miércoles, 31 de mayo de 2017

Sesenta años después, un nuevo Sputnik llega con éxito al espacio interestelar con un genial “Jamaican Mistake”

Portada 7"
El Sputnik 1, en ruso Спутник-1, fue lanzado el 4 de octubre de 1957 por la Unión Soviética. Fue el primer satélite artificial de la historia y con el tiempo se ha convertido en todo un icono, no solo de la carrera espacial sino también de una época que nos retrotrae, por coincidencia,  los cambios culturales y en especial musicales iniciados a finales de los cincuenta hasta toda la década posterior. Precisamente ahora en que se cumplen sesenta años de esa gesta tecnológica y cósmica, otro Sputnik comandado por el gran  Antonio J. Iglesias, referente indiscutible de los sonidos jamaicanos de nuestra escena con proyección internacional, saca a la luz un experimento musical fascinante en el que canciones deslumbrantes, entre propias y versiones, desgranan melodías estelares a ritmo de diversos parámetros de raíz jamaicana. “Jamaican Mistake”, que así se titula de forma genérica tan alucinante producto discográfico, ha sido editado por el cada vez más imprescindible sello alicantino Daddy Rude records. En su presentación en vinilo se incluyen cuatro temas que se completan con una edición en Cd que aporta cuatro canciones más, todo ello envuelto con un inmejorable artwork firmado por Aitana Carrasco.    

Trayectoria

Antonio J. Iglesias aka Sputnik
Antonio J. Iglesias A.K.A. Sputnik, residente en Valencia, ha formado parte, generalmente como percusionista, de proyectos como Malarians, Bang Matu & Orquesta Kingston, Laurel Aitken, The Golden Singles Band, Le Grand Miércoles, entre otros. En su carrera musical ha destacado también como productor y dj. En este nuevo proyecto emerge como cantante con excelentes resultados. Le han acompañado amigos y grandes de la escena jamaicana de los Offbeaters, Golden Singles Band, Don Ignatius, Ki sap, Dr. Jau, Le Grand Miércoles, Key & Board, Mediterranean Roots, The Oldfashioneds, Tremende (Italia)...

Artwork 
Los temas de la cara A, son dos canciones originales de Antonio y Nacho Ciscar aka Don Ignatius, ambas grabadas en los estudios Piles (Benifaió), mezcladas Don Ignatius, responsable también de la programación y resto de instrumentos, Paco Fer y Sputnik.  Las dos versiones de la cara B, son el “Artibella” de Ken Boothe y “The Model “ de Kratwerk. La primera se grabó en la Granja por Paco Fer y Sputnik, y contó con las guitarras de Rubén Navarro y Fer quien también se hizo cargo del bajo; Guillem Bataller al Hammond, El Conde Chato a la batería, y las voces en inglés de Pablo Muñoz, en italiano de Sputnik, más Key Day y Pablo Muñoz. Por lo que respecta a la adaptación de “The Model” se grabó en el R. Track Studio de Alicante por Jaume Mira aka el Dr. Jau y mezclado en la Granja por Paco Fer y Sputnik.  Jaume toca guitarra, melódica y piano, Paco al bajo, Guillem al Hammond, y Sputnik a la batería, guitarra y voces.

La masterización de los temas la realiza Germán Ponte en Estudios Garbanzo de Madrid, y el artwork corre a cargo de la dibujante Aitana Carrasco quien aporta una visión propia ideal para tan cosmológico trabajo discográfico.   A destacar que se trata de una edición muy limitada en vinilo 7", solo 250 copias, que se esfumarán rápidamente para formar parte de las completas discografías personales de los amantes de los ritmos jamaiquinos.         

Las canciones

Gilberto Aubán, Paco Arroyo, Key Day y Antonio "Sputnik"
En la cara A abren con el tema propio que arranca con una sensacional sección rítmica sobre la que recuperan la voz del difunto Matías Prats (padre) quien rememora dos episodios claves de la carrera espacial a manos de los rusos (el Sputnik en 1957) y los americanos (la llegada a la Luna en 1969).   Sueños de la humanidad hechos realidad que, en la voz de nuestro Sputnik, se convierten en un particular “Jamaican Dream”. Le sigue “Downtown Heat”, en el centro caliente del universo, con su ritmo mágico de ska suculento, cantado con maravillosas voces susurrantes, marcado tempo, y lisérgicos detalles solistas.

Ya en su carra B, nos ofrecen “Artibella”, canción de Ken Boothe grabada para Coxsone Records en 1969. La adaptación es de Antonio J. Iglesias y los Offbeaters. El tema mantiene su tono de lamento amoroso con ese ruego para que regrese Artibella, primero en italiano y después en inglés.  “Artibella, te vi con un chico, y no me gusta la idea. Me dijiste que me amabas, que no hay nadie por encima de mí, y te llevaste todo mi dinero…vuelve a casa”.  Los arreglos de Sputnik están repletos de matices que enriquecen la melodía principal dotando de garra a la canción original que va creciendo compás a compás en un intercambio instrumental y vocal, generoso y conmovedor.  Le sigue la versión de “The Model”, canción de Kratfwerk incluida en su disco de 1978, “Die Mensch-Maschine”. En este caso recurren a los componentes más enigmáticos del dub para incidir en el aspecto más oscuro y sugerente de esta excelente canción. De nuevo, los arreglos consiguen redimensionar este conocido tema para situarlo en la órbita absorbente del Sputnik.

Fotos de su facebook
En los bonus tracks, que puedes oír en el bandcamp, nos ofrecen “Jump to the moon”, excelente y relajante tema de reggae mediante el que nos envuelven con un “riddim” de lujo para invitarnos a dar el salto, sin miedo, ofreciéndonos a la par ese imprescindible “faro en la tormenta”. Le sigue la adaptación del “Janie Jones” de The Clash incluida en el recopilatorio “The Clash goes jamaican” (Golden Singles 2015). Soberbia su visión a ritmo de reggae de este clásico del punk británico que adquiere una belleza deslumbrante por medio de aportaciones de melódica, el marcado riddim, y las cariñosas voces. Una obra maestra que ejemplifica a la perfección el buen arte de versionar a ritmo jamaicano más allá de las recurrentes síncopas. A continuación nos ofrecen “Kingston Blues”… “La ciudad es dura si no encajas” nos cuentan en esta nueva y excelente exhibición del gran dominio que sus protagonistas tienen de los preceptos del reggae con raíces. Nos anonadan con voz poderosa arropada de esenciales coros, más una instrumentación genial en un tema ciertamente espectacular, ideal para cantar juntos a ritmo del “Kingston Blues”.  Y para acabar otra muestra fascinante, sin parangón alguno, de “cover” con gusto y buen criterio mediante este “Lawrence De Arabia Dub”. Se trata de una adaptación dub de la banda sonora de 1962 compuesta por Maurice Jarre, con líneas de bajo que pasarán a la posterioridad, melódica y piano, más órgano dialogando con plenitud de facultades, y coros femeninos cautivándonos en el último de los viajes de este más que convincente Sputnik de 2017.     


Reflexión final


Sputnik. Foto: Beatriz Rodríguez. 
La palabra sputnik en ruso significa "compañero de viaje" o "satélite" en astronáutica. Antonio J. Iglesias está respaldado en este proyecto por los mejores compañeros posibles. Grandes profesionales y amigos con los que realiza un viaje intergaláctico que arranca en las raíces jamaicanas y se expande en un universo de sensaciones procuradas con mimo, elegancia y sencillez sofisticada propias de la investigación alrededor de la órbita del reggae. En la creatividad, como en cualquier otra disciplina científica, los errores (mistake) siempre abren nuevas posibilidades. Tanto el azar como la experimentación están repletos de fallos de los que debemos aprender porque nos llevan a otros espacios imaginativos impredecibles. Y ahí es donde Sputnik ha conseguido un trabajo excelente incorporándolos a su obra, ya sea propia o en forma de versiones, para que generen aciertos genéricos ciertamente geniales. El resultado es conmovedor, al igual que lo fue en su día el primer satélite artificial. Tras el primero, los rusos mandaron otros diez más, el segundo con la perra Laika, y la mayoría tuvieron éxito menos el tercero cuyo primer intento de lanzamiento fue fallido y, después, no detectó la radiación de los cinturones de Van Allen.  Sin embargo, tras ese tercer aparato, los rusos empezaron las pruebas de vuelos tripulados del programa Vostok que culminó con el cosmonauta Yuri Gagarin, el primer ser humano en viajar al espacio. Antonio J. Iglesias también ha viajado a un cosmos vital en el que las raíces jamaicanas se interrelacionan en un proceso creativo único dando forma a estos “Jamaican Mistake” con los que abre un exploración musical de dimensiones incalculables del que esperamos muchas más exploraciones artísticas que enriquecen, más aún si cabe, nuestra prolífica y creativa escena jamaiquina.    

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp de Sputnik. Puedes adquirir una copia en cualquiera de los enlaces de esta reseña o escribiendo al correo info@daddyruderecords.com

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