miércoles, 17 de agosto de 2016

The Buildings, brillantes ideas yuxtapuestas con imaginación en su primer Lp, "Death & Fun"

Portada
Tras oír su fantástico Ep de debut allá por 2013, no fuimos pocos los que comprendimos que The Buildings tienen algo fascinante. Una forma de plasmar su visión del rock and roll  que les convierte en una banda especial. Este grupo cacereño resulta tan difícil de catalogar como, a su vez,  fácil de empatizar con su imaginario, un lugar enigmático donde  confluyen varios factores contrapuestos como, en un principio, pueden resultarnos  los términos del título de su primer álbum , “Death & Fun”. Su creativa mezcla de punk con rock and roll, adobado con detalles ácidos, y expresado mediante motivos instrumentales y letras cautivadoras, vuelve a dejarnos plenamente deslumbrados con un Lp impecable editado este 2016 por sus paisanos Bickerton records y los franceses Azbin records. Producido por ese mago del sonido, pretendidamente siniestro al tiempo que sensual, que es Alex Pis, el disco contiene una docena de sus tenebrosas, hirientes y sorprendentes canciones en las que los arreglos redimensionan las melodías con el propósito conseguido de que disfrutes de todos y cada uno de sus embriagadores  ingredientes en una catarsis al alcance de mentes despiertas.

Trayectoria 

The Buildings. Foto: Almudena Fernández 
The Buildings empezó en formato de trío en 2009 con Toni (guitarra), Pablo (guitarra) y Guille (batería). Grabaron una maqueta titulada “The Power of three” (2010). En invierno de ese mismo año se les une Santi también a guitarra y con esa formación de tres eléctricas y batería debutan en enero de 2011. En los meses siguientes realizaron varios conciertos por todo el Estado y grabaron otra demo con el título genérico de “Life sucks”.  En 2012 darían forma a las canciones que al año siguiente, 2013, se convertirían en su primer disco, un Ep editado por Sunny Day records, antiguo sello matriz de Bickerton, que te reseñamos aquí.  El tema principal, que da nombre a ese Ep, “I’m Alone”, fue incluido en el segundo recopilatorio del blog norteamericano One Chord Progression.  En 2013 se reconfiguró la formación para investigar nuevas sonoridades. Guille deja la banda y entra  Gonzalo “Pisoni” como nuevo batería mientras que Pablo se pasa al bajo.  En septiembre  de ese año la banda graba una de las conocidas The Drive Sessions, en Drive Division Estudios,  estudios santanderinos.  Los Buildings aportaron temas como “Down”, “It’stoo late”, “Slope” y “Whattosay”.    

Contraportada
“Death & Fun” se grabó en 2014 en los mencionados estudios de Santander a cargo de  Alex Pis, de los Ídolos del Extrarradio. Alex se encargó también de la producción. Fue masterizado por Martin Koch en Kozmic Sound (Berlín. Alemania). El artwork, con esa contundente portada en la que una sirena decapitada mantiene su cráneo en la mano, es de Carlos González. En su interior se incluye una hoja con un collage de Manuel Pérez con Charlot, John Lennon y un gato enfadado como protagonistas, más una foto de la banda a cargo de Almudena Fernández.   

Las canciones  

The Buildings. Foto: Robbie Ramone
El disco empieza con “Fake” y ese descomunal arranque de guitarras rugiendo con determinación, provocando una variación oscura de un punk sorprendente, muy sugerente, curtido con referencias pero con una vocación innovadora inaudita. Efectos de teclados inquietantes y una voz principal de lujo más una sección rítmica perfecta nos lleva hasta “Down”, tema que prolifera con raíces de finales de los setenta agresivas mediante un desparpajo propio de  himno generacional. Regulando las intensidades entre estribillos sencillos y recorridos salvajes, llegamos al arranque atmosférico de “Functional Guy” con esa combinación magnífica de guitarras trenzando motivos, con o sin  distorsión, procurando en todo momento un original estilo penetrante sobre el que la voz solista nos envuelve con su insistente recitado. Punteos post punk, ritmos cautivadores, teclados sencillos pero efectivos y descargas de hard rock se mezclan en una instrumentación impecable.    
            
Le sigue esa “Amélie” tan rabiosa, canción construida mediante riffs de punk siniestro cabalgando sobre rítmicas de “garage” imparable. Sensacional ese crescendo que provoca el delirio con esas guitarras repetitivas que, al final, descansan embebidas de rabia en esa merecida paz final. Con “In The Skies” emergen los Buildings más inquietantes, creando esa atmósfera de pasión lisérgica entre pasajes pavorosos.  Cierra la cara A  otro tema espeluznante, ese “Slope” en el que las guitarras vuelven a enloquecer al paso de una batería y un bajo descomunales persiguiendo a la voz solista y generando una batalla sin cuartel contra los circunstancias rodando todos juntos cuesta abajo. 
The Buildings. Foto: Robbie Ramone
       
La Cara B se inicia con “It's Too Late”, tema en el que tienen la valentía de reinventarse con esos juegos instrumentales arty que desembocan en un recorrido rítmico centrado en ese bajo que bombea con enérgica presencia envuelto entre guitarras desbravadas que añaden paisajes desdibujados con acidez y un lenguaje poético claramente perverso. Un tema que pone los pelos de punta al que sigue otra maravilla llamada  “Supersonic Waves”. Los Buildings transitan  por esas ondas supersónicas con una contundencia tan propia, que se apoderan de las reglas de juego y las cambian a su antojo para darnos más y mejor con todo lo aprehendido, que no es poco.


En el estudio con Alex Pis.
“Missing Is Good” tiene la pulsión precisa del “garage” embebido de sencillez punk con una desparpajo tal que te imbuirá en un juego de guitarras y batería más bajo con voz persuasiva para que inevitablemente respondas con consecuentes movimientos espasmódicos. Un tema con la duración exacta, poco más de un minuto y medio, que como el siguiente, “What To Say”, te resultarán tan urgentes como necesarios para entender su microcosmo sonoro. Con “Susanne”  aportan su vertiente más reflexiva al tiempo que pérfida que muta en tema de melodía pop  no exenta de detalles que trazan una atmósfera amenazadora con un aire, por momentos  claustrofóbico y en otros, incluso implorante.  Atención a esa guitarra que nos ofrece unos compases finales, ciertamente fascinantes, custodiada por distorsiones varias que acaban por convencernos y contagiarnos con la belleza de este gran tema.  Cierra el disco, ese “Feeling Something”, última muestra de su innegable talento para dar vida a una cadena de emociones procuradas con rabia, entrega, y una necesidad visceral de transmitir emociones suculentas, que emergen de ritmos posesivos, melodías siniestras, y unos arreglos elocuentes, cargados de una voluntad de generar en el oyente una reacción inmediata.    


Reflexión Final 

The Buildings. Foto: Almudnea Fernández 
Recupero de la reseña que escribí, hace un par de años, sobre su primer sencillo las siguientes palabras:  “The Buildings nos presentan con este Ep unos cuantos ejemplos, muy significativos, de su valentía creativa y estamos convencidos de que es el comienzo de una prometedora carrera musical ascendente en la que no van a escatimar esfuerzos para investigar nuevas sonoridades que les convertirán, inevitablemente, en una banda con la que vamos a aprender y disfrutar a partes iguales”.  Me complace comprobar que con este primer Lp de significativo título “Death & Fun”  se cumplen, con creces, todas y cada una de esas expectativas. The Buildings persisten en dar forma propia, tan convincente como original, a un proyecto ciertamente innovador mediante una inteligente combinación de factores que nos tocan la fibra más sensible dentro de un amplio espectro de influencias. Aunque propuestas tan ricas como la suya corren el riesgo de  difuminarse lamentablemente en el limbo donde se ceban las ortodoxias para despreciar aquello no entienden, muy difícil lo tendrán los inmovilistas para encontrar en este disco alguna pega a sus fascinantes canciones. Sus múltiples factores se contraponen con tal brillantez y seguridad que te resultará imposible no caer rendido ante la conmovedora yuxtaposición del ruido y la melodía, lo mental y lo visceral, el todo y la nada, incluso la muerte y la diversión.            
 
Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp de Bickerton donde podrás comprar también una copia o bien entrar en su web en la que el álbum está a la venta.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada