Ottis Dewey Whitman, Jr., más conocido como Slim Whitman, nació el 20 de enero de 1924 (algunas fuentes dicen que en 1923) en Tampa, Florida, y murió el 19 de junio de 2013 en Orange Park, Florida, de un paro cardiaco.
Fue un conocido cantante, guitarrista zurdo a la fuerza y compositor de country, famoso por su falsete y el dominio del yodel, con varios éxitos en los años cincuenta. Volvió a ser muy popular después de que la película Mars Attack de 1996 seleccionara para su banda sonora una de sus canciones más exitosas, "Indian Love Call", editada originalmente por Imperial en 1952, con la que consiguen acabar con los alienígenas.
Tras combatir en la segunda guerra mundial en el Pacífico, trabajó en los astilleros de Tampa. En realidad era guitarrista diestro pero perdió casi todo un dedo de la mano izquierda y pasó a tocar el instrumento con la zurda. Animado por el Coronel Thomas Parker, firmó con RCA y empezó una trayectoria memorable. También grabó para Imperial Records, United Artist records, Epic y Suffolk Records durante seis décadas.
El repertorio de Whitman está formado por románticas baladas de country y folk y fue el primer cantante de música americana de raíz en actuar en el Palladium de Londres en el año 1956. Su primer gran éxito fue una versión en 1952 del tema "Love Song of the Waterfall", de Bob Nolan.
En 1954 sacaría “Secret Love", otro hit de las listas de country que encadenó con otras canciones que alcanzaron notable repercusión hasta "Rose Marie" que le llevó a la fama absoluta en 1955. Whitman tuvo una larga carrera musical durante la que llegó a grabar más de 65 álbumes de los que vendió millones de discos. Su último trabajo, "Twilight on the Trail", salió en 2010.
Documento sonoro:
Este es su famoso tema de 1952, "Indian Love Call", muy conocido a partir de los noventa por su papel crucial en la película Mars Attack.
Chet Flippo nació en Forth Worth, Texas, y murió en Nashville el 19 de junio de 2013 a los 69 años de edad. Fue un prestigioso periodista musical que trabajó y llegó a ser editor jefe de la revista Rolling Stone en los setenta. Ha escrito varios libros biográficos y fue galardonado por su trabajo en varias ocasiones como por ejemplo por la Country Music Association y la International Country Music Conference.
Tras servir en el ejército de los Estados Unidos en la guerra del Vietnam, cursó estudios de periodismo, entre otras licenciaturas. En los setenta empezó a colaborar con la revista especializada Rolling Stone. En 1974 ya formaba parte de la redacción como jefe de sección y en 1977 se convirtió en editor jefe. Ha realizado numerosas entrevistas magistrales tanto en el mundo del Country como en el del rock and roll a varios grupos y artistas como los Rolling Stones, Tom Wolfe, Bob Dylan, the Who, Jimmy Buffett, Waylon Jennings, John Lennon, Dolly Parton, Joseph Heller, Tanya Tucker, o Willie Nelson . También colaboraría con otros medios de comunicación como el New York Times, entre muchos otros.
Se le recordará también por buenas biografías como la que realizó sobre la vida de Hank Williams con el título de "Your Cheatin 'Heart” editada en 1980. Entre el catálogo de sus obras destacan también “On the Road With the Rolling Stones: 20 Years of Lipstick, Handcuffs and Chemicals” (1985), “Yesterday: The Unauthorized Biography of Paul McCartney” (1989),”It's Only Rock 'n' Roll: My On-the-Road Adventures With the Rolling Stones” (1989), “Everybody Was Kung-Fu Dancing: Chronicles of the Lionized and the Notorious” (1991) y “Graceland: The Living Legacy of Elvis Presley” (1993).
También ejerció la docencia en la Universidad de Tennessee en Knoxville durante los noventa, década en la que ejerció un cargo de responsabilidad en el magazine Billboard en Nashville. Estaba considerado todo un experto en country y dirigió la Country Music Television.
Documento sonoro:
Para honrar la memoria de este gran periodista pues nada mejor que un tema de su admirado Hank Williams, su emotivo "Cold, cold heart" de 1951.
Samuel "Sam" Most nació el 16 de diciembre de 1930 en Atlantic City (Nueva Jersey) y murió el 13 de junio de 2013 en los Ángeles de California. Está considerado, con Fran Wess, como uno de los flautistas pioneros del jazz, maestro de la flaurta travesera y del bebop, que también tocó el clarinete y el saxo tenor. Uno de sus mejores trabajos, reverenciado por todo flautista, es el disco conjunto con Joe Farell de 1979 titulado “Flute Talk”, de jazz latino y funk.
A partir de los 18 años formó parte, en la década de los cincuenta, de las bandas de Tommy Dorsey, Shep Fields, Boyd Raeburn o Don Redman, y también tocó con su hermano mayor, también difunto, el clarinetista Abe Most. Hizo su primera grabación a los 23 años, en concreto el tema "Undercurrent Blues". Durante esos años grabó varias sesiones para los sellos Prestige, Debut, Vanguard y Bethlehem, convirtiéndose en un flautista de enorme prestigio. Entre los álbumes a su nombre destaca “Sam Most - Introducing a New Star” (1952); “I'm Nuts about the Most...Sam, that is!” (1954); The Mann with the Most Herbie Mann - Sam Most Quintet (1955); “Sam Most Sextet 12” (1955); “Musically Yours” (1956); “Doubles in Jazz, The Sam Most Sextet” (1957); “The Amazing Sam Most” (1957); “Sam Most Plays Bird Bud Monk & Miles” (1957) o “Sam Most Quartet Plus Two” (1958).
Trabajó también con Chris Connor, Paul Quinichette y Teddy Wilson, y fue miembro de la banda de Buddy Rich entre finales de los cincuenta y principios de los sesenta. Entre sus colaboraciones destaca el álbum Moods (EmArcy, 1954) del saxofonista Paul Quinichette; "Extension” (Pacific Jazz, 1963) del pianista Clare Fischer; Thunderbird (Impulse!, 1965) del baterista Louis Bellson; y "There's a Whole Lalo Schifrin Goin' On” (Dot, 1968) más “Ins and Outs” (Palo Alto, 1982) del pianista Lalo Schifrin.
Durante los setenta también grabó varios álbumes con Xanadu y destacó por sus trabajos de jazz funk como la fabntástica canción "Jungle Fantasy". En los ochenta con el productor Fernando Gelbard formaron un quinteto llamado Flutet con el que tocaron en el Donte's, legendario club de jazz de Los Angeles. Los otrso músicos eran Frank Collett en piano, Leroy Vinnegar al bajo y Roy McCurdy a la batería. Edmond Goff grabó un documental en 2001,con el título de "Sam Most, flautista de Jazz". Sam era miembro de la Fe Bahá'í y ha fallecido a los 82 años a consecuencia del cancer de páncreas que padecía. Su último trabajo se titula “A Time for Love” (Most, Alcivar 2012).
Documento sonoro:
Sam grabó varios temas en los que mezclaba el jazz con los ritmos africanos y latinos, el funk y el soul, como "Plob-Plob Boom" y "Jungle Fantasy" en 1970.
"Samba To Remember By You" es el tema que cierra su magnífico álbum con Joe Farell de 1979 titulado “Flute Talk”, donde el jazz se mezcla con los ritmos latinos y funk con extraordinaria creatividad.
John Henry Smith, Jr. nació en Birmingham, Alabama, el 25 de junio de 1922 y falleció el 12 de junio de 2013 en Colorado Springs. Fue una gran guitarrista y compositor de jazz, influenciado por Django Reinhardt, que triunfó en los cincuenta con grandes álbumes como “Moonlight in Vernon”, uno de los Lp’s de jazz más populares de ese año 1952 y también de la historia del jazz norteamericano. También será recordado por ser el compositor del tema “Walk don´t run” que popularizaría Chet Atkins y que versionaron también los Ventures.
Ya con cinco años, el pequeño Johnny estaba fascinado por la guitarra. Durante la gran Depresión, su familia se mudó a Portland, Maine, en 1935, donde Johnny, aprendió a tocar de forma autodidacta. Tocaba en las casas de empeño a cambio de afinar las guitarras. A los 13 años ya daba clases como profesor y empezó a tocar con grupos antes de cumplir los 15 años. En esa época también formó parte de una banda de hillbilly llamada The Mountain Boys con los que tocó por Maine. También pasó por el ejército donde quiso ser piloto de aviación pero como tenía un problema de visión en el ojo izquierdo acabó aprendiendo la corneta para formar parte de la banda de música.
En el año 1947 entró a trabajar en los estudios de la NBC en Nueva York, en un principio como arreglista y después como miembro de la orquesta. En 1952 Roost Records sacó su famoso álbum “Moonlight in Vernon”, en colaboración de Stan Getz en el saxo, Eddie Safranski y Arnold Fishkin al contrabajo, Sanford Gold, piano, y Don Lamond batería.
En 1954 sacó otro disco con Roost Records llamado “In a sentimental mood” acompañado por George Roumanis al contrabajo y Jerry Segal a la batería, más "Walk, don't run". Al año siguiente saldría un álbum llamado “Moost” y en 1956, “The New Johnny Smith Quartet”, entre otros discos. En 1962 vio la luz “The Man With The Blue Guitar”.
Johnny Smith se retiró de los escenarios a finales de los cincuenta para abrir en Colorado una tienda de música y cuidar de su hija tras la muerte de su segunda esposa. Durante los sesenta la Verve sacó algunos álbumes como el “Kaleidoscope” de 1968. De vez en cuando solía actuar en clubs y en 1994 realizó algunas grabaciones con las que demostró que su talento seguía intacto. Guild, Gibson y Heritage tienen modelos de guitarra a su nombre diseñadas por él.
Documento sonoro:
En este video podéis escuchar entero su álbum "Walk, Don't Run" (1954), que se abre con el conocido tema original suyo que hicieron famoso Chet Atkins y los Ventures con sendas y brillantes versiones.
Y este es su delicioso "Moonlight In Vernont" (1952) con Stan Getz.
En innumerables ocasiones los medios de comunicación, al menos los especializados, han relacionado la música pop y el rock and roll de los últimos treinta años con la actitud que emerge del famoso “hazlo tu mismo”. Se trata de un concepto creativo y existencial también conocido en su idioma original como el “Do It Yourself” (DIY). En un principio fue asociado al punk aunque, con el tiempo, ha ido ampliando su radio de acción metafísica, más que nada por obligación, ante la falta de interés por gran parte de los medios de difusión habituales, la mayoría preocupados más por la rentabilidad del producto que por su supuesta aportación cultural. O sea, cuando las discográficas, ya sean multinacionales como independientes, no han querido o, siendo generosos, no han podido apoyar nuestra más que evidente creatividad musical, no queda otro remedio que autoeditarse o como mucho echar mano del micro mecenazgo. Pero ese es otro tema que merece otras circunstancias para ser tratado en profundidad. En este caso sírvanos tan solo a modo de introducción para situar el trabajo de la banda Al Berkowitz, cuya concepción del “Do It Yourself” va más allá de evidencias y entronca con toda una filosofía vital ejemplificada con esfuerzo y constancia.
Al Berkowitz, banda madrileña a la que cualquier etiqueta resulta manifiestamente insuficiente, también se ha visto abocada a procurarse un espacio propio para poder difundir su excelente trabajo musical aunque finalmente han conseguido que les distribuya su más reciente edición en Cd una compañía de renombre como es Green Ufos.No es un caso único, sin duda, pero lo que realmente les convierte en especiales, es que no solo han aplicado la ética DIY en la comercialización de su música sino que también han creado toda una realidad imaginativa paralela para definir un cosmos original y propio, en el que se desenvuelven con una extraordinaria elegancia y sensibilidad sin dramatismo, como se explica en el tema que cierra este fabuloso disco que te presentamos titulado “A Long Hereafter. Nothong Beyond” editado en 2012 por su propio sello Temple Records, y Taliban Music.
Al Berkowitz es el nombre de una banda formada por Santiago Estrada al bajo eléctrico, y coros; Lorenzo Palomares, batería y percusión; más Ignacio Simón, voz principal, coros, guitarras, teclados, piano, percusión, sonidos y producción. Cuentan con el asesoramiento de Al Berkowitz (bluesman nacido en 1949), al que demuestran una gran devoción como parte esencial de esa realidad creativa propia que han diseñado con extraordinaria imaginación.
La banda ha pasado por varias etapas formativas que han enriquecido su particular visión artística del mundo que nos rodea mediante una visión cosmológica en la que caben hasta universos paralelos. De este modo, podemos encontrar sus ancestros en la banda homónima de los setenta dirigida por el genial Aldous B. Berkowitz, así como numerosas reencarnaciones que les han permitido investigar en numerosos estilos por todo el mundo. Su más reciente propuesta ya la par, la que podríamos considerar como la más cercana a la perfección deseada, arranca en Madrid en noviembre de 2006 tras culminar un grupo de blues rock con detalles psicodélicos llamado The Inhabitants, creado un año antes, 2005, por Santi Estrada, Lorenzo Palomares y Daniel Garabito, integrantes de un cuarteto de jazz latino, e Ignacio Simón, también conocido con el pseudónimo artístico de Simon Aschenbach.
Fue en 2006, cuando exhaustos ante la falta de la repercusión merecida, el aura musical de Aldous B. Berkowitz insufla entusiasmo en sus inquietudes musicales y revoluciona su propuesta con resultados fantásticos. Con Temple Records graban en 2006 un Ep llamado “Man in the air”, al que sigue los Lp’s, “Barely Nice” (Temple Records, Producciones Psicotrónicas 2009); “Apprenticeship And Attitude” (Producciones Psicotrónicas 2009); y finalmente “A Long Hereafter. Nothong Beyond” (Temple Records, Taliban Music 2012).Durante esos años también han sacado varios singles y videoclips dirigidos por Miguel Gabaldón y Arturo Jiménez. El más reciente visiona el tema, “The Frenchman And The Rabbitman”, single de adelanto de su último Lp, dirigido y producido por la productora Dromme.Por otra parte, cabe destacar que han actuado en numerosos escenarios logrando plasmar su particular macrocosmos sonoro con absoluta destreza e intensidad inusitada.
Su más reciente album, “A long hereafter / Nothing Beyond”, objeto de esta reseña, fue grabado a finales de 2011 en los estudios de Paco Loco de El Puerto de Santa María. Producido y mezclado por ellos mismos a lo largo de 2012, ha sido editado por su propio sello Temple Records y los sevillanos Talibán Music con distribuido de Green Ufos. Fue masterizado en Golden Mastering y el artwork corre a cargo de Lucía Clews quien reproduce en la portada la multitud de situaciones y personajes que recrea el álbum. Han contado también con la colaboración en algunos temas de Elena Guerrero al cello, Alberto Madrid al contrabajo, Elena Adame, violín, y Antonella Rodogno, coros.
Foto: Mariuca García-Lomas
Tal y como nos indican en el título genérico compuesto por un par de frases, el álbum está dividido en dos partes que contienen seis canciones cada una, con letras muy cuidadas a cargo de Ignacio Simón. La primera, “A Long Hereafter”, recurre a los ancestros de este proyecto musical con unos arreglos compositivos peculiares quecontribuyen a expresar un mensaje subliminal perfectamente identificable. Una idiosincrasia creativa al margen incluso de nuevas propuestas que pudieran enturbiar un imaginario propio preconcebido. Al final, esa idea primitiva, visceral incluso por momentos, no adolece de cierta esperanza que todo creativo necesita para avanzar con ese propósito loable de seguir reivindicando una voz propia abierta a nuevos caminos. “Nothing beyong” es el título de una segunda parte en la que las ideas se expanden con libertad absoluta sin tener en cuenta preceptos ni imposiciones de ningún tipo, incluso con frivolidad, como ellos mismos señalan en esta entrevista que te aconsejamos leas para bucear aún más en su interesante cosmología.
En total son doce canciones espectaculares que se mueven sin exclusiones ni excesiva pleitesía por varios estilos que entroncan su obra con la psicodelia, el jazz, el lounge, el space rock, el krautrock, o el folk más intimista. Según nuestra humilde opinión, estos que te ofrecemos a continuación, son algunos de sus principales rasgos creativos comentados tema a tema.
“A Long Hereafter”
El disco se inicia con un sugerente ambiente latino, cercano al lounge, con el tema “You and I”, alejado de formulismos herméticos. Mediante una guitarra española que nos envuelve entre ritmos propios del tropicalismo, logran definir una melodía inquietante en la que una voz, con excelente registro grave, se expande entre detalles de cuerda propios del mejor Nick Drake, para finalizar en un tiempo de blues excelente.
Foto: Mariuca García-Lomas
“The Frenchman and the Rabbitman”, título del siguiente corte, contiene unas extraordinarias guitarras eléctricas, tan psicodélicas como penetrantes, con coros tenebrosos que generan una poderosa atmósfera sonora. A destacar una pulida concepción rítmica y unos compases finales de folk, maravillosos, antes de retomar el discurso inicial con metódica percusión. Toque final de jota castellana con armonía gregoriana que convierte el tema en verdaderamente exquisito.
“How Could we get ourselves lost?” destaca por una frágil y muy sensible guitarra de acid folk perfilando el acompañamiento para que se luzca esa voz principal encantadora, sensual, cercana al susurro, más unos arreglos de cuerda fascinantes. Le sigue “Magical Cynical” con un ¾ inquietante marcado con piano que transmite aires psicodélicos y mágicos dentro de una melodía cercana al popsike. Sensacionales esos coros a varias voces entre momentos de voz y piano sublimes. Lo curioso es que no tiene batería, sino una mezcla de palmas, maracas, cajón flamenco, timbales, pisotones, gritos, claves,etc...
Con “Farewell, My Lady!” recuperan su hegemonía las eléctricas, nada menos que 25 guitarras que imitan una sección de cuerdas, y los ritmos tribales, entre distorsión y golpes de efecto alrededor de una voz que juega con el recitado. Esas fabulosas guitarras cortantes se cuelan entre postulados progresivos que nos recuerdan el krautrock de los setenta. En la siguiente canción, “A long hereafter” se desenvuelven acordes serenos de guitarra, con nocturnidad jazzy, y coros angelicales. De nuevo destacan esos arreglos magníficos de cuerda entre detalles rítmicos muy convincentes.
"Nothing Beyond"
“Nothing Beyond”es un instrumental que nace intimista y crece hasta cotas atmosféricas. No faltan esas apasionadas guitarras psicodélicas, con detalles de folk progresivo, entre cariñosa percusión latina. Con “Father, I think was Wrong”, la babnda recurre a sus efectos inquietantes, altamente contundentes, con potente ritmo de batería y bajo, cercano al after punk y una guitarras de funk tenebroso. En contraste con la melodía coral que procura luminosidad, emerge cierto gusto amargo en los coros para desembocar en un espectacular final agresivo. “I want you (out of control)” es el título del siguiente corte y en él toman protagonismo, de nuevo, ese bajo y guitarraacelerados, con algún que otro detalle hasta de hard rock progresivo, y una voz femenina que participa con solvencia del cónclave sonoro.
Foto: Julián Callejo
Con “There’s no better way” inciden en su vertiente más misteriosa, oscura e hipnótica para dar paso a “Apprenticeship and attitude” con contundente entrada de batería, y unas guitarras espaciales ayudadas por efectos con los que logran crear una ambientación poderosoa entre la que, de nuevo, destaca esa excelente voz principal. El disco termina con la ya mencionada “Sensitive, not dramatic…” que se sustenta en un loop debatería grabado con un teléfono móvil, entre un canto “gregoriano” psicodélico,cercano a la experimentación de finales de los sesenta, y que se diluye en el mismo principio sonoro con el que arranca.
Tras un largo y minucioso trabajo de grabación y masterización, Al Berkowitz decidieron acabar este álbum con sabiduría y plantarse en ese punto creativo que normalmente suele resistirse, en el que un artista decide, por fin, que ha llegado lo más cerca posible de ese estadio culminante que tenía en mente cuando arrancó el proyecto. Seguro que no les ha resultado nada fácil porque, por encima de todo, se trata de un álbum muy completo y a la vez extraordinariamente complejo, con múltiples referencias combinadas con destreza así como una infinidad de recursos melódicos y rítmicos con efectos sorprendentes. El resultado final es, a nuestro modo de ver, sensacional y creemos que con este álbum, demuestran una vez más que tienen una capacidad extraordinaria para conmover al oyente haciéndole partícipe de una cosmología propia que describe la mediocre realidad cotidiana con ideas inquietantes, inteligentes y sensibles.
Nota: Puedes escuchar su trabajo discográfico en el bandcamp. También han grabado un video con su tema "The Frenchman and The Rabbitman", dirigido y producido por DRØMME (Inés Quijano, Mariuca García-Lomas, Álvaro Santos, Sergio Calvo y Eduardo Soriano).
Torr Skoog vocalista de la banda de Boston The Kings of Nuthin’ fallecía el 8 de junio de 2013. No se conocen las circunstancias de su muerte. Su compañero de banda, Zack Brines, confirmaba su fallecimiento en el facebook del grupo mediante un sentido texto en el que expresa su dolor y da sus condolencias a la familia.
The Kings of Nuthin es una banda de Boston que practican un salvaje rock and roll en el que no faltan detalles de R&B, jazz, rockabilly, psycho, punk, swing, doo wop, blues, ska y toques mexicanos. Hay quienes se refieren a su estilo como psycho swing aunque a la banda no parece que les convenza demasiado la etiqueta.Primero se hacían llamar The Boston Blackouts, nombre de una banda de moteros, que cambiaron en 1999 por el de Kings Of Nuthin’.
Se trata de una banda muy contundente sobre todo por sus incendiarios directos y se dice que tienen prohibida la entrada en algún que otro club de su ciudad por los destrozos ocasionados. Torr formaba parte ya desde la primera formación que incluía músicos como el saxofonista ya fallecido en 2001, Danny Edge. Actualmente el resto de la banda eran el mencionado y difunto Torr, acompañado por Zack Brines, piano; Liam Crill, batería; Necro, tabla de lavar; Trafton Waldrop, guitarra; Thomas Lorioux, contrabajo; y Hayden Cummings, saxo.
En el año 2000 sacan su primer álbum con el título de “Get busy living, or get busy dying” con el sello Recluse Records. Su segundo álbum se llama “Fight songs for fuck ups” editado por Disaster Recrods (2004). Dos años después sacan “Over The Counter Culture” (2006) con Sailors Grave, y en 2010 editan “Old habbits Die Hard” con “I Used To Fuck People Like You in Prison Records.
Documento sonoro:
Una de tantas muestras de su contundencia sonora con una magnífica mezcla de R&B, swing, punk y rockabilly.
The Happy Losers es una de les mejores bandas de powerpop de nuestra escena estatal y lo son por muchos motivos: por su enorme creatividad, imaginación, profesionalidad,entusiasmo y un considerable grado de resistencia frente a la indiferencia que provoca, por regla general,la música pop en este país cuando no va acompañada de críticas de gurús que se creen por encima del bien y del mal, o de padrinos que montan el circo con campañas publicitarias pagadas por bebidas alcohólicas. Aunque, todo haya que decirlo, tal y como están las cosas últimamente, ni siquiera con esas prebendas se logra llamar la atención del respetable.
La realidad es que los Happy Losers son, por encima de todo, una banda con talento ysana humildad. Llevan veinte años en este mundo tan desagradecido del negocio discográfico de la mano de Rock Indiana, compañía fundada también en 1993 y uno de los pocos sellos de este país que pueden considerarse verdaderamente independientes. Desde entonces nos han ofrecido juntos unos excelentes discos en formato de banda o dando vida a otros proyectos en solitario por parte de algunos de sus miembros en los que suelen colaborar también los demás. En este 2013 culminan un par de fructíferas décadas de buena música, preferentemente pop, y lo celebran con una puesta a punto de la banda al completo mediante un disco, con cinco temas, llamado “Travelling Band” (Rock Indiana 2013) que nos transporta, con lo mejor de su pasado, a un futuro del que todos esperamos más canciones tan geniales como éstas que ahora te reseñamos.
Los Happy Losers se formaron hacia el año 1993 en Madrid ensayando en los locales que el uruguayo Hermes Calabria, batería de Barón Rojo, regentaba por entonces debajo de su tienda de música. La banda la crearon Tony Sáenz (voz, guitarra, teclados); Sergio Cerro (voz, guitarra, bajo); JC Bermejo "Pepe" (voz, bajo, guitarra); y Óscar Sinausia (batería). El primer nombre para la banda lo propuso Pepe con el título de una canción de Oingo Boingo llamada Violent Love. Debutaron como Happy Losers en 1995 con un Ep homónimo para Rock Indiana, discográfica con la que siguieron colaborando. Al año siguiente, 1996, vio la luz otro Ep con el título de OK (pseudónimo de su batería). En el año 2000 sacaron el tercero llamado “Somewere in the middle of a Sunday” y el mismo año otro con el nombre de “Living Quite Show”. En 1996 graban su primer álbumtitulado “Make'em Laugh” (1997), con el que obtienen gran éxito y tras dos años de conciertos, graban su siguiente trabajo que aparece en el año 1999 con el nombre de “Apple Taste”. Su fama ya es internacional llegando incluso a ser conocidos en el Japón. Con Michael Carpenter de los Pyramidiacs graban su siguiente álbum “Harry, Beardo, Doc & Barry” (2002) y ese mismo año editan su Ep llamado “Alexandria”. “Bubbles” (2004), de nuevo producido por Carpenter, era su último trabajo de estudio hasta este 2013. “The Dream is saying goodbye” es un disco recopilatorio de sus dos primeros Ep’s, caras B, temas creados durante más de una década de grandes canciones de pop más versiones de canciones de los Jam, los Gritos, Flechazos o Teenage Fanclub.
Foto de Nacho B.Sola del poste de direcciones en Toronto
Dejaron de ensayar en 2004 y aparcaron el proyecto conjunto. Pepe entró a tocar el bajo en los Mamá a partir de su reencuentro de 2009 y Óscar estuvo en los Brandys. Sergio Cerro debutó en 2011 con su proyecto Roger Sincero y un álbum llamado "Nada Pasará" (Rock Indiana). Este mes de junio de 2013 acaba de grabar un disco compartido con Javier de Torres. Tony materializa su proyecto en solitario llamado Lukah Boo con el que presentaba su primer álbum, "Calidad de Vida" en 2012, con la ayuda ambos del resto de los Happy Losers. De ese proyecto en solitario puedes obtener más información en nuestro blog entrandoaquí.
El nuevo disco de los Happy Losers fue grabado, mezclado y masterizado en los estudios Village Green (Valdetorres del Jarama. Madrid) por JC Bermejo. Las canciones son originales de la banda. Las fotos son de Nacho B. Sola y el artwork de Sergio Tejada. A destacar, en la portada, esa foto de un reclamo publicitario de neón, de los cincuenta y sesenta, de los moteles norteamericanos, en este caso de Ventura (California). En cierto modo, esa portada se nos antoja un símbolo perfecto para recordar un glorioso pasado mientras que en la contraportada encontramos un detalle de un poste de direcciones en Toronto invitándonos a seguir el camino y con largas distancias. Se echamos manos a otra de nuestras particulares deducciones, podríamos aventurarnos a entrever que ese poste comporta las ganas de afrontar el futuro con dispuestos a recorrer un largo e instructivo camino por delante.
Otra magnífica foto de Nacho B.Sola que pudo ser portada.
Deducciones un tanto sui generis aparte, el nuevo disco de los Happy Losers no deja de ser una muestra firme e indudable de que su talento sigue intacto y de que, por otra parte, son capaces de articular un proyecto común conjuntando buenas ideas personales en un perfecto sonido de banda. El disco se abre con la canción que le da título genérico. Un medio tiempo de pop con detalles "sunshine" que empieza con acordes cristalinos de guitarra acústica que acompañan a una voz encantadora a la que se suman esos peculiares coros de pop luminoso. Poco a poco, definen un tema emotivo en el que no falta un toque americano ensoñador que camina con calma hasta la conjunción de ritmo y melodía mediante un juego de voces fantásticamente bien definido que pone los pelos de punta. Le sigue una canción rápida llamada “The Singer (Not The Mike)”. Powerpop de alto nivel con toques de beat británico, riffs de guitarra apasionantes y arreglos precisos alrededor de una excelente melodía.
Resulta magnífica la contundencia rítmica, a base de tambores y guitarras penetrantes, con la que nos sorprenden en el siguiente corte mediante elementos de “garage” rock ideales para describir a esos tremendos “Freaks”. A continuación nos regalan una deliciosa “Nails” en la que la recuperan su vertiente acústica y folk mediante unos breves momentos a modo de preludio del tema “Sunday Morning 10:00 AM”que cierra este flamante disco con armónica, voz, guitarras y batería rodando a la perfección por esa carretera de pop poderoso que nos lleva a ese futuro del que podemos esperar otros grandes y apasionantes momentos musicales como los que contienen estas cinco canciones.
En un artículo de opinión que puedes leer aquí, a propósito de estos veinte años de música, su autor Tony Sáenz aka Lukah Boo, nos dice: “La historia la escriben los ganadores y la escriben además para los que ganan”. La frase se enmarca en un repaso ala historia de la banda desde el final de la “movida” madrileña, allá por los noventa, hasta nuestros días. Un magnífico artículo en el que se recogen anécdotas y que rezuma ilusión en cada de una de sus palabras hasta la última de sus reflexiones en la que nos dice: “guarden sus amables palabras de despedida para mejor ocasión”.Y eso es lo que vamos a hacer, nos guardaremos cualquier atisbo de despedida para una ocasión que esperemos no llegue nunca, y nos centraremos en perfeccionar lo que Magic Pop viene acometiendo desde hace tiempo: escribir la historia de otro tipo de triunfadores, aquellos que van tras sus sueños y tienen el enorme detalle de compartirlos con todo nosotros como hacen estos siempre magníficos Happy Losers.
Nota: Puesdes comprar el disco en digipack y escuchar sus canciones aquí.