martes, 28 de febrero de 2017

Texxcoco perfilan un cautivador viaje hacia los límites de la psique con los sensacionales discos “Blu” y “Psychonaut”

Portada mini Lp
En la exploración sistemática de los estados no ordinarios de conciencia, la música se manifiesta como medio indispensable para facilitar un viaje interno a los límites de la psique con resultados satisfactorios, a ser posible con billete de vuelta incluido, ya sea con o sin substancias alucinógenas de por medio. Texxcoco son una joven banda formada en 2015 que acaban de editar un par de discos con el sello almeriense Clifford records con los títulos de “Blu” ( Cd-ep, febrero de 2016) y “Psychonaut” (Mini-lp, diciembre de 2016). Un total de 11 fascinantes canciones en las que ponen de manifiesto no solo su gran talante para aprehender maneras y formas de los ritos “chamánicos” que emparentan el rock and roll, con el punk, el grunge y el indie más inconformista, sino también una descomunal creatividad que les permite  expresarse con una voz propia que evoluciona a pasos agigantados no de año en año, sino casi de semana en semana. Justo en este mismo instante que escribimos está reseña, dispuesta a resumirte todo lo que tienen de especial este grupo, los Texxcoco se encuentran ya delimitando su nuevo sonido, que a buen seguro superará, aún más si cabe,  el que ha sido uno de los debuts musicales más explosivos y deslumbrantes de todas cuantas escenas “underground” hayamos conocido protagonizadas por “psiconautas” buscando respuestas a muchas preguntas vitales.    
   
Trayectoria    


Foto de Leonardo Segovia. Edición tipográfica por Poring Poi
Texxcoco es un trio que procede de Las Palmas de Gran Canaria formado por músicos jóvenes, como Adriana Moscoso a la guitarra, voz y composición; Joshua Delgado al bajo; Cristian Muñoz a la batería; y Héctor Pérez a la guitarra.  La banda se crea a finales de 2015, por los tres primeros, allá por el mes de octubre. En noviembre graban el primer Ep con el título de “Blu”. Un trabajo que  nace como maqueta con Wiener records y se edita en vinilo en febrero de 2016 con Clifford records. En diciembre de 2015 ganan el certamen Capital Sonora convocado por el Gobierno de Canarias. En marzo de 2016 se añade a la formación Héctor y, entre mayo y junio, graban su segunda entrega discográfica que se edita en mini-Lp en diciembre de 2016 también por Clifford. El nombre de la banda es una mezcla de Texas y México. Realmente existe una población llamada Texcoco situada en el estado de México de la República mexicana. Además, la capital del imperio azteca, Tenochtitlán, fue fundada a principios del siglo XIV sobre las aguas del lago de Texcoco. Por su parte, ellos añaden esa x para reforzar su sonoridad. 

Portada Ep
Ambos discos están grabados en This Grace estudios de las Palmas con Mariano Gracia (Myairport, Vicious soul…). El artwork de “Blue” es de Clara Maseda, artista, arquitecta, de las Palmas,  y el del mini Lp de Pablo Alberto Pérez, artista también de la capital canaria.   Actualmente, los Texxcoco residen en Madrid desde septiembre de 2016 y están preparando nuevo material.

Las canciones 

El Ep “Blu” se abre con “Fire”, tema con original arranque a base de suculento riff de guitarra respaldado por una no menos descomunal sección rítmica. Se suma la magnífica voz de la cantante que aporta sugerentes fraseos entre andanadas de guitarras, momentos instrumentales oscuros y gritos salvajes. En la misma cara A, está “La Nueva”, canción de pop agridulce con esenciales guitarras, incluido un momento solista tan minimalista como efectivo, más esa magnífica voz principal dialogando con inestimable fuerza persuasiva, entre golpes certeros de percusión, descargando sobre el estribillo dosis energéticas fascinantes a medio camino entre el punk y el indie más aguerrido.  
Texxcoco. Foto de su facebook.
Ya en la B oímos “Green Stranger”, sensacional corte que hereda de los noventa esos asfixiantes parámetros vitales de bajo y guitarra retándose a muerte, midiendo los tempos de forma desbordante gracias a una batería perseverante. Recursos que transforman a su antojo para crear un universo propio de pop atrevido y rock sensual que te envuelve en una espiral de sensaciones electrizantes sin desperdicio alguno.   Cierra el disco “I Wanna Let You Down”, otra maravilla con arreglos absorbentes a base de voz alucinante dando forma literal a las contundentes líneas sonoras que generan la guitarra, el bajo y la batería con una complicidad pasmosa. Canciones hechas para el directo que, en este disco, suenan igual de rotundas y convincentes.    

Por lo que respecta a “Psychonaut”, el mini Lp se inicia con “Sunset Eyes”. En este caso empiezan con sonoridades al límite diseñadas por esas, ya dos, guitarras que generan lamentos que desembocan en una rápida ejecución de rock and roll divertido, contundente, que invita al baile y a sudar en las primeras filas de sus aclamados conciertos. Aportan un buen solo de guitarra y la voz solista sigue siendo uno de sus principales activos.   Le sigue “Larry”, tema de salvaje rock and roll en el que manifestan una destreza especial para conjugar melodía con recursos instrumentales fieros, con descargas de guitarras, bajo muy consistente, y batería atenta a cambios sorprendentes con una solidez muy destacable, incluidos “rallentandos” oscuros que nos trasportan a enigmáticos momentos “pixielados” dispuestos a su conmovedor antojo.     

Foto: Leonardo Segovia
A continuación nos ofrecen “Johnny”, tema que surge de secuencias interestelares a las que se suma un fascinante ritmo de bajo y batería dando forma a este espectacular medio tiempo. Su  cantante se recrea, una vez más, en las palabras que conforman un discurso emotivo, arropada por distorsiones y riffs antológicos. Aportan un afilado solo de guitarra que despierta  los sentidos entre voces ciertamente lisérgicas. Cierra la cara A “Pepper”, otra exhibición de talento para construir canciones cautivadoras con riffs punzantes que se repiten con destreza a lo largo de una canción de ritmo marcado e insinuante voz que estalla de forma inesperada mientras se crece entre arreglos cáusticos con resultados admirables.     

Texxcoco. Foto: Leonardo Sego
Ya en la B escuchamos “Eternal Wrong”, canción  generada por un juego constante de guitarras poderosas que tejen momentos incisivos con los que envuelven a la soberbia voz principal en auténtico estado de gracia. Bajo y batería aportan una construcción rítmica sensacional con la que completan una canción impecable en todos los sentidos. A continuación nos sorprenden con “Eleventh” y sus arpegios corrosivos que nos trasportan directos a esa andanada punk que constituyen mediante guitarras desbocadas. De este modo dan vida a una canción espeluznante en la que experimentan con cambios rítmicos  más alocados solos de guitarra. Finaliza el disco con “Cinnamon”, mediante esa calma aparente inicial que acompaña a la voz y que va creciendo con una enorme belleza sonora para explotar en su máximo esplendor en otro tema estremecedor, cargado de referentes pero al margen de cualquier copia y lejos, muy lejos de simples homenajes, con el propósito conseguido de dar forma a un viaje muy original y propio.       

Reflexión final 

Foto: vi-Twins
La lista de “psiconautas” famosos de la historia de la humanidad es ciertamente tan larga como fructífera. Son muchos los navegantes de la conciencia,  ilustres literatos, pintores, psicólogos, neurólogos, etc que la cultura dominante reverencia pasando, casi por alto, que consumieron drogas varias durante su memorable etapa creativa. Otra cosa bien distinta son aquellos que se cuelgan guitarras, “vociferan” y “aporrean” baterías a un volumen altísimo: esos jóvenes que, para los mass media y el orden establecido, no van a pasar de meros drogadictos, las tomen o no.  Al margen de la decisión personal de recurrir a  sustancias psicodélicas para facilitar los viajes de la mente, reivindicamos la música como medio para generar estados de ánimo, y de paso fomentar situaciones propicias para la indispensable comunicación. 

Foto: Leonardo Segovia
Texxcoco nos demuestra que, al límite de la psique, se puede acceder con una facilidad pasmosa oyendo con detenimiento canciones tan enriquecedores y vibrantes como las que nos ofrecen en sus dos discos editados en 2016 en la siempre sorprendente Clifford records.  Al igual que muchos “psiconautas” que han estudiado los usos sagrados y curativos de la etnobotánica mexicana,  este grupo de origen canario han iniciado otro viaje que, por el momento, les ha llevado de las Palmas a Madrid, ciudad desde donde tienen previsto seguir perfilando una obra propia que se nos antoja ya memorable para, al menos, elevar a ciertos grados la conciencia cultural de nuestra actual escena musical.    

Nota: Puedes oir y comprar los discos en el bandcamp de Clifford Records entrando en "Blu" o "Psychonaut" 

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