viernes, 10 de marzo de 2017

Perro Mojado debuta con un excelente álbum de punk and roll cargado de garrotazos mordaces

Portada
“Duelo a garrotazos” o "La riña" es una de las famosas pinturas negras que Francisco de Goya creó a principios del siglo XIX.  La interpretación más habitual del cuadro es la de dos villanos luchando a bastonazos, ejemplificando la tradicional guerra fratricida entre españoles.  Por lo que respecta a la técnica pictórica, está ejecutado mediante una pincelada rápida y suelta, con poca pintura  y gran libertad en cuanto a color y dibujo.  Por todo ello, nos parece una excelente idea que los Perro Mojado hayan escogido un detalle de esa obra, justo la del palo cogiendo impulso, con el fin de dar con ganas,  para ilustrar la portada de su magnífico disco de debut editado por Clifford records en 2017. Al igual que la obra del maestro aragonés, este trío de músicos granadinos han condensado en sus diez canciones toda la furia y entrega del punk and roll con movimientos raudos y espontáneos, a su libre albedrío, mediante arreglos tan persuasivos  como mordaces.          

Trayectoria 

Perro Mojado y su formación actual de trío
Perro Mojado se forma en Granada en el año 2013, con el objetivo de solucionar lo que ellos denominan como el “déficit histórico de la ciudad de Granada con el auténtico punk and roll”. Empezaron siendo un cuarteto con Pablo Cobos a la voz principal y, a partir de 2016, se convierten en un trío con  Alvaro Rotavator a la guitarra y voz,  Antonio El Deshollinador (también en los Harakiri), a la guitarra y coros, y Manuel Claudio a la batería.  En febrero de 2015 dan a conocer su primera maqueta con la que ganan el  concurso Emergentes de la Sala Planta Baja, Granada.  A partir de ese año se suben a numerosos escenarios de toda España donde ofrecen conciertos muy aclamados, especialmente en su comunidad, por cuantos tienen el placer de verles interpretando su demoledor repertorio.  

Contraportada
Este disco que os presentamos fue grabado en Producciones Peligrosas en la Alpujarra (Granada) por Carlos Díaz en octubre de 2015. El diseño es de Rotavator. En la portada, se puede ver el detalle del cuadro de Goya tal y como ya hemos comentado y en la contraportada las fotos de los hermanos Izquierdo tristemente famosos autores de la matanza de Puerto Hurraco (Badajoz) el 26 de agosto de 1990.  La edición en vinilo incluye también una descarga digital gratuita.  

Las canciones 

Perro Mojado, inicios, foto de su facebook. 



El disco se abre con “Carolina”, canción con descarga poderosa de guitarras arañando el cemento entre ritmos tribales y la voz aguerrida que llama a “Carolina,  mírame, huéleme, escúpeme, atácame… te voy a llevar a bailar, vamos juntos a pasear pero nunca hasta el altar”.  Se incluye un buen solo de guitarra afilado como un cuchillo japonés.  Le sigue “Amor En El Ascensor”, otra descerebrada secuencia de punk  sin contemplaciones, con riff a lo MC5.  Otra historia de relaciones al límite en una comunidad, en aparente, tranquila de vecinos, hasta que la Policía viene a preguntar qué está pasando en el ascensor.  De nuevo nos sorprenden con un buen juego de guitarras aportando momentos lisérgicos francamente memorables.  A continuación nos ofrecen “Adolescente”, más carnaza sonora de calidad indudable, a ritmo desbocado, entre secuencias de guitarras guerreras para contarnos detalles de la vida de un adolescente que toca el bajo en una banda los domingos por la Alhambra.  

Perro Mojado en directo, en cuarteto
De este modo llegamos a “¡Mátalo Ya!”, una muestra más del indudable talento salvaje de esta banda que aprovecha modelos de rock and roll con raíces para deformarlos  con el propósito de incluirlos en su fantástico imaginario punk. Una estrategia propia de los mejores  “Jóvenes De Pueblo” , título del corte que cierra la primera cara de este sublime disco.  Aquí, se repiten los solos de guitarra diseñados con una habilidad fascinante, entre riffs de fuzz a mansalva, cautivadores efectos varios,  y ritmos que avanzan con un poder de convicción espeluznante “en unas calles de la ciudad que se llenan de vicio y maldad, con bares de los que marchan sin pagar esos  imbéciles que hay que eliminar, que no saben que todo, tarde o pronto, va a cambiar”.  

Arranca la cara B con “Duelo A Garrotazos”, la primera de las excelencias de esta segunda  cara digna también de los mejores elogios.  Tras el ruido del rebaño de ovejas,  entra en acción esta descomunal banda de guitarras y ritmos vigorosos que nos agasajan con ambientes cargados de ruido controlado que va creciendo, abalanzándose sobre el oyente en lugares donde se bebe, se fuma, y se pelea hasta el final. ¡Qué Mala Hora! es el título del siguiente corte. Aquí, los Perro Mojado dan rienda suelta a su especial concepción de distorsión con modo creativo tejiendo varios fraseos de guitarra, a ritmo recio, y voz atropellada, todo ello para decir que, al final,  “soy feliz”. 

Perro Mojado en trío. Foto: Granada Digital 
Aparece “El Yeti (De Los Andes)” , y de nuevo vuelven a enzarzarse en un combinado melódico y rítmico ciertamente magistral de guitarras impetuosas y batería atronadora.  El resultado es una canción exquisitamente planteada sobre la sencillez de un buen rock and roll de factura gamberra, un instrumental que te hará vibrar de principio a fin con solos de orfebrería vándala.  Le sucede “Solo Pienso En Pienso” , divertido juego de palabras que adquiere una brillante puesta en escena con un grupo muy inspirado, tan bronco como imaginativo. La penúltima de las andanadas con profusa entrada de batería, nos cuenta una historia en la que al protagonista le falla la memoria y solo piensa en pienso. “Salí a la calle, me metí en el bar, y no sé qué me pasa, que la he vuelto a liar, yo solo quería ligar”.  Acaba el álbum con “La Chica De Las Curvas”, con otra mezcla de guitarras ácidas, ritmos perseverantes y voces en coro, con sabio consejo incluido que “tienes que entender si no te quieres perder”, para completar esta última muestra del genio peculiar de una banda que pide a gritos ser vista en directo para ser disfrutada en todo su enrome esplendor.  

Reflexión final 

Perro Mojado. Foto: Francisco Mateos
Cuando un perro se moja, los ácidos orgánicos de la piel se disuelven en el agua que empapa el pelo.  Al evaporarse el agua, las moléculas olorosas se concentran en el aire y de este modo detectamos un olor más intenso.  El rock and roll en manos de los Perro Mojado pasa por un proceso similar: al empaparse de su actitud punk, llega hasta nosotros con mucha más fuerza  y contundencia.  Tras oír detenidamente sus canciones no solo estamos convencidos de  que su aportación a la escena granadina de donde proceden es fundamental para ampliar su ya de por si la amplia capacidad creativa propia de la ciudad, sino que además sus “garrotazos” eléctricos y vociferantes, expresados con ritmos alocados, les sitúan entre las bandas punk más imaginativas de la escena internacional. Sus canciones destilan “pestilencia”  existencial que logra cautivarnos mediante la sencillez de sus dotes agresivas dispuestas con imaginación ciertamente desbordante.  Al igual que con el famoso cuadro de la Riña de Goya, que los críticos extranjeros del siglo XIX vieron en él una representación de una costumbre rural española, el disco de los Perro Mojado pasará a la historia como una de las más mordaces muestras de punk and roll de la escena española de todos los tiempos.    

Nota: Puedes escuchar las canciones y adquitir una copia del disco en vinilo, más descarga digital incluida, en el bandcamp de Clifford records.    

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