jueves, 5 de septiembre de 2013

The Rosquettes debutan con “We could have been bigger than…”, raíces sixties con un toque personal

Portada "We could have..."
Aunque resulte recurrente  considerar “sixties” a todo grupo que nos recuerde a los grandes mitos musicales de esa década, esa relación puede agotarse en sí misma cuando nos damos cuenta de que resulta manifiestamente insuficiente en casos como el de este grupo sevillano llamado The Rosquettes. Su álbum de debut, autoeditado en Cd por afterlunch records,  lleva por nombre “We could have been bigger tan…”. Contiene 14 temas, con un amplio abanico de referentes, muchos más de los que se presupone que podría digerir una crítica fácil.  Trece de las canciones son originales y hay una versión  del “Suspicion” que popularizaría Elvis Presley.  En cada uno de los temas, The Rosquettes desarrolla una idea temática sonora genérica que si bien guarda una parentesco con el resto de las canciones del disco, la ramificación de ideas y sensaciones es tan amplia que logran abrir un entramado de recursos rítmicos y melódicos tan variado como extraordinario.

The Rosquettes. Foto: Roberto Albaida
Los rosquetes son un dulce típico de algunos pueblos de la comarca de La Janda en la provincia de Cádiz, de donde son originarios dos de sus miembros, Juanpe Varo: guitarras, teclados y voces, principal autor de los temas;  más Juan Antonio López, batería, percusiones y voces. El tercer componente es el sevillano Alí Quílez, bajo y voces.  Por su dulzura y por su parecido fonético con grupos sixties como The Ronettes, el nombre les pareció adecuado para definir genéricamente este proyecto que nacía en el año 2011.

Portada "First Covers"
En un primer momento graban, en un solo día, en la Factoría Dalton, una maqueta que no llegó a editarse más allá de unas cuantas copias que se podían conseguir en los conciertos. esa demo lleva por título "First Covers", con diseño de José Leal, y contiene buenas versiones de temas de los Kinks, Yo la Tengo, The Seeds, Del Shannon y Love. Si tienes curiosidad, puedes oírlas en su bandcamp. Tras varios ensayos y algún que otro concierto, se deciden por grabar este disco, que te recomendamos, entre febrero y mayo de 2013 en la Factoría Dalton de San Fernando (Cádiz) con Josema Dalton quien también se encarga de las mezclas y canta coros en el tema que da título al disco. Colaboró en la grabación Dani Seda  tocando la trompeta (grabada con Yuyu en Altajo Records, de Sevilla), en el tema “Let me fall”.

Con respecto al artwork, destaca una portada con tres personajes en caída libre que bien podría representar esa incertidumbre personal que absorbe a todo creador al plantearse un nuevo proyecto, cuyo diseño y maquetación es de José Domingo González. La imagen está inspirada en una animación realizada por Francisco Macián, (autor de los famosos dibujos de los sesenta del "Vamos a la cama"), para la segunda película de Los Bravos "Dame un poco de amor" (1968).

Libreto del Cd
En el libreto del Cd podemos leer las letras de las canciones escritas a mano con diferentes diseños de Pablo Cuesta acompañados por ilustraciones alusivas al tema en cuestión.  En el capítulo de meritorios, mencionaremos que el grupo resultó finalista recientemente en el concurso de banda revelación del Contempopranea y, por otra parte, de la selección para la Batalla de Bandas del Euroyeyé 2013. 

Por otra parte, cabe destacar también que el nombre del disco es un homenaje a los Television Personalities, uno de sus grupos de referencia, y autores del álbum “They Could Have Been Bigger Than The Beatles”.  En el año 1982, Dan Treacy y su banda sacaron ese nuevo disco compuesto por canciones que se habían quedado fuera de los dos discos anteriores y que fueron regrabadas, más alguna versión de los Creation, instrumentales, y su single de debut, “14th Floor”.  Al parecer,  a Dan se le ocurrió llamarlo así, como si fuera un recopilatorio: “They Could Have Been Bigger than The Beatles” y se inventó una historia según la cual la banda se había separado sin que fuera cierto.  Al final resultó ser un disco excelente y no se le puede considerar, para nada, como simple un álbum de descartes.

Las canciones

El disco de los Rosquettes empieza con “Rain”, canción introspectiva, que pide ayuda para superar los días grises con esa persistente lluvia incluso en el corazón. Un tema que arranca con un breve fragmento de la película “El jovencito Frankestein” (1974) de Mel Brooks, con esa hábil reflexión de "podría ser peor, podría llover",  y que nos moja con un ritmo de powerpop pulido por una encantadora melodía de sunshine pop. Guitarras luminosas que derivan a una rítmica cortante de R&B con inicio de bajo son algunos de los principales ingredientes que nos encontramos en el siguiente corte llamado “Table Football  Match”. Destaca por unos buenos juegos vocales y una estructura rítmica muy atractiva con bonita melodía.  Le sigue, “Let’s Eat Russian Salad”, canción con una batería y bajo casi de metrónomo, con guitarras envolventes y, de nuevo, excelentes voces, para cantar las vitrtudes de la cerveza y la ensaladilla rusa en los bares de batalla como opción a los bares de moda.   A continuación nos ofrecen la única versión del disco, una cariñosa “Suspicion”, tema que compusieron Doc Pomus y Mort Shuman para Elvis Presley en 1962, interpretado  con aires de pop a la que añaden su toque personal con unos coros, más un original toque de órgano casi de tio vivo, incluido un recitado y un buen solo de guitarra. 

The Rosquettes. Foto: Roberto Albaida

“Watteke” es el título del primer de los dos instrumentales que nos ofrecen en este álbum. Contiene una sólida base rítmica, con un buen riff de bajo y unos excelentes detalles de guitarras que lo sitúan dentro del instro influenciado por la música negra. El siguiente corte lleva por nombre “I’m coming Weak” y es un beat furioso con convincente riff de guitarra, ideal para dar unos buenos saltos tras estar literalmente “tirado en el sofá viendo películas de Monty Python”.  A continuación nos colman con un relajado tema de popsike  titulado “Song for David Attenborough”, dedicado al conocido naturalista británico, quien tiene la capacidad de hablar con un puercoespín, incluso con un ave del paraíso. Como bien sabes, se trata de un pionero de los documentales sobre la naturaleza en televisión, del que los Rosquettes incluyen un fragmento de su voz correspondiente a uno de los capítulos para la BBC (2003) dedicados a los mamíferos.      

The Rosquettes
En “Branches”, un sueño de superación personal, nos ofrecen algunos momentos ambientales, con más guitarras psicodélicas entre riffs poderosos que nos trasladan a la siguiente “rama” sonora titulada “Miss Atarraya” con sus detalles fronterizos entre voces misteriosas y secuencias espaciales con efectos acústicos.   “The Mysterious Ironmonger” es el título del siguiente tema en el que las guitarras adoptan una postura más “garage”. Se trata de una de sus más potentes canciones en la que sobresale un buen solo de rock and roll entre un acompañamiento perfecto para explicar la solitud de ese “Ironmonger”, un ferretero misterioso que resulta extraño y quizá malvado cuando cierra su negocio.  Le sigue “Let me Fall” con su toque americano, casi country y un tanto psicodélico al modo de grupos como los Sadies. Tema acústico fabuloso con bonita melodía y solemne acompañamiento de trompeta entre guitarras penetrantes.


The Rosquettes
Nos acercamos al final de este gran disco, pero antes de acabar nos ofrecen “He dreams with drums”, canción de pop sixties con, de nuevo, un toque americano poderoso, ideal  para contarnos la pequeña historia de un niño de diez años que se mantiene al margen de las estrellas de fútbol , y que quiere tocar la batería, con sus gafas a lo Buddy Holly. El penúltimo tema es otro instrumental muy beat llamado “Shaker Pack!” con un buen riff de guitarra y un desarrollo rítmico muy bailable que precede a la canción que cierra el álbum con el título de “Anachronistic Admirer”, excelente despedida con sus guitarras acústicas y percusión con escobillas.  La protagonista en este caso es Grace Slick de los Jefferson Airplane, una jovencita cantante que con el tiempo se ha convertido en una “chubby” abuela. Como ellos mismos dicen en la letra: "evil time,  what have you done to my love?".

Logo
Tal y como te avanzábamos al principio de esta reseña, este  disco de los Rosquettes destaca por la variedad de referencias que si bien tienen en común unas raíces sixties, estamos más que convencidos que, en todas y cada una de las canciones, hallarás numerosos detalles que identificarás como propios dentro del amplio abanico de su particular estilo. Con el atractivo melódico y rítmico de sus composiciones, incluso podría pasar por un trabajo recopilatorio de grandes éxitos, una invención que entroncaría con esa despedida que Dan Treacy de los Television Personalities simuló para su tercer álbum.  Plagado de curiosos personajes solitarios, situaciones oníricas, y otras de muy cotidianas entre momentos imposibles, el primer disco de esta banda sevillana constituye uno de los álbumes de debut más consistentes y prometedores que hemos oído en tiempo.  Esperemos que la suerte les abra las puertas necesarias para que sigamos disfrutando de todo su arte, que no es poco, y que nunca llegemos a pronunciar esa sentencia del “podrían haber sido más grandes que…”.

Nota: Puedes escuchar el disco en su bandcamp donde podrás adquirir una copia en descarga y en formato Cd con libreto incluido. También puedes pedir una copia en su facebook o a su correo:
therosquettes@gmail.com

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias por el comentario. Son un buen grupo con grandes ideas y por eso gustan a personas con criterio.

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