Daddy Rude y Sustraian records editan un Ep con el indudable esplendor femenino del rocksteady atemporal

Portada
“Rocksteady Ladies” es el título genérico del Ep que los sellos Daddy Rude y Sustraian Records nos presentan este verano de 2016 con la voz de cuatro magníficas cantantes acompañadas por la inefable banda The Sustraians. Sus principales protagonistas son Iseo, Nerea, Oihana y Miri, quienes con su fascinante voz y en cuatro idiomas distintos (francés, euskera, español e inglés respectivamente), nos deleitan con su voz melodiosa, personal y cautivadora, a ritmo de ese rocksteady atemporal que, como bien dice el experto Lutxo Pérez en su escrito de contraportada, “no podía quedar confinado en las calles del Kingston de 1967”.   Las cuatro interpretaciones recuperan “las señas de identidad de aquel artefacto generacional” con tal elegancia y cariño que logran emocionarnos con el mismo empeño que aún hoy en día siguen conmocionándonos los maestros jamaicanos que surgieron de los legendarios Studio One y Treasure Isle entre mediados y finales de la década de los sesenta.   

Trayectoria

Iseo 
Iseo es el nombre artístico de Leire Villanueva, cantante nacida en Pamplona y residente en Madrid. En 2013 sacó un ecléctico Ep llamado “Red Gardens”, en 2015 grabó el disco de reggae con Dodosound, “Cat Platoon”, y en 2016, el álbum de funk y soul, “Last Night”.  También ha grabado temas caribeños con Sustraian Records como “Only for You”.   Tiene canciones nuevas que presentará con su banda este verano.  

Nerea Erbiti
Nerea Erbiti es de Leitza (Navarra) tiene estudios de canto clásico, moderno y jazz. Ha participado en grupos de jazz como The New Jazz Voices Ensemble, Cherokee Big Band, Pirineos Jazz Orchestra, entre otros como Xuhat, Itzalak y J&K. Ha formado dúos de jazz, pop y folk con los guitarristas Iñigo Agirre o Carlos Pizarro, así como la pianista Teresa Zabalza, entre otros proyectos como Danserie, R&R Quartet  o Tutik Ez.

Oihana
Oihana Fernández es de Barañain, vocalista del grupo Afú, formado en el mencionado municipio navarro. Banda que fusiona folk, rock, ritmos latinos, africanos, y jamaicanos. Han grabado un disco titulado "Zoroak hegaz goaz" (2015). Oihana ha formado parte de otros proyectos de hip hop como Raperos de Emaús.  

Miri Mitu
Miriam Uhalte aka “Miri Mitu” tiene grabado con los Sustraians, como cantante, el tema en clave latina y rocksteady “Bang bang”, versión de la canción popularizada por Nancy Sinatra. Teclista, con formación, también forma parte de los mencionados Sustraians así como de bandas de fusión con ritmos africanos y latinos como Euskabaret y Danbakhana grupo de Berriozar donde tocaba también percusión africana. así oomo en el Iruña Swing 5tet.

Sustraians records es un sello, estudio de grabación y creación de música jamaicana, ubicado en Barañain, Navarra. Empieza el proyecto en 2013 y desde entonces han dado vida a una red por toda Iruñerría de grupos que tocan en sus sesiones de grabación. También han grabado material propio, más de medio centenar de canciones de raíces jamaicanas. Por otra parte organizan un festival anual llamado “Rocksteady Revenge” que este pasado marzo de 2016 celebraba su tercera edición en La Nave de Bara en Barañain con la presentación del libro “Ska en España: la Vida No se Detiene”, más el concierto de The Magnetophones y pinchadas.

La banda que ha grabado los cuatro temas está formada por Oroel “Golden Boy” Otal a la batería, Iosu Ihabar al bajo más guitarra, Egoitz Cobo a la guitarra, Miri Mitu al órgano, Rev. John Howell a la trompeta, Julen “Rocko Tenor Sax” al saxo, y David “El Loco” al trombón.  A los coros, Subsistas.  
    
Por su parte Daddy Rude records es un sello alicantino dirigido por el gran Miquel Rude, experto en sonidos jamaicanos y black Music. Esta es su tercera entrega tras el single de Key & Board (+ info), y Begoña Bang-Matu and The Shake it Up’s (+ info).

El disco fue grabado y mezclado en la Nabe (Barañain) por Iosu “Mighty Martí” entre octubre y diciembre de 2013. En un principio salió en formato digital en 2014 y ahora se ha remasterizado para que sus canciones lucieran con todo se esplendor en este Ep en vinilo de 7”. Mención especial merece el artwork de Xam con ese póster incluido, un magnífico dibujo en el que se puede apreciar una concurrida fiesta jamaicana en un sound system dibujado por Fernando Rayos X.  
  
Las canciones

El disco se abre con “Cest pas toi cespas moi” interpretada por Iseo con ese deje caribeño mezclado con la calidez del francés. Marcan los pasos de esta bonita melodía amorosa, una sección rítmica milimetrada con esa línea de bajo tan sugerente, más aportaciones muy bien medidas de metales, con un pequeño pero sustancial solo de trompeta. En esta cara A escuchamos también a Nerea Erbiti cantando “Izango” con otro riddim marcado por batería y piano con nueva aportación esencial de bajo, al que se suman metales, guitarra sincopada, y la voz sugerente, tan jazzy, de su solista en un euskera extraordinariamente amoldado al ritmo jamaicano acompañada por gentiles coros tropicales. 

Ilustración de Fernando Rayos X  
Ya en la B, nos deleitamos con la voz de Oihana y su “Revoltosa”, canción en español en la que su solista nos convence mediante su gran talento con el que vibran las notas con acento latino y funk. Los arreglos siguen marcados por ese bajo construyendo formas sinuosas, una percusión imperturbable, un órgano más metales envolventes y coros que aportan una amplitud destacable. Cierra el Ep, Miri Mitu y su “Dancing Revolution”, otro tema sensacional de sensual melodía, cantado en inglés con sensacional registro, que arranca con riff festivo de coros más metales, y discurre con una brillantez memorable por esa mezcla tan arrebatadora de Black Music y rocksteady. Una fusión en la que la banda demuestra de nuevo su gran profesionalidad e imaginación a raudales explotando tras el crescendo de su solista en el solo de latin ska jazz a cargo de la trompeta.    
    
Reflexión final

“Rocksteady Ladies” contiene cuatro composiciones originales cantadas con extraordinaria solvencia por cuatro maravillosas voces femeninas.  Cada una de ellas interpreta su tema en un idioma diferente y se deja notar, en el enfoque de sus respectivas melodías, sus respectivas trayectorias musicales personales. Les acompañan The Sustraians, una banda sublime que demuestra no solo su conocimiento de causa sino que puede alardear de un dominio instrumental exquisito con la pulsación rítmica perfecta más las aportaciones musicales precisas con las que generan un clima melódico ideal. Todo ello nos transporta mentalmente a ese caluroso verano de 1966 en el que el rocksteady se apoderó de los corazones y los pies de los jamaicanos, con el aliciente de que son otras las vivencias, los referentes y la capacidad vocal de sus cuatro estrellas principales. Cuatro mujeres cantantes con registro y timbre vocal inmejorable capaces de adaptarse, mediante una perfección memorable, a unos excelentes arreglos, arropadas por una banda de lujo. Juntos mantienen vivos esos pausados y cautivadores ritmos por gentileza de los sellos Sustraians y Daddy Rude Records al tiempo que aportan a la leyenda una forma propia igual de creativa y emotiva que convierte a ese fascinante estilo de raíces jamaicanas en atemporal gracias al indudable esplendor vocal  femenino.  


Nota: Puedes adquirir una copia de “Rocksteady Ladies” antes de que se agote por 6€ más gastos en: info@daddyruderecords.com

martes, 5 de julio de 2016

Fallece el poeta y compositor William Hawkins

Bill Hawkins 
William Alfred Hawkins nació el 20 de mayo de 1940 en Ottawa, Ontario, donde falleció el 4 de julio de 2016. Poeta, compositor, músico, y periodista formó parte de la banda de rock and roll psicodélica canadiense The Children, fue decisivo en la escena folk rock de su país y es compositor, entre otros temas, de "Gnostic Serenade", canción grabada originalmente por 3's a Crowd.

En 1965 Hawkins comenzó su carrera musical como miembro de The Children, banda formada en Ottawa que contó, además de Hawkins, con músicos como Sneezy Waters, Sandy Crawley y Neville Wells. Durante su trayectoria también estuvieron en el grupo Bruce Cockburn, David Wiffen y Richard Patterson. Tuvieron como mánager al empresario Harvey Glatt, quien alentó a Hawkins para adaptar sus poemas a la música. No grabaron pero fueron habituales en la escena canadiense de rock psicodélico a finales de los sesenta. Tras una actuación en el Maple Leaf Gardens, en Toronto, abriendo para The Lovin' Spoonful, Hawkins decidió dejar la música en directo. 

The Children 
Entre finales de los sesenta y principios de los setenta las canciones de Hawkins fueron popularizadas por David Wiffen, ya sea en los 3's a Crowd o en solitario. Sus temas también fueron interpretados por otros artistas como Tom Rush, quien grabó una versión de "Gnostic Serenade" en su “Wrong End of the Rainbow álbum” (1970).  La música de Hawkins ha sido descrita como "atemporal, de una hermosa melancolía, sumamente melódica, llena de cruda desesperación, y odio a sí mismo con humor negro”.

Pasó por problemas de alcoholismo, estuvo en tratamiento y dejó de componer trabajando de taxista en Ottawa durante más de 35 años. Volvería en 1997 ayudado por el músico Víctor Nesrallah como productor y acompañante musical, en el disco “Dancing Alone”. El disco es una colección  de temas suyos además de versiones de canciones grabadas por 3s a Crowd y The Esquires. El disco fue un precursor del álbum de tributo a su persona grabado y editado en 2008 por True North Records en el que participaron músicos canadienses con los que colaboró en los sesenta.
   

Bill Hawkins 
Hawkins publicó un compendio de su poesía en 2005 con el título de “Dancing alone: Selected Poems” donde se recogen poemas contenidos en sus cinco libros publicados entre 1964 y 1974, además de otros de nuevos. Poco después, en 2007, Hawkins publicó una pequeña colección de poemas nuevos, con el título de “The black prince of bank Street”. Se publicaron más antologías poéticas en 2010, “Sweet & Sour Nothings” y 2015, “The Collected Poems of William Hawkins”.  

Documentos sonoros: 


The Children interpretan "I'm leaving you out" 


"Gnostic Serenade", canción de Hawkins grabada originalmente por 3's a Crowd.



Noa Babayof y “Blue Bound”, buscando en el sendero de la vida el lugar adecuado con íntimas y lisérgicas canciones

Portada 
Discos Monterey de Valencia presenta este 2016 el flamante y enternecedor segundo trabajo de Noa Babayof, “Blue Bound”. El álbum contiene once canciones fascinantes, envueltas en un atractivo artwork y prensadas en luminoso vinilo blanco. Su cautivadora música contiene toda la sinuosa fragilidad, más la profundidad introspectiva, del acid folk de los setenta en la onda de Sandy Denny, Vashti Bunyan o Nico. Noa aporta su sello personal cantando y tocando la guitarra arropada por una banda de lujo con músicos destacados como el guitarrista Amit Erez y Yoav Brill a los teclados, entre otros, más la ayuda de Helena Espvall (Espers), quienes tejen unos arreglos tan conmovedores como memorables. Todos los temas son originales de Noa menos una excelente versión del “Take Care” de Alex Chilton que cierra este imprescindible disco repleto de matices y sensaciones a flor de piel.

Trayectoria  

Noa babayof. Foto de su facebook
Noa Babayof es una cantante y compositora israelí de folk psicodélico, activa desde 2005, que debutó en 2008 con el disco “From A Window To A Wall” en el sello norteamericano Language of Stone , con el apoyo de la mítica banda Espers.  Fue grabado y producido por Greg Weeks (Espers) en el Hexham Head estudio en Philadelphia. En un principio fue editado por el sello israelí Anova. Tras editarse en los Estados Unidos, Noa se instala en Filadelfia y ese mismo año 2008 estuvo de gira por la costa oeste con Sharon Van Etten. Le siguieron actuaciones en  el CMW (Canadian Music Week) festival en Toronto y en el Motel Mozaique festival en Rotterdam.

Ya en 2013 se traslada a Inglaterra para grabar las canciones de su segundo disco con canciones escritas durante su época viviendo en Filadelfia. Ya con menos orquestación y con composiciones más intimistas, la última etapa de la producción se lleva a cabo con una banda de músicos de Tel Aviv formada por Amit Erez a la guitarra; Yoav Brill al piano, teclados y guitarra; Yehu Yaron al bajo y contrabajo; Morphlexis a los teclados y programaciones; Aviv Barak a la batería; y Sefi Zisling a la trompeta. También colaboraron en el disco Helena Espvall (Espers) al cello; Udi Bonen al bajo, Kosta Kaplan a la guitarra, Stav Ben Shachar y Thomas Browning a la batería, Alison Cotton (The Left Outsides) a la viola, y el contrabajista y chelista americano Chris Bell.

Producido por Noa, fue grabado y mezclado por Ronen Roth  en los Pluto Studios de Tel-Aviv (Israel). También se grabaron algunas partes de colaboradores en los Estados Unidos, Inglaterra y Portugal. Se masterizó en SAE Mastering, Phonix (Arizona) por Roger Seibel. El diseño gráfico es de Elad Elharar, la foto de portada con esa mezcla visual entre la cara de Noa más el árbol, es de Yoav Picherski y las fotos del encarte, donde se pueden leer las letras, son de Aviad Zisman.    


Las canciones 

Noa Babayof. Foto de su facebook
El disco empieza con “Alive & Well”, canción de recuerdos amorosos entre sentidas frases  como “todavía te quiero, se está haciendo difícil romper el hechizo…hay momentos en que te extraño”.  El tema contiene arreglos intimistas que surgen de esa combinación tan sutil de guitarra acústica con su envolvente voz más detalles oscuros de piano y un ritmo que arrastra los pasos entre aportaciones de trompeta y cuerda. Le sigue “Blue Bound”, con ese aire de jazz apesadumbrado con el que se afronta plácidamente el volver al camino, ese seguir en movimiento pese a todo, “cantar esta canción aunque todo esté perdido”. El piano, con acompañamiento de contrabajo, entabla un diálogo sensual con la sensacional voz principal.  Emergen detalles de cuerda y juntos desdibujan una melodía conmovedora que nos lleva en volandas, mediante ligeros pero sustanciales toques de trompeta, hasta el siguiente corte. “His Goodbyes” se nos presenta con inicio lisérgico y ritmo tribal sobre el que Noa y la cuerda se explayan con un atractivo deslumbrante. Nos cuenta: “Así que ahora lo que buscas es la fama y la gloria, tocas una melodía, pero no cuentas ninguna  historia. Dejaste de escribir canciones desde hace mucho tiempo, nunca has sido un verdadero amor”.  Tema de profundo desamor en el que no faltan sustanciales frases jazzy de metal y que se complementa con “Friend”, imagen y semejanza de esas relaciones en las que “no podemos escapar de nuestras noches, nuestros días, nuestros sueños…”. En este caso, la banda se muestra especialmente inspirada para completar un tema de acid folk en todo su esplendor. Ritmo y melodía se compenetran para dar forma a una potente y sustancial canción estratosférica que despierta los sentidos entre efectos ácidos que emergen de  memorables solos de guitarra y riffs de piano cautivadores.   

Noa babayof. Foto de su facebook
Mediante “Bright Lights” y su sensible luminosidad “contada en una canción del siglo XVI”, surge el malestar envuelto entre luces brillantes sobre el suelo oscuro, con el presente, pasado y futuro confundiéndose. Musicalmente destaca por su tempo calmado marcado por los arpegios de una acústica acompañando a la atmosférica voz de una inigualable Noa. Contribuyen a crear esa envolvente magia instrumental, la persistente batería, el toque solemne de trompeta, punteos de guitarra con eco, un potente contrabajo, y el magnífico chelo. Toda una orquestación de lujo que nos conmueve en sobremanera. El último corte de la cara A se titula  “From A Window To A Wall”. Canción proverbial que empieza a andar con acústica, tras la que se suma la dulce cuerda y, por supuesto, esa voz estelar de su solista que nos canta desde “dentro de una pequeña y vieja habitación azul con el tierra de madera mirando por una ventana en la pared.. en Fishtown (Philadelphia)”. Un momento del recuerdo tras el que se impone viajar en busca de la paz en la mente.  

Noa Babayof. Foto de su facebook
La cara B arranca con “False True Lover” canción en la que aparece ese auténtico amante falso protagonista del desamor al que se refiere en numerosas ocasiones Noa. “Te vendí y me vendiste bajo un castaño. Yo iba por la autopista donde las visiones místicas aparecieron como la nieve”. Siguen las frases de un lirismo fascinante musicalizadas con una sensibilidad estremecedora. En este caso la voz planea sobre una base de sinuosa cuerda y arpegios de guitarra envolviéndonos dulcemente con una melodía tierna. A continuación nos deleita con  “In Your Own Time”, tema dotado de precisos arreglos pop en los que tiene un peso determinante su concepción rítmica, la aportación del piano, teclados y la guitarra eléctrica dialogando con la voz solista reforzada por coros. Nos cuenta: “Le dije que sabía que no duraría mucho tiempo… otra ciudad, un rostro familiar, dejamos sin dejar rastro a medida que avanzamos… Cómo puedo encontrar el lugar adecuado para mi… es una carrera solitaria”. Y en esa hazaña por sobrevivir se enmarca la siguiente historia, la de una “Orianna” que tras destruir su casa, busca de nuevo su destino, caminando sobre las gritas sin hacer ruido…”. Noa regresa a su registro más oscuro e intimista, de nuevo acompañada por cuerda y guitarras acústicas con las que se genera una maravillosa orquestación ambiental psicodélica.    

Noa Babayof. Foto de su facebook
La última de sus canciones propias de este disco lleva por título “Things I Remember/ The Match”. Tras esa frágil caja de música, los acordes de acústica nos preparan para empaparnos de la dulzura de la voz de Noa enfundada por sutilezas varias, gentileza de unos excepcionales músicos que nos dejan asombrados con sus instrumentos, desde las guitarras a la trompeta pasando por la cuerda. Por lo que respecta a la letra, Noa comparte con nosotros más recuerdos “de tus ojos, fuego y lluvia” y amores “que nunca fueron sencillos”. Situaciones que inciden en la fuerza sentimental de este disco tan sincero como emocionalmente demoledor. Cierra el disco la magnífica versión de “Take Care”, canción de Alex Chilton incluida  en el álbum “3rd” (1978) de Big Star, cuya adaptación recibió el beneplácito del legandario productor John Fry.  El tema conserva toda la fuerza emocional del original e incluso se acrecienta con la magnífica voz de Noa acompañada por los sensibles teclados más una curiosa pero muy efectiva programación rítmica. Un final sensacional en el que se pone de manifiesto, una última vez, la gran profesionalidad de todos los miembros de la banda comandados por esa excepcional voz solista. 

Reflexión final

Noa Babayof. Foto de Yoav Picherskit. 
“Blue Bound” es un disco que está indudablemente ligado a esa tristeza consecuente al final de una etapa vital y especialmente amorosa. El álbum está plagado de recuerdos físicos y espirituales entre imágenes de un lirismo estremecedor. Empieza con la añoranza del tiempo pasado, de esa pérdida tras la que se ha roto el hechizo y termina cantándonos: “son cambios difíciles, nunca fue fácil pero así es mi amor”. Y esa afirmación tan contundente se completa con la última de las canciones. Esa excepcional versión del tema de Chilton en el que se nos advierte en el estribillo: “Ten cuidado, no te hagas daño, cuidado de necesitar ayuda, podrías necesitar demasiada y la gente son tan…”.  Musicalmente el gran trabajo realizado por Noa Babayof es sinceramente espectacular. Sus melodías son conmovedoras, funcionarían perfectamente sin esos meticulosos arreglos para banda, pero ha tenido el gran tino de arroparlas con una formación de grandes colaboradores que aportan unos matices dignos de los mejores elogios. Todos ellos tienen muy claro que en este caso no son necesarias, en absoluto, las filigranas solistas sino que la verdadera fuerza de su contribución radica en esa ambientación sonora que permite musicalizar ese estado de ánimo con una belleza instrumental inusitada. Creo que Noa Babayof ha logrado un disco perfecto, casi conceptual si se me permite, en el que los recuerdos que emergen del alma, por dolorosos que estos sean, no le impiden seguir en el camino que nos lleva a la ansiada paz vital, ese lugar que está hecho para nosotros y cuya continua búsqueda justifica nuestra propia existencia.       

Nota: Puedes escuchar las canciones del disco en el bandcamp y adquirir el vinilo en la nueva web de Discos Monterey.          

Nos deja el guitarrista flamenco Juan Carmona, "Habichuela"

Juan Habichuela 
Juan Carmona Carmona “Habichuela” nació en Granada el 12 de agosto de 1933 y murió en Madrid el  30 de junio de 2016. Tomó el nombre artístico de su padre, José Habichuela. Muy respetado por su habilidad para acompañar al cante, sus hermanos Pepe (Granada, 1944), Luis (n. Granada, 1947 – d. Madrid, 1993) y Carlos (Granada, 1958) también son prestigiosos guitarristas. Forman parte de una familia gitana y flamenca de enorme prestigio. Juan también es padre de los hermanos Juan José y Antonio Carmona, de Ketama. Humilde, sabio, y gran persona,  nos deja uno de los más legendarios guitarristas de flamenco.

Su infancia la pasó en las Cuestas de San Luis del Sacromonte en Granada. Su abuelo, Habichuela el Viejo, cantaor y guitarrista, ya era muy conocido. Su padre también guitarrista se llamaba  José Carmona Fernández (n. 1909 – d. 1986) y quería que Juan fuese bailador. Se inició junto a Mario Maya, pero cambió a la guitarra siguiendo la enseñanza de Juan Hidalgo López “El Ovejilla”, maestro del Sacromonte. Y en esa larga estirpe de genios destaca también su nieto, llamado también Juan Carmona, quien en 2011  consiguió el Bordón de Oro en el Festival de Las Minas.

Juan Habichuela 
Sus primeras grabaciones acompañando las realiza en Barcelona, donde cumplía el servicio militar. Después tocó en los tablaos madrileños, El Duende y Torres Bermejas, donde conoce a Fosforito con el que forma pareja artística.  Llegó a acompañar a los más grandes, payos y gitanos,  desde Juanito Valderrama a Manolo Caracol, Chano Lobato, Rancapino, José Mercé. Menese, Mairena o Camarón.


Juan “Habichuela” ganó en 1974 el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba. También obtuvo el Premio Nacional de Guitarra concedido por la Cátedra de Flamencología de Jerez, entre muchos otros premios. Tras un homenaje en Granada en 1996, graba sus priemrso discso a su nombre como principal protagonista como “De la zambra al duende”, al que le siguió “Campo del Príncipe” (2002) y “Una guitarra en Granada” (2007).  Finalmente cabe destacar el doble recopilatorio “Habas contadas” compuesto por 25 toques grabados entre 1962 y 2007. 

Documento sonoro: 

Juan Habichuela interpreta "Granaina".


Juan Habichuela toca "Amirromín". 


lunes, 4 de julio de 2016

Muere el pianista de jazz, Don Friedman

Don Friedman
Donald Ernest "Don" Friedman nació en San Francisco el 4 de mayo de 1935 y falleció en el Bronx de Nueva York el 30 de junio de 2016. Pianista  de jazz, grabó varios discos a su nombre y colaboró con grandes como Dexter Gordon, Chet Baker, Buddy DeFranco y Ornette Coleman, entre muchos otros. Como Bill Evans, ambos llegaron a Nueva York siendo ya unos reputados solistas, ambos tenían formación clásica y habían tocado con el contrabajista Scott LaFaro quien también se desplaza a la mencionada ciudad, aunque Don era más experimental que Bill. 
    
Hijo de un matrimonio muy aficionado a la música clásica, Don empezó a tocar el piano a los 4 años. Recibió clases privadas y a los 15 años se establecieron en el valle de San Fernando en los Ángeles donde sigue sus estudios musicales y se interesó por el jazz. Graba con Hank DeMano y Jack Millman. Tras una gira con Buddy Defranco a mediados de los cincuenta, se trasladó a Nueva York donde creó su propio trío y colaboró con  Pepper Adams, Booker Little y Jimmy Giuffre durante los sesenta. También formó parte de la big band de Clark Terry. Muy conocido y apreciado en el Japón, también se dedicó a la enseñanza. 

Don Friedman
Con su formación  grabó varios discos como “A Day in the City” (Riverside, 1961), “Circle Waltz” (Riverside, 1962); “Flashback” (Riverside, 1963), “Dreams and Explorations” (Riverside, 1964), “Metamorphosis” (Prestige, 1966), “Hope for Tomorrow” (East Wind, 1975), “Hot Knepper and Pepper”  (Progressive, 1978); “I Hear a Rhapsody” (Stash, 1984), “Don Friedman at Maybeck” (Concord, 1993), “Invitation” (Progressive, 1994), “Opus D'Amour” (Sackville, 1994) con Don Thompson, “Almost Everything” (SteepleChase, 1995), “Thingin'” (Hat Art, 1996) con Lee Konitz y Attila Zoller, “My Romance: Solo Piano” (SteepleChase, 1997), “Timeless” (Village, 2003), “Hot House” (Chiaroscuro, 2004), y “Piano Works VI” (ACT, 2006).


Entre sus grabaciones más célebres con otros músicos figuran discos como “Nice Day with Buddy Collette” (Contemporary, 1957), con Joe Henderson “Tetragon” (Milestone, 1968), con Elvin Jones “And Then Again” (Atlantic, 1965), con Don Lanphere, “Into Somewhere” (Hep, 1983), o con Herbie Mann, “Herbie Mann Live at Newport” (Atlantic, 1963), “My Kinda Groove” (Atlantic, 1964), “Our Mann Flute” (Atlantic, 1966), y “The Beat Goes On” (Atlantic, 1967). 

Documento sonoro: 

Don Friedman Trio interpretan "Ballade in C-Sharp Minor" (1963).