miércoles, 26 de agosto de 2015

Los Superfortress, bombardero de rock and roll con potente y emotiva velocidad de crucero

El B-29 Superfortress fue un bombardero que construyeron los americanos  durante la segunda guerra mundial, asociado con capítulos bélicos como la batalla del Pacífico.  Más allá de las posibles consideraciones militares, considero que el nombre de Superfortress es muy adecuado para identificar a este trío de rock and roll de Almería que acaba de debutar este 2015 con un Ep llamado genéricamente “Julen”, editado por la discográfica también almeriense Clifford Records.  Al igual que la superfortaleza yanqui, este power trio es ciertamente robusto, demoledor, prácticamente indestructible, de gran envergadura, vanguardista en los patrones aeronáuticos, con llamativo fuselaje, movido por unos motores potentes que le permiten elevarse con rapidez y una potencia ciertamente impresionante. Tras oír las cuatro canciones de este magnífico Ep, podemos identificar perfectamente todas y cada una de las excelencias antes mencionadas, tanto en la destreza como en la imaginación de estos músicos almerienses. Incluso, como el avión de referencia, no son tres sino cuatro los motores que mueven el proyecto con una consistencia y credibilidad encomiable: Tres grandes músicos al bajo, batería y guitarra, más un jovencito llamado Julen, familiar de uno de los componentes del trío, quien padece una enfermedad contra la que está luchando con tesón para que sus “hélices” se muevan con la potencia que bien merece y de este modo elevarse a ver el mundo que le espera.  Para él  está dedicado este enorme Ep con el que empezamos a volar en este mismo instante motivados por todo su poderío creativo. 

Trayectoria 

Superfortress. Foto de su facebook
Los Superfortress se formaron hace seis años con Pedro “Last Splash”, cantante y guitarrista; Alberto bajista y coros,  y Juanese, baterista. Empezaron siendo una asociación gastronómica, poco seria añaden ellos, en un cortijo de Uleila del Campo en Almería. Al final fueron liándose con la música y convinieron en la necesidad imperiosa de crear una banda de rock. Cabe mencionar también que Last Splash milita en la banda de space rock Monogay también como guitarrista,  por cierto otra de las formaciones insignes de Clifford Records.  Como proyectos inminentes tienen previsto grabar un videoclip del tema "Bucle" y un segundo EP a finales de este año 2015, así como les constan en agenda numerosos conciertos de presentación de su primer trabajo por varios escenarios de Almería, Cádiz, Murcia, Granada, Madrid y Málaga. 

El Ep que te presentamos fue grabado en Fusible Studio de Almería en septiembre de 2014 con Raúl Parra quien se encargaría también de la producción, mezcla y masterización. Destaca en la portada un inquietante dibujo de un espantapájaros de cuyo pecho emerge una muñeca y en la contraportada un camino en medio del oscuro bosque. El dibujo es de María Ponce  y el diseño de Daniel Zapata con la colaboración fotográfica de Carlos Olmedo. 

Las canciones 

Superfortress. Foto de su facebook
El disco se abre precisamente con la canción “Lion” en la que hablan de la fuerza y tesón de Julen para luchar por su vida. El tema se articula sobre una poderosa descarga de guitarras punzantes que abren brechas en la injusticia del destino para que se cuele la ilusión, y esa imprescindible esperanza por seguir adelante. Con ritmo marcado, riffs de extraordinario hard rock, actitud punk y esa voz desgarradora, la canción adquiere una dimensión aguerrida y leonina. Rápidos, y a su vez muy bien dispuestos,  momentos instrumentales completan esta excelente apertura que termina con la tierna y contagiosa risa de un niño, presumiblemente la de Julen. En la misma cara A  nos ofrecen “Last Salvador”, otro tema de guitarras moviéndose a una potencia inusitada con la que consiguen elevarse de forma atronadora  y con la robustez precisa para que melodía y ritmo se compenetren a la perfección. En este caso, se condimenta  el tema con un aire psicodélico y “bluesero” que permite amplificar el valor melódico respaldado por un potente bajo que retumba como un pistón, más una guitarra que desdibuja riffs precisos y una batería que mantiene impertérrita y con suma efectividad, el tempo del primero al último de los compases. Breves momentos solistas de guitarra se trenzan, con habilidad, con esa poderosa voz principal.    


Ya en la cara B nos ofrecen un sensacional tema titulado “La Chica”. En este caso, los Superfortress se tornan especialmente cautivadores, cantando en castellano al modo de las grandes bandas de blues rock de los setenta con una facilidad fascinante. “Quita esa cara de pena y vamos de verbena a la orilla del mar” canta este power trio  “a la chica más linda que hay en la provincia y no se hable más”.  Un tema muy bien hilvanado que invita tanto al baile como a la audición envolvente gracias también a ese poder lisérgico que imprimen con un riff de blues distorsionado con el que se define el ritmo. A destacar también algún que otro efecto instrumental que potencia el valor ácido de la canción y ese momento con bajo percutiendo a manotazos con enorme destreza al que se incorpora la guitarra y la batería con una compenetración brutal.

Superfortress. Foto de su facebook
Y para terminar, “Bucle”, tremendo punto y aparte para este disco que esperemos se convierta cuanto antes en un punto y seguido porque eso querrá decir que vamos a disfrutar de muchas más entregas discográficas tan geniales como ésta. La canción que cierra este Ep nos confirma, con creces, a una banda sólida, capaz de arremeter con una fuerza descomunal mediante un vuelo rasante de guitarras demoledoras, un bajo del que emergen sensacionales ráfagas de graves y una batería que arremete contra el silencio como si fueran las torretas de metralletas de un B-29 enloquecido.  Añádele un solo de guitarra de enorme consistencia, una voz rota y una distorsión de motor con las válvulas al rojo vivo, y tendrás un temazo de rock and roll  que aúna el punk y el hardrock con un toque propio extraordinario.   

Reflexión final

Como bien sabrás, no es el único ejemplo de banda que recurre a los artefactos aéreos, motores, o componentes de uso militar para establecer símiles con sus respectivos proyectos musicales.  Podríamos citar, por ejemplo, en el caso de la aviación, a los Led Zeppelin, Jefferson Airplane, U2 o a los B-52’s  que precisamente también utilizan la nomencaltura de un bombardero, otro modelo de la Boeing muy conocido en la historia de Almería ya que en enero de 1966 uno de esos aparatos tuvo un accidente y perdió sus armas nucleares en la población de Palomares.  Pues bien, ante tamañas resoluciones sonoras, con arreglos tan potentes y poderosos como los que nos presentan estos geniales Superfortress,  creo que resulta muy adecuado utilizar el calificativo de ese avión para aproximarse al concepto creativo de este grupo almeriense. Ambas fortalezas coinciden en las virtudes técnicas aunque difieren en sus objetivos. Mientras el aparato americano transportaba en sus entrañas destrucción a mansalva, en el alma de este power trio encontramos todo lo contrario: una arrelada esperanza por conseguir una vida mejor, con la ilusión y las ganas del pequeño Julen, aportando su buen criterio artístico, más una firme actitud, que engrandece la historia del mejor rock and roll.  

Nota: Puedes escuchar los temas en el bandcamp y adquirir una copia del Ep en vinilo con descarga digital gratuita en la web de Clifford records.  




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