martes, 7 de abril de 2015

Los Negativos reinterpretan su pasado con mirada serena y profunda mediante su original “Duplexin”

Portada 
No resulta nada fácil escuchar, y menos aún reseñar, el nuevo disco de los Negativos, titulado de forma genérica como “Duplexin”, sin tener en cuenta dos aspectos muy determinantes: uno de alegre y otro de muy triste. El primero nos evoca su impactante como fructífera trayectoria desde el, ya mítico, disco de 1986, “Piknik Caleidoscópico”. El segundo condicionante, triste y desolador para muchos de nosotros, es la muerte de unos de sus componentes, Alfredo Calonge quien nos dejaba el pasado 14 de mayo de 2014.  Ambos recuerdos se asocian y se combinan emocionalmente de forma inexorable en este excelente disco hasta el punto de que se nos encoge el corazón al percatarnos de la clara presencia del imaginario de uno de sus principales fáctotums en todas y cada una de las canciones. Ahora bien, los Negativos imprimen tanta fuerza y creatividad conjunta en este nuevo disco, editado en vinilo por la siempre fiel y brillante Butterfly Records en coproducción con Geyser, que los atisbos de tristeza mutan, por efecto de las cosas muy bien hechas, en felicidad compartida. Para mí, es un motivo de plena satisfacción el que una banda como ésta, cuyos componentes tienen tras de sí un trabajo artístico de varias décadas, sea muy capaz de sacar un nuevo trabajo que no se limite al recuerdo sino que incluso perfeccione el mensaje artístico con nuevas ideas muy originales. Con “Duplexin”, la memoria deviene insuficiente para entender la magnitud de una obra madura capaz de reinterpretar la juventud con el conocimiento de causa que nos procura la experiencia.

Trayectoria

Los Negativos. Inicios, foto de su facebook
Los Negativos se formaron en Barcelona en el año 1984 con Carles Estrada (bajo), Roberto Grima (guitarra), Valentí Morató (batería) y  Xavi Moreras (guitarra) quien pocos meses después es substituido por Alfredo Calonge (voz, guitarra y farfisa). Graban una primera maqueta  con cuatro temas: “Viaje al norte”, “Moscas y arañas”, “Graduado en underground” y “El club del cerdo violeta” con las que consiguen la admiración de la crítica y el público. Habituales ya de Radio 3, graban para el programa “Auambabuluba” de TVE y entran en el estudio para dar vida a su primer disco “Piknik Caleidoscópico (Victoria, 1986). Se trata de un álbum esencial para entender el pop psicodélico no solo hecho aquí sino a nivel internacional. Se reeditaría en 2005 por Mushroom Pilow en formato Cd y en 2008 en vinilo.


Sesión Sala Iguapop promoción de "Dandies entre la basura"
En 1987 sacan “18º Sábado Amarillo” (Victoria), con su famosa “Bagdag”. Tras ese disco, Alfredo Calonge y Roberto Grima abandonan la formación para crear Doctor Love hacia el año 1989; Estrada y Morató cumplen con el servicio militar; y se incorporan Carlos de Ordax (voz y guitarra), David Martínez (Hammond) y Dani Fontrodona (guitarra), quien sería sustituido por Ernest Barniol. Corría el año 1996 cuando ve la luz “Las Cintas de Thule” (Al.leluia, 1996), disco con  grabaciones en directo y ese mismo año Estrada y Morató se unen a Albert Ramírez (voz, guitarra y teclados) para sacar nuevas canciones con "Puzzle" (Al.leluia, 1996).  Calonge crearía después Bondage y en 2005 se incorporaría a los Canary Sect.

Formación para "Dandies..." en directo
Ya en 2009 sale un nuevo disco de los Negativos, “Dandies Entre Basura” (Cd Bittersweet, 2009 - Lp Butterfly 2012), con temas nuevos como “Capitán Escarlata”, y otros recuperados incluso de la época anterior al “Piknik Caleidoscópico”. En alguna de esas canciones toca la guitarra el actual componente Raul Costafreda. Al año siguiente, Bip Bip editaría un Ep en directo con cuatro temas grabados el 17 de marzo de 1987 en la sala Studio 54 de Barcelona con motivo de la fiesta anual de Radio 3. Los Negativos consiguieron el premio a mejor artista revelación.

Los Negativos nos ofrecían recientemente este 2014, de la mano de Butterfly records con coproducción de Geiser, un single de adelanto de su nuevo “Duplexin” con dos temas titulados “A tumba abierta” y “Turmix” (+ info). Por otra parte cabe destacar que Carles Estrada es el autor del libro “L’Afer Whitestone” (Editorial Base 2014), del que puedes leer una reseña aqui.

Portada del single
"Duplexin" se grabó con Alfredo Calonge a la voz y guitarra; Carles Estrada a la voz, y bajo; Valentí Morató a la batería y percusiones; más Raul Costafreda a la voz, guitarras, teclados y trompeta, así como director de la grabación en la Fundición Sonora. Las canciones fueron mezcladas y masterizadas por su productor Enric Lindo, en los estudios Trama. Este colaborador histórico de la banda que ya trabajó con ellos en su primer Lp, aporta también un sentido y preciso texto en la contraportada. El artwork y la fotografía, con excelente carátula entre varios motivos que aparecen en el disco, es de Olga Marco –Historias de O. con idea original a la que se suma la ayuda de Valentí Morató. En el interior se pueden leer las letras de las canciones con algunas fotos del estudio. Colaboraron en la grabación Oscar Bas al trombón; Marta Ruiz a los teclados, Esteban García al piano y hammond, EuroQuartet Barcelona a las cuerdas, David Riberas al saxo, Alberto Pérez a la trompeta; y Sylvestre en el serrucho musical.  

Las canciones

El disco empieza “Callejeando en soledad” y lo hace con mirada altiva, buscando en la memoria “el flash que me haga recordar”. Con un excelente arranque coral, se introducen los compases de folk pop que dan paso a la melodía cariñosa de un canción con arreglos luminosos de popsike entre “infinitos mundos” sonoros. El tema, dedicado a Alfredo Calonge, va creciendo entre voces y ritmos envolventes más “destellos violetas”.  Le sigue “Las chicas del bar del canal”, mujeres que comen buñuelos, fuman hachís y beben soda y gin. Tierna canción de recursos propios de unos pletóricos Negativos sobre el ritmo del “Sweet Jane” de la Velvet Underground. Coros lisérgicos perfilan estribillos luminosos, con el permiso de percusiones bailables y guitarras trenzando motivos de rock and roll. Mediante el cahsmir, emulando a Kerouac y generando la envidia de David Watts, nos llevan hasta el tema que da título al disco. “Duplexin” es una canción ciertamente fabulosa, con un cariñoso medio tiempo donde aparecen personajes de cómic como Valentina, el Corto Maltés, Barbarella o Tin tin. El tema va creciendo hasta eclosionar en los emocionantes versos: “Amigo has de saber que sin ti en este viaje jamás habría burlado al revisor. Amigo has de saber que aunque quieras ir muy lejos La Vía Láctea queda a años luz”. Descargas de guitarra como truenos que retumban en la lejanía marcan el tempo mientras, “surco a surco, el disco gira” en el camino con un rastro de notas que “se escapan de un ampli vox”.

Foto: Joan Luzatti (2011)
“Psicodelia en Salambo road” es el título del siguiente tema. Otra maravilla de acid folk en la que la banda se muestra especialmente inspirada con esa combinación de ritmo y melodía cautivadora para “dandies y pin ups”. La primera sesión del club se abre con guitarra acústica acompañando a la fantástica voz principal. El tema inspirado de nuevo con nobles causas y referencias a la cultura francófona, incluye más personajes de comic como Carpanta y Franz de Copenhague, y se desenvuelve al final acompañado por momentos de guitarra atmosféricos, arreglos minuciosos, toques de trompeta y juegos de voces hasta llegar a “la única divisa en que podemos creer: Bony, Scooby Doo y R’n’B…  Nuestro desayuno, madalena de Proust.  Compra una parcela en Salambo road”.

Con “Ansia de Color”, nombre que también puede recordar al no menos mítico fanzine de los ochenta, se refieren al asesinato de John Lennon, entre guitarras con la ternura coqueta del “My sweet lord” de George Harrison. Aquí nos dicen:  “Mi alma ya no está en venta; soy el dueño de mi propia voz… Pintor de sueños escarlata y tornasol.  Negro sobre negro. Es fácil vivir así. Los ojos cerrados y ansia de color”. Y ese anhelo de libertad, de un nuevo mundo, con la dosis merecida de felicidad nos lleva a “El cielo bajo mi cama”… “con el infierno dentro de mí”. Un precioso equilibrio sonoro “entre páginas gastadas e impresiones de mi niñez” con espontáneos teclados y geniales detalles de acústica.  

Raul y Alfredo grabando Duplexin 
Para cerrar la cara A de Duplexin se incluye la cara B de su single de presentación. Los Negativos rinden un merecido homenaje a Kike Turmix (n. 1957 – d. 2005) del que nos cuentan algunos detalles de su personalidad sin caer innecesariamente en glorificaciones lacrimosas aunque sean justificables. Por ello resulta especialmente impactante esa descripción que repiten en el estribillo: “Sólo pidió perdón por cada noche que no vivió,   por no atreverse a entrar, por cada vaso que no apuró, por no quemar, por cada instante sin pasión". En este caso, el tema “Turmix” arranca con una sección rítmica y guitarras de rock and roll con fabulosos tintes psicodélicos en las voces. Un combinado que avanza poderoso en busca del éxtasis que nos procuran gracias a unos momentos sublimes tanto en el estribillo, en el que una guitarra contundente aporta una descarga eléctrica, como en varios fraseos melódicos que se entrelazan con originalidad y poder de convicción.

“A tumba abierta” abre la cara B del Lp y lo hace de forma no tan nostálgica como, en principio, pueda parecer. Entendemos la nostalgia como un sentimiento o necesidad de anhelo por un momento, situación o acontecimiento pasado. Si bien es cierto que en el tema se describe, con una fabulosa habilidad poética, ese tiempo pasado que “fue nuestro nuestro Graceland, nuestro Shangri-la, nuestro reino de Nuncajamás", creo que la fuerza temática recae precisamente en la reivindicación de un mundo propio con las ideas muy claras. Musicalmente, el tema aporta una melodía muy afectuosa con la que logran que te sientas cómplice con esos recuerdos, los hayas vivido o no. Con una sección rítmica extraordinaria, van tejiéndose varios motivos con guitarras luminosas, teclados sensuales, cuerdas cautivadoras, metales poderosos y una voz juguetona con un poder de entusiasmo francamente generoso. Efectos sonoros de máquinas de super ocho y ruidos de motores intensifican la atmósfera de un tema que se mueve entre la realidad del pop y los sueños de la psicodelia.

Foto familia. Homenaje Apolo a Alfredo (4-XII-2014) 
Con “La reina del Juke Box”, la banda se muestra especialmente inspirada y nos ofrece  un tema sinuoso con el que nos describen  a la protagonista de esta historia, una chica “siempre en plan bien, de las de tipo Vincent Price…bella como Jane Birkin con una copa de más… Aunque es más tipo Vogue, viste a lo Playboy”. Un tema que va ampliando horizontes sonoros gracias a la intensidad de unos fantásticos arreglos de metales con los que vuelven a dar vida a  todo un éxito en el que demuestran su enorme capacidad creativa, con pasaje final de saxo. Y después de enloquecer con una chica que “se unta mermelada y parece un bombón”, llega el momento de otro mito llamado “Como Michael Caine”. En este caso, sus puntos de referencia se sitúan en el Bolier, conocido club sixties de Barcelona, entre guitarras wha wha y un buen solo de hammond, más otros suculentos teclados, con los toques extraordinarios de trompeta, que “como bien sabes, son oro como el tiempo”.

“Día lluvioso” es el título del siguiente corte y en él sigue la fiesta con un domador que pone su mente en un horno a gas y con Madame de Chantilly triste, a punto de llorar. Tras un inicio de tormenta de fondo, canta melancólico y pasional su solista arropado por una excepcional banda con notable bajo, coros levantando la melodía en volandas. De este modo, serrucho musical incluido, consiguen que el show continúe al igual que la vida “llueva o haga sol”. Con “Más allá de mí”, fantástico momento de folk  psicodélico con ritmo juguetón, sentimos el amor cerca de nosotros, con suspiros flotando, mezclando seda y oscuridad, “dentro de mí, y de ti”. Un tema de gran calidez con algunos detalles ácidos con el que nos sentimos embelesados y profundamente enamorados de los Negativos.  

Foto: Xavier Mercadé. Homenaje a Alfredo (4-XII-2014) 
“El pasaje de Dona Amelia” tiene un arranque de guitarras ácidas que preludian a un tema especialmente doloroso por lo de premonitorio: “Ven a mi funeral. No llores más por mí. Ven… El día en que me vaya a morir que me haga un panteón Gaudí.   Y Buñuel tocará el tambor.  El día en que me vaya a morir que me sirva Marilyn un vermouth.  Que el sifón lo pinte Dalí.  Ven a mi funeral. No llores más por mí. Ven”. Una canción con arreglos absolutamente geniales a medio camino entre los Pasos más arriesgados y los Bealtes más lisérgicos. Psicodelia ilustre, expandida en vuelo rasante sobre nuestras cabezas, con la que consiguen elevarnos varios metros sobre el suelo cotidiano  al paso de ese vendaval de ideas originales que acaba en una secuencia hipnótica final de guitarra. Se incluyen samplers de Marylin Monroe, Salvador Dalí y los Tambores de Calanda. Cierra el disco el “Bollo de Canela” con auténticas exquisiteces literarias y sonoras. Ayudados por excepcionales arreglos de cuerda, ritmos gráciles, y guitarras acústicas, acabamos jugando al escondite inglés para que nos  pongamos “este disfraz de Nico al revés en el Chelsea hotel con un aire francés”. Un tema que pones los pelos de punta con frases tan emocionantes como: “Te cambio un bollo de canela por una caricia en mi menor”.

Reflexión final

Foto: Olga Marco
Como en la vida, la madurez puede salir a colación tanto para alabar como para desdeñar el trabajo artístico. La misma palabra la utilizan propios y ajenos, autores, crítica y público, ya sea para destacar que el autor ha conseguido expresarse en todo su esplendor, mediante un estilo propio y reconocible, como que, lamentablemente, ha perdido la espontaneidad y la frescura, por otra parte insuperable según criterios, de su juventud. Y esa doble interpretación, tan sui generis y versátil, se abona especialmente en el rock and roll, un mundo con vocación “underground” y “teenager”,   cuya realidad presente es, paradójicamente, “subterránea” casi por obligación, al tiempo que muchos de sus seguidores estamos envejeciendo aunque no necesariamente madurando al mismo tiempo. Con respecto a los Negativos, no es descartable que más de un fan del legendario “Piknik Caleidoscópico” se pregunte, en pequeño comité, qué necesidad tenían de volver a grabar un disco, a esta edad, cuando difícilmente superarán su obra magna. En mi opinión, si bien el propósito de la pregunta puede ser pertinente, aunque no la forma, la respuesta debe buscarse ya no en las necesidades creativas y vitales de sus responsables sino en el nivel de comunicación que se establece con las canciones una vez se hayan disfrutado tras una atenta escucha. Para que nos entendamos mucho mejor: No creo que tengamos ningún derecho de cuestionar sus propósitos  sino más bien, manifestar nuestro grado de empatía y satisfacción con su trabajo.

Última foto con los cuatro: Olga Marco
Ante estos parámetros de análisis, creo que no hay ninguna duda de que el imaginario de la banda se manifiesta de forma esplendorosa en “Duplexin” mediante referencias culturales y personajes varios, tanto reales y ficticios, del mundo del arte en su amplio abanico de disciplinas. Sin embargo, lo verdaderamente importante a mi modo de ver es la exquisitez literaria con la que hilvanan esas fascinantes historias. Por otra parte, no es menos cierto que las melodías pop con detalles psicodélicos parten de sustanciales  referencias de los sesenta,  pero lo que realmente cuenta es la destreza instrumental y la compenetración del grupo, más equipo técnico, para que lleguen a nosotros con esa originalidad imprescindible que nos permite apreciarlas en todo su esplendor. Así que, en mi opinión, el nuevo disco de los Negativos no solo me resulta especialmente satisfactorio como obra musical contemporánea sino que remarco fervientemente su condición de imprescindible y espero que abra un nuevo capítulo creativo en la vida de estos fantásticos músicos  al tiempo que nos sirva de recuerdo imborrable para rememorar a uno de sus componentes, el gran Alfredo, tristemente desaparecido. Con este magnífico trabajo discográfico, han demostrado su genial capacidad para expresar emociones con memorable banda sonora de pop psicodélico, y hacernos partícipes de un estado creativo onírico al margen de la realidad y sobre todo de la edad física y mental en la que todos, ellos y nosotros, nos encontremos ayer, hoy y mañana. 

Nota: Puedes oír las canciones en el bandcamp, seguir sus hazañas por el facebook o consultar su página web.  

Videoclip del tema "Como Michael Caine" dirigido por Alvaro Ortega con fotos de Olga Marco y producción de Enrique Lindo.  


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