jueves, 26 de mayo de 2016

Thee Vertigos presentan “Shades” (Jaguar 2016), un apasionante álbum de “garage” y R&B con voz propia

Portada
Tras su brillante debut en 2014 con el Ep “The Swirling sounds of Thee Vertigos”,  este combo valenciano prosigue con su fulminante ascenso creativo  musical con todo un Lp titulado “Shades”, de muevo con edición de lujo a cargo de Jaguar, filial de Discos Monterey. Se trata de un trabajo impactante en el que ponen de manifiesto su enorme capacidad para dar vida a diez espectaculares canciones  propias  y cantadas en inglés, más una gran versión en español del tema de Bob Morrison, “Hey Puppet Man”.  Entremezclan, con gran soltura y poder de convicción, detalles de R&B, psicodelia y “garage”.  Grabado con excelente sonido en el Atomic Studio de Marc Dasousa y producido por Cactus Club, viene arropado por una magnífica portada firmada por el prestigioso dibujante Mik Baro.  Thee Vertigos han revolucionado la escena sixties española con un original repertorio y su entregada puesta en escena, llamando poderosamente la atención de los circuitos internacionales.  Su primer Lp pone de manifiesto ese talento creativo materializado con gran destreza instrumental del que podríamos estar escribiendo sin fin.     

Trayectoria

Thee Vertigos. Foto: Victor García
Thee Vertigos. Foto: Sol Indica
Thee Vertigos son actualmente Fernando Gil a la voz y guitarra, Mauro Llopis al bajo, Daniel Martí a la guitarra y coros, y Carmona a la batería quien substituye a Álvaro Maestre encargado de la percusión en el registro de este álbum.  La banda se creó  en la primavera de 2013 en Valencia por Alvaro, Mauro, Fernando y Juan a la guitarra y voces. Por razones personales, Juan se trasladaba a vivir a Alemania y le substituía Daniel.  Empezaron ofreciendo varios conciertos en su ciudad destacando su participación en la tercera edición del festival valenciano Wáchina Wàchina.  Su primer Ep "The Swirling Sounds of Thee Vertigos" (Jaguar Records/Cactus Club) fue grabado en Telsa Studios de Denia con Tahir Durkalic más la producción y management de Cactus Club, marca que también se dedica a confeccionar una linea de ropa claramente influenciada por los 60-70's. Con foto de Mike Steel y artwork a cargo de Mili Sánchez. El disco se agotaría rápidamente. Puedes leer una reseña de ese trabajo en este blog entrando aquí

Tras un 2015 repleto de conciertos, en el mes de septiembre de ese año entran a grabar en el Atomic Studio, de nuevo bajo la producción de Cactus Club, su primer LP/CD ,"Shades".  En apenas 10 días, entre el 7 y el 18 de septiembre de 2015, la banda culmina un trabajo impecable, con  muy pocas tomas, logrando un gran sonido en directo. Contaron con la colaboración de Crivi a los coros, percusiones y palmas; y Mark a la marimba y bongos.  La portada corre a cargo de Mik Baro quien dibuja a una joven flotando en ese espacio mental del universo, inmersa en la corriente de su propia melena. En la contraportada vemos una foto de la banda tomada por Mike Steel.

Las canciones
Thee Vertigos. Foto: Victor García 
El disco se abre con “The Golden Key”, una auténtica llave de oro para abrir el convincente imaginario de esta gran banda. Una canción construida con una melodía absorbente y una rítmica milimetrada con bajo tan persistente como imaginativo. Recursos que se entrelazan con varios riffs de guitarra que cortan como si fueran afilados cuchillos japoneses. Magníficos momentos de garage folk entre  motivos ácidos y una voz principal que resulta uno de los principales atractivos de esta formación.  No faltan algunos momentos más rudos de fuzz que explotan como dinamita, título del siguiente corte en el que emana la vertiente más bluesera de este combo valenciano. Fraseos de oscuro R&B entre ritmos poderosos de bajo y batería arropan a la voz principal y guitarra solista con extraordinaria destreza. Pura “Dynamite” que crece hasta estallar en los compases finales con un golpe final de trémolo. En “Chinese Daggers”, incluida ya en su Ep de debut, la banda se expresa con una sofisticación magistral,  mediante ese aire de curioso enigma asiático que se refuerza con detalles de percusión aportados especialmente por la marimba. Sigue llamándome poderosamente la atención la  enorme sensualidad  de unos arreglos en los que todos y cada uno de los instrumentos participan con genialidades varias.  
 
Thee Vertigos. Foto de su facebook
Con “Shades” emergen los Vertigos más lisérgicos con recorridos tórridos que desprenden una fuerza inusitada entre cambios rítmicos que diversifican el contenido musical del tema. Guitarras marcando el tempo o protagonizando secuencias ácidas, entre repeticiones muy garajeras de fuzz a mansalva, completan este tema que debería pasar a los anales del género.   A continuación nos conmueven con “I Need You”, canción a medio tiempo en el que bajo y guitarra, magnífico solo incluido, tejen un colchón muy sugerente sobre el que la voz principal se expresa con calurosa sensualidad. El estribillo, y sobre todo la forma en la que llegan a él, nos recuerdan las mejores bandas de “garage beat” norteamericanas. Mientras, bajo y batería siguen su paso impasibles con un dominio ciertamente fascinante.  Se cierra la cara A con “Dry City”, con acústicas y eléctricas cabalgando con el apoyo imprescindible de ese siempre imaginativo bajo. Completa la caravana de excelencias una batería imperturbable, la voz principal en continuo estado de gracia más una fenomenal aportación de armónica que personaliza ese lamento tan conmovedor. 

Thee Vertigos. Foto: Mike Steel 
Arranca la cara B con el sonido lúgubre de las campanas y el reverb de la guitarra en una canción instrumental que aúna los recursos del surf and roll con la psicodelia mediante una habilidad apabullante.  Deslumbrantes bajo y batería apoyado por esos sensacionales bongos, con guitarras fraseando desde múltiples posibilidades sonoras. Juntos dan vida a este increíble tema llamado “Matador”. El siguiente corte lleva por título “Illusion Woman”en el que vuelven a mostrarse especialmente inspirados en definir momentos muy compenetrados de guitarras ya sea en modo acompañamiento mediante acordes o con punteos de orfebrería que sirven para definir un riff antológico. Por supuesto, no falta un buen solo de guitarra, la sensacional voz principal y esa sección rítmica que transmite una seguridad  encomiable. 

Thee Vertigos. Foto de su facebook
Seguidamente nos ofrecen “Puppet Man”, adaptación al castellano del tema de Bob Morrison, “Hey! Puppet Man” editado por Columbia en noviembre de 1965.  Los Vertigos mantienen ese Killer fuzz y refuerzan su intrínseco componente de pop folk con unos arreglos luminosos. Añaden un fantástico momento protagonista de guitarra que completa esta historia sobre la falta de personalidad en una marioneta de papel movida desde arriba donde “te saben mover” con  hilos invisibles. Da igual que “seas un burgués, andes mirándote a los pies o vivas al revés”.   

       
Thee Vertigos. Foto: Sol Indica
“Vagrant Girl” tiene otro magnífico inicio ácido en el que la guitarra descerraja ráfagas lisérgicas para este tema de auténtico “garage psych” que nos retrotrae la escena americana de finales de los sesenta adaptada a la actualidad con la gran destreza y la creatividad casi innata  que distinguen a estos valencianos.  Coros tratados con efectos más otro excelente solo de guitarra redondean un tema que podría ser considerado como himno psicodélico.    

Cierra el álbum “Keaton's Attack”, puro rock and roll americano para una canción que se me antoja ideal para afrontar los recorridos desérticos del alma. Todo encaja a la perfección: ritmo y melodía compenetrados al milímetro, voces que arrancan de lo profundo del ser y esas guitarras construyendo secuencias fascinantes desde el eco del pasado, procurándonos diversos momentos temáticos de una belleza espeluznante con combinaciones de tempo realmente sobrecogedoras.

Reflexión final:

Ya no es tanto la juventud de sus componentes lo que más me llama la atención de estos Thee Vertigos sino la capacidad innata de rememorar los parámetros pilares del “garage” folk y psicodélico americano de los sesenta para actualizarlo a una realidad de una escena que necesita grupos como éste antes que otro tipo de bandas cuyo repertorio equivalga a un exhaustivo homenaje de leyendas por muy contundente y divertida que sea su puesta en escena.


Thee Vertigos. Foto de su facebook.
Pero bueno, ya se sabe cómo somos aquí: seguimos viviendo en el pasado como norma existencial, como eternos “manriquianos” en el día de la Marmota. Nos encanta oír, de forma reiterada, nuestra banda sonora impertérrita para imaginarnos en unos perpetuos sesenta como si eso fuese la solución a nuestros problemas, el único consuelo a nuestros lamentos sobre si no hay relevo generacional, que si la gente no va a los conciertos y prefiere las pinchadas, etc… No voy a discutirles sus gustos, cada uno es muy libre de hacer, oír, vitorear, y fantasear con lo que le plazca;  ni creo que apoyar a grupos de ahora esté reñido con admirar a leyendas del pasado, ni tampoco tengo nada en contra del coleccionismo, ni siquiera de disfrazarse de Massiel o de Gabi Alegret, en sus años mozos, para pasarlo en grande una noche loca.  Ahora bien, hagan lo que hagan es una pena que se pierdan la oportunidad de  disfrutar y empatizar con grupos tan fascinantes como Thee Vertigos. “Shades” es un álbum redondo que gusta y mucho, o eso parece, hasta en las revistas de tendencias, incluidos esos jóvenes que creen que el “indie” es lo más y no saben que  sin el “garage” 60's, que actualizan estos valencianos con tan buenos resultados, ninguno de sus grupos tan modernos y contemporáneos hubiera sido posible.            

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp. Si vives o visitas Valencia lo encontrarás en el Bar tienda de discos Monterey, sede del sello Jaguar que lo ha editado, desde donde también te lo pueden mandar a casa. Escríbeles.   



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