lunes, 4 de mayo de 2015

La fiesta Munster 2015 celebra su divertido cuarto "trash-tastic" weekend en la costa tarraconense

Ana de Charm Bag. Foto: Magic Pop
Del 30 de abril al 3 de mayo de 2015, la Munster Raving Loony Party celebraba su cuarta edición, la segunda en el camping Arc de Barà de la costa tarraconense. Mediante tres apasionantes sesiones nocturnas más algunos conciertos diurnos, no por ello menos entregados, la organización volvió a satisfacer nuestras expectativas haciéndonos partícipes de una gran fiesta de “garage punk” y rock and roll monstruoso. Formaron parte del cartel grupos procedentes de Inglaterra como los Masonics con Ludella Black, The X-Men, Thee Jezebels y The Pukes; más las bandas italianas The Rippers y Go!Zilla; los suizos The Jackets; los alemanes The Cheating Hearts; así como los sevillanos Charm Bag, los madrileños Biznaga; y las barcelonesas Marlenes. Tras los directos, pincharon las Dj’s Granny fuzz, Rumana, Francesca Castro, Fizz 'n' Slip, Slania, Moomba y Cherry fuzz. En un principio estaba previsto que Leighton Koizumi de los Morlocks y Gravedigger V fuera el presentasdor oficial de la fiesta pero al final no fue posible, y ocupó su lugar de anfitrión Bruce Brand, el omnipotente baterista de los Milshakes y Masonics, entre otras bandas. 

Jackie de los Jackets. Foto: Magic Pop
A modo de resumen de todo lo visto y oído durante el festival, podríamos destacar del primer día la consolidación del proyecto de Leadfoot Tea; la compenetración del dúo Cheating Hearts; la entrega contundente de los Go!Zilla; y la sensacional descarga, tanto rítmica como melódica, de los ritmanbluseros Rippers. Por lo que respecta a la segunda jornada, nos quedamos con el desparpajo y frescura de las Marlenes; la teatralidad y solvencia musical de los Charm Bag; la fuerza con simpatía de los Jackets;  más la elegancia de una espléndida Miss Ludella Black con genial banda de acompañamiento. Por último, del tercer dia, podríamos subrayar la energía en alma y ritmo de Fernando con Leadfoot; las genialidades con experiencia y astucia de los Masonics; la grata sorpresa de unas inspiradas Jezebels; la divertida puesta en escena de una hilarante patrulla X-Men; y la rotundidad, entre agresiva y ácida, de unos apoteósicos Biznaga.   

Las Pukes en la piscina. Foto: Magic Pop
Los horarios del festival fueron más bien europeos empezando los conciertos hacia las ocho de la tarde para terminar poco antes de la medianoche, momento en el que empezaban las sesiones en el bar del camping con unas condiciones sonoras, a mi juicio, manifiestamente mejorables, aunque eso sí, las Dj's pusieran de su parte todo su buen criterio para seleccionar los temas más propicios con el propósito de mantener llena la improvisada pista de baile. 

La terraza del bar. Foto: Magic Pop
Por lo que respecta al público, se concentraron como cada año, una selecta como representativa muestra de amantes del buen rock and roll con actitud de garage: chicos y chicas, jóvenes y no tan jóvenes, procedentes de varios puntos del Estado, de norte a sur, y de este a oeste, que no quisieron perderse uno de los mejores festivales que se celebran en este país. Es cierto también que, entre el abundante público presente, superaban en número las personas procedentes del resto de Europa que las nacionales, con lo que no deja de ser sorprendente en términos al menos de proximidad. Fuese cual fuese la procedencia, qué duda cabe que de los que allí estuvimos, muchos coincidimos año tras año y sabemos que el Munster es un festival de amigos y amigas que comparten su pasión irreductible por la buena música sin alardes que valgan, desde la humildad del que sabe de qué habla pero también con la determinación del que vive la escena con intensidad sin presumir ni de bienes ni de batallitas.           

El público frente al X-Men. Foto: magic Pop
Cabe destacar, por último, antes de pasar a las reseñas de los conciertos, que los directos se celebraron mayoritariamente en un local carpa del camping, donde al parecer tienen lugar algunas fiestas con motivo de concentraciones moteras, aunque también se pudo disfrutar de música en directo en la terraza del bar así como en la piscina del cámping sobre cuyo césped oímos a las Pukes, un combo de chicas, más algún que otro chico, que versionaron temas de punk rock de los setenta, con varios ukeleles y una sección rítmica de bajo más batería. Finalmente, el último en actuar en el Munster 2015 fue un bizarro faquir llamado Frank Castro quien, con su Trash Show y acompañado a la guitarra por Leadfoot más la batería de Bruce Brand, se profirió algunas agresiones corporales con velas y otros utensilios. 

Frank Castro. Foto: Magic Pop.

Así que, sin más preámbulos, te invitamos a leer las crónicas que nos trajo, como en sus tres anteriores ediciones, nuestro corresponsal en las que nos resume, con todo lujo de detalles, lo acontecido en una fiesta tan genial como monstruosa que ya forma parte del calendario oficial de cualquier buen seguidor del “garage” y del trash blues que se precie de ello.

Los nombres de los grupos te llevarán a su respectiva reseña.

Jueves, 30 de abril de 2015

Viernes, 1 de mayo de 2015

Sábado, 2 de mayo de 2015 

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