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viernes, 29 de diciembre de 2017

Desde La Costa de los Esqueletos, Manuel Mateos nos conmueve con sus “Canciones para después de un naufragio”

Portada
En nuestro ingente mundo discográfico llamémosle “underground”, calificativo que entiendo  por posicionamiento al margen de las radio fórmula, de las multinacionales y de los mass media, que nunca se enteran ni se espera que algún día lo hagan; en ese microuniverso devoto del vinilo en el que pululan fervientes coleccionistas de “groove” buscando secretos imposibles en cubetas de mercadillo para uso propio o para compartir con otros iguales mediante exquisitas reediciones; en esa espiral de singles “rare” a precios imposibles, a veces convertida en el “yo lo tengo y tú no”, o el “yo pincho el original y tú no”; en ese espacio vital de necesaria resistencia y solidaridad, los músicos, las discográficas,  luchan encarnizadamente por conseguir el interés de todos los melómanos de pro, al menos de aquellos interesados no solo en el pasado sino también en el presente como fundamento imprescindible para que el futuro exista. Sin duda alguna, no resulta nada fácil estar al tanto de todo lo que, de una forma u otra podría llegar a ser de nuestro interés, pero cuando hallamos algo que se nos antoja único, sin necesidad de ser un incunable, en el Magic Pop se nos ilumina la cara, se nos estuca la piel y nos sentimos tan felices que incluso nos olvidamos de que el rock and roll se las ve y se las desea para seguir adelante con nuevas propuestas que no hayan pasado “unreleased” durante décadas acumulando el polvo de la indiferencia.  Pues bien, eso es lo que hemos sentido al escuchar el sorprendente disco de debut de Manuel Mateos quien con el nombre de La Costa de los Esqueletos firma este álbum de folk psicodélico, autoeditado en 2017 con el título genérico de “Canciones para después de un naufragio”.  Un trabajo lírico y sonoro ciertamente descomunal que te cautivará hasta lo indecible.      

Trayectoria 
 
Manuel Mateos. La Costa de los Esqueletos
Durante los años 80 y 90, Manuel Mateos fundó y participó en multitud de bandas de su ámbito jerezano ya sea como guitarrista, cantante, bajista o baterista. Su primera formación, con vocación experimental e influencias del postpunk, se llamaba El vino del asesino, con referencia al poema de Baudelaire y proyecto a caballo entre la música y el teatro. Después vinieron Fataltango, (1987-1993) en la que canta y toca la guitarra, en sintonía con otras bandas de la época como Los Bichos, Cancer Moon, entre otros. Grabaron varias maquetas y un mini LP, "Guillotina" que desgraciadamente nunca fue editado. Se cumplen 25 años ya de su último concierto.

Posteriormente crea con Miguel Rosales, guitarra de Fataltango, y la escritora y cantante francesa Kits Hilaire, Ginkgo Biloba (1995-96) donde toca la guitarra y el bajo. Sacaron un mini LP en el mezclaban el afterpunk de los ochenta con la canción francesa o el Grunge. De ahí, pasa a The Playground (1999-2000), banda en la que canta y toca la guitarra más bajo. En ese proyecto coincide con Ángel Figüeroa, baterista (The Plastic Fantastic Lovers, Champagne, Paco Loco Trío). Grabaron unos cuantos temas con claras influencias del powerpop. También estuvo en las formaciones Adictos, los Paramecios y Playgroud. Recientemente Manuel fue invitado por el músico Pablo Petidier  a participar como guitarrista en la banda que va a presentar su segundo disco "Second Grace", lanzado recientemente en diversas plataformas digitales.


Manuel Mateos
La Costa de los Esqueletos nació a raíz de la grabación de una canción, ("Jinete Azul") para un documental, "Luz en los márgenes", sobre el pintor jerezano Juan Carmona,  realizado por un amigo del autor de toda la vida, Miguel Rosales con el que también colaboró en varias bandas durante los años ochenta y noventa. Este disco que nos presenta bajo el nombre de La Costa de los Esqueletos fue grabado en Estudio 79 de Jerez por Rafael Camisón (G.A.S. Drummers, The Ships, Gente Mayor). 

Rafael y Manuel se encargan de la producción. Ha sido mezclado y masterizado por Eduardo Amblar en AmblarStudio, Barcelona. Colaboran Jesús Cabral al contrabajo en dos canciones, Rafa Camisón a la percusión, batería y  sintetizador, y Rocío Márquez al violín. Mateo canta y toca el piano, la armónica, el bajo, la arpa de boca, el órgano, la steel guitar y las guitarras.   La conmovedora ilustración de la portada es de Joaquín Terán, y las del interior y contraportada, no menos sugerentes, de Antonio Ojeda Monge. El diseño y la tipografía son de Luis Vázquez Pinteño.

En la actualidad está adaptando las canciones para el directo con otro guitarrista, Juan Carlos León, de la formación sevillana The Smoggers.También está involucrado en lo que será el primer vídeo de La Costa de los Esqueletos, extraído del segundo corte del álbum, "La hora final".

Las canciones 

Artwork
El disco empieza con “Saco de huesos” mediante esa misteriosa arpa de boca que desemboca en un sinuoso combinado de guitarras lisérgicas y ritmos aventureros sobre los que susurra la voz oscura del cantante “sin patria ni gloria”. Explota la melodía “cabalgando a lomos del viento”   en el estribillo para proseguir con riffs cortantes que te invitan a moverte como si fueras un “saco de huesos” entre eléctricas desbordantes procurándonos múltiples efectos y momentos solistas  alucinantes más pedales de órgano estratosféricos. Tras ese “camino de la insurrección vencida, con la voz dormida en los brazos del viento” llegamos a “La hora final” en la que destaca la aportación celestial de ese magnífico violín desparramando dulzura a juego con la profunda voz principal. Ritmos pausados, efectos a cargo de la Steel guitar, guitarras punteando más recorridos lisérgicos conforman una melodía cariñosa  en “esa luna de septiembre en el malecón” donde “todo es desierto y la venganza del mundo” llega “a su hora final”.  

Manuel Mateos
A continuación oímos “Imposible” canción en la que nos cuenta que “hoy daría igual que se desplome el sol porque un rio insondable nos separa  los dos… cuantas veces soñé que soñabas el sueño imposible que había en mí”.  Melodía ensalzada con apasionantes arreglos a base de punteos y solos de brillantes guitarras con numerosos matices bien definidos, algunos con raíces en el pop 80’s menos contemplativo, entre ritmos envolventes y solo de armónica,  sobre los que se luce la voz principal.  Continúa con “Errante”, tema inquietante situado en el ocaso donde “busco hallar la redención, inmutable singladura al horizonte occidental”. “Un pasajero accidental a bordo de tu corazón” nos canta con una precisión altamente conmovedora en este medio tempo perfectamente hilvanado para definir toda una “canción con espinas” y ritmos “afrolatinos”. Acaba la cara A con “Galo moribundo”, espectacular recorrido rítmico tras una breve intro acústica en el que aparece ese “galo herido que se desangra mientras bosteza el mundo bajo un torrente irrefrenable de estupidez perfecta…”. Un mundo cotidiano “al revés” en el que “nadie es inocente, y la mentira nunca descansa”. Estremecedora descarga de guitarras, ya sean rítmicas como solistas, con detalles incluso de krautrock, entre voces entregadas y medidas mediante  una poderosa sección rítmica que te entusiasmará de principio a fin al tiempo que te invitará a desfogarte sin límite alguno.
 
Rafael Camisón
La cara B se abre con “Huellas invisibles” en la que vuelve a aparecer ese bonito violín aportando más fraseos que te llegarán al alma. “Ahora nada puede hacerte daño- nos canta- la corriente te guiará hacia un mundo sin fronteras, huérfano de furia”.  Y mediante ese “superhéroe sin disfraz entre la espuma del mar” empieza una fascinante segunda parte repletos de momentos folk entre efectos soberbios y rítmica lisérgica. Geniales secuencias de piano acompañan una voz principal emocionante,  y dialogan con guitarras arrebatadoras. Juntos dan forma a este tema para “peregrinos inocentes sin rumbo… bajo un sello estrellado…hacia el país de los sueños”.  Le sucede “Flor de invierno”, con protagonista “pasajera que del silencio y la escharcha nació, portadora de un celeste obsequio, de madrugada cruzaste mi umbral… Ángel de aterciopeladas manos, venciste lentamente mi desdén”. En este caso incide en su vertiente más intimista arropado por pulidos punteos de acústica, teclados estratosféricos, armónica y steel aportando fragmentos muy americanos, para descargar sobre una canción que anda con soltura “enredándose en tu corazón”. Brillantes espacios instrumentales, con un tempo extraordinariamente bien definido y matices sensuales por doquier, acaban por perfilar una canción enternecedora.     

Manuel Mateos
Llegamos de este modo a “Dueño de nada” en el que nos dice “quisiera sumergirme en un viaje al olvido, huir a donde no haya respuestas que buscar. Mis paraísos soñados son los restos de un naufragio que un océano de silencio, poco a poco cubrirá… materia en espiral girando eternamente”. Ese control extraordinario y audaz de la lírica se completa con un planteamiento sonoro verdaderamente proverbial a base de momentos pop y new wave enriquecedores, con aportaciones de rock americano, en los que los teclados dialogan con las guitarras envolviendo a la sensacional voz principal entre cambios de tempo milimétricos, sin olvidarnos de la ya imprescindible presencia de ese violín que nos llevan hacia ese final ácido y progresivo que desaparece entre el sonido de la lluvia.  
    


Manuel Mateos
El penúltimo corte se titula “Prometeo” al que pregunta “¿por qué permites mi derrota bajo el fuego de armas silenciosas?. Y sigue: “desde el epicentro de la amnesia se aproxima un nuevo diluvio… ¿por qué en el paisaje que contemplo ahora se amontonan las ruinas?.  Musicalmente, la canción destaca por esas cristalinas guitarras acústicas así como por su voz principal de amplio registro vocal que emerge desde notas graves con gran personalidad. Los teclados aportan pedales atmosféricos. La armónica se encarga de segundas voces igual de encantadoras mientras que las guitarras, resguardadas por la percusión, aportan unos compases sensacionales completando todo un “diluvio” de genialidades.  Cierra el disco “El rey del cielo (desde el olvido)” “flotando entre dos mundos donde todo es ligero y suave”. Su autor acaba el álbum prometiendo, entre más acústicas y armónica, “yo cuidaré de ti hasta el amanecer siempre en silencio… soy la brisa en tu piel, el rey del cielo”.  Una canción que va creciendo poco a poco con una gran personalidad y un mágico estribillo, añadiendo un pase de oscuro rock and roll nada desdeñable y una guitarra psicodélica hechicera “desplegando sus alas” hasta el infinito.   

Manuel y Rafa en el Estudio 79.
El Cd incluido en la carpeta del disco de vinilo contiene un bonus tack titulado “Jinete Azul” en el que participa Ángel Figueroa a la batería.  Entre sus vibrantes versos, oímos “Un jinete azul sumergido sin temor a retornar, en un campo magnético irresistible… un argonauta de fantasía y rebelión… en un universo en expansión, con la perfecta metamorfosis hacia la autodestrucción… maltrecho y lejos del caos”. Un tema añadido que se inicia con una suculenta combinación de efectos, cintas al revés, para trasladarnos a la última de las excelencias de este imprescindible álbum mediante otra instrumentación imprevisible, con  aportaciones memorables a cargo de todas las secciones que han dado forma a tan sensacional álbum.   

Reflexión final 

Manuel Mateos. Fotos cedidas por el autor
La llamada costa de los Esqueletos es un tramo de la costa occidental de África que se localiza en Namibia, donde la corriente fría de Benguela produce densas nieblas oceánicas la mayor parte del año. Con un clima poco o nada acogedor, entre un constante e intenso oleaje, si bien resulta posible desembarcar con botes de remo atravesando la marea, es materialmente inviable volver a zarpar. Entonces, la única forma de salir de allí es caminar cientos de kilómetros a través del árido desierto. Los numerosos restos de barcos naufragados que se hallan a lo largo de la costa, a consecuencia de la niebla, los vientos o el fuerte oleaje, son el origen de su peculiar nombre. Me imagino que, en un lugar así tan desolador, el silencio espectral, al que se refiere Manuel Mateos  en numerosas ocasiones en este álbum, se expande a sus anchas, tan solo roto por los vaivenes del fuerte oleaje. Si tuviera que elegir unas canciones que transmitieran lo extremo o lo inhóspito del momento escogería, sin lugar a dudas, estas “Canciones para después de un Naufragio”. Realmente, resultan conmovedoras, tan tajantes como escalofriantes. Al escucharlas, al igual que sucede con el oleaje en la costa a la que hacen referencia con su nombre genérico, se te permitirá desembarcar con facilidad en un nuevo espacio existencial mediante esa pasión creativa y destreza interpretativa que desprende; pero ya te estás olvidando de regresar fácilmente a tu cotidianidad siendo el mismo de antes. Te aseguro que tu visión de la vida va a cambiar con bastantes menos respuestas que hacerte. Como bien dicen en el inicio del álbum, el camino, aunque sea tras un naufragio, siempre vas a ser tú, así que tal y como se justifica al terminar tan emocionante trabajo discográfico “muestra toda tu belleza, ella hablará por ti”.     

Nota: Puedes escuchar las canciones de este álbum en el bandcamp donde también podrás adquirir una copia del disco.  También  está disonible en "La Fuga librerías" de Sevilla. (C/ Conde de Torrejón 4, Acc), Al ritmo -Urban Shop (C/Santa Rosa 10. Jerez), Mala Música Jerez. (C/Medina 10. Jerez) o la Librería Agrícola (C/Paul 2. Jerez). 

jueves, 28 de diciembre de 2017

Escucha el nuevo e impactante single de The Smoggers con Chaputa Records

Portada del 7" 
Para los medios de comunicación sensibles, incluso para los acérrimos fans de The Smoggers, resulta satisfactoriamente ardua la tarea de seguir los pasos discográficos de tan prolífico grupo: una de las formaciones “garajeras” con los planteamientos creativos e interpretativos más claros y convincentes de la escena internacional. Ya sea con su imprescindible proyecto como quinteto o mediante el dúo Charm Bag, con solo Fernando y Ana, se suceden, una tras otra, las obras de su magnífico imaginario de rock and roll con una constancia y una rapidez desbordante, hasta el punto de que, en escasos días, cualquier novedad puede dejar de ser lo más reciente de su excelso repertorio. Valga como ejemplo, uno de tantos, este nuevo single que Chaputa Records les ha editado este 2017, un año fructífero para esta gran banda, que no acaba sin otro disco del mencionado dúo del que ya hablaremos convenientemente en otro momento porque bien lo merece. Ahora,  nos centramos en este sencillo en el que los andaluces nos ofrecen un tema propio titulado “You can listen” en su cara A y en la B, una tremenda adaptación en castellano del tema de los Crimson Shadows, “You can’t Come Down” con el título de “Tú ya debes caer”.

Trayectoria

The Smoggers. Foto facilitada por la banda.
The Smoggers son actualmente Ana, al órgano y voz; Fernando a la guitarra, voz y armónica; Gusti al bajo (los tres desde sus inicios) más Juan Carlos a la guitarra y Juanjo a la batería.   Se crean en Sevilla el año 2008 y debutan en febrero de 2011 con un mini Lp 10", editado por Clifford Records, con el título de "Smoggin´Your Mind". Ese mismo año sacan un single con Grit records y a principios de 2012 presentan, también con Clifford, otro mini Lp con el título de "Chinese Food". En 2012 graban en los Hollers Analogic Studios de Málaga los temas de sus siguientes sencillos. El primero editado con KOTJ Records con los temas "Shame on You", más una versión del "It´s just not the Same" de los Delinquents, y un tercer tema titulado "Jump inside". Su siguiente Ep se titula "Breaking your boots wih…" y sale también con KOTJ Records y Ghost Highway Recordings. En verano de 2013, el sello neoyorquino Chickpea Records editaba un split con los japoneses The Fadeaways. Por su parte, aportan el tema "I let you Go" más "I wanna be a Zombie", incluido en su disco "Chinese Food".

The Smoggers. Foto facilitada por la banda.
Su primer Lp "Join The Riot" fue grabado en los mencionados Holler Analog Studios de Málaga en verano de 2013, donde también se materializó el segundo, "Shadows in My Mind", editado en 2016 por la discográfica alemana, Soundflat Records. Ese segundo trabajo Ana se hace cargo de los teclados. En 2016 el sello portugués Chaputa Records les editaba un doble single compartido con los Satelliters. Su más reciente Lp se llama "Dark Reaction", de nuevo grabado con Maxi Hollers y editado por Soundflat records. De todo ello puedes leer en Magic Pop su correspondiente reseña.

Por su parte, Ana y Fernando tienen montado un dúo llamado Charm Bag con el que ya han sacado tres discos. Primero salió “Woodooo Rock and roll” (Kizmiaz Recrods 2014) y después “An Andalusian Dog” (Dead Beat Records 2015). Ese año editan un Split con Thee Gravemen para H-records, al que sigue otro con Smoggers para el sello británico Trash Wax Records en 2016. Recientemente acaba de editarse  "From Hell", su tercer Lp (Kizmiaz Records 2017).



Producido por los Smoggers y Maxi Holler, las canciones de este single con Chaputa fueron grabadas, mezcladas y masterizadas por Maxi Holler en sus Hollers Analog Studios de Málaga en 2017. El artwork con ese bien dibujo del instrumental en la portada es de Chris “Sick” Moore. En la contraportada, podemos ver una foto de la banda en directo en 2016 en la VII edición del Sixties Weekend Ebroclub en Miranda de Ebro.

Las canciones


The Smoggers. Foto facilitada por la banda.
En la cara A nos cautivan con el tema propio “You can listen”, cantado en inglés, en el que explotan esas guitarras tamizadas con fuzz salvaje, apoyadas por riffs oscuros de órgano, más una sección rítmica poderosa sobre la que la voz principal desenvuelve la melodía con persuasivo estribillo. Pasajes de “garage psych”, con una fuerte presencia del órgano aportando segundas voces o movimientos solistas de antología, dan un toque de distinción a esta banda. Un gran grupo capaz de conjugar andanadas de guitarra con secuencias lisérgicas de órgano, bien cantadas, generando una pasión que crece a buen ritmo, compás a compás, dando forma a intensidades irreductibles, incluido un momento solista de armónica.

The Smoggers. Foto contraportada del single
Ya en su cara B nos agasajan con una descomunal versión del tema de los Crimson Shadows, “You can’t Come Down” adaptado al español bajo el título de “Tú ya debes caer”. El original fue editado por Sunlight Records en 1985 como cara B del single con “Even I Tell Lies” en la cara A. Los Smoggers aportan una letra en castellano describiendo la personificación de la falsedad y la mediocridad que “ya debe caer”. Musicalmente se recrean en sus varios riffs tan característicos ya sea con el contundente bajo, la hiriente guitarra, o el omnipresente órgano perfilando figuras sinuosas, respaldando a las voces. Por supuesto, aceleran en los compases finales con descargas férreas de guitarras y armónica.

Reflexión final


The Smoggers. Foto facilitada por la banda.
The Smoggers no solo atesoran un amplio repertorio de temas propios, más versiones apasionantes, ya sea en castellano como en inglés, sino que están, sin tapujos que valgan, ente las tres mejores bandas de “garage” a nivel internacional, ya sea por sus resultados en estudio como por sus aclamados directos. Lo hemos dicho en innumerables ocasiones, nuestras reseñas dan sobrada fe de ello. Y si las cosas siguen así de fructíferas e intensas como en este nuevo single que presentan con Chaputa Recrods este 2017, continuaremos remarcando con insistencia su enorme valía porque, a nuestro juicio, no nos parece que las evidencias hagan la mella suficiente en nuestra, en ocasiones, excesivamente sectaria escena de rock and roll.  Curiosamente, dentro de la marginalidad manifiesta de “somos cuatro” aún nos permitimos el lujo de que existan los “gurús”, los medios informativos favoritos, los Dj’s molones con muchos discos “sixties”, las bandas de amigotes, los disfraces, y los perfiles de Facebook en los que hay que comentar sí o sí para que se sepa que estamos metidos en el meollo. Pero bueno, allá cada cual con su historia; tampoco hay que darle demasiada importancia a nada ni a nadie, porque si lo hacemos corremos el riesgo de envalentonarnos demasiado y mandarlo todo a hacer puñetas, y sería una pena, la verdad, al menos de momento.

Nota: Puedes adquitir una copia en la web de Chaputa records

viernes, 22 de diciembre de 2017

Daniel Wylie’s Cosmic Rough Riders nos ofrece guitarras y melodías de ensueño en su “Scenery For Dreamers”

Portada
Si tenemos en cuenta toda su fructífera carrera,  resulta de lógica aplastante esperar que cualquier nuevo trabajo del compositor, guitarrista y cantante escocés Daniel Wylie contenga todos los ingredientes necesarios para entusiasmar a todos sus fans, así como a cualquiera que se sienta atraído por la compenetración melódica y rítmica del mejor pop.  Incluso, podemos apostar que con cada nuevo disco, va a aportarnos no solo más razones con las que admirar su facilidad para crear canciones perfectas sino que además no van a faltarnos múltiples detalles y nuevos matices que redimensionarán su enorme creatividad.  Con estas premisas, “Scenery for Dreamers”, título escogido para su más  reciente álbum, editado por la española You are The Cosmos, no nos defrauda en lo más mínimo e incluso creo que su principal factótum ha conseguido su mejor trabajo hasta el momento. Se trata de un disco emocionante, repleto de canciones que te impresionarán y  que, en esta ocasión, han sido articuladas con arreglos poderosos. Predominan las guitarras hirientes que aportan a la sensibilidad de las melodías la ferocidad y el impulso necesario para que se claven de forma certera y firme en tu alma ya desde la primera escucha.

Trayectoria

Daniel Wylie
Daniel Wylie es de Glasgow  y empezó formando The Thieves con Jim Brady a los teclados, Tom Mcgarrigle al bajo, Stephen Boyd a la batería, y Park Price a la guitarra. Grabaron unos cuantos sencillos desde fimales de los ochenta a principios de los noventa. Los Cosmic Rough Riders fue una banda de Glasgow que se formó en 1998 con Daniel Wylie, voz y guitarra, más Stephen Fleming a la guitarra, a los que se añadieron Gary Cuthbert a la guitarra, James Clifford al bajo, y Mark Brown a la batería. Tal y como se nos cuenta en esta entrevista publicada por el blog Power Pop Action, originalmente era un proyecto en solitario de Wylie y pasó a ser un grupo cuando necesitó hacer presentaciones en directo para intentar conseguir un contrato discográfico. “Desafortunadamente para mí –sigue Daniel- cuando nos vio Alan McGuee quiso ficharnos tal como éramos en directo”.

Danierl Wylie
Empezaron  autoeditándose los discos “Deliverance” (1999) y “Panorama” (2000). Firmaron con el sello Poptones, creado por Alan McGee (exdirector de Creation) y sacaron “Enjoy the Melodic Sunshine” (2000) con temas de los anteriores trabajos.  A partir del año siguiente consiguen un éxito considerable con los temas “Revolution (In The Summertime?)” al que le sigue “The Pain Inside” llegando a disco de platino en el Reino Unido. Ya en 2002 Daniel Wylie decide emprender una carrera en solitario, tras insalvables diferencias con alguno de los componentes de la banda sobre la auténtica autoría y consecuente beneficio de las canciones. Le substituye a la voz principal Stephen Fleming. Con “Pure Escapism” (2002), colección de rarezas y caras B, cierran su primer etapa.
La banda, ya sin Daniel, regresa en junio de 2003 con “Too Close To See Far” y el single “Because You” editado por  Measured Records, con el que obtienen un nuevo éxito, así como con “Justify the Pain”. En 2005 graban con Paco Loco su nuevo trabajo “The Stars Look Different from Down Here” editado en 2006 por Rykodisc.

Contraportada
Por su parte, Daniel Wylie tiene grabados hasta el momento cinco discos en solitario que son “Ramshackle Beauty” (Measure records 2004); “Postcards" (Measured records 2005), con descartes del anterior y algunos temas anteriores al primer disco de Cosmic Rough Riders; “The High Cost Of Happiness” (Neon Tetra 2006), "Car Guitar Star” (Neon Tetra 2008); y “Fake Your Own Death” (Daniel Wyllie records 2010). 

You are the cosmos sacaba en 2015 “Chrome cassettes” a nombre de Daniel Wylie's Cosmic Rough Riders y, más recientemente,  un recopilatorio con el título de “Best Of The Solo Years (2004-2014)” editado en 2016. Un par de álbumes perfectos que nos  mantuvieron entretenidos, satisfechos y emocionados a la espera de este nuevo disco "Scenery For Dreamers" (2017).  Puedes leer más detalles de esos trabajos entrando aquí.

Galleta
Su nuevo disco fue grabado “Scenery for Dreamers” fue grabado por Johnny Smillie en La Chunky Studios de Glasgow. Smillie también se encargó de la producción con Daniel Wylie, así como de mezclarlo y masterizarlo. Colaboraron Stuart Kidd (batería), Steph McKellar (bajo), y de forma puntual los músicos: Neil Sturgeon (guitarra y mandolina), Johnny Smillie (guitarra y arreglos de cuerda); Jim McCullock (guitarra).  La carpeta es de David Wells de Portfolio Graphics y la fotografía de Nicholas Wylie. En la galleta del disco, un homenaje al sello Harvest de EMI. You are the cosmos lo ha sacado en vinilo, con las letras en carpeta interior y el autor en Cd.

Las canciones

Daniel Wylie
El disco se inicia con “Rope (Everybody Lies)” y esas sensacionales guitarras feroces perfiladas con destreza y acompañadas por una impecable sección rítmica con la que se ensalza una melodía apasionante, con sus “papapa” de pop coral estableciendo bloques etéreos de atractivo contenido. No faltan fraseos en segundo plano que culminan las excelencias de esta maravilla de canción con la que se abre una auténtica exhibición de talento a raudales. Continua con “I Hear You Call My Name”, tema que acomete con riffs salvajes envolviendo sonoridades tiernas entre planteamientos rítmicos perfectos. Vuelve a destacar la convincente  voz de Daniel entre múltiples destrezas instrumentales. Crescendos que desembocan en fascinantes estribillos o esos esenciales cambios armónicos constituyen otras de las marcas de registro propio dignas del mejor de los maestros.  A destacar su obsesivo final que se nutre de elementos ácidos. 

Daniel Wylie con Neil Sturgeon

Le sigue “Cold Alaska”, otra sensacional muestra de trenzado rítmico y melódico con ingredientes de primera calidad. Un tema que entusiasma ya desde sus primeros compases con su marcado tempo y su indudable poderío cadencioso. Resulta inmejorable ese cambio, hacia la mitad del tema, que traslada la canción a parámetros más lisérgicos y envolventes para después regresar a los motivos principales con una subida de adrenalina garantizada por la  batería. No falta un buen solo psicodélico de guitarra que ayuda a reestructurar el tema con parámetros ciertamente soberbios. Prosigue el álbum con “A Gravestone Without A Name”, corte en el que se desmenuza un bonito motivo sonoro entre recorridos acústicos de guitarra aportando dosis de melancolía que te encantarán y te invitarán a flotar en la inmensidad de tu imaginación mientras te recordarán la futilidad de la existencia terrenal.  Cierra la cara A “Jingle Jangle Morning”, un auténtico prodigio de canción en la que todo parece estar pensado al más mínimo detalle. Con su extraordinaria voz, esas guitarras portentosas construyendo riffs, acompañamientos, solos y segundas voces, más ese bajo y batería trabando un pausado pero firme deambular, el tema se nos antoja como de lo mejorcito de un álbum que resulta, como podrás darte perfecta cuenta, ciertamente único.  

Daniel Wylie
Abre la cara B “Lucky Find” con su espectacular introducción instrumental en la que guitarras y percusión se combinan para estremecer nuestras neuronas con líneas argumentales sinuosas y ritmos combativos que desembocan en otra exhibición inusitada de fenomenal pop en todo su esplendor. Para suerte, la nuestra al poder escuchar tan descomunal trabajo en el que una tras otra, las canciones nos dejan absolutamente anonados y, a la par, más que satisfechos. A continuación nos ofrece “I Dream About You”, otro motivo de auténtico ensueño en el que los matices altamente sensibles de bajo, guitarra y batería, con voz onírica, se tornan especialmente misteriosos antes de explotar en el colorido del estribillo. Una canción que muestra el excelso abanico de posibilidades que distinguen el universo creativo de este inspiradísimo Daniel Wylie convenientemente respaldado por una banda de, no menos extraordinarios, músicos.    

Daniel Wylie con Neil Sturgeon
Llegamos de este modo a “I Want To Kill You Lover”, otro instante molecular de vocación reservada que pretende recuperar el amor perdido entre guitarras acústicas, voces etéreas, y pacientes desarrollos sonoros que avanzan con perseverancia más una innegable ternura un tanto desesperada por las circunstancias personales que se nos relatan. Con “Full Moon On the River”, su autor regresa a su faceta más incisiva arropando una preciosa melodía, otra más,  de arreglos de powerpop contundentes con un pie puesto en el beat de tradición sixties. El conjunto deriva, de nuevo, resplandeciente, generoso, a momentos más reflexivos que contienen matices lisérgicos. Acaba el álbum con “(Won't You) Just Smile”, un cierre altamente sensible para este trabajo tan sumamente brillante. Daniel recorre los últimos surcos de forma sobrecogedora interpretando una bonita canción con su maravillosa voz ayudado por guitarras acústicas, teclados envolventes, arreglos atmosféricos de cuerda, y una rítmica ciertamente cautivadora con los que lograrás perderte en la inmensidad de la noche oyendo esos tiernos “lalala” finales a modo de despedida.    


Reflexión final

Daniel Wylie
Pese a sustentarse en melodías resplandecientes, las letras del nuevo disco de Daniel Wylie, titulado “Scenery for Dreamers”, son por regla general  melancólicas. Sus historias existenciales, de amor y desamor,  con más o menos suerte vital, nos inspiran ternura recreándose en un estado de ánimo que  ya se refleja en la nocturna carpeta del álbum con esas dos siluetas observando el lago bajo un gran cielo estrellado.  Wylie nos habla de sueños que nunca se hicieron realidad, ilusiones que quedaron atrás, de chicas solitarias, de no desperdiciar el tiempo rezando cuando sabemos que todo el mundo miente porque la verdad duele.  Sin embargo, ese contraste entre lírica y sonido resulta especialmente alentador. Le permite expresar sus emociones con un poder de convicción enorme,  arropando los recuerdos mediante   instrumentaciones luminosas repletas de matices emocionantes. De este modo nos regala un disco pletórico diseñado al milímetro desde sus enormes  guitarras hasta sus intimistas letras tan sensibles.  El paisaje vital que vas a disfrutar es el de un álbum que te reafirmará la levedad del ser con excelentes maneras.  Tal y como se incide en una de sus flamantes canciones, un día de estos todos desapareceremos, pero perdurarán nuestras obras, más o menos grandes, pero muchas de ellas tan imprescindibles como este fantástico álbum dispuesto a colmar los deseos de todo soñador empedernido. 

Nota:  Puedes adquirir una copia del disco en vinilo en la web de You are the Cosmos.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Urtain nos facilita un sugerente e impresionante “Manual de supervivencia para ilustres decadentes”

Portada
Tal y como empieza el nuevo álbum de los veteranos y siempre convincentes Urtain, “corren tiempos inciertos” y puede que, por eso o a pesar de ello, esta banda de Palma de Mallorca haya sacado al mercado su cuarto disco bajo el título genérico de “Manual de supervivencia para ilustres decadentes”, de la mano de las incombustibles discográficas Espora y Flor y Nata. Se trata de un disco estremecedor, repleto de canciones exquisitas, muy bien construidas, en las que demuestran no solo un pleno conocimiento de causa, tan vital como musical, sino que además resulta impresionante por sus suculentas melodías envueltas en arreglos conmovedores. Quizá haya que hacer de tripas corazón para tenerlo todo controlado, tal y como inciden en otra de sus descomunales canciones, pero si en tu experiencia cotidiana te inquieta el paso del tiempo, las relaciones amorosas “a quemarropa”, de esas que dejan “cadáveres en el armario”, con todos esos secretos que confesar, o simplemente algún día quisiste impresionar a alguien bailando como John Travolta, este disco va a resultarte muy necesario, tanto que te va a parecer extremadamente preciso para caminar por el “lado oscuro” de la vida, “sin dar el brazo a torcer”.  

Trayectoria  

Urtain. Foto de su facebook
Urtain son Julio Molina (voz, guitarra, armónica, que fue miembro de Mineralwater),  Gabi Marcos (batería y percusión), Iván Tobiass ( guitarra y coros. Ex Cocodirles, Pistones, Germans Tanner), Toni Trobat ( bajo y coros),  y Pep Aguiló ( piano, órgano hammond y coros). La banda se forma en Palma de Mallorca en 2008 por Julio Molina, Lluís Matas, Gabi Marcos, Toni Trobat y Pep Aguiló. En 2008 graban su primer álbum “Canciones Selectas en Conserva” editado por Lucinda/ Subterfuge Records. Durante 2008 y 2009 actúan en directo por varios escenarios presentando ese primer disco. Le sigue un single del tema “Hablemos”, más el disco “Más difícil todavía” (2011) y el Ep “Un domingo cualquiera” (2014).

El disco que ahora te presentan se grabó en noviembre de 2016 en directo en los estudios Diorama Sound por Toni Salvá. Se mezcló en abril de 2017 en The Stratoscope por Antoni Noguera y se masterizó en septiembre de 2017 en Hay Zeleen Mastering. Producido por la banda, han contado con la colaboración de Ariel Rot a la guitarra solista y coros en el tema “De tripas corazón”.   El diseño de la portada es de Hell’s Kitchen Studio, y se incluyen fotografías realizadas por Mike Ordinas. El libreto del cd recoge también las letras de las canciones. 

Las canciones  

Urtain en directo
Comienza el álbum con “Días de radio”, mediante una contundente concepción rítmica de bajo y batería a la que se suman las guitarras resplandecientes “afilando los dientes en sol mayor”. Entre noches sin final y los motores rugiendo, nos hablan de esos recuerdos de juventud, “días de radio, del verano del 92 soñando despiertos hasta ver salir del sol” con una excelente melodía muy bien interpretada por la magnífica voz principal  entre arreglos repletos de matices a juego con susurros, declaraciones de intenciones y una letra cargada de sentimientos.

Con Ariel Rot grabando la guitarra
Le sigue “De tripas corazón”, otra excelente exhibición de recursos dando forma a una canción intensa en su máximo esplendor “para tenerlo todo controlado sin hacerse el héroe” con aportaciones de rock americano en la que fluyen el intenso órgano y esa preciosa guitarra “viajando al pasado”.  Un bonito estribillo explota con toda su luminosidad entre momentos instrumentales conmovedores, y otros a dos voces, que nos aportan “una zona de confort” que impide que “todo salte en mil pedazos”.  El siguiente corte se llama “La playa del mago”. Fluye con ritmo bailable de funk disco dando cobertura a una excelente canción de guitarras y voz poderosa con “efectos especiales” que conforman un “show que jamás habrás visto antes”. Te hipnotizarán con sus poderes mentales creando “un oscuro objeto de deseo de madres solteras y metrosexuales en la playa del mago…donde todo vale”.   

Prosiguen con “Alicia”,  genial combinación de ritmo y melodía perfilada por una sabrosa guitarra eléctrica, incluido un buen solo, una convincente voz principal, más una sección rítmica impecable. Nos hablan de una Alicia de cuento, pero también muy real: “déjala que entre en el agujero, que persiga el conejo”.  Con la procesión por dentro, Alicia va detrás de a la salida a un sueño que marchita, dejando que la ilumine la luz del día, escuchando más mentiras, con la mirada perdida. Alicia, “déjame lamerte heridas”.   

Urtain en directo. Foto: José Luis Luna
Llegamos de este modo a “Amor a quemarropa”, tema penetrante que crece hasta la inmensidad entre sublimes teclados, ritmos precisos, y voz calurosa para “borrar de un plumazo los gritos y portazos, la guerra de guerrilla y los acuerdos de Estado…las páginas en blanco del último verano, los libros que no hemos escrito, los árboles que no hemos plantado… borraré de mi memoria todos los archivos dañados”. Un turbador tema para “vagar como un perro sin dueño” y quedarse “con lo mejor de ti… a veces poco, otras demasiado… amor en vena y en vano”.    

Con “Cadáveres en el armario” cruzamos el meridiano  de este sensacional disco repleto de emociones a flor de piel. Regresan las guitarras de ese power pop penetrante para “convertirte en hombre lobo al caer la noche” con el propósito de sincerarse porque “todos tenemos cadáveres en el armario y secretos sin confesar”. No falta otra buena aportación de guitarra lisérgica que redimensiona las placenteras armonías envolventes.  “En el lado oscuro” es una canción muy rockera, con detalles de black music y otra letra, no solo muy bien trabajada sino perfectamente hilvanada en una estructura musical perfecta en la que añaden toques de piano, guitarra ácida, y esa capacidad de llevarnos en volandas hasta el esplendoroso estribillo donde “arderás en la hoguera, si caminas esta noche conmigo, no veremos nada nuevo que no vimos alguna vez porque no hay signos de vida más allá de este cielo”. 

Urtain. Foto: José Luis Luna
Seguimos quemando cartuchos ciertamente explosivos con “Bajo el cielo de Berlín”, otra exquisitez en la que “buscamos el camino…alzamos nuestras voces cuando hablamos de lo humano y lo divino, y dejamos que las dudas nos invadan… abrazados bajo el cielo de Berlín”. Una canción “entre un millón” de canciones pop que resulta única, como todas y cada una de los temas de este disco, por la brillantez creativa e interpretativa de esta banda en estado de gracia. Un combinado de guitarras, armónica, y ritmos portentosos, dan forma a este sensacional corte a tempo relajado y fraseos divinos tanto instrumentales como vocales.

Con Toni Salvá en Diorama Sound
Continúa el disco con “En la cocina”, corte para rebozarte con harina al tiempo que “nos juramos amor eterno, y nos amamos a fuego lento, cuando se junta el hambre con las ganas de comer”. Amor y gastronomía mezclados con un maridaje de buen humor y cariño. En este caso, la banda se torna muy ritmanblusera y stoniana para dar vida a un tema que convertirá  tu alma en un horno a 180 grados y incitará tus deseos como “un cuchillo bien afilado”.   

Con “todo patas arriba”, vamos terminando con “La balada del viejo y el diablo” que como su nombre indica es una preciosa balada  entre luces y sombras para “aceptar que no somos iguales y que nunca lo seremos pero estamos condenados a entendernos”.  Con excelentes momentos solistas de piano y guitarra, emerge una melodía a modo de sincero abrazo para “lo bueno y lo malo” con el propósito de que cada cual entiende su parte de “viejo” y de “diablo”,   y “haga caso del instinto que eso siempre ha funcionado”.   

Urtain. Foto de su facebook
“Bailar con John Travolta” es su penúltimo corte, y en el dan forma a una estremecedora canción en la que confluyen las enormes dotes musicales como líricas de sus artífices. Un divertido tema en el que nos hablan de ese momento en el que “ya sabes lo que pasa cuando entras en la pista y has bebido demasiado”. Ese instante en el que quieres impresionar a esa persona especial, que “se te va un poco la olla”, pero que no puedes evitar bailar “bajo la bola de espejos”.

Tras mover las caderas “de esa forma”, acaba el álbum con “Bonnie & Clyde”, la última maravilla de este extraordinario manual de supervivencia en el que confluyen por última y arrebatadora oportunidad las habilidades de todos y cada uno de los músicos de Urtain en un corte sensacional, majestuoso, que va creciendo compás a compás, a dos voces, entre ritmos contundentes, guitarras imponentes, y teclados ceremoniosos para que el oyente, “se acuerde de verdad” de tan espectacular obra discográfica con muchísimo estilo.   

Reflexión final 


Urtain. Foto de su facebook
Urtain son de esas bandas que, sorprendentemente, nos habla de nosotros mismos sin siquiera conocernos en persona. En sus tremendas y sugerentes canciones vas a encontrar unas cuantas vivencias con las que te sentirás no solo identificado sino también tremendamente confortado porque no había forma humana de entender que eso tan inexplicable, te pasase solo a ti. De ahí tan explícito disco: todo “Un manual de supervivencia para ilustres decadentes” en los que podrás encontrar algunas salidas tan dignas como emocionantes a esa insoportable levedad de lo cotidiano.  Quizá tú, todos nosotros, y Urtain seamos unos pocos entre un millón, “tan solo un fallo en el sistema” como ellos mismos dicen en otro de sus conmovedores temas, pero “no queremos que sea perfecto, algo  por siempre jamás” sino que solo buscamos “algo que sea real”. Así que haz caso de tu instinto “que eso siempre ha funcionado” y agénciate una copia de este imprescindible compendio existencial a ritmo del rock and roll con melodías inolvidables de pop atemporal.    

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp de Espora o el de Flor y Nata donde también podrás agenciarte una copia.