martes, 27 de septiembre de 2016

Zoketes, “Un mal año” a tope con un Ep de nueve estremecedoras canciones

Portada 
Zoketes es una banda de hardcore punk de León, “ciudad olvidada” que acaban de sacar un Ep con nada menos que nueve canciones a cuál más salvaje y directa, con las palabras y los acordes precisos.  Se trata de una edición conjunta entre los sellos Rufus recordings, Hombre Montaña, A Tope Records, La Humanidad es la Plaga y Theia records. Un disco para bailar y gritar siempre “a tope”  no apto para “nazis atontados y cobardes” al “margen de las normas de esta puta sociedad”, para que “arda el poder” y “no perder el tiempo lloriqueando” aunque se haya perdido “todo sentimiento” y estemos “todos jodidos”.    

Trayectoria 

Foto: Javier Caulfield

Zoketes se forman en León en 2014, influenciados por bandas de hardcore punk creadas en los noventa como los Zeke, combo de Seattle. Sus cinco componentes proceden de bandas conocidas de la escena leonesa como Ultrapus, Hachazo, y Sulfators, Sulfators, Jürgen Division, Trust Nothing, o El Camino más Largo.  Ellos son Carlos a la batería, Javin al bajo, Tejo a la  guitarra y coros, Jorge a la guitarra solista y coros, y Gonzalo a la voz.

Tienen grabado un álbum anterior llamado “Patada en los dientes” grabado en Pig Farm Studios en abril de 2014, mezclado y masterizado por Kollapse Studio en junio de ese año.  Fue coeditado por La Humanidad es La Plaga, Secret Bridge, Peor es Nada, y A-Tope! Records.  "Un mal año"  fue grabado en Kollapse Studios (Madrid) entre septiembre de 2015 y febrero de 2016, y masterizado en Audiosiegue (Portland. Oregón) en abril de 2016. A destacar una magnífica edición con vinilo grueso, con espectacular portada en la que un personaje vomita  el nombre del grupo más en la contraportada, un tenedor pinchando un ojo arrancado de su cuenca.  Se incluye una hoja interior con las magníficas letras de las canciones. 

Las canciones 

Foto: Javier Caulfield
La cara A empieza con  “A Tope”, primera de las nueve descargas de este Ep en la que guitarras desaforadas, ritmos poderosos, y una voz principal extraordinariamente poseída por el poder agresivo que desprenden los arreglos, descerrajan tempos rapidísimos en poco más, o incluso menos, de un minuto.  En este tema nos cuentan que “no hay nada que me guste más que bailar y gritar con los míos… nunca nada nos podrá parar”.  Le sigue “Fulano”, una andanada de guitarras, solo incluido, y percusión rapidísima para hablarnos de ese “demonio engendrado por el mismo Satanás…un héroe, un villano, el rey del disfraz”. Llegamos así a “Gañan”, obsesiva canción de poco más de medio minuto, entre “gente rara que no recoge maíz ni ordeña vacas”. “¿Dónde tomarás un copín entre semana?”, le preguntan a ese personaje vestido “con castellanos y camisa lino”.  Le sigue “Muerte”, crítica colérica contra los intolerantes, ese “facha capullo, señorito español, toros, bandera, fuera la inmigración… eres un mierda, te crees superior… muérete!”. Otra demostración de sonido conjuntado medido con destreza, raudo y veloz, entre algún momento solista de guitarra y esa voz punzante   encabezando el recorrido mortal. Acaba la cara A con el “Potro” de Vallecas, dedicado al boxeador Poli Díaz que cambió “el ring por putas y jaco”.  Todo un “crack que la puta droga ha echado a perder” al que piden que “vuelve a pelear otra vez”.  De nuevo, la guitarra solista reverbera con seguridad agresiva respaldada por una banda de órdago.       

Foto: Javier Caulfield
La cara B arranca con redoble de batería y el resto de la banda se suma para dar forma a una tormenta de sonido titulada “Cuerpo Escombro”: soflama a favor de “no perder el tiempo…la vida es corta y se te va a escapar, solo te oigo lloriquear”. Toda una lección para “vagos…cuya consola es tu única realidad. Comes, duermes, y no haces más. Toda la vida en casa de papá”.   A continuación, nos descubren su devoción por el “Fuego”: “que ardan los imperios… quema el congreso, que arda el gobierno, quema los bancos con los banqueros dentro…que ardan los curas, los maderos, el poder, los racistas, los puteros, los que matan en nombre del dinero”.  Luego, los Zoketes nos describen a su “Ciudad Olvidada”, ese León, “ciudad del frío, un puto agujero… nuestro hogar… paraíso de mods y niños pijos donde todos te juzgan por tu apariencia”.  Un lugar que “apesta”, un “cruce de caminos” por el que sienten “amor y odio” al mismo tiempo.  Otro temazo en el que podrás percatarte incluso, con todo lujo de detalles, del poderío de esta banda con especial interés por ese bajo que dispara notas en posición de ráfaga. Finaliza la cara B con “Tierra”: el último de los argumentos indiscutibles de este concluyente combo, con sucesión de riffs compenetrados con coros, solos de orfebrería anárquica, sección rítmica impecable y voz solista firme. Nos cuentan “el progreso nos hundió.. el camino hacia la destrucción. La tierra se muere por dentro. Se ha perdido todo sentimiento… ¿Qué va a pasar?”.        

Reflexión final  

Los Zoketes con las chicas de la Clint Eastwood Band
Tal y como nos dicen en el primero de los nueve fabulosos temas que se incluyen en este Ep de los Zoketes, “el punk siempre a tope hasta el final”. Y eso que puede parecer tan sencillo como berrear en el estudio y descalabrarse en los escenarios encajonados en un par de acordes y un ritmo trepidante, no siempre resulta tan convincente ni mucho menos tan original como en el caso que nos ocupa. Ya sea arriba como debajo de los escenarios encontramos grupos y seguidores que  resultan agresivos pero aportan poco más que el rechinido que se produce al arañar una pizarra.  No todos los combos que presumen de punk nos impresionan de igual forma ni logran convencernos con la misma facilidad que este gran grupo leonés. Darse de bruces con bandas tan magníficas como los Zoketes es una auténtica delicia, un auténtico bofetón al conformismo, a la estupidez y a la mediocridad. Con sus canciones consiguen que esos momentos creativos propios de auténtico descontrol resulten no solo creíbles sino que aporten las dosis más que imprescindible de actitud y acritud, mediante esa indiscutible rabia y fuerza con la que logran dar vida a execraciones del orden establecido con letras tan salvajes como reivindicativas.  Así que antes de que esto sea el mismo infierno, no consientas que tu cuerpo sea un escombro y deja ya de perder el tiempo. Sigue los consejos de los Zoketes con el loable objetivo de que, al menos, no se pierdan los sentimientos y el punk sirva para bailar, gritar y, si se te antoja, incluso pensar.     

Nota: Puedes adquitir y escuchar las canciones en el bandcamp de Rufus Recordings

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