lunes, 24 de noviembre de 2014

Oscar Avendaño y “Demasiado Oro”, canciones geniales y Profesionales directas al corazón

Cuando sacamos los esqueletos del armario de nuestra vida con el propósito quizá de ser nosotros mismos, o cuando salimos de la neblina del pasado para ganar perspectiva, puede que nos encontremos de frente con demasiado oro que, más que iluminar nuestro camino, tan solo llegue a deslumbrarnos. Este pensamiento es, a nuestro modo de ver, una de tantas posibles y extraordinarias reflexiones existenciales que comparte con todos nosotros Oscar Avendaño mediante su nuevo disco editado por Folc records que ha contado con la ayuda del micro mecenazgo. Un imprescindible trabajo mediante el que este gran músico vigués se luce tanto a nivel compositivo, literario como instrumental, acompañado por una banda de lujo, unos auténticos Profesionales como su nombre indica y nunca mejor dicho.  “Demasiado Oro”, que así se titula precisamente el álbum, incluye diez excelentes temas que nos arropan con melodías y contenidos líricos que tienen tanto de desesperanza como de vitalidad entusiasta;  ambas reacciones se entrelazan con maestría con el objetivo de dar un paso más allá en nuestras vidas, de seguir luchando aunque se nos resistan los finales felices.  

Trayectoria  

Óscar Avendaño y los Profesionales. Foto: José Santomé
Oscar G. Avendaño es un prestigioso músico que ha formado parte de numerosos proyectos como Foggy Mental Breakdown, Brandell Mosca, Trem Fastasma o Los Casanovas, así como bajista desde 2001 de los legendarios Siniestro Total, formación para la que ha compuesto la música de varias canciones incluidas en el álbum “Country & Western” de 2010.

En solitario ha configurado durante todos estos años un amplio repertorio de canciones propias que presentaría en un principio acompañado de la banda madrileña Individuos formada por Agus Alonso, Perdo Avilés y Alex Santos, que cuando tocaban con él pasaban a llamarse Los Profesionales. Su primer disco en solitario lo graba con Ricardo Moreno (Los Ronaldos, Mastretta, Vilma y los Señores), batería; Luís García (Los Ronaldos), bajo; y Agus Alonso (Individuos, Matiné, Bobo) guitarra eléctrica. Con título homónimo fue editado por Folc en 2012, en vinilo de 10” con cd incorporado. Incluye seis canciones y la colaboración de Yago Santos al piano y David Rial a la trompeta. Fue grabado una tarde de enero de 2009 en RecReady Estudios (Toledo) con Chema de la Cierva. Las voces y la armónica fueron regrabadas en Villa Angelina (Vigo) con Gonso Pedrido, encargado de la mezcla y la masterización. Por otra parte, Producciones Mutantes y Gero Costas realización un videoclip de una de las canciones  incluidas, “Junto a mí”.

Óscar Avendaño y los Profesionales. Foto: José Santomé
Para la presentación de ese trabajo contó con la colaboración de nuevos Profesionales  como son Mauro Comesaña (The Soul Jacket), a la batería, y de Xabier Viéitez (Foggy Mental Breakdown, Transilvanians) a los teclados, más Indy Tumbita (Pedrito Diablo y los Cadáveras, Los Villanos de Boraville, Thee Tumbitas) a la guitarra; y al bajo, Alberto Gregorio, (guitarrista de The Soul Jacket) que fue substituido por motivos laborales por Andrés Cunha (ex-batería de Los High Sierras). Otras de las formaciones habituales de  Avendaño es Reposado, acompañado por Andrés Cunha a la batería y Mauro Comesaña al bajo. Con reposado grabaría un Ep en Cd y vinilo que se incluía como regalo para la campaña de mecenazgo de "Demasiado Oro".  Contiene la canción "Don't think twice", versión de Bob Dylan,  adelanto del próximo Lp de Reposado y que fue grabada en Guitar Town Recordings por Hendrik Röver quien también aportó guitarra, dobro, y steel. Sus artífices fueron Oscar Avendaño, a la voz, guitarra acústica y armónica; Mauro Comesaña a la batería y coros;  Andrés Cunha al bajo y coros; más Álvaro Lamas como colaborador al pedal Steel en un tema. Tienen previsto acabar de grabar ese álbum a principios de diciembre de 2014 y verá la luz durante el año 2015. Otros temas que contiene ese Ep son “Canción para después de la tormenta” y “Como un Ñu”.

“Demasiado Oro” ha sido editado por Folc records con la colaboración de la Iguana Club.  Fue grabado por Oscar Avendaño (voz y guitarra); Indy Tumbita (guitarra); Xabier Viéitez (teclados); Mauro Comesaña (batería y coros); y Andrés Cunha (bajo y coros). Contaron con las colaboraciones de Jorge Beltrán de Siniestro Total (saxo), David R. Rial (trompeta) y Fran Iguana (palmas y danzas). Se registró en Muu! Estudios de Vigo por Nando “Moure” Pali quien se encargó de producirlo y mezclarlo con la ayuda de la banda. Fue masterizado por Hector Quemada. El estupendo diseño gráfico, sobre un color blanco roto y varios elementos en azul grisáceo, corre a cargo de Tamara Roca. La magnífica ilustración de la portada con ese clavijero de guitarra, laureado por numerosos motivos como la concha, el girasol, o las hojas de vid, incluso con algún detalle que podría recordar a la Cruz de Santiago con esa espada central, es de Mauro Comesaña. Merece nuestra atención una significativa y apropiada brújula en la galleta del disco y por supuesto, las dos grandes fotos de sus protagonistas a cargo de José Santomé en la contraportada y Dani Conde en el encarte interior donde también se pueden leer las letras y los nombres de las personas que ayudaron a hacer posible la edición de este álbum. Cabe mencionar también que el primer videoclip con el tema "El suelo, otra vez" ha sido realizado por Nexus Videoworks con dirección de  Jose Aragunde. Por otra parte, hay que destacar  que la edición en vinilo se ha agotado, al menos en su bandcamp, aunque quizá quede alguna que otra copia suelta por alguna tienda. Por  supuesto aún puedes adquirir el Cd en "jewel box" con libreto de 8 páginas, aunque yo no me lo pensaría demasiado.         

Las canciones

En Iguana Club. Foto: Guillermo Lamas
Las letras de las canciones de este disco son todas originales de Óscar Avendaño, autor también de la música conjuntamente con el resto de los Profesionales. El disco empieza como la canción “El suelo, otra vez” y ese ritmo cadencioso y sensual a la batería que contagia a unas guitarras poderosas de blues que permiten a su cantante principal que nos cante acompañado por un cariñoso piano. Todos juntos se compenetran para explicarnos  cómo “tocar el suelo otra vez”. Abrimos el armario de los recuerdos, tras morir el monstruo que vivía en su interior y que nos impedía ser nosotros mismos. Es momento de airear los restos de nuestra experiencia  aunque haya que limpiar los trapos sucios e incluso algunas cosas haya que tirarlas. Felices por siempre jamás, aterrizamos marcha atrás mientras se combinan las intervenciones estelares de estos grandiosos músicos más un crescendo final que pone los pelos de punta y desemboca en un solo antológico de guitarra. Le sigue “Poster central” en la que nos cuentan la devoción por la modelo de un anuncio de Cartier con la que el protagonista ya se había acostumbrado a dejar de intimar. Una canción con detalles de soul y guitarras ardientes con órgano envolvente. Elegante R&B con los que nos invitan al baile mientras disfrutamos de su prestancia instrumental y vocal con las que, sin duda, “tienen lo que hay que tener”.  

Óscar Avendaño y los Profesionales. Foto: Gulliermo Lamas
“La primera en la frente” es el título del tercer corte del disco. Cuando estamos hartos de tocar fondo, con el corazón seco, nos debería empezar a sobrar tiempo para comprender que nuestros sueños no nos van a dar de comer.  Ritmos de rock and roll contagiosos, punzantes riffs stonianos con Brian Jones, nos acompañan en nuestras vicisitudes desde la primera que “nos dio en la frente hasta todas las otras que arruinaron nuestra salud”. Tambaleándose hacia el amplificador, se añaden espléndidos momentos de saxo que contribuyen a engrandecer un tema que arrasa; una maravilla sonora con dosis de ironía. Con “La pecera”, nombre de la siguiente canción, la acústica envuelve a una armónica creando el preámbulo ideal para el tono de confesión con el que nos explica la pequeña historia de aquel que vive en su pecera viendo a las personas pasar hasta que un día alguien se fija en él. Entonces, surge ese miedo a salir de ese habitáculo por si no sabemos adaptarnos al mundo real que nos envuelve. En realidad, el problema es que ya no creemos “en las perdices del final”. Cambios sugerentes de acordes buscando varias melodías que se compenetran logran crear un ambiente cariñoso, un tanto agridulce pero sorprendentemente confortable. Con “Siéntate y mira” se cierra la cara A de este sublime disco. Un tema en el que uno se siente perdido, cansado y sin salud, recordando y sin saber donde ir. Surge la necesidad de  sentarse y mirar de encontrar un sentido a la vida. Musicalmente, es una canción redonda, muy bailable, que logra crear un entusiasmo fantástico con otro excelente solo de guitarra.    

Óscar Avendaño y los Profesionales.Foto: Travis Bickle
“Los Fortunas” es un excelente instrumental que inicia la cara B con lo mejor del surf and roll. Cabe destacar que se trata de un homenaje al músico vigués Alex Lago fallecido en 2013 (+ info), miembro de los Blows que también militó en Los Fortunas. La canción está interpretada con una extraordinaria guitarra compenetrada al mínimo detalle con un brillante órgano y cálida trompeta, creciendo juntos con elegancia mientras bajo y batería marcan el paso de forma y segura e imperturbable. Diferentes momentos solistas convierten a este tema en algo muy especial, difícil de olvidar, que nos lleva a la distorsión inicial de “El viento”, tema con momentos ácidos memorables, guitarras lisérgicas y ritmos geniales con los que dan paso a la siempre conmovedora voz principal. En este caso, llega el invierno, pisando cenizas de esos fuegos que creemos apagados. Tras dar saltos sin red, creemos que ha llegado el momento de lamer la herida, todo se oscurece y el viento empieza a soplar. Otra canción con un grandioso trabajo lirico con momentos estelares como “He reflotado barcos que se hundían para verlos hundirse otra vez”. 

Óscar Avendaño y los Profesionales.Foto: Travis Bickle
En “Las ruínas”, el protagonista mira el mundo con perspectiva tras salir de la neblina aunque eso implique “perderte a ti”. Atrás queda esa persona especial, las ruinas de lo que construyó. Una canción sobria, calmada, extraordinaria, con una carga emocional impresionante gracias a una expresividad inaudita en la voz principal arropada por una instrumentación fabulosa de guitarra y órgano, con un solo verdaderamente inmejorable a las seis cuerdas. Incluso en momentos menos trascendentales como el tema que le sigue, “Perdí mis gafas de sol”, en el que temáticamente hay poco más que una sola frase, la banda se muestra especialmente inspirada hasta el punto de convertir esa pérdida que resulta no tan irrelevante, en algo mágico y enérgico. Finaliza el disco con la sublime “Todas las canciones” un colofón temático ideal donde nos hablan de esas promesas de triunfo, de los finales felices, de cómo el amor va directos al colector… Sin embargo, la fatalidad no va a acabar con nuestras vidas porque seguimos cantando y nos dejamos querer. Fantástica forma de cerrar este enorme trabajo con filigranas lisérgicas aflamencadas entre pedales trianeros y arabescos mediante los que dan paso al enternecedor momento de acústica y contribuciones coquetas de eléctrica. Una canción que va ganando protagonistas y que se convierte en un, dos, tres… un himno a la supervivencia entre todas las promesas que nos hicieron y que nos dijeron sobre la felicidad.     

Reflexión final

Óscar Avendaño y los Profesionales. Foto: Guillermo Lamas.
Si en su primer disco, Oscar Avendaño y los Profesionales daban muestras inequívocas de un buen trabajo creativo, conjuntado y ciertamente destacable, en este segundo álbum han perfilado sus parámetros iniciales, en todos y cada uno de los aspectos posibles, tanto líricos como sonoros, para confirmar un micro universo propio en el que se nos muestran más pletóricos e incisivos que nunca. No debería extrañarnos que un segundo trabajo discográfico resulte mejor que el primero, aunque eso pareciese a priori imposible. Creo que ese propósito de superación es esencial para todo artista que se precie; ahora bien, en el caso de este “Demasiado Oro”, no solo se consigue una mejoría genérica altamente enriquecedora sino que incluso se permiten el lujo de pulir sus convincentes canciones mediante múltiples detalles que sorprenden tanto dentro de nuestra escena estatal como en el ámbito internacional. Su nuevo disco es claramente empático con aquellos a los que la vida les ha dado tantas razones para luchar como para lamentarse de su destino. Frente a las promesas de triunfo que no llega, ni quizá llegará, ante ese “demasiado oro” con el que nos deslumbra la vida, nada mejor que  seguir cantando, brindar sin sed y dejamos querer celebrando nuestro porvenir tal y como nos recomiendan en este fantástico álbum, a mi juicio, absolutamente imprescindible.
     
Nota: Las fotos en directo corresponden a la presentación del disco en la Iguana Club de Vigo el 27 de junio de 2014. Pudes oír los temas en el bandcamp donde también se puede adquirir el Cd.

Primer videoclip de "Demasiado Oro" con el tema "El suelo, otra vez" realizado por Nexus Videoworks con dirección de  Jose Aragunde.


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