martes, 18 de julio de 2017

Jim McCulloch te arropa con su enriquecedor proyecto Green Peppers, canciones sublimes “Retrospectively Yours”

Portada
No deja de sorprenderme cómo de impune resulta, para algunos, el vender productos anodinos de pop que perjuran moverse en el “underground” cuando en realidad acaban por regurgitar siempre lo mismo y encima mediante una insoportable connivencia con el absurdo y repetitivo holding publicitario de la mediocridad.  Festivales de masas, postureos de moda, pleitesía con ciertas marcas de bebidas y ropa, son algunas de las señas de identidad de un negocio discográfico débil que, si bien está pensado para  exprimir los últimos beneficios del rock and roll, no creo que pasen a la historia por nada más que por la evidencia de que son absolutamente  prescindibles.  Pero ¿qué hay de las canciones?. ¿Quién piensa, invierte, se obceca, lucha… por dar vida a una melodía bonita, sin ínfulas que valgan, con el loable propósito de compartir una emoción con el oyente, y luego si eso, ya se verá?. Por suerte, nos quedan músicos tan sobresalientes como Jim McCulloch y su proyecto en solitario llamado Green Peppers del que el sello You Are The Cosmos ha editado este 2017 un recopilatorio fascinante bajo el título de “Retrospectively Yours”.  Este sí es un disco de canciones bonitas de pop, como debe ser, y lo otro, eso que menciono en el principio de inicio esta reseña, no es nada.  

Trayectoria

Jim McCulloch
Jim McCulloch es un destacado músico de la escena  de Glasgow quien ha formado parte de bandas escocesas como BMX Bandits, Superstar, Snowgoose, The Primary  5 o The  Soup Dragons. Desde 2005, ha editado discos en solitario bajo el nombre de Green Peppers, colaborando con artistas como Isobel Campbell, Emma Pollock de Delgadoes y  Justin Currie de Del Amitri, entre otros como Alan Hutchison en  directo.  Sus tres discos fueron editados por el sello de Glasgow, Neon Tetra, con los títulos de “Joni’s garden” (2004), “Dominos Morning” (2007), y “Advertures in the slipstream” (2008).  Para la grabación contó con la colaboración de músicos como Dave McGowan (Snowgoose) ‎ y Alan Hutchison al bajo; Alyn Cosker, Ross Sinclair  y Jamie Cash a la batería, David Scott y Brian McNeill a los teclados, o Donald Gillan al cello. La portada del disco es una estampa portuaria, probablemente, de algún rincón de Escocia con su protagonista posando contento pese a un evidente abandono de su entorno, una metáfora quizá del momento que vive el rock and roll.

Las canciones

El recopilatorio que edita You are The Cosmos contiene cortes destacados de esos tres discos. Se abre con “Angel, Angel” de su tercer trabajo, tema calmado repleto de un amplio abanico de genialidades interpretadas con sumo cuidado. Le sigue “Honest Injun”, del segundo álbum, cantada, con una alegría contenida que invita al baile, por Justin Currie. Volvemos al primer álbum con “Green”,  canción intimista que se hilvana con múltiples detalles de calidad incluido ese clarinete interpretado dulcemente por Jim.

A continuación nos ofrecen “American Tan”, del segundo disco, con Daniel Wylie a los coros participando de ese festival casi circense de beat  60’s a base de una conmovedora melodía y un ritmo perseverante. Sigue con “The Sun And Moon And Stars”, otra muestra irrefutable del envolvente sonido acid folk, con aires medievales, del primer disco. Cierra la cara “It's Hard To Kill A Bad Thing” también del segundo álbum. Una canción con arranque de guitarra acústica que va tejiendo líneas sonoras como partes indisolubles de un paisaje global al que se añaden la voz principal y el pedal steel.  El tema fue escrito originalmente como instrumental para una  colaboración entre Isobel Campbell y Mark Lanegan, bajo el título de “Ballad of the Broken Seas”.

De su segundo álbum, se escoge “Shabby Horses” para abrir la cara B. Su brillantez interpretativa estriba en su entrega rítmica, con sus momentos solistas de cello, más los punteos de guitarra, más esa descarga emocional que llega a su cenit en un estribillo que te cautivará con toda su fuerza. Después oímos, del tercer álbum, “Carry Me Away” cantada magníficamente por Sandra Belda Martínez, acompañada a la voz por Jim quien también aporta  melódica y guitarra. Acto seguido, disfrutamos de “Anything Goes” del primero trabajo con ese cuidado caminar folky de acústica más voz serena, entre sensuales toques de piano. 

Seguidamente, recuperan dos temas del tercer álbum: “The Apple Sun”  cantada por Anna Sheard (Snowgoose), quien se explaya con gran dominio vocal entre bonitos arpegios de guitarra y detalles de melódica, más "So Near So Far”, con Melanie Whittle (The Hermit Crabs) a la voz principal dando igualmente muestras de su seguridad y prestancia como solista entre órgano y guitarras a ritmo de pop encantador. Y para cerrar, otro corte del primer disco, “Time Machine” que cierra de forma magistral tamaña concentración de genialidades.  Una vez más, una banda bien conjuntada consigue que otra melodía preciosa sirva de punto final a un brillante compilado de canciones a cargo de este gran músico que es Jim McCulloch acompañado por extraordinarias voces e instrumentistas.

Reflexión final


Jim McCulloch
Si oímos, por separado, los tres discos firmados hasta el momento bajo el nombre artístico de Green Peppers, probablemente el primero nos parezca más folk, el segundo más guitarrero y quizá americano, mientras que el tercero resulta claramente influenciado por los sonidos “sixties”. Ahora bien, si analizamos con profundidad este recopilatorio que nos ofrece You Are The Cosmos, esos tres comentarios antes expuestos por separado, van a perder relevancia en pro de uno solo e indiscutible que, a la par, los fusiona ante la evidencia de que Jim McCulloch es un gran compositor de canciones capaz de expresarse en un amplio espectro de motivos instrumentales, con arreglos que van del intimismo a la grandeza del momento, según estados de ánimo.  Sin lugar a dudas, todas y cada una de estas canciones son una muestra irrefutable del dominio compositivo de su autor, y la capacidad por expresarse de forma conmovedora desde lo más recóndito del alma. Mediante la aparente fragilidad de sus arreglos, su música tiene más de propio que de aprehendido. Como todo buen amante del pop que se precie sabe, esa  originalidad no resulta tan fácil como presumen aquellos que copian hasta la saciedad para presumir de lo que adolecen. Esa necesidad imperiosa, alcanzable solo para algunos, no es otra que conseguir canciones tan bellas a la par que emotivas como las que podrás oír en este magnífico e indispensable recopilatorio, retrospectivamente tuyo...        

Nota: Puedes escuchar las 

       

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