lunes, 24 de agosto de 2015

Descomunal “Electroshock!” de misterio psicodélico en el universo sonoro de Shakti’s Delirium

Portada. Mercedes de la Zaraza
José Carlos Sisto es uno de los más grandes músicos de rock and roll que haya tenido nuestra escena estatal, en toda su historia, con prestigio internacional; sin embargo, como vivimos una realidad cultural y virtual tan dispersa, movida por espejismos y timos varios, me parece que se obvia demasiado su  trabajo como si nos pudiéramos permitir el lujo de prescindir de genios como él. Su enorme obra, ya sea como compositor, cantante o guitarrista permanece en un incomprensible anonimato y no tanto por la mala fe, o la evidente falta de información de los consumidores, sino por la censurable  carencia de criterio por parte de los medios de comunicación especializados en los que debería figurar insistentemente, al menos por mera y simple coincidencia de referentes. Pero éste no va a ser un simple artículo de reivindicación de su figura, aunque lo merezca con creces, sino que vamos a intentar justificar las razones centrándonos en reseñar su, hasta el momento, último disco que acaba de editar este 2015 bajo el nombre de Shakti’s Delirium y el título genérico de “Electroshock!”, una auténtica hazaña discográfica autoeditada por Astrovoodoo con la colaboración de Discos Juana Granados y sensacional artbook de Mercedes de la Zarza. Cabe mencionar, de entrada, que el nombre del grupo se corresponde con el de una canción incluida en su anterior disco “20.000 leguas de Viaje Psicoactivo”, en este caso firmado como Mater Dronic.

Logo. Mercedes de la Zarza
Su nuevo álbum, como toda su obra, es un trabajo de dimensiones estratosféricas, envuelto en una presentación visual no menos fantástica y tremendamente apropiada, hecha a medida  para ilustrar unas canciones que parecen proceder de otra dimensión: un mundo creativo inconmensurable en el que todo está calculado con extraordinaria  sensibilidad, entre detalles melódicos fascinantes, recursos psicodélicos de magnitud descomunal, ritmos poderosos y una amalgama de matices que engrandecen la imaginación del oyente al tiempo que despiertan los sentidos.  Pese a ello, todos estos recursos resultan insuficientes para modificar los más anquilosados criterios de un sector periodístico, en claras horas bajas, que sobrevive a duras penas con las migajas de la publicidad de cuatro marcas de cerveza, como tampoco parece que enganche a cierto sector de público, que debería ser afín pero que no evoluciona y sigue escuchando, una y otra vez, los mismos discos de siempre.  Parafraseando el título de este disco que te presentamos de Shakti’s Delirium, no hay duda de que algunos de esos críticos, aquellos que se mantienen al margen por deleznables intereses económicos, necesitan urgentemente un “Electroshock!” de cultura e imaginación para que, de este modo, se percaten por fin que en el rock and roll tiene que primar por fuerza la independencia y el riguroso presente, en detrimento si es necesario del pasado y de la alineación comercial, porque si no es así nunca habrá futuro que valga o que interese a nadie. Intentemos pues razonar tanto entusiasmo por mi parte, porque no es en absoluto gratuito, y entremos en materia para explicar el gran valor y la indispensable aportación artística de este gran músico.  

    
Trayectoria 

José Carlos Sisto
Jerezano de nacimiento, José Carlos Sisto se trasladó en 1999 a Madrid donde residiría durante 12 años tras los cuales vuelve a su Jerez natal. En el año 1994 monta en Jerez un grupo llamado los Expresionistas, powerpop con toques ácidos. En el año 2001 crearía el grupo Fuzz Machine con los que graba una maqueta y consigue buenas críticas. A punto estuvieron de sacar un Ep con el título de "Púrpura Ardiendo" pero una gestión desastrosa por parte del sello que iba a encargarse de editarlo, frustra el proyecto. Los temas de ese disco aparecererían años más tarde en un Cd.

El grupo pierde a dos de sus componentes, mientras José Carlos sigue adelante solo, dispuesto a grabar un disco incidiendo en sus planteamientos psicodélicos.  De este modo, edita en 2005 el primer álbum de su nuevo proyecto, Mater Dronic, con el título de “Mundo Espectro”.

Logo Laura Bravo
De nuevo topa con personas que apuestan de palabra por su trabajo sin apenas colaborar e incluso acaban aprovechándose de la situación. Por ello, se ve obligado a distribuirlo por su cuenta. Los medios especializados nacionales no muestran interés, los sellos estatales tampoco y solo una distribuidora holandesa llamada Clear Spot mueve el Cd con lo que se genera una expectativa muy positiva allende nuestras fronteras. A mediados de la década de los dos mil grabaría "Sesiones Drónicas Vol. 2.", en un proyecto llamado Fuzzy Lady y con otros músicos graba un cd con el título de “Espacio negativo” para Mentes de Ácido, entre otros trabajos personales como “Gemini Suite”.  Hacia 2009 entra en contacto con Enrique Rivas quien le propone editar el disco "Mundo Espectro" en vinilo. El proceso culmina en 2013 con la salida al mercado mediante una edición personal de Discos Juana Granados, nombre que corresponde al de un querido familiar de Enrique. La edición de 200 copias se agotó en un mes principalmente porque el álbum se publicitó en el extranjero con una buena reseña del responsable del sello alemán Shadocks.

Mercedes de la Zarza 
Al año siguiente, 2014, José Carlos tiene compuesto suficiente material como para sacar nuevos álbumes y Enrique le convence para seguir editando su monumental trabajo. Se mete en un estudio y, con la ayuda de amigos, en nueve días de registro más cuatro de mezclas, graba su segundo trabajo discográfico con el título genérico de “20.000 leguas de Viaje Psicoactivo” (+ info en Magic Pop).  Ayudado por Mario Montoya, primero se distribuye en un digipack de edición limitada y después en vinilo por Discos Juana Granados con otro orden de temas que obedece a cuestiones técnicas y de concepto teniendo en cuenta la división en seis caras de los tres Lp’s en los que ha pasado a la posterioridad.  Ambas referencias como el Lp que ahora te reseñamos pueden conseguirse escribiendo a jcsistogarcia@yahoo.es.  Cabe destacar también la ayuda en el proceso de otro amigo del autor, David García.




Mercedes de la Zarza 
“Electroshock!” está compuesto, escrito y visualizado por José Carlos Sisto a las guitarras y voz respaldado por Pablo Ripalda al bajo y Rafa Camisón a la batería con quien se grabó en el Estudio 79. Fue masterizado por Mario G. Alberni en Kadifornia Mastering  y cuenta con el genial diseño y artbook de Mercedes de la Zarza quien nos ofrece otra de sus psicodélicas y casi místicas creaciones con guiños al más allá, matices orientales, entre composiciones cautivadoras que toman como referencia espacios hogareños observados por un ojo que redimensiona la realidad cotidiana. Por su parte, Laura Bravo se encarga del diseño del logo en rojo y negro de Astrovoodoo, bien visible en la galleta del Lp.  También cuenta con la colaboración de Pablo Moreno, percusión en el tema “Electroshock!”; Jorge Carames, teclados en “Reptil espacial” y “Sígueme en cada imagen”; y Samuel Riviére, sitar en “Natura Extraña”.

Las canciones

Mercedes de la Zarza
La llamada cara “Negra” arranca con “Supernova”, una eclosión de sonidos atmosféricos coordinados, rítmica y melódicamente, con una contundencia y un gusto exquisito.  Varios formatos solistas, tanto a la guitarra como al bajo, se apoyan en cambios de batería retumbando por todo el universo, y nos dejan ya, desde un buen principio, absolutamente anonadados, satisfechos y prestos a “explosionar”.  A ello, súmale figuras literarias impresionantes como “respiro el color de tus ojos de nube y es mágico…”; “somos el efluvio de una supernova cromática”; o “es apasionante besar estrellas dentro de ti”, por citar solo tres de sus desbordantes versos. La voz y los solos de guitarra emergen coordinados a la perfección con el soporte instrumental  de bajo y batería culminando este sensacional arranque de toda una obra maestra del hard rock psicodélico.  Le sigue el sonido del sitar, enigmático y envolvente, que precede al tema “Natura Extreña”, otro compendio de genialidades sonoras y poéticas del tipo “creo una visión de algo etéreo, como un sueño eterno de insatisfacción libera mi alma…”. Solos de pura orfebrería lisérgica desdibujan imágenes etéreas en un mundo propio de inusual belleza y extrañeza, a partes iguales. Por su parte, bajo y batería aportan una consistencia digna de los mejores elogios.

Mercedes de la Zarza 
Con “Astrovoodoo”, emergen unos riffs de rock and roll de antología. Los arreglos aportan “imágenes de ultra-visión, diamante y mermelada, pupilas cibernéticas en viaje intravenoso”. Absorbentes sensaciones, sin parangón alguno, que resultan de poderosos recorridos de guitarra en el que los dedos del solista parecen recorrer nuestras neuronas al tiempo que se cuelan por los oídos trallazos que llegan a todos los rincones del cuerpo. “Tus ojos son ciegos” canta Sisto, en forma de estribillo, para reafirmar esa visión extrasensorial que procura el tema.   Termina esta apoteósica cara con “Vuelvo a tu mente”, un ejercicio onírico de imaginación increíble. El tema transmite una energía monumental.  Los instrumentos se hermanan con la voz principal a la perfección para ofrecernos un tema de textura gruesa en el que destacan unos solos de wah wah que ponen los pelos de punta mientras el bajo dispara notas graves con una pulsación ejemplar y la batería completa la andanada de emotividad con ritmos calibrados al milímetro. “Vuelvo a tu mente alucinado como un escorpión… violando recuerdos que me atan a ti…mi espíritu es el fuego de un deseo animal”. Termina con una frase demoledora que dice “Oye la distorsión, como renace así, tiempo de asesinar… Soy un demente, virus letal”, más una avalancha final de sonidos que manan de las entrañas y se pierden en el espacio infinito. Hay que oírlo, es ciertamente indescriptible.          
   
Mercedes de la Zarza 
La cara Roja se inicia con “Corazón de mármol suave”, un tema donde aparecen “besos amargos” y “ardores de lágrima” con un protagonista: un “Androide sensual de impulso eléctrico con corazón de mármol suave, de fuego, miel y hiel”. En este caso, la melodía adquiere una tonalidad casi de powerpop lisérgico, muy atractiva, con cambios de acordes luminosos aunque no sea el mismo sol de la galaxia de ese pop convencional quien ilumine la gran creatividad de su responsable.  A continuación nos ofrece “Reptil Especial”, canción con “palabras que son estrellas, verbo en veneno de amor”, entre riffs de rock and roll ácidos “como tu boca” y secuencias eléctricas “embrujadas” como “proyectiles que nunca explotan si no decides volar”. Incluso hay un amago de sonido “madchester”, aunque eso sí, próximo al hard rock setentero. La guitarra sigue deleitándonos con imágenes estelares con la aportación de un sensacional órgano que completa la instrumentación con un pasaje impecable.

Mercedes de la Zarza
“Sígueme en cada imagen” es el título del siguiente corte y en él explotan los acordes guitarreros, más teclados, entre compases intermedios que marcan los bloques de granito que forman los consistentes arreglos. De este modo “subimos hacia el cielo y volvemos a caer entre sueños ardiendo en fuego de tu alma, pidiendo una emoción nueva, que brille y se deje amar” como las que nos ofrece Sisto en sus fabulosas canciones. Finaliza esta completísima obra con el tema que da título genérico al disco, un “Electroshock” como “cuchillos de glucosa”.  Mediante  un poder creativo libre, arranca el tema con una fuerza rítmica espectacular. Van añadiéndose múltiples componentes instrumentales, entre efectos y pasión desaforada. De este modo, la banda logra que nuestro cuerpo y mente se incorporen a un aquelarre de los sentidos de dimensiones ilimitadas. Sensacional el intermedio de percusión, bajo y locuras ácidas con el que consiguen que alucinemos entre la “respiración y oscuridad, lujuria y fábula demonio” convirtiéndonos en parte indisoluble de este auténtico “meteorito luminoso” y musical.
     
Reflexión final

Mercedes de la Zarza 
“Utiliza tu imaginación, haz que la música explote, que tu espíritu sea fuerte, íntegro y lleno de energía” nos dice José Carlos en un mensaje impreso en la hoja interior de este grandioso disco. Realmente es tanta la creatividad que contiene este álbum que necesitaremos de todas  esas medidas vitales, y muchas más, para comprender, en su máximo esplendor, el valor tan original, enérgico y emotivo que contiene “Electroshock!”.  Y sigue Sisto recomendándonos: “Di No cuando todos acepten y digan SÍ porque así convenga. No dejes que te engañen, que te invadan, que te compren, que te anulen, que no destruyan tu fuerza”. Palabras sin lugar a dudas tan sinceras como sabias. Tanto él, como los que conocemos y admiramos su obra, estamos un tanto hartos ya de ver cómo se desperdician elogios en proyectos insulsos, faltos de contenido, repetitivos y anodinos, mientras que los suyos caen en el saco del olvido casi antes de salir al mercado discográfico.  Más aún cuando somos conscientes de que sus ediciones de lujo son proyectos sin el respaldo de ninguna discográfica, apoyados económica y artísticamente por iniciativas personales y la ayuda inestimable de amigos, y que, encima, comportan injustos descalabros monetarios.  “Mira en tu interior – prosigue José Carlos – haz que tu experiencia sea tuya y te pertenezca”, una invitación en toda regla que nadie debería desaprovechar porque no solo está en juego la necesaria reivindicación y continuidad de un creador de un enorme calibre, sino el prestigio de una escena que si se precia de fuerte, solidaria e imaginativa, con esa cacareada actitud intachable, debería respaldar proyectos tan fructíferos, novedosos e imprescindibles como son los de Shakti’s Delirium y Mater Dronic.  

Nota: La reseña ha sido ilustrada con distintas obras de Mercedes de la Zarza correspondientes a otros proyectos. Puedes adquirir los discos enviando un mensaje a jcsistogarcia@yahoo.es así como entrando en contacto con el autor por medio de su Facebook.  También puedes leer aquí una entrevista que José Carlos Sisto ofreció recientemente al Magic Pop.

Puedes escuchar uno de los temas del diosco, "Vuelvo a tu mente, en este video:


3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias Alex, leyendo tu texto me has trasladado a ese gran mundo de la creatividad de JC Sisto. Como bien dices su trabajo no es sólo música es poesía. Estoy muy contenta de haber participado en estos proyectos y que hayas elegido algunas de mis imágenes para acompañar la reseña. Gracias y mil gracias por todo tu apoyo ...

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    2. Gracias a vosotros, Mercedes, por vuestro magnífico trabajo artístico... Ben cert Oriol, un gran disc. Gracias a ambos por los comentarios.

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