miércoles, 23 de julio de 2014

Akron nos propone con su “Synaptic Beat” un viaje a la jungla neuronal para entender sus misterios

Portada de "Synaptic Beat"
Como bien sabrás, Akron es el nombre de un proyecto instrumental mediante el que, su principal factótum, el músico barcelonés Pau Loewe da  rienda suelta a su enorme creatividad musical con imaginativos trabajos conceptuales.  A finales de 2013 sacaba al mercado discográfico, de la mano de Vampisoul de Munster, su segundo álbum titulado “Synaptic Beat”, un extraordinario compendio musical para investigar el papel de la mente, su relación con el cuerpo y, sobre todo, la conciencia del yo.  Como añade el mismo autor en  su obra, se trata de un viaje a la jungla neuronal para explorar la mente humana y contemplar sus maravillas y misterios. De hecho, la sinapsis es la unión funcional entre neuronas en cuyo contacto se transmiten los impulsos nerviosos.  En ese proceso se liberan los neurotransmisores, compuestos químicos, con lo que se traslada la información para excitar o inhibir la acción de la célula receptora.   La sinapsis tiene lugar en el momento en que se registra actividad químico-eléctrica presináptica y otra postsináptica. Si esta condición no se produce, no se puede hablar de conexión funcional del mismo modo que no podemos hablar de comunicación cuando no existe contacto entre emisor y receptor, o estos no comparten el mismo código.

Trayectoria


Portada de "Voyage of Exploration"
Durante su fructífera trayectoria musical, el compositor y multiinstrumentista Pau Loewe,  ha dejado su impronta en numerosas otras bandas como los Kongsmen, The Stringbones, Fabulous Ottomans, Canary Sect, Excitements, o en la gran  banda de instro surf, Born Losers, donde compone y toca la guitarra.


Pau también forma parte del dúo Y aka Ypsilon, creado con Guille R, con quien da vida a sonidos electrónicos con influencias que proceden de los setenta hasta el synthpop y el tecno industrial de los primeros ochenta. Debutaron en 2013 con el disco Horizonte de sucesos” (Burka For Everybody). 

7" con Carajillo Records
Con Akron, nombre que recuerda a la ciudad de los Devo, recrea su afición por los sonidos exóticos clásicos y esas peculiares bandas sonoras italianas de mediados de los setenta, más multitud de efectos electrónicos hipnóticos y atmósferas minimalistas.  Su disco de presentación fue grabado entre 2010 y 2011 por él mismo y luego masterizado en los Reclab Studio con Francesc Gosalves. Se titula “Voyage of exploration” y contiene nueve intensos temas para realizar un viaje interplanetario a través de otros mundos y civilizaciones. El disco fue autoeditado en una tirada limitada y distribuido por Munster con Cd de regalo. También tiene editado un single para Carajillo Records (2013) con las canciones “Tokelau” y “Eibon”.

Detalle del artwork

Su segundo disco “Synaptic Beat” fue editado por Munster en vinilo con cd de regalo, y en digipack digital.  Fue grabado entre finales de 2012 y principios de 2013 en Barcelona. El autor agradece la ayuda de Diego, Aitor, Dani, Adrià, Neus y Guille. Destaca por su original artwork (manufacturado por Distroluix con licencia de Akron) con una portada en la que se simula la red de conexiones neuronales animada con el movimiento de la funda interior. Contiene un gráfico con los lóbulos del cerebro y una hoja con las explicaciones pertinentes en inglés sobre el contenido relacionado con cada una de las 13 canciones. 

Las canciones 

Foto: Iván Montero

Con el primer tema “Synaptic Beat”. Akron nos da la bienvenida a este viaje fascinante que transcurrirá por diferentes niveles de la realidad, cuando las células disparan cargas eléctricas y las reacciones electroquímicas se traducen en información. Un espectáculo maravilloso que atañe a la experiencia del yo. El tema está repleto de matices sonoros con arreglos espaciosos que sutilmente van construyendo motivos que se introducen en nuestro cerebro con secuencias agridulces. Le sigue “Neural Network” en cuyo texto explicativo nos recuerda el papel de las neuronas y su conexión entre sí creando redes complejas como si fueran una maraña de raíces en el bosque. “En los niveles más altos de complejidad”, añade, “terminan por dar forma a nuestra realidad subjetiva”. La canción se desarrolla sobre un ritmo con aires selváticos que regula y distribuye una sucesión melódica que se interrumpe con una secuencia progresiva de sonidos enigmáticos para recuperar de nuevo el motivo inicial hasta el compás final.

Con el tema “G.E.B.” (parte primera) aparece uno de los grandes protagonistas teóricos de este disco: El libro “Gödel, Escher, Bach: un eterno y grácil bucle (Gödel, Escher, Bach: an Eternal Golden Braid - GEB) de Douglas Hofstadter, publicado en 1979 por Basic Books. Esta obra fundamental, ganadora de un premio Pulitzer, trata sobre la interacción de los logros creativos del lógico Kurt Gödel y su teorema de incompletitud, el artista M. C. Escher y el compositor Johann Sebastian Bach. Hofstadter se pregunta si las palabras y las ideas siguen reglas formales. Akron añade que Gödel dijo ya en 1931 que es imposible reunir todo el conocimiento científico en la forma de un sistema lógico. Musicalmente, esta canción activa nuestra conciencia con movimientos relajados al tiempo que se entremezclan dulces parámetros sonoros que van ganando entidad propia y construyendo un microuniverso de paz y reflexión. 

28 años después, Hofstadter escribiría el último capítulo de “G.E.B.” con el epígrafe de “I am a strange loop” ( Basic Books 2007), que a su vez es el título de la siguiente canción del disco de Akron. El libro se centra en el yo profundizando en el concepto de “bucle extraño” que ya trató en su anterior estudio. El autor nos dice que el yo es una ilusión necesaria, un mito o una alucinación imprescindible resultado de un complejo perceptivo sofisticado. La actividad de nuestro cerebro puede contemplarse a sí mismo y alberga no solo nuestra identidad  sino también muchos otros patrones “copias de baja resolución de los bucles extraños primarios que se alojan en otros cerebros”.  Todos los sonidos que se escuchan en esta canción se crean a partir de un solo sonido de un metalófono y su transformación a través de unidades de eco que crean diferentes notas y timbres. Verdaderamente, tan sencillo como alucinante.

En los Red Bell Studios

Con el corte “Mind and Matter” se asocia una cita de los Smiths, concretamente del tema de 1984 “Still Ill” donde dicen: “el cuerpo maneja a la mente, o es la mente quien maneja al cuerpo”.  Akron nos explica que ese debate procede ya de los primeros tiempos de la filosofía. También se refiere al dualismo cartesiano que considera que los estados mentales y físicos son dos entidades diferentes que coexisten en el mundo real, idea que fue superada con los fisicalistas quienes argumentan que, tras cada experiencia mental, hay uno o varios hechos físicos. También se contempla el trabajo del neurocientífico Antonio  Damasio quien afirmó  que la conciencia no se concentra en una sola parte del cerebro. Un debate complicado que se acompaña musicalmente con una canción, no menos enigmática, con sonidos entre arabescos y orientales más detalles de percusión y ritmos latinos persuasivos: Una preciosidad de baile hipnótico.

Akron en directo. Funtastic 2013. Foto: Magic Pop
“The Mind’s I” cierra la cara A de este disco.  Con ella, se incide en el yo mediante arpegios de guitarra acústica y dulces sonidos electrónicos que nos recuerdan a la flauta. Dice Akron: “parecemos  muy seguros de lo que es el yo y de lo que no lo es. Pero, ¿está tan claro?. Imagina que te separan el cerebro del resto del  cuerpo, pero mantienen cada conexión neuronal intacta a través de un sistema remoto. El cerebro está ahora en un laboratorio y el resto del cuerpo caminando por el mundo.  Puedes llevar una vida normal, ver, oír, comer, pensar, porque todo parece ser como antes, pero si te preguntan "¿dónde estás?", ¿Qué responderías?. ¿Eres el cerebro que se queda en el laboratorio o en el cuerpo que está llevando a cabo todas estas acciones?”.

Foto: Javier Tresguerres

Las dudas razonables persisten en la cara B que se abre con la canción “Neurogénesis”.  El mundo científico creía, de forma rotunda, que las neuronas no se regeneraban. Sin embargo,  hay estudios que afirman que la neurogénesis en el cerebro adulto es posible: “el nacimiento de una neurona, una nueva hormiga en la colonia”, como añade Akron. “Shadows in the mind” es el título del siguiente tema. Algunos sectores neurocientíficos aseveran que nuestra actividad cerebral es un proceso computacional, aunque otros profesionales  están en desacuerdo con tal afirmación. Por ejemplo, Roger Penrose utiliza el teorema de Gödel para demostrar que la conciencia no puede ser el producto de un proceso algorítmico, y cree que la respuesta hay que buscarse en la física cuántica. Tanto Penrose como Hameroff opinan que la mente y el cerebro son dos entidades separables. Mientras que Hameroff, se basa en estudios sobre los microtúbulos y el citoesqueleto celular, especialmente en las neuronas; Penrose se acoge al teorema de la incompletitud para afirmar que ninguna computadora podrá ser tan inteligente como un ser humano, ya que los sistemas formales algorítmicos, sistemas de instrucciones secuenciadas sobre los cuales están construidas las computadoras, nunca les facilitarán la capacidad de comprensión que tiene el ser humano. Por lo que se refiere al plano musical, el tema de Akron aporta una inquietante sucesión rítmica reforzando una gran expresividad melódica que musicaliza un debate al que añade una sucesión de razonamientos que clarifican las variadas posiciones científicas frente a los enigmas de la mente.


El siguiente protagonista temático y sonoro es “D.A.R.Y.L”, canción titulada como la película estadounidense de ciencia ficción dirigida por Simon Wincer y estrenada en 1985. Si eres un aficionado o aficionada al cine de ciencia ficción, sabrás que el argumento de este film versa sobre un niño con amnesia que solo recuerda que se llama Daryl. Aparece abandonado en una localidad de Virginia, donde le acoge un joven matrimonio. Ese niño, en realidad, es un androide con apariencia de adolescente que se ha escapado del centro científico donde ha sido creado. Daryl son las siglas de “Data Analyzing Robot Youth Lifeform”. Cuando descubren que ha desarrollado sentimientos y emociones humanas como el miedo, el proyecto se considera un fracaso. Akron también se refiere aquí a otros estudios sobre la inteligencia artificial como los llevados a cabo por Alan Turing. En el tema, la percusión sigue simulando conexiones neuronales en apariencia sencillas que se complican con la interacción de motivos melódicos que se reproducen con secuencias en apariencia frías pero que en realidad fomentan estados de ánimo intensos.

“Conquest” es la canción, eminentemente rítmica y, de nuevo, con profundidad selvática, que le sigue y en ella su autor se pregunta las razones por las que nuestro cerebro es grande, complicado de reproducir y tan frágil. Para aportar algunas respuestas posibles recurre al libro de Susan Blackmore, “La máguina de los Memes” (1999).  Un meme es la unidad teórica de información cultural que se transmisible de un individuo a otro, o de una mente a otra, o de una generación a la siguiente. Según Blackmore los memes necesitan de grandes cerebros para alojarlos. Pero resulta aún más fascinante, y así nos lo recuerda Akron, preguntarse: ¿por qué surgió la conciencia en algún momento de nuestro proceso evolutivo?. ¿Cuenta con una función de supervivencia o es sólo un efecto secundario de otras capacidades tales como el lenguaje o la inteligencia?.

Detalle contraportada

En la segunda parte de “G.E.B.”, Akron adapta los textos de un posible diálogo entre Achilles y la Tortuga.  La clásica paradoja de Aquiles corriendo tras la tortuga es una de las más famosas de Zenón, filósofo griego que quiso demostrar que todo lo que percibimos es ilusorio, y que las cosas como el movimiento son simplemente ilusiones y no realidades. Según este argumento,  el rápido corredor Aquiles no podrá alcanzar nunca a la lenta tortuga, si le da una ventaja inicial en una carrera. Cuando Aquiles recorre el camino que la tortuga llevaba por delante, la tortuga habrá recorrido otra porción, aunque más pequeña, y así de forma infinita. En la canción la famosa paradoja se pasa a la música y el diálogo adaptado, traducido al castellano, es el siguiente:

Aquiles: Creo que he oído esta melodía antes, Sr. T.
Tortuga: Sí, amigo mío. Estaba en la cara A.
Aquiles: Pero, con renovada energía.
Tortuga: ¡Tienes razón! Estoy profundizando en este “beat”. Es como inquietante y maravilloso al mismo tiempo.

Detalle del libreto en la versión Cd

“Kalypaakqua” es el título de la penúltima canción del disco y en ella nos dice: “en los últimos siglos, la ciencia ha estado desplazando a la religión en la tarea de explicar la naturaleza y nuestra realidad...Mientras que el pensamiento perezoso aún se basa en lo paranormal para encontrar "respuestas" inmediatas a nuestras preguntas sobre el mundo, los científicos y filósofos siguen buscando, día a día, para comprender el funcionamiento de la naturaleza. Y una de las misiones en la que parecemos estar más cerca del punto de partida parece ser la comprensión de la conciencia”.

En este aspecto se refiere a la predicción de Raymond Kurzweil, según el cual, en 2045 la raza humana se enfrentará a un cambio radical y deberá fusionarse con los robots.  La inteligencia artificial será, según Kurzwell, una realidad. Seremos, por tanto,  inmortales y “es posible que tengamos la respuesta a este y muchos otros temas que permanecen ocultos para nosotros”. Musicalmente, la canción tiene un aire de danza inmortal con rítmica de habanera futurista que nos envuelve y nos traslada con placidez hacia ese futuro.

Sin embargo, acaba el álbum  con un tema de contenido más realista y menos futurista, “Death of a neuron”, distinguido por ese solemne pedal órgano sobre el que se superponen diferentes motivos analgésicos de oscura belleza melódica ciertamente extraordinaria. En la explicación adicional nos habla de la muerte de las neuronas; de ese inevitable proceso de envejecimiento, de las enfermedades cerebrales como el Parkinson o el Alzheimer. Akron acaba este apasionante viaje hacia esa realidad cotidiana reflexionando sobre la contemplación consciente de nuestro lento y progresivo camino hacia la muerte.

Reflexión final


Si en su primer álbum, “Voyage of Exploration”,  Pau Loewe nos proponía, mediante su proyecto artístico Akron,  un envolvente viaje instrumental por el espacio para incidir en la duda razonable de que no estamos solos en el universo, en este segundo disco “Synaptic beat” sus inquietudes  científicas tratan del no menos apasionante mundo de la mente, la concepción del yo y la inteligencia artificial. Para ello da vida a una banda sonora que musicaliza un intenso debate sobre  nuestra realidad neuronal cuyas investigaciones están ya determinando un futuro, quizá, a no tan largo plazo.  Con creatividad desbordante y pasión por los enigmas del cerebro y su relación con el cuerpo,  despliega un fascinante abanico de melodías persuasivas, entre juegos electrónicos analógicos y percusiones selváticas de ensueño con los bongos como principales protagonistas, que mantienen al oyente deslumbrado de principio a fin.

Nota: Puedes leer una reseña del Magic Pop sobre un concierto de Akron en el Funtastic aquí. También se pueden oir los temas de su obra en el bandcamp. Para adquirir el disco accede a la web de Munster.

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