jueves, 24 de mayo de 2012

R&B, “garage” y beat, protagonistas rítmicos del primer álbum de los gallegos Phantom Keys

1r Lp (2011)
“The real sounds of…” es el título del primer álbum de los Phantom Keys, editado por Screaming Apple Records en 2011, tras un par de aclamados singles que ya necesitaban de todo un Lp como este para confirmar, con creces, el talento reconocido a nivel internacional de estos músicos gallegos. Probablemente podrían haber grabado todo un disco sobre una base de un visceral R&B británico de los años sesenta, y sus fans nos hubiéramos quedado más que satisfechos. Sin embargo, las doce canciones que nos ofrecen resumen el amplio abanico de sus credenciales temáticas con sus correspondientes dosis de “garage”, beat , punk, y rock and roll. El resultado es un disco completo con múltiples posibilidades de disfrute ya sea para amenizar cualquier baile que se precie, hacerte sudar la camiseta en un concierto memorable, o satisfacer tus exigentes sentidos con la escucha atenta y reflexiva desde el sillón de tu casa.   

1r single (2007)
The Phantom Keys se crean en O Grove (Pontevedra) en el año 2005 con Marky, voz principal; Roi, guitarra y voces; Manu, guitarra; Alexa, teclados; Cosme, batería y Zé al bajo. En 2007 editaron con El Beasto un single con los temas “In the Summertime” en la cara A, y en la B, una versión del autotributo que se dieron los Velvet Illusions con el tema del mismo nombre.  Al año siguiente  sacan su segundo single, con “Shut Up Johnny / I Don't Wanna Be Free” (El Beasto, 2008), en una edición limitada de 666 copias. La cara A es un tema propio y la B, una versión de los Sorrows. La banda cambia de formación con Alberto Chao “Agent V” a la batería, el escocés Mal Kergan, ex The Thanes, al bajo y Alberto de Los Villanos de Boraville a la percusión, arpa y farfisa. Se producen nuevos cambios con la entrada de Nacho Hermida al bajo e Ima "Fuckin' bollocks" al farfisa y armónica.  

2n single (2008)
La grabación de este primer álbum se lleva a cabo en The Lab (O Barco de Valdeorras) durante el mes de agosto de 2011 con la producción de Mike Mariconda y las mezclas con Angel Kaplan (Gijón) durante el mes de septiembre. Colaboran en el disco Fran Martínez "Buffalo Vall" (armónica) y Fernando Villaboy (órgano Vox Continental), ex-Elephant Band.  A destacar que la portada es una foto a cargo de Jessica Barcala y el artwork corre a cargo de Marcos Mascato. Se encuentra a la venta en CD y vinilo en color azul. En 2012 Folc Records editaba un single con los temas “Gloria’s Nightamre” y una versión de un clásico del R&B, de Rosco Gordon, "Just a little beat".

La banda está formada actualmente por Roi Fontoira (guitarra y voces, que también forma parte de los Allnight Workers), Nacho Hermida (bajo y voces), Alberto Chao (batería y percusión), Manu Alfonso (guitarra) y Marcos Mascato (voz).  Entre sus próximos proyectos, a parte de presentar en directo este álbum con excelentes críticas, está el grabar con Folc records un single con dosis de psicodelia.   

Su primer disco no podía comenzar mejor que con ese magnífico tema llamado “I’m still a mess”. Se trata de un R&B puro y duro, con las mejores referencias, creado mediante esa evidente predisposición rítmica de todos los instrumentos con el propósito de hacerte mover, casi sin darte cuenta,  los pies mientras que la melodía ensalza el alma. Le sigue la canción “Twisted neck”, otra excelente muestra de la creatividad de esta gran banda que ratifica el dominio de los parámetros sensuales del blues negro, acelerado con la soltura británica de los sesenta. Con la tercera canción, los Phantom Keys vienen a decirnos que este no es un disco solo de R&B. Así que el grupo nos sorprende con otro tema original llamado “Even if i try”, con sus arpegios beat que lucen en un medio tiempo y que se endurecen, por momentos, con un sensacional toque de guitarra fuzz. Le sigue una adaptación del “Evil Eye” de Alan Saxon, con toque d’“exotica” y más velocidad que el original de 1962. Seguidamente nos obsequian con un genial “My last Mistake”, tema con guitarras “garage” y algo de “psych”, con presencia de órgano Vox Continental, que se acelera al final para convertirse en un R&B y luego dar paso a su inicial ritmo “garage” que desemboca en el pletórico final. Acaba la cara A con la canción “The Drunk Chicken Walk”, con vibrante entrada de batería para dar paso a un instrumental con arreglos de rock and roll y sobrada elegancia “instro surf”.   

Con Buffalo Vall (drcha)
Empieza la cara B con el tema “Corn Likker” y sus guitarras esenciales de “garage punk” creando un clímax de desenfreno en el que se luce la guitarra fuzz. Siguen presentándonos más perlas de su amplio repertorio creativo con “Don’t tell me lies”, excelente canción con la que vuelven a ese primordial R&B con su brillante sección rítmica, ayudada de armónica de blues, y un buen solo de guitarra. Después nos ofrecen “Land (O) Beat”, corte con el que se acercan a ese rock and roll genuino con raíces en la música negra, y con el que consiguen transmitir un aire rollingstoniano ciertamente convincente. El siguiente tema lleva por título “It’s Better Girl”, gran canción con penetrantes referencias americanas, que da paso a la segunda versión del disco, un “Poor Boy”, tema tradicional de 1926, considerado como uno de los más antiguos blues que se conocen, y que los Phantom Keys interpretan con el estilo sucio y arrastrado de los Master’s Apprentices. Acaba el disco con “I Was True (But i won’t be more)”, brillante blues con toques de gospel y country soul interpretado a modo de balada con un medio tiempo que sirve de colofón para este brillante álbum de principio a fin.  

The Phantom Keys se han convertido en uno de nuestros grupos de raíces “sixties” más aclamados en el extranjero y que ha llamado la atención de una de las discográficas internacionales de más prestigio, dentro del mundo del R&B y el garage, como es la alemana Screaming Apple Records. Sin duda, han conseguido provocar ese interés gracias a un buen trabajo discográfico, grabado en condiciones especiales en un estudio casero, con aparatos analógicos, entre lingotazos de bourbon y películas bizarras. El resultado ha sido este excelente disco que cuenta la realidad sonora de esta “familia” de músicos empeñados en tocar música de los años sesenta sin encasillarse en ningún estilo y dispuestos a divertirse invitándonos a su enérgica fiesta sonora.

Nota: Puedes escuchar los temas en su bandcamp.  

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