lunes, 18 de abril de 2016

Mawino nos seducen con “So much Love and so little Hate”, un álbum repleto de emociones y matices

Portada
Los toledanos Mawino son músicos con una trayectoria creativa constatable que destacan por una extraordinaria habilidad para componer  canciones enormes que no caben en los estereotipos comunes.  Los suyos son momentos musicales sublimes, aprehendidos de la intersección de varios conjuntos universales, que están encaminados a despertarnos los sentidos. Mediante los fundamentos y los detales de varios estilos musicales, hilvanados con excelsa maestría, dan vida a un proyecto propio y ciertamente impresionante.  Ya lo vimos muy claro con su primer single de presentación editado por Rufus recordings,  pero ni con el  mejor de nuestros vehementes augurios, podíamos imaginarnos que iban a conseguir un disco tan completo, con una colección de canciones tan deslumbrantes  a la par que emocionantes, envuelto en ese fascinante artwork, más unos arreglos meticulosos y un sonido espectacular como el que contiene este álbum editado por Rock Indiana en 2016 con el título de “So much Love & So Little Hate”.  
 
Trayectoria

Mawino. Foto de su bandcamp.
El grupo se creó a finales de 2011 con grandes músicos que han formado parte de algunas de las mejores bandas de su Toledo natal como son Flying Volantes, Untitles, Blackbirds, Hollywood Sinners, Magic Bus, Immediatos, The Largo, Bunker, Puttyclubs, o las Aspiradoras. La banda está formada por Fernando Marín a la voz y guitarra, Pablo Alguacil a la guitarra y coros, Ruth Pinel a los teclados, Rubén Figuls al bajo y Ricardo Delgado a la batería. El disco fue grabado con el bajista Iván Muñoz  y Pablo Junquera a la batería, quienes conocerás  por otros grupos como King Jartur and His Lords, Immediatos o Blackbirtds.  

Anteriormente, editaron en 2013 con Rufus Recordings un single con dos temas  “Mod pride” y en la cara B, “Things We Stared”, del que puedes leer una reseña aquí.  El single fue grabado en Sinnerland en diciembre de 2011. 

Artowork del digipack
El disco que ahora nos presentan se grabó y mezcló en Black Noise Studios por Mawino y Carlos Mora. Las baterías fueron grabadas en Jenny Recrods por Toni Quintana. Se masterizó en Kadifornia por Mario G. Alberni.  Colaboró Pilar Crespo al violín en algunas canciones. Por lo que respecta al artwork, destaca el magnífico diseño de Isabel de la Sierra y Miguel Cuellar quienes han conseguido una preciosa portada de motivos vegetales con un colorido extraordinario.  Y al desplegar su portada, nos encontramos con unas imágenes de  “teriántropos”, figuras humanas con cabeza de animal. 

Las canciones

Mawino. Foto de su facebook
El disco se abre con “Crazy Head” , un tema que pone los pelos de punta desde el primer compás. Una descarga de luminosidad que surge del silencio con ese ritmo tan bien marcado y esos riffs de guitarra que preceden a la entrada de la magnífica voz principal.  La maravillosa melodía se refuerza con ese pedal presente de órgano, entre crescendos que enaltecen  los ánimos mediante  magníficos estribillos a dos voces y un final romántico, de carácter  angelino, desde el que recuperan el pulso para completar esta sensacional canción de pop poderoso. Le sigue “Disappoint You”, un corte grandioso con el que dialogan las diversas líneas de guitarras eléctricas construyendo un colchón de armonías con deje lisérgico sobre el que la voz principal sigue luciéndose  con ese tono tan propicio. A destacar esa segunda voz que aporta el violín, el magnífico solo de eléctrica y el crescendo de riffs respaldados por teclados con los que van diseñando una magnífica distribución argumental.  Con “Light my Room”, la banda persiste en esa  encomiable facilidad para construir arreglos en el que dialogan guitarras con múltiples riffs de antología, más el órgano omnipresente entre un refuerzo rítmico muy meticuloso de bajo y batería.  En el siguiente corte, “Back to Zero” salen a relucir las guitarras acústicas con toques sensibles de piano eléctrico para acompañar a la dulce voz solista. Un tema de aires folk, conmovedor, en el que también añaden el sutil pero efectivo violín, entre juegos corales de popsike y cambios armónicos deslumbrantes. No falta ese magnífico órgano dando volumen y un acompañamiento de percusión que se incorpora al arreglo con suma profesionalidad.   Para finalizar, un diálogo solista de teclados y guitarra eléctrica ciertamente fascinante. 
           
Pilar Crespo al violín. Foto de su facebook
Con “Stay” inciden en su vertiente más soul con aportaciones encantadoras de todos y cada uno de los instrumentos. Un estribillo que enamora, unos cambios de ritmo precisos y un respaldo sonoro magnífico por parte de todos y cada uno de los músicos. El combinado de excelencias va marcando los puntos culminantes de este fantástico tema que transita con una gran profesionalidad del exquisito piano al temperado fuerte mediante reguladores de intensidad muy bien perfilados.  Unos solos selectos de guitarra y violín marcan los últimos compases tras los que nos agasajan con esa maravilla que es  “Updated Boy”, magníficamente cantada a varias voces. Un tema que crece hasta la inmensidad con aportación esencial de órgano entre descargas de distorsión en un más que efec tivo segundo plano no menos imprescindible. La amalgama de efectos y matices te cautiva entre momentos lisérgicos de gran belleza que distinguen una sección instrumental  con destacado solo de órgano y trenzados varios de guitarras, más la acústica y esa exquisita incorporación funk de eléctrica.   “Girl” mantiene también ese pulso intimista, casi de confesión, en el que los instrumentos mantienen un discreto posicionamiento para que sea la voz solista quien se encargue de deslumbrarnos con esa pasión desaforada que emerge con una excelente entrega. Pedales más riffs de órgano entre punteos de guitarras y un movimiento persuasivo de percusión  aportan momentos grandiosos de emoción contenida.  La canción se completa con una extensión progresiva final.    
 
Mawino. Foto de su facebook.
En el siguiente corte,  “Enough for Today”, templan guitarras acústicas con punteos de ensueño sobre los que despunta  en clave de acid folk la voz principal. Se incorpora el  órgano y las potentes eléctricas más la batería y juntos procrean una canción envolvente con magníficos cambios rítmicos. Siguen anonadándonos con complementos instrumentales  que aportan un poderío sin parangón alguno, más algún que otro solo de guitarra cargada de fuzz y efectos espaciales de teclados. Todo ello combinado con enorme destreza y habilidad para que el hilo argumental no se disperse en ningún momento.  En  “The Cage”  destaca ya ese emotivo inicio con órgano eclesiástico más acompañamiento sutil de bajo apoyando a la voz principal con la que nos sumergimos en un tema a medio tiempo con aires del mejor soul de raíces sixties.  De nuevo, la organista nos atrapa con sus líneas muy bien diseñadas de R&B calmado que apelan al alma gracias a la presencia impactante de este soberbio instrumento. No faltan solos de guitarras ejemplares aportando fraseos extraordinarios y otros tantos diálogos memorables.

Mawino. Foto: Elena Cavia 
Llegamos ya al último tema del disco,  “Yeah Woman”, con el que  nos conmueven con otras tantas exquisiteces de guitarras poderosas reafirmando la melodía a conciencia mientras bajo y batería marcan el paso con seguridad impoluta.  Un tema con aires de la costa oeste americana de finales de los sesenta que entroncan con coros de soul y, de este modo, forman una aleación de estilos verdaderamente única. Y para cerrar tan magnífico trabajo, una versión de uno de sus propios temas, ese “Enough for Today adaptado con diferente letra para musicalizar el proyecto #Concilia13F del Club de  Malasmadres, asociación formada en 2013 que trabaja para que la conciliación entre hombres y mujeres sea una realidad en España. El 13 de febrero de este 2016 publicaron, con la colaboración de la socióloga Maite Egoscozabal, una encuesta en la que participaron cinco mil 'malas madres' y de la que se extrajeron resultados tan esclarecedores como que el 80% de madres llegan cansadas a su puesto laboral tras cuidar de su familia, que solo disponen para ellas de 54 minutos al día de tiempo y que más de la mitad de ellas reconocen haber padecido  problemas laborales tras la baja maternal. 

Reflexión final


“So much love and So little Hate” es uno de esos magníficos discos sobre el que podría estar escribiendo sin parar, agotando adjetivos laudatorios, sin necesidad alguna de compararlo con referentes, prescindiendo de metáforas y, al final, quedarme con la sensación de que, pese al esfuerzo, no he logrado describir con las palabras precisas sus excelencias que son muchas y variadas.  Todas y cada una de las canciones tienen una entidad propia que las acerca ineludiblemente a la perfección. Melódica y rítmicamente están tan bien definidas que no necesitan de añadido alguno como tampoco podrás prescindir de ninguno de los matices que las conforman.  Y cuando te parece que has descifrado su contenido, los Mawino te sorprenden con un despliegue instrumental  que pone en evidencia no solo la pericia de sus responsables sino esa capacidad, que se me antoja innata,  para dar vida a desarrollos argumentales que logran redimensionar los temas sin límites, ampliando sus  recursos estilísticos  como pocos lo han logrado en la historia del rock and roll.   Por eso, y por tantas otras cosas que dejo a tu imprescindible consideración, sus canciones resultan tan cautivadoras. En mi caso, al oírlas, me siento confortado, me llegan al corazón y a los pies con la misma pulsión e intensidad, y me  siento gratamente invitado a disfrutar de lo lindo de un universo sonoro original que me resulta particularmente conmovedor.  

Nota: Puedes escuchar el disco en el bandcamp donde podrás también comprar una copia del Cd en digipack. También está disponible en la web de Rock Indiana.     

Video del proyecto #Concilia13F del Club de Malasmadres, producido por We are paradise y dirigido por Laura Baena, Amelia Baena e Isalbel de la Sierra, con musica de Mawino.






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