lunes, 2 de enero de 2017

You are the Cosmos rinde homenaje al sonido pop tejido con guitarras de doce cuerdas a cargo de proyectos actuales

Para entender en todo su esplendor el recopilatorio “Twelve String High (A new jingle jangle adventure)”, editado este 2016 por la discográfica aragonesa You are the cosmos,  deberíamos tener en cuenta, a priori, un par de aspectos a nuestro juicio fundamentales.  En primer lugar resulta preciso retrotraernos a las raíces del pop folk de los sesenta con bandas clave como los Byrds o los Beatles que convirtieron el sonido de las guitarras de doce cuerdas en enseña creativa. A todas luces, se trata de un instrumento clave que identifica una forma peculiar de entender el pop y que se ha perpetuado en el tiempo mediante  innumerables combos, incluidas  las 23 propuestas que se recogen en este esencial doble disco que te presentamos.  Por otra, este compilado,  con brillante artwork, no habría sido posible sin el amor inconmensurable  que el responsable del sello, Pedro Vizcaíno, tiene por las canciones de pop bonitas, repletas de matices, de melodía cautivadora y ritmos envolventes. A estas  dos premisas, se suma la evidencia que las bandas aportan momentos deslumbrantes, cargados de emoción e hilvanados con esas guitarras docerolas tan sumamente especiales  y prestas a conseguir que las emociones se expandan  con una claridad y un poder único que conmueve los sentidos.  Todo ello forma la base con la que nos permitimos considerar este disco como ciertamente esencial y perfecto en todos y cada uno de sus aspectos. 

El recopilatorio incluye temas de los americanos Erik Voeks, The Young Sinclairs, The Parson Red Heads, Luther Russell, Deadbeat Poets, The Beginner’s Mynd, The Belltowers, y The Reverberarions;  los australianos The Jangle Band, Wade Jackson, The Outryders, y The Sensitive Drunks;  los ingleses The Junipers, Dropkick, Kontiki Suite, The Hanging Stars, The Dreaming Spiries, The Carousels,  y The Higher State;  los suecos Stephen’s Shore,  Arvidson & Butterflies; los canadienses Elvyn; y el español Coke Belda. El doble disco se envuelve en un precioso artwork a cargo de Alvaro Ortega con un dibujo de una guitarra modelo Rickenbacker en la portada, (homenaje a la portada del “Fifth Dimension” (1966) de los Byrds, más fotografías de clavijeros de varias marcas de docerolas.  La carpeta abierta incluye más dibujos, todos ellos también disponibles en un poster que hallarás en el interior así como un folleto explicativo a cargo de Ernesto González de los Grupo Salvaje y Privata Idaho.  

Las canciones  

La cara 1 empieza con la primera de las exquisiteces de este disco, “She loved her jangle pop” (2016), a cargo de Erik Voeks quien pone de manifiesto su talento para definir melodías perfectas medidas con ritmos cautivadores, más una voz que embelesa.   Le sigue  The Jangle Band con su conmovedor  “Love you too”, incluida en el disco que editaba Pretty Oliva también este 2016.  Otro ejemplo de destreza melódica con pulsaciones acompasadas mediante  las inevitables emociones que generarán en cualquier oyente sensible.  A continuación nos encontramos con Wade Jackson y su “Coming back” (2015), excelente tema de trenzados deliciosos,  de auténtico lujo, entre coros celestiales y un dominio vocal estelar.

Seguimos el camino acompañados por Stephen Shore y su “Please say” (2016), penetrante tempo con momentos que inspiran un misterio interestelar a cargo de una banda muy bien compenetrada que nos lleva hasta los veteranos The Young Sinclairs quienes aportan su conmovedor “Birthday Card” (2015) del que emerge un halo melancólico fascinante. Acaba esta primera cara con The Junipers  y su “And In my dreams” (2013) con esa maravilla de armonías que evolucionan por medio de magníficos toques ácidos definiendo una canción que pone los pelos como escarpias.

Las cara 2 se abre con los siempre sorprendentes The Parsons Red Heads y su inestimable  “It’s hard for me to say”, una canción tremenda, repleta de melancolía, con ese toque cariñoso que deambula con apariencia quebradiza pero que es el resultado de una consistencia emocional única. Llega el turno de Dropkick  con su  “Even when you’re gone”  (2016), tema juguetón que va creciendo en intensidad para invitarnos a festejar el momento con más guitarras luminosas y ritmos consistentes. Llegados a este punto, surgen Kontiki Suite y ese sensacional “Here for you now” que exclama a los cuatro vientos una facilidad acongojante para  rememorar  el sonido de los Byrds con un deje muy personal.   A continuación, el mundo de detiene un instante para recibir a The Hanging Stars  con esa fantástico “Ruby Red” (2016), ejemplo imperecedero de la mezcla del pop, el folk y la psicodelia con una combinación que resulta verdaderamente mágica.  Acaban la cara Elvyn y “Lotta Lies” (2010), magistral desarrollo de guitarras persistentes entre ritmos imperturbables y voces que surgen del susurro para explotar con un poder de convicción ejemplificado también en el genial estribillo.  

La tercera cara, ya en el segundo vinilo, empieza a rodar con Arvidson & Butterflies  y su “Tired of running” (2016). Explosión de pop que levanta el ánimo, con una fuerza indiscutible que logra hacernos levitar envueltos en una espiral entre detalles lisérgicos y momentos solistas poderosos.  Les sigue  el maestro, injustamente desconocido por los mass media,  Luther Russell con “The look in your eye” (2016), cuya voz y sus diestros momentos instrumentales  generan una dulzura creativa, no exenta de una intensidad cautivadora, digna de los más grandes artífices del mejor  pop de todos los tiempos.  A continuación The Dreaming Spires nos regalan esa maravilla que es  “If I didn’t know you”  (2015) con una entrada tan ácida como solemne que explota en un carrusel de sensaciones a flor de piel,  a través de una voz fabulosa y esos arreglos estratosféricos con los que dan vida a un tema que estucará la piel de cualquiera con un mínimo de sensibilidad.  Un efecto sublime que generan con similar amplitud The Carousels y su “Call along the coast” (2014), desbordante tema en el que se suceden elementos rítmicos y melódicos bien compenetrados que invitan tanto al baile como a la atenta escucha, dispuestos a dejarnos arrastrar por un torbellino de caricias sonoras.    

Con  The Outryders y “Thanks for nothing” (2016) se pone de manifiesto, una vez más, cómo una buena canción puede surgir de la sencillez por medio de  motivos hilvanados con un gusto complaciente, añadiendo la luminosidad y la amplitud sonora de las docerolas. Súmale esos preciosos momentos a dos voces y ese sensacional crescendo final.  Finaliza la cara con los Deadbeat Poets y su “I’ll be standing by”  (2016), una de las mejores canciones de su magnífica obra y, por supuesto, del año en curso con la que logran desprender una magia única, marca de la casa, con una calidad extraordinaria.    

Llegamos a la cuarta y última cara, que abren los Sensitive Drunks y “There she goes” (2012). Descarga de pop poderoso con un discurso armónico claro que permite definir un tema centelleante con raíces beat.  De este modo llega el turno de los Higher State, otros byrdmaniacos de pro, favoritos personales,  que con cada una de sus creaciones estelares, como “One is not and one is real” (2015), dan muestra fehacientes de su innegable ingenio.  Le siguen The Beginner’s Mynd  con su enigmático “Shadows”  (2013) aportando una visión muy personal en la que no faltan golpes de efectos psicodélicos para que el pop adquiera un poder  memorable de sensualidad mezclada con dosis bien calibradas de misterio.  

Nos acercamos al final de tan glorioso recopilatorio con “She reappears”  de los Belltowers  en la que las guitarras explotan con una agudeza persuasiva, entre voces y ritmos pensados para prender  el silencio a fogonazos de pasión incontrolable.  Pero antes de finalizar, nos agasajan con una perla preciosa de pop mayúsculo a cargo de Coke Belda, uno de nuestros mejores creadores de canciones,  que se titula “Hold me tight”. Un tema adictivo en el que emerge la capacidad de este gran músico para dar vida a canciones memorables que podrás encontrar en discos tan esenciales como  “Nummer Swei” para Rock Indiana.  Cierran el disco otros indiscutibles genios como  son The Reverberations y ese tremendo  “The Way I want you”, tema maravilloso en el que los detalles resultan tan seductores, simpáticos, y originales, que te anonadan sin remisión. 
   
Reflexión final:


En la mayoría de melómanos  que conozco,  cuyas filias musicales empezaron a definirse hace unas cuantas décadas, pongamos los ochenta, existe varios denominadores comunes de criterio que les/nos convierten en un aparte de la realidad de las radio fórmula y los mass media que fomentan un consumismo sin sentido de usar y tirar. Una de esas coincidencias la encontramos también incluso en el formato y no solo el vinilo sino también en que muchos de nosotros forjamos nuestros cimientos personales mediante recopilatorios de cassettes grabados de formas varias:  de la radio, de discos de otros amigos…  Los más  diestros y pacientes, decoraban esas ediciones logrando verdaderas maravillas del artwork “DIY” que pasarán a la historia no solo por su valor testimonial sino también por su enorme componente comunicativo.  Hay que tener en cuenta que eran compilados que podían pasar,  de mano en mano, en una época en la que no existía un acceso fácil a las novedades allende nuestras fronteras.  Pues bien, ese espíritu de recopilar lo mejor, y compartirlo con los amigos es el que define el magnífico trabajo, ahora ya profesional e impecable, realizado por Pedro Vizcaino con su sello You are the cosmos.  “Twelve String High (A new jingle jangle adventure)” es un doble disco con 23 grupos del pop en su máximo esplendor ideal para aquellos  que entienden las canciones como la expresión irrefutable del pop donde deben confluir, por encima de todo, unos arreglos instrumentales sencillos con una gran expresividad capaz de generar una emoción indescriptible a la vez que fácilmente palpable.   Y es precisamente en esa estructura donde las guitarras de doce cuerdas juegan un papel si no indispensable si fundamental,  enriqueciendo los temas con unos matices que ensalzan aún más si cabe las canciones ya de por si extraordinariamente bonitas como es el caso que nos ocupa.     

Nota: Puedes conseguir una copia en vinilo o en Cd en la web de You are the Cosmos. Las imágenes han sido extraídas del facebook del sello y corresponden al magnífico artwork diseñado por Alvaro Ortega.

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