viernes, 13 de mayo de 2016

“Malas noticias, es Palop”, 2ª entrega de la serie de un agente justiciero a su manera, torturado por las emociones

Portada
La Editorial Base añadía este 2016 a su recién creado catálogo de novela negra la segunda entrega de la saga de Palop, escrita por Pascual Ulpiano, pseudónimo del periodista barcelonés, Alberto Valle. Con el título de “Malas noticias, es Palop” este libro de bolsillo, con poco más de 150 páginas y de nuevo con magnífica portada de Berto Martínez, sitúa a Palop en una truculenta historia que sucede en Barcelona, Oporto y México. Tras su debut en 2015 con la primera entrega “Palop juega sucio”, este peculiar agente vuelve a conmovernos no solo por sus dotes “profesionales” tan hirientes sino por la forma en que gestiona sus tormentos emotivos y existenciales. El resultado es una historia cautivadora en la que no todo es tan sencillo como podría esperar el lector que tan solo busca acción, ni tampoco es tan enrevesado como quizá prefiera el usuario de novelas de puros entramados psicológicos. Una vez más, Valle no solo demuestra su buen arte al desarrollar la trama sino que tiene el tiento necesario para tocar temas complicados, agresivos y repugnantes, con tacto pero sin eufemismos innecesarios.       
    
Alberto Valle
El periodista Alberto Valle ( Barcelona 1977) ha trabajado  para varios medios de comunicación, incluida la RAI italiana. También es promotor de fiestas y conciertos relacionados con el mundo mod, en especial por lo que respecta al R&B, el soul y el jazz.  Fue editor del modzine Élite, fundador de los clubes barceloneses Boiler y más recientemente del Le Clean Cut Weekender. Actualmente trabaja en una agencia de comunicación, colabora con la revista especializada Ruta 66, escribeven un blog llamado Valle Ud. a saber y dirige el programa de radio “El Aperitivo del Ritual”, a Ràdio Ciutat Vella.  Anteriormente ha publicado un ensayo en italiano titulado “Alcuni Animali Danzanti” (Ultra Pop, Roma, 2007), sobre el hedonismo de forma genérica y en especial por lo que se refiere a sus aplicaciones en lo mod. Con “Palop juega sucio”, publicada por la Editorial Base en 2015, debutaba en el campo de la llamada narrativa “pulp”.

“Malas noticias, es Palop” empieza donde acaba, en la tumba de un compañero de fatigas que se le aparece, a modo de conciencia, para que nuestro personaje principal se auto recrimine, hasta en los momentos más inoportunos, sus nefastas relaciones familiares y, de paso, su actitud frente a la vida. “Piensa en lo que te he dicho…. Quizás algún día puedas perdonarte a ti mismo… por ser tu naturaleza la que es, Palop”. En esta ocasión la trama gira en torno a la pornografía infantil y la misión de Palop será la de ayudar a un amigo a vengarse al tiempo que, por orden de una peculiar Agencia parapolicial, se encargará de eliminar a sucios individuos que forman parte de la sociedad sin que ésta sepa de sus repugnantes actividades.  La colección de personajes secundarios no tiene desperdicio alguno y las muertes de algunos de ellos son realmente espeluznantes aunque no lo es menos su participación en una deleznable red que trafica con el sufrimiento de niños.      

Presentando el libro en Taifa Llibres
“Tenemos un plan y tenemos el alma lo suficientemente sufrida, podrida y corrompida para llevarlo a cabo sin pestañear. Por nuestras venas, una corriente de oído ácido, ardiente e imparable que termina martilleando en nuestras cabezas. En nuestras bocas, saliva que quema y afila nuestros dientes para masticar la carne muerta de nuestros enemigos, tragarnos sus almas, sus sueños, sus porvenires; sentir el aterciopelado tacto de la sangre correr gloriosamente por nuestros victoriosos gaznates y engordar nuestras entrañas con sus gritos y sufrimiento”.  Párrafos como éste, de un lirismo estremecedor, se intercalan entre secuencias descarnadas de acción, con meticulosidades varias como el tipo de armas que se emplean. La lectura resulta cómoda, consecuente al buen oficio de su responsable, y pese a tratarse de un tema tan delicado como el abuso de menores, su tratamiento no resulta en ningún momento desmesurado sino incluso respetuoso, sin que por ello se recurra a eufemismos que pretendan desdramatizar  una vergonzante actividad infrahumana que, desafortunadamente, no solo acontece en la ficción literaria como es el caso. Finalmente, por lo que respecta al duro e insensible Palop, quizá no lo es tanto como cabría suponer ante sus actividades al margen de los designios de la ley.  Sin lugar a dudas, Valle construye a su personaje y no recurre a lo previsible. No solo tiene una actividad sexual sui generis sino que también llora, y se preocupa por su madre a la que debería visitar más y añora, a su forma, a su hijo, un adolescente al que apenas conoce herido por la infidelidad de su ex esposa. 

Alberto con Carlos Zanón
La serie Palop de Alberto Valle sigue con otra entrega fascinante que no defraudará a los amantes de la novela negra pero que va más allá de lo común en el denominado género “pulp”. Estoy convencido de que también agradará a los lectores que esperan algo más que meras historias sencillas, que te atrapan desde las primeras páginas, sino que también quieren que éstas estén protagonizadas por personajes bien definidos con reflexiones que nos ayuden a enfocar la, en ocasiones, insoportable realidad cotidiana donde convivimos con esos monstruos camuflados en oficios supuestamente respetables. Para darles su merecido, al menos contamos, en la ficción, con el eficiente Palop quien consigue que su eliminación parezca un accidente o un suicidio. 

Nota: Puedes adquirir el libro en la web de la Editorial Base entrando aquí                     

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