jueves, 27 de noviembre de 2014

Como un perro romántico soñando en un cruce de caminos con “Baby Hannah’s” de Carletti Porta

Portada
Desprende el disco titulado “Baby Hannah’s” del cantante, poeta y compositor Carletti Porta, una impresionante proximidad emocional que  me ha cautivado ya desde el primer verso y acorde. Este músico albaceteño ha logrado, con este  convincente álbum de debut, que me sienta plenamente identificado con su equilibrio existencial explicado mediante palabras cuidadosamente buscadas y arropadas por arreglos musicales cuyas combinaciones melódicas y rítmicas generan reacciones tanto psíquicas como físicas únicas, difíciles de describir.  La sencillez  y el cariño son dos de las características más singulares de este trabajo discográfico ciertamente impecable. Desde el sensacional dibujo de la portada, la destreza instrumental de sus protagonistas, hasta el sonido pasando por una edición a cargo de una las discográficas estatales más meticulosas y entusiastas de nuestra escena como es Hurrah! Musica, las canciones de este álbum reflejan una experiencia personal que se convierte en universal  en el momento que penetra en tu consciente para recorrer juntos un viaje existencial sin parangón alguno.


Carletti Porta. Foto: Maria Azaña 
Carletti Porta es Carlos N. Porta, un músico albaceteño, que inicia en 2010 esta aventura, acompañado por su compañera sentimental María, en la población irlandesa de  Skibbereen donde en una taberna del lugar, de la que toma el nombre el disco,  hace nuevas amistades como la del bajista Mike Collins, quien colaboró con el que fuera bajista de Jimi Hendrix, Noel Redding, cuando éste residía en Bandon, Co. Cork, Irlanda. Carletti se queda maravillado por su forma de tocar el bajo y le propone grabar juntos estas canciones. Collins, quien acabaría por tocar en siete de los ocho temas del álbum, le lleva al “Studio CPR” del ingeniero de sonido Laurie Hedger, en Lough Hyne, Skibbereen, Co. Cork, Irlanda, e inician el proceso de grabación, sin apenas ensayar, con la ayuda del propio Hedger a la batería más  Niall O’Driscoll al dobro.  La música fluyó con excelentes resultados. Después, la pareja regresa a Albecete  donde Carletti contacta con Honky Tonky Sánchez y Sergio Jiménez  quienes se hacen cargo de la producción, más masterización, de las canciones, excepto del tema “Del Viaje Astral los domingos” que corre a cargo de Quique González. El proceso de dar forma al disco seguiría en el “El Desván”, de Carabanchel,  Madrid, pasando por el hogar de José Manuel Mora.  Finalmente acaba en 2013, año en que otra buena nueva sucede antes en la vida personal de Carlos y María: nace su hijo Mario en primavera.

María Azaña con HT Sánchez
En este disco, Josué Santos colabora aportando órgano Hammond, piano,  y saxo soprano; Quique González  Moncayo, puso guitarra eléctrica; Rosendo Romero, armónica; Mariglo Sánchez,  trompeta; Honky Tonky Sánchez, coros; Kino Lucas, piano en “Sueños de rock and roll”; y Dani Pinelas al bajo más Andrés Ortiz “el negro” a la batería, ambos en “Del viaje astral los domingos”.  Su principal protagonista, Carlos N. Porta, autor de los temas, se encargaría de cantar y tocar la guitarra acústica en todos los temas, más la armónica en “Dios de la carretera”.

El diseño y maquetación ha corrido a cargo de Micoco Graphics, con ese magnífico dibujo de María Azaña en el que se puede apreciar un perro de apariencia famélica que husmea a su particular llama, la que alumbra su vida al igual que el faro que destaca en la contraportada. En su interior podemos leer mediante una hoja encartada las inspiradas letras de las canciones. Cabe mencionar también que la edición a cargo de Hurrah Musica contó con la colaboración del micro mecenazgo, así como que el disco está dedicado a la memoria del médico albaceteño Samuel Andújar Núñez  fallecido en junio de 2013. Por último mencionar que Carletti tiene montada una banda paralela llamada Dos Caballos con Carlos "Honky Tonky" Sánchez. 

Las canciones

Carletti, Antonio de Hurrah y HT Sánchez. Foto: María 
El álbum empieza con el ruido de las olas que se funden con la acústica y un riff de bajo fabuloso. De inmediato ceden protagonismo a la gran voz de Carletti acompañada de piano y órgano para poco más tarde incorporarse, con exactitud de metrónomo, la genial percusión. En “Paseo con una Sombra”, que así se llama el tema, nos comenta cómo “fumando la última china, esperando a que llegue mi amigo Piter Pan en su moto robada” consigue romper las reglas en el mar de la eternidad, soñando hasta llegar a la boca de ella, “qué maravilla… es un blues”. Un tema extraordinario con toques de guitarra eléctrica inmejorables, incluida una trompeta muy sutil, y múltiples detalles de cualidad en los arreglos instrumentales. “Dios de la Carretera” arranca con un diálogo entre armónica y acústica que precede a una melodía tierna entre toques oscuros de piano para contarnos la relación entre dos almas que se alejan con palabras no dichas que alimentan la imaginación y besos no dados porque solo acompañan la soledad. Un tema cargado de emotividad, con varios momentos solistas y atmosféricos a cargo de piano, percusión cariñosa y un excelso estribillo central muy luminoso con el que pide a ese dios de la carretera, si en él creyera, “que le lleve al día en que la conocí y se apiade el destino de mi”.  Un tema ciertamente sobrecogedor que nos traslada, con su intimismo a flor de piel, al siguiente corte titulado “Cruce de Caminos”. En esta canción se refiere a su amor por María, con la que se cruzó en el camino, para compartir sonrisas, castillos que el mar se llevará, consciente de que siempre hay un final.  La composición destaca por su baile de acústica dibujando instantes de folk fabulosos en los que se combina, con enorme destreza, instrumentación generosa y versos sentidos. Al final acaba creyendo en la salvación gracias a ella entre momentos  celestiales de órgano y trompeta. 

Carletti Porta
“Del Viaje Astral los domingos” cierra la cara A y en este caso nos cuenta cómo ella necesita “su ventana para contar las estrellas y las antenas”. Un lugar por el que vuele su imaginación y pasar al otro lado del espejo. Una espacio por donde mirar algo nuevo cada mañana. Al rememorar a su protagonista, sueños y realidad se confunden aunque, tal y como remarca, “aunque viva perdido, nunca la olvidará”. Con toques de blues cadencioso, la melodía va creciendo a medida que avanza con prestancia y elegancia entre detalles convincentes de eléctrica y juegos poéticos de enorme calado entre los se incluye, convenientemente citado, un verso de Antonio Machado que dice “el diablo de mis sueños ríe con sus labios rojos”. A destacar unos compases finales muy americanos con sensacional dobro incluido.    

“Perro Romántico” abre la cara B. “La vida se me fue como un perro romántico tras una perra siguiendo sus olorosas tarjetas de visita…rascándome “. La  canción de Carletti completa unos versos de un tema que cantaba su tío Alberto perteneciente a la obra de su amigo Carlos Wilson a los que les dedica su creación así como a Juan Carlos “El Tirillas”.  Musicalmente, aporta una sensibilidad extrema gracias a unos perfectos toques de dobro, la voz grave de su autor, y la percusión muy bien medida acompañando a una eléctrica y un soprano muy sensuales, entre teclados y un  bajo enormemente precisos y cariñosos, más una juguetona armónica. Todos juntos crean momentos mágicos que ensanchan el corazón hasta unos límites indescriptibles cuya serenidad nos lleva a deleitarnos con el siguiente tema “ Sueño de Rock & Roll”. Otra canción con enorme carga pasional en la que nos explica cómo se ve a sí mismo “sin construir nada que el tiempo no destruya, viendo el tren pasar”. Entonces, el  viejo loco que vive en su interior sueña con rock and roll.  En este caso utiliza un verso extraído de un poema de su padre, Antonio Navarro quien escribe: “Que mis caderas se fundan, se conviertan en martillos”.  De nuevo, la acústica, el piano, el dobro,  la percusión y su voz, caminan juntos dando pequeños pero, a su vez,  seguros pasos sonoros, tanto melódica como rítmicamente perfectos con los que consiguen que emane un swing extraordinario.      

Carletti Porta en Dos Caballos
En “Buenas Noches, María” vuelve a abrirnos su corazón refiriéndose a su compañera a la que canta: “si no ves la salida, si la noche es callejón, sigue la luz de tu corazón… solo tuyo es el horizonte que ves más allá”. Con emotiva sinceridad, Carletti se enfrenta solo con su guitarra a sus sentimientos hacia ella y “si no son para ti, para quien serán”.  Culmina tan tremendo trabajo compositivo y narrativo, otro buen solo de dobro.  “Con Todas las Canciones que Nunca Escribo (iré a las estaciones donde muero y vivo)” cierra tan emotivo disco “viendo pasar los trenes y algún amigo, unos los pierdo y al otro le despido”.  Sin rencor pero también sin olvido, culmina el canto a sus vivencias personales sobre lo vivido mediante  acordes de un blues rompedor, para bocas y pechos secos. De este modo genera una atmósfera  especial de arreglos arriesgados producto de una complicidad muy sugerente entre todos los músicos que entablan una comunicación impactante con el oyente.     


Reflexión final  

Carletti Porta. Foto: María  
Cuando oigo “Baby Hannah's” tengo la sensación de estar escuchando a un buen grupo  de músicos cantando y tocando en casa de algún conocido o amigo donde se celebra una fiesta más o menos improvisada que al final, por obra y gracia de sus canciones y la compañía, resulta absolutamente memorable.

Con ello me refiero a que se me antoja, desde el primer momento, un álbum que desprende esa proximidad,  que comentaba al principio de esta reseña, mediante un aire sorprendente de frescura en las formas al tiempo que emerge una calidez no menos asombrosa en sus contenidos. Esa percepción implica también descubrirse a uno mismo o incluso a alguna amiga del alma, aunque no se llame María, en cada una de las canciones permitiendo que la imaginación nos lleve a creernos protagonistas de unas historias muy bien hilvanadas con la destreza tanto poética como lírica de un excepcional Carletti Mora acompañado por su certera banda.


Por otra parte, se agradece que  no contamine sus sentimientos con ese desgarro intencionado en la voz al que otros cantautores recurren forzadamente para dárselas de canallas cuando en realidad, de esa actitud tan teatrera no tienen más que la pose.  Sin duda, aprovecha  los recursos graves de su poderosa dicción pero lo hace sin aditivos ni conservantes que valgan; sin ansiar la fama del supuesto maldito, ni  repitiendo esquemas de los conocidos crooners del lado oscuro de la vida. Sus canciones tampoco recurren a la rima fácil, y resultan únicas, tan fascinantes como reveladoras de ese posible tránsito astral en el que se confunde lo onírico con la realidad. Carletti nos habla del viaje de la vida mediante la convicción de un buen músico que comparte su obra y sus experiencias con todos aquellos perros románticos que, llegados a un cruce de caminos, soñamos con rock and roll mientras el diablo ríe con sus labios rojos de nuestra tragedia.  

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp donde también podrás adquirir una copia del disco en vinilo más cd.  

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