martes, 29 de abril de 2014

Caustic Roll Dave ahonda en su estilo ácido y refractario con su nuevo álbum “Approaching Noise”

Portada 
Cuando opinamos que una persona es cáustica, creemos que es mordaz, o sea, que critica con ingenio, incluso con cierta agresividad. En química, se estima que un producto, ácido o base, es cáustico cuando quema los tejidos orgánicos; mientras que en óptica, se dice que una superficie es cáustica cuando es tangente a los rayos que se reflejan o se refractan por un sistema óptico. Tras escuchar el segundo disco de Caustic Roll Dave titulado genéricamente “Approaching Noise” (Philatelia Records 2014) nos quedamos con la sensación de que cumple, con creces, con todas las definiciones posibles del concepto: su música es ácida y corrosiva, aunque más que reflejar, refracta varios estilos para crear un universo sonoro original. El rock and roll, el blues o el folk, a través de su peculiar estilo, cambian de dirección para pasar de la tradición a nuestro imaginario propio con un mensaje nuevo, tan sorprendente como convincente.  

Trayectoria

Caustic Roll Dave es el nombre del proyecto en solitario del catalán David Vilà quien formó parte como guitarrista del grupo The Riverside Speedway, banda de psicodelia rock de Barcelona formada en 1992 con Fer (Voz),  Gonza (Guitarra), Alf (Batería), y Marc (Bajo). Debutó en 2011 con el álbum “Long Term Music”, también con la discográfica Philatelia Records, en el que cantó y tocó la guitarra, el banjo, la armónica, el cavaquinho (pequeña guitarra portuguesa que se convirtió en Hawai en el Ukelele y que en manos de Caustic Roll Dave tiene estructura de dobro eléctrico), y teclados entre beats, loops y scratch. En ese primer disco contó con la colaboración de Fer Acosta quien le ayudó en la producción y mezcla, así como tocando la batería, bajo y voces en algunos temas.

También ha colaborado, con una canción llamada “Travelling Riverside Blues”, para un recopilatorio de homenaje a Robert Johnson titulado “Pactando con el Diablo” y en su bandcamp puedes escuchar un tema inédito llamado “The Fence” grabado con Fer Acosta al bajo y voces que pertenece a las sesiones de su primer álbum.

En su nuevo disco ha contado de nuevo con la ayuda en la producción de Fer Acosta más la fabulosa masterización de Mike Mariconda desde su estudio de Austin (Texas). David se ha encargado de cantar y tocar todos los instrumentos y en algunas canciones  Fer ha tocado la batería, el banjo o alguna guitarra, mientras que Pedro de Dios de Guadalupe Plata también ha aportado su destreza a la eléctrica en una de las canciones. Las nocturnas y terrosas imágenes con sus inquietantes sombras son obra de LVM. 



Las canciones

El disco arranca con “What We Understand”, canción que se inicia con un riff de blues penetrante, entre lamentos profundos y una voz tamizada por el megáfono. Un tema que va creciendo hasta encararnos hacia  una descarga rítmica y eléctrica solemne con imaginativos, como oscuros, arreglos sonoros. Caustic Roll Dave nos cautiva desde el primer tema al mismo tiempo que nos prepara para ese “You’ve Got Your Silver, You’ve Got Your Gold”, con un sampler de voz que se repite hasta la saciedad al tiempo que se añaden detalles de armónica, y guitarras desérticas marcadas por un ritmo que surge pesaroso de las mismas entrañas. Le sigue “Thoughts Send Him Down”, otro momento inquietante que se construye sobre una nota obsesiva de bajo, al que va sumándose el resto de instrumentación, rompiendo moldes y diseñando un espacio inusual con el que consigue perfilar un tema de rock and roll altamente contagioso.   

“Restart” cuenta con la guitarra del mencionado Pedro de Dios de Guadalupe Plata, quien aporta su destreza imaginativa entre “scratches” de hip hop y armónica de blues. Sin duda, uno de los temas más sorprendentes del disco. La voz principal sigue proporcionándonos innumerables detalles de su fabulosa como apropiada tesitura;  ideal para sumergirnos en un mundo onírico en el que los más placenteros sueños se intercalan con las peores pesadillas.  

El disco prosigue con la calma tensa de “Reality Falls”, tema de andares pausados entre tropiezos existenciales y esas guitarras jugando con sugerentes solos mediante varios planos eléctricos intercalados con el apoyo de un ritmo sensual. Con el despliegue festivo, a modo de ritual, de “Looking For Something That I Never Had” finaliza una cara A  imaginativa que tiene su continuación en un reverso igual de sensacional, donde la creatividad y el poder de convicción no desfallecen ni un ápice.

Abre la B  “Low Cost Countdown Beat”,  tema enérgico  con desafíos originales de armónica y guitarras, más percusión desbocada corriendo por las calles de una ciudad fantasma a la búsqueda de algún remedio mágico con el que hacer más soportable la absurda cotidianidad. El tema reposa sobre unos compases finales de un after punk atrayente que sirven a la perfección como preludio para la sacudida que nos espera con esa sensacional “Many Pigs” acompañado por un indispensable, en varios momentos, Fer Acosta, al banjo. Una canción que se sustenta en la esencia del blues tradicional, no así en sus habituales patrones, abriéndose camino de forma asombrosa entre un tejido industrial sociopolítico totalmente deshumanizado.

Tras el  impulso emocional de “My Fall”, con su apabullante ritmo entre hip hop y “stoner” apocalíptico, Caustic Roll Dave nos ofrece  “Into The Void”, tema en el que toma protagonismo el lamento de una guitarra solitaria acompañada por esa percusión minimalista. Destaca por la sinceridad que transmite con una atormentada voz principal protegida por una armónica calurosa y varios efectos eléctricos hipnóticos.

 “Paranoid Blues” convierta la paranoia en un estado sonoro envolvente mediante un recitado “stoniano”. Sobresale un oscuro riff de guitarra y otro ritmo bailable memorable.  Sus poderosos compases, ciertamente lisérgicos, nos trasladan a la emotiva  “Recognize” impregnada de ese aire intimista entre jugosos movimientos de guitarra con los que el disco discurre, perfectamente dosificado, hasta “Oh Yes It Does”. Con  un poderoso riff de bajo entre cánticos ancestrales, esta canción y su crescendo final dejan entreabierta una puerta sensorial a múltiples exposiciones musicales producto del imaginario de su principal y fructífero fáctotum.  

Reflexión final 

La obra de Caustic Roll Dave va más allá de la fusión experimental de géneros musicales. Tiene algo de universalismo; una creencia innovadora cuya verdad determinante se fundamenta en ritos iniciáticos y tradiciones ancestrales. Su abanico creativo contempla, como referente indispensable, la esencia del blues aunque sin obligación alguna de repetir sus conocidos patrones compositivos. Ahí está precisamente su principal baza. David Vilà ha aprehendido de otros tantos estilos como el rock and roll, el after punk, la psicodelia, el folk o incluso el hip hop para crear su propio método de trabajo con el que consigue, sin lugar a dudas, unos resultados magistrales. Con sus inquietudes oníricas, su extrema sensibilidad y su original despliegue instrumental, investiga las posibilidades expresivas del alma para crear canciones ácidas y refractarias como las que se incluyen en este indispensable “Approaching Noise”. 

Nota: Puedes escuchar el disco en el bandcamp y adquirir una copia en la web de Philatelia Records.  Este próximo 1 de mayo de 2014 abre el festival Munster en Roda de Berà (Tarragona).  

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