jueves, 20 de junio de 2013

Motel 3 expande su universo sonoro para sumergirnos en oníricos mares silenciosos

Portada
No descubrimos nada nuevo al afirmar que el título de un álbum discográfico, como el de cualquier manifestación artística, puede o no obedecer a una realidad tangible. Que nos resulte inteligible depende del nivel de comunicación que el autor haya impregnado en su trabajo creativo. No es menos evidente que los discos, o los libros, o los cuadros, surgen de la imaginación del artista con el principal propósito de plasmar físicamente un sueño, una idea, una inquietud existencial. Si adolecen de un mensaje, pueden llegar a convertirse en una muestra, para nada desdeñable, de una estética idealista que solemos calificar con la expresión, derivada del latín, del “arte por el arte”. En ese caso, cabe también la probabilidad que la etiqueta nos sirva para justificar la falta de entendimiento entre un emisor y un  receptor que no comparten el mismo lenguaje y por tanto no llegan a comunicarse.

Un título como el que ha escogido Motel 3 para su álbum de debut, “Cayendo por mares silenciosos” se nos puede antojar, a priori, una frase esencialmente onírica y, a nuestro modo de ver, poéticamente intensa. Ahora bien, cuando se escucha el disco se genera un proceso comunicativo intenso, muy emotivo, aunque no menos difícil de describir con palabras de la misma forma que resulta complicado plasmar los sentimientos con frases exactas. Pese a ello, vamos a intentar explicaros,  mediante esta reseña, qué puede implicar el caerse por esos mares silenciosos que nos propone esta banda almeriense en pleno estado de gracia compositiva e interpretativa. Cabe advertir que los entrecomillados de nuestros comentarios están extraídos de las letras de sus propias canciones.
 
Motel 3
Motel 3 surgieron a mediados del año 2007 en Madrid. Su nombre implica un cruce temático entre la obra de Sam Shepard “Crónicas de Motel” y bandas como Mojave 3, Spacemen 3, más canciones de carretera como “From a Motel 6” de Yo la tengo, o "A house is not a motel” de Love. Se formaron como dúo por Jesús Canet y Gorka Urquiza. Actualmente son ya una banda afincada en Almería con Gorka U.R. y Jesús Canet a las guitaras y voz; Jesús Alonso (Corcobado, Les Rauchen Verboten) a la batería; y Miguel Calabuig (The Shake) al bajo.

Tras una primera maqueta, editaron en 2010 un single llamado “Rey del Surf” para Clifford Records donde el reverb sirve para enfatizar paisajes psicodélicos como si los Ventures hubieran colaborado con grupos ambientales como Yo la tengo o lisérgicos como Galaxy 500 o incluso con detalles de nuestra mítica Décima Víctima. Las tres canciones que aparecen en ese anterior Ep son ‘Rey del Surf’, ‘Mi Rock And Roll’ y ‘You Ain´t Nothing But Love’.  A destacar que acaban de participar en un proyecto de la Fundación Autor de la SGAE que celebra el Día de la Música de 2013 con el estreno de ‘Canción de amor de un día’, idea de Javier Corcobado, y que reúne a 42 autores para componer una obra conceptual de 24 horas sin interrupciones.

Paco Loco en su estudio
Los temas de este disco de debut  fueron grabados por la banda al completo, durante el invierno de 2012 con Paco Loco en su estudio del Puerto de Santa María. Ha sido mezclado y masterizado por Manuel Valdés y Gorka U.R. en los estudios Moriarty (Almería) entre febrero y abril de 2013.  El artwork del disco es obra de Montse Urquiza, Gorka U.R. y José Mateo, y en el ya podemos intuir la fuerte carga emocional, los detalles psicodélicos y la sensualidad que desprenden sus canciones con esa mujer recostada, el tratamiento del color e incluso esa inquietante gaviota en blanco que resalta por contraste ante la saturación visual. Cabe nombrar también que la edición de este disco, a cargo de Sam records,  fue posible también gracias al micromecenazgo y por ello constan en el libreto del CD los nombres de las personas que colaboraron así como las letras de los temas que se interpretan. 

Las canciones y su visión onírica

Tremendo comienzo el que nos brindan para dar rienda suelta a este descomunal disco mediante la canción “El fin de la tv. (Estrella fugaz)”. Un tema en el que guitarras surferas y voces oscuras se entremezclan con ritmos poderosos y ambientes envolventes. Una canción que sirve, parafraseando su propia letra, como estrella fugaz que nos invita a seguir su estela  para ir disfrutando el disco, tema a tema, en todas sus consecuencias y empapándose de una  amalgama de sensaciones que “convertirán nuestros sueños en realidad”. Le sigue el tema  “Fuego cruzado”  otra descarga de adrenalina tan cercana al after punk como al post rock, pero con el peculiar estilo de los Motel 3, mediante ritmos por momentos viscerales “una y otra vez” cargado de imágenes oníricas y guitarras espaciales que juegan entre distorsiones a persecuciones espontáneas “con los cabos bien atados”.

La canción que da título al disco, “Cayendo por mares silenciosos”  es el tesoro perfecto para llevarse a una “isla desierta”. Excelente combinación melódica y rítmica con momentos casi intimistas y juegos psicodélicos inolvidables entre tambores étnicos con los que consiguen que  nuestros corazones bombeen con excitación, hasta el punto de hacernos olvidar los “malos tragos”.  Extraordinario el final poético con ese: “junto a mí, dentro de mí, junto a mí, cerca de mí” rodeado de guitarras que se expanden en el universo de la mente.  Con la  “Vision Ciega”, título del siguiente corte, la banda busca “otra realidad” con motivos que embrujan al anochecer por medio de recuerdos que se convierten en “mil campanas en mi corazón y un tornado en mi estómago”.  Rítmicamente impecable, las guitarras siguen distinguiéndose  por una ejecución poderosa con la que consiguen que “nos rindamos a sus pies”. 


Motel 3, como dúo, en directo
 Seguimos cayéndonos por esos mares repletos de la imaginación de Motel 3 con el “Bolero de dos dandys borrachos”. Sin lugar a dudas, otra concepción rítmica magistral que permite brillar a las guitarras con una intensidad que pone los pelos de punta. Una preciosidad de canción instrumental que entusiasmará no solo a los fans de Motel 3, sino también a todos aquellos que se apasionen con el rock and roll, el instro surf, incluidos aquellos cinéfilos amantes de las bandas sonoras imaginativas. A destacar ese sensacional detalle de Theremin con el que logran rozar la perfección.

Sin tregua posible para las emociones, Motel 3 nos ofrece una contundente “La hermandad de la uva”, que relata la vida de esos hombres desesperados “víctimas de soledad,  siempre a punto de llorar y de reventar con una copa más”. Sobrecogedora canción con un ritmo arrastrado que desprende una enorme tristeza.  “Camina siempre conmigo”  es un tema que puede parecer, en un principio, luminoso aunque tras una sucesión de oscuros arreglos consigue penetrar en nuestras conciencias con versos tan impactantes como: ”romperte el corazón, así como la tierra rompe el mar”.  Una vez más, sobresale esa percepción sonora altamente sensitiva, marca de la casa, acompañándose por detalles de órgano Vox  a cargo de Paco Loco, para finalmente perderse en una melodía embriagadora propia de “las noches sin final”.  “Autostop”, título de la canción que cierra el disco, no solo es el punto final de un  álbum muy bien articulado y definido artísticamente sino que, a la par, constituye el punto culminante de este excelente trabajo convirtiéndose en un resumen de recursos sonoros con un perceptible discurso final, tan apoteósico como impactante, que impresionaría a los mismísimos Godspeed You! Black Emperor.

La banda Motel 3 en directo
“Cayendo por mares silenciosos” resulta una experiencia inolvidable e incluso adictiva tanto por las emociones contagiosas que desprende como por esos elementos sonoros, ciertamente lisérgicos, con los que expanden un universo musical propio. Incluso podríamos catalogarlo de álbum conceptual si tenemos en cuenta que está plagado de motivos oníricos que se entrelazan entre si con extraordinaria solvencia poética. Mediante una concepción rítmica impecable de bajo y batería, los Motel 3 logran sentar las bases ideales para que tanto las guitarras como la voz desarrollen pasajes instrumentales brillantes, grandiosos, y altamente psicodélicos. De este modo, al igual que en la portada, se muestran oscuros como ese sol; ardientes como esa mujer; penetrantes como ese cielo puntillista; inmensos como ese mar; y, por supuesto siempre sorprendentes mediante pequeños detalles como esa gaviota,ausente de pigmentos, que logra captar en un leve instante toda nuestra atención en un punto escogido a conciencia. Todo ello conforma un proceso magistral de comunicación con el fascinante propósito de sumergirnos en esos mares silenciosos en que se convierten a menudo nuestros propios sueños, con sus terribles miedos y sus inmensos placeres.

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp y adquirir una copia en Clifford Records.  

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