martes, 20 de diciembre de 2016

The Allnighters regresan con “Everything is Changing”, magnífico disco de R&B en esencia con arreglos originales

Portada
A los gasteiztarras The Allnighters les avala una trayectoria artística brillante que arranca a finales de los ochenta hasta las postrimerías de la década siguiente.  En esa primera etapa se distinguieron por unos directos memorables en los que interpretaban no solo versiones exquisitas sino todo un repertorio de R&B propio, muy original, en el que mezclaban con gran acierto el soul, el funk, el jazz, incluso la psicodelia y algo de garaje aunque en menor medida. Canciones fabulosas que sus fans aún recuerdan y bailan en los encuentros modernistas revindicando su buen quehacer musical, esa actitud y entrega que les convirtió en una de las formaciones más consistentes de la escena estatal y, de paso, queridas por la siempre entusiasta y fiel comunidad mod. Problemas de promoción y algunas desavenencias internas, finiquitaron tan fascinante proyecto en 1998.  Ya en 2013 volveríamos a verles sobre un escenario con fuerzas renovadas y un espíritu ritmanblusero intacto e intachable. Desde entonces han ofrecido varios conciertos, tan memorables como los de sus inicios, y han grabado su cuarto disco, este “Everything is Changing” que edita este 2016 Gaztelupeko Hotsak en vinilo y Cd. Se trata de un gran álbum de canciones vibrantes con arreglos meticulosos y una interpretación que sigue siendo asombrosa dentro de la llamada “black music” tan en boga últimamente aunque la pose y la pulcritud prevalezca, en algunas propuestas, mucho más que los contenidos. En el caso que nos ocupa, estamos ante unos auténticos maestros del género y esté disco nos lo demuestra una vez más, quizá la mejor de todas. 

Trayectoria 


The Allnighters. actualidad. Foto: dospordos
El proyecto arranca en 1988 cuando, tras una estancia en  Londres, Zigor Akixo (batería), Alejandro Aguayo “Chino” (bajo) y Iñaki García Uriarte, más conocido por Igu, a la voz, deciden montar, a su regreso a Vitoria, una banda de R&B con actitud mod.  Se añaden al grupo Ernesto García (guitarra), hermano de Igu, e   Iñaki “Escocés”, al órgano Hammond.   Sin apenas experiencia musical, entre el verano de ese año y enero de 1989, cuando debutan en la sala M-Tro de Zaragoza, atesoran un buen repertorio de R&B. Tras ese primer concierto abandona Iñaki y entra otro Iñaki “Gorrión” quien, tras otros pocos conciertos, es substituido en 1990 por Iñigo Ortiz de Zárate. Alejandro “Chino” deja la banda en 1992 y le substituye Juan “Helldorado” Uriarte hasta 1996 en que entra Matías Monllor hasta 1998.

The Allnighters en 1989. Foto de la web Real Mod World

Su primer maqueta “It’s Fab” sale en 1989 y destaca por el tema propio “The Elephant Dance” del que algunos recordarán su peculiar danza. Ya en 1991 sale la maqueta “All Night Long” de la que venden 2.500 copias. En esa época telonean a grandes bandas como Nine Below Zero, Wilko Johnson, The Blues Brothers Band Ian Dury, Kenny Neal, Bill Thomas, Barrence Withfield, etc.  En 1994 fichan con Oihuka y sacan su disco de debut “Midnight Boogie” al que sigue un Ep “Like The Devil (I Will Love you)” para Marriott Rds, grabado con Paco Loco, y participan en el recopilatorio “Mi Generación 90” de Al•leluia Rds. Al mismo tiempo montan bandas paralelas como Shuffle Preachers, Groovy y los Lisérgicos entre otras formaciones con miembros del grupo como los psicodélicos The Lava Brains o The Boogaloos, una mezcla de jazz y funk.

The Allnighters (1995). Foto: Oriol Rosell
De este modo llegamos a 1996 con su flamante trabajo “Keep on Keepin’ On”, producido por Fernando Pardo de Sex Museum y grabado por Iñaki Bengoa como técnico de sonido, de los estudios “Shot”. También hay cambios de formación: salió Juan y entró Matías al bajo.  Por entonces también cuentan con la colaboración de una sección de viento con seis instrumentistas y un piano Fender Rhodes.  El disco sale en octubre de ese año pero la distribuidora, Running Circle, quebraría al mes siguiente. A raíz de la ausencia de una  debida promoción y por problemas internos personales, el grupo se separa. Tras la salida de Iñigo y Matías, Ernesto, Zigor e Igu deciden no continuar. Pero antes sacan un álbum “Ten Long Years” en el que tienen presencia detalles psicodélicos, funk, soul, más una versión instrumental del “Look away your hapiness” del grupo progresivo Máquina.
The Allnighters. Foto: Dos por dos

En 2008 estuvieron a punto de reunirse para celebrar el 10º aniversario pero diferentes motivos logísticos familiares y laborales lo impiden. Tendríamos que esperar a 2013 cuando vuelven a los escenarios en el Mojo Working R&B Festival de Donosti con un nuevo bajista,  Danilo Foronda.  Realizaron una sesión de grabación para un tema destinado al recopilatorio de celebración de los 30 años de la radio de Vitoria, Hala Bedi, al tiempo que graban una nueva versión del “Midnight Boogie”, uno de sus temas más conocidos así como una versión del “It´s your voodoo working” de Charles Sheffield. Igu canta actualmente también con Smart Dress.

El disco que ahora presentan se fraguó en los estudios Circo Perrotti de Jorge Explosion. Lo grabaron Iñigo Ortiz de Zarate a la guitarra, Ernesto García a la guitarra, Iñaki “Igu” García a la voz principal y armónica, Roberto Díez al bajo, y Zigor Akixo a la batería.  Contaron con la colaboración de Raúl Romo a los saxos tenor, alto y barítono, más Rubén Salvador a la trompeta. El diseño, con esa portada collage de maestros del género, es de José M. Lledó "Mardi" con fotografía de dospordos.

Las canciones 

The Allnighters. Foto Dos por Dos

El disco se abre con “Everything is changing”, canción protesta, fiel reflejo lírico de la realidad socieconómica y de la crisis que nos ha tocado vivir con frases como ésta: “estuvimos viviendo en un bonito paraíso en el pasado, desperdiciando nuestros sueños día y noche,  ahora el futuro es incierto”. Musicalmente, se trata de un tema de blues poderoso, con ritmo algo melanconioso, entre riffs de guitarra imaginativos y aportaciones meticulosas de la sección de vientos. La voz principal da las primeras muestras de un absoluto dominio del género. De melodía envolvente, destaca por su poder arrebatador, con momentos de órgano no menos esenciales con buenos solos de eléctricas que nos despiertan los ánimos mediante una gran habilidad. Le sigue “Tell the truth”,  con esa guitarra arrebatadora y descargas de metales acompañadas por una sección rítmica perfecta y, de nuevo, esa provocativa voz principal. Tema de amor alocado, “sabes que puedes hacer que haga lo que quieras” con esos “nanana” llamados a encandilar al público potencial de sus grandes conciertos. A destacar otro magnífico solo de guitarra y las segundas voces nada desdeñables.

The Allnighters. Foto: Dena Flows

Llegamos de este modo a “I´m your slave”, mezcla ingeniosa de detalles jazzy con soul de lujo en el que no faltan aportaciones de órgano, guitarras que desdibujan melodías complementarias de ensueño, ritmos funk, más saxos y trompeta inspiradísimos, todos ellos dispuestos a ensalzar de forma conseguida a la gran voz principal. Otro tema de desamor en el que nos cuentan: “Me hablas, me desesperas, pero no me importa…soy su esclavo, siempre estás en mi mente, libérame de estas cadenas…”. Llegados al meridiano de este disco, nos ofrecen “My babe is gone”, canción de abandono en el que el protagonista se lamenta: “¿Por qué está haciendo esto conmigo?. No me gusta este tipo de juego. Solo quiero verla de nuevo. Mi cama vacía está fría.  No sé por qué se fue de casa…el tiemplo está nublado en mi vida”.  Modelo del mejor sonido New Orleans a tempo de blues, que nos encandila y logra hacernos mover el cuerpo, con solemnes cambios de ritmo, entre solos de guitarra fabulosos, metales cautivadores, bajo preciso y batería radiante.

The Allnighters. Foto: Joan Soriano

Sigue tan pasional disco con “Gipsy Woman”, blues eléctrico de manual, tratado con una personalidad propia y única mediante una genial guitarra, una no menos entregada armónica y esa voz tan adecuada para hacernos vibrar al máximo. Una maravilla melódica, marca de la casa, sonoriza esta peculiar historia en la que un joven encuentra la solución para entender su vida en la melodía que un día le cantó una misteriosa mujer en la calle.  Con la versión del “My buddy buddy friends”, la banda se muestra especialmente compenetrada para interpretar este tema de 1968 de Aaron Corthen que en 1977 versionó con excelentes resultados el Dr. Feelgood.  Un tema con verdades sobre la falsa amistad y el poder del dinero: “Cuando mi dinero se agote, no tendré amigos alrededor”.

Con la fascinante balada “I'm gonna miss you”, los Allnighters nos agasajan con un tempo y una melodía arrebatadora, entre  momentos de una entrega que ponen los pelos como escarpias. Igu nos canta con una perfección inaudita: “Ha habido días de tormenta y amaneceres claros… te voy a extrañar, voy a intentar no olvidarte….cierra los ojos y abrázame fuerte…te quiero cariño, te necesito”. No falta otro buen momento solista de guitarra, ejemplo de la destreza de unos grandes músicos que se lucen en el instrumental que cierra el álbum, un “Midnight boogie” en el que sobresalen la armónica, la eléctrica, las aportaciones de órgano y ese marcado tempo tan pulcramente medido.

Reflexión final: 


The Allnighters. Foto: Mr. Duck
Los Allnighters, tal y como indica su nombre, fueron ideados en su día para dar forma a canciones magistrales, ideales para bailar toda la noche, aportando a la llamada “música negra” y a lo mod, unas ideas propias interpretadas con suma entrega y pasión. Y ese buen propósito se ve acrecentado, con  este nuevo álbum, mediante un trabajo más sesudo, recreando las melodías con unos arreglos perfectos entre ritmos igual de poderosos. Conscientes de que el tiempo todo lo cambia, ellos siguen obcecados en sus filias, sin aprovecharse por ello de las rentas, aunque sean éstas memorables. Su obra se inspira en aires nuevos que reestructuran el bagaje personal del pasado. El propósito conseguido es renovar el microcosmos con igual credibilidad y la misma emoción de antaño para seguir haciendo historia. No son, ni parecen ni quieren serlo, unas viejas glorias que regresan sin más, sino una banda que ha conseguido reinventarse, con los mismos referentes pero con unos resultados ciertamente bien trabajados y originales. Su talento sigue siendo igual de creativo y esa naturalidad que les distinguía se ve acrecentada por una solidez interpretativa que mejora su propuesta con este gran disco titulado "Everything is Changing". Allí donde antes estaba esa necesidad de ser efectivos y convincentes en los escenarios, así como en las pistas de baile de los “allnighters mod”, ahora hay igualmente excelentes canciones a las que se suma una experiencia, un trabajo meticuloso y un propósito conseguido de perdurar más allá de lo festivo.     

Nota: La biografía ha sido confeccionada con los datos extraidos en la entrevista de Alberto Valle a Igu publicada en la web Real Mod World (+ info).Puedes escuchar las canciones en el bandcamp donde también podrás adquirir el disco. Puedes adquitirlo tambiñen en la web del sello Gaztelupeko Hotsak

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