miércoles, 23 de marzo de 2016

Los Bélmez y “El novio de la muerta”, pop tan fundamental como el evangelio primitivo y el anarquismo utópico

Portada
Tras leer la proclama tan impactante que figura en la portada del tercer álbum de los Bélmez, como si se tratara de la notica principal en un periódico desvencijado aunque atemporal, cualquier amante de la música, o la parapsicología si procede, sabe a ciencia cierta que puede esperar de tan magna obra de lo bueno, lo mejor. Su nuevo disco se presenta bajo el título genérico de “El Novio de la Muerta” (Espora Records 2015) y contiene 11 temas fascinantes,  repletos  de recursos musicales y líricos  propios e inimitables. En sus cautivadoras canciones nos confiesan  “pecados”, tal y como ellos mismos los definen,   que a nuestro entender resultan  tan estremecedores como  divertidos a la par que  reflexivos. Una banda en continuo estado de gracia que convierte la mutación por obligación, en un placer inimaginable donde tienen cabida retablos escabrosos de  nuestra tan arraigada tradición esperpéntica nacional.  Seres y enseres que se mezclan en este deslumbrante proyecto de pop donde enlazan la eterna postguerra, que todavía sufrimos por culpa de la “transición”,  con su nuevo modernismo, que aún no es corriente de pensamiento porque a la mayoría les falta la capacidad de entenderles en toda su magnitud, que no es poca. pero que algún día lo será, o eso esperamos una minoría inteligente.
Trayectoria

Los Bélmez. Foto de la web de Espora 
Los Bélmez son actualmente Jonatan Uria a la voz, Carlos Ordinas a la guitara, teclados y coros, Jaume Ramón al bajo, Ginés Fernández a la batería y percusiones, y Jonás Salvador al saxo.  Se forman en el año 2012 en Palma de Mallorca por conocidos miembros de varias bandas de la escena balear.  El nombre lo toman del municipio Bélmez de La Moraleda (Jaén). Se trata de Jonatan Uría a la voz principal, también conocido por anteriores proyectos como MacCarthy,  Prenatal  o Monta-man, activo desde 2008, con la colaboración de Andrés Palacios a la guitarra, responsables de numerosas maquetas de culto como "Versiones travestidas" , "Dudas raonables", ambas de 2008; "Unisex (2009); "El síndrome de la isla" y "Las Chicas del Ayer" (2010); "El daño ya está hecho" (2011) y "Centroeuropa" (2012).  El resto de los Bélmez son Carlos Ordinas (Astrolabio), Ginés Fernández ( Neotokyo, Doctor Martin Clavo) quien substituyó en 2013 a Tuti Bezares a la batería (Hattori Hanzo), Jaume Ramon (Astrolabio) y Jonatán Salvador "Jonás" quien procede del ámbito de las orquestas clásicas. También formaron parte del proyecto Alberto Diarian  (Petröleo).
Los Bélmez. Foto facilitada por la banda

Debutaron en 2013 con el disco "Españoladas" (2013) que incluye 10 temas compuestos, grabados, mezclados y producidos por Los Bélmez entre Palma y Sineu. Se trata de la primera referencia del sello Polo Discos y fue grabada por Alberto Bélmez (guitarra y coros); Tuti Bélmez (batería); Carlos Bélmez (bajo, teclados…); y Jonatán Bélmez (voz principal).  Su segundo trabajo, también con la misma discográfica, lleva por título "Centinela de Occidente" (2015). Contiene siete temas grabados, por los mismos músicos a excepción de Tuti que le substituye Ginés, en el verano de 2014 en los estudios "Special Forces Rock and Roll".  Puedes leer nuestra reseña de ese disco aquí

Los Bélmez. Foto de la web Espora Records
El disco “El Novio de la Muerta” fue grabado entre enero y septiembre  de 2015 en Special Forces Rock’n’roll Studios de Palma de Mallorca. Se mezcló y produjo por el propio grupo  en Spectra Lab’15, Secar de la Real, y se masterizó en Hay Zeelen Mastering de Santanyí.  Aportaron coros en varias canciones David “Sucedáneo”, Laura Dalmau, y Coral Ca’n Valero, así como guitarras Juanmi Bosch y David “Clavo”. El diseño gráfico es de Tià Mas con ese propicio combinado de las letras escritas con máquina de escribir y espeluznantes fotos antiguas. El disco vio la luz el día 23 de febrero de 2016, una fecha no premeditada que, fruto del destino, les entrelaza con la historia negra de este país.    

Las canciones 

Los Bélmez. Foto facilitada por la banda
El disco se abre con esos “Chicos Malos” precedidos por un marcado ritmo de batería que da paso a la sólida formación de guitarras, más detalles de teclados, que perfilan un tema de power pop con detalles de “garage” y “soul ” en el que queda claro que “ya no tenemos edad, ni remedio. Nacimos para bailar y moriremos solteros”.  Añádele un espeluznante solo de guitarra ácida que completa una espectacular muestra de combinación rítmica y melódica. Sin ligar a dudas, “los chicos malos no cambian”.  Le sigue “Todas las noches”, corte  para aquellos que “pasarán la eternidad despiertos”. Ritmo más pausado, con elegante y sugerente melodía, para un tema magníficamente interpretado a dos voces. “Le he puesto fecha al último día de mi propia vida” nos cuentan antes de descargar en una amalgama de sonidos hirientes y un estribillo final fascinante… “todas las noches despierto… “.

Los Bélmez. Foto facilitada por la banda
“Nubes de mosquitos” es otra exquisitez sonora en la que las guitarras y la voz principal más una constante batería nos conmueve  con esta canción desgarradora  en la que “alguien apareció entre las nubes de mosquitos sobre los charcos y te hizo mucho daño”.   Con “Tramuntana” van de los cariñoso a lo destructivo en apenas un par de versos: “tumbados en la hierba,  mi cabeza en su pecho, escuchaba en silencio… se cortó el cuello con un cable de acero”. Canción de post punk ciertamente siniestra “como dos perros royendo el mismo hueso”. Imágenes y momentos solistas espeluznantes “con las nubes en el cielo formando un cementerio” más una parte final instrumental de órdago. 

Los Bélmez. Foto faciitada por la banda
En el siguiente corte adquieren  protagonismo la batalla de Annual. Quién  vengará, se preguntan,  a los muertos de esa grave derrota militar española ante los rifeños el 22 de julio de 1921 durante la Guerra del Rif. Momentos de pop poderoso con guitarras ágiles y rítmica precisa para dar cuerpo a una canción con la que piden “más gallardía y menos llorar”, como muestra irrefutable del talante bélico de este país. Y es en ese espacio de “preguntas sin respuesta” se refieren de nuevo a nuestra oscura historia en la canción “La Piel de Toro”. Fascinante elegía en la que un ser supremo mancha su apellido y se erige como el responsable  de todos los muertos, de las fosas comunes de los dos bandos, “entre las tumbas de los sin Dios y sobre las cruces de mármol…Infamia y rencor en la sangre que nunca absorbió la piel de toro”.  Impactante lírica para una canción penetrante, con trenzados de guitarra y detalles de saxo,  que transmite una aparente calma entre “ametralladoras, bayonetas y bombas incendiarias” mientras brilla el sol, ese sol tan español.  


Los Bélmez. Foto facilitada por la banda
“Radiante” tiene vocación de éxito de amor adolescente con  “mujeres que buscan el infierno”. Otra maravilla melódica que irradia felicidad ácida.  “Ayer me arrancabas los besos. Hoy no sé si eres el espejo en el que deseo volverme a mirar”.  Magnífico solo de guitarra, una gran voz principal  y crescendos  fascinantes conforman un tema que perdurará “cuando esto se acabe”.  En los “Pobres de la Patria” recuperan su vertiente más hilarante a la par que insidiosa para referirse a los “pobres y tontos, los pobres de la patria que aún no han desayunado y les rugen las tripas mientras el profesor explica geometría… con las espaldas ensangrentadas… pecando de pensamiento ”.   Tempo cortante, de vocación marcial, que nos lleva a “Ahora mi chica”  reclamada por Dios quien la arranca de nuestro lado para convertirla en su esclava entre ritmos tribales y primitivos de bajo y batería más guitarras percutiendo en nuestras sienes  rompiendo  el silencio para desembocar en una canción que no se desentonaría entre lo mejor del post punk de principios de los ochenta.  Espeluznante recitado devoto con guitarra afilada de fondo.


Los Bélmez. Foto facilitada por la banda
“Chaval” es el penúltimo tema de este fantástico disco en el que su protagonista nos habla de esos ex “chavales” que antes iban de porros y litronas y ahora les entran a las cuarentonas del Populart… con el estigma de los divorciados tatuado en el alma”.  Monumental combinación de arreglos poderosos que nos transmiten una fuerza con el dedo acusador para aquellos que aún se creen unos jóvenes antisistema pero que ya no lo son. Acaba el disco con el ritmo bailable de “Noventa euros”, “el precio de una paliza” en España. “Con  una multa puede quedarse todo arreglado, tú en urgencias y yo cenando con mi abogado… así es la ley, resulta barato patear tu culo, romper tu jeta si no me haces caso”. Un final  instrumental con la banda muy inspirada cierra este magnífico trabajo discográfico de los Bélmez y nos deja múltiples temas con los que reflexionar a ritmo del mejor pop posible.

Reflexión final 

Los Bélmez. Foto de su facebook
Los Bélmez podrían encabezar una auténtica renovación artística, como gurús y maestros de un pop atemporal en el que tengan cabida exquisiteces sonoras como las suyas con las que musicalizar nuestro pasado más esperpéntico, entre batallas perdidas, salvadores de postín, y ese eterno rencor fraternal que aún nos mediatiza política y socialmente.   Ellos mismos confiesan que el título de este su tercer trabajo discográfico iba a ser “Ya hemos pasao”, como aquel cuplé que invadió la España de postguerra, ridiculizando el “No pasarán” de los vencidos”.  Al final decidieron cambiarlo “porque sonaba demasiado festivo. Y ya está bien de coñas y de bromas”.  Pero eso no implica que el genio de estos mallorquines se desentienda del sarcasmo, porque es ahí donde hallan su inspiración para explicar sus elegías como nadie lo hace.  Luego las visten con melodías cautivadoras, ni excesivamente luminosas, ni terriblemente oscuras. El resultado es un trabajo único y sensacional, que se entiende al margen de quejas generacionales porque resulta una banda sonora ideal para explicar  nuestra realidad histórica de cuyos polvos, vienen los lodos que conforman tanto la realidad sociopolítica española como el devaneo existencial cotidiano de todos nosotros.   
        
 
Nota: Las fotos que ilustran esta reseña son de Marcelo Víquez de los PreNatal y Pepe.

Puedes adquitir uns copia del disco en la web de Ediciones Espora o en el facebook del grupo Los Bélmez.  Las canciones también se pueden escuchar en el bandcamp de la banda aquí.  

El 9 de abril de 2016 se presenta en Madrid el sello mallorquín Espora Records con el directo de tres grupos de la discográfica: Los Bélmez presentando su más reciente creación “El novio de la muerta”;  los neo psicodélicos The Wheels con su disco “Born to fly· (Fame of Sound, 2015) y Astrolabio, proyecto de iIndie rock presentando “Carretera Serpiente” (Espora  2015).  Empieza a las 21:00 horas en la Sala El Sótano.  Entradas: 10€ - Anticipada: 8€ en ticketbell.com. Más información aquí.  


A continuación puedes ver un videoclip del tema "Tramuntana" grabado, dirigido y montado por Olivia de Happyland, en Happyland.









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