lunes, 27 de marzo de 2017

Los Aftermaths trazan una fabulosa línea vital entre el “garage” 60’s y la escena actual de la mano de Folc Records

Portada
Supongo que más de un amante del rock and roll debe pensar que en su irrenunciable música del alma, ya está todo inventado: Que los riffs, los tempos, incluso las melodías se repiten hasta la saciedad en un gran espectáculo en el que, cada vez más, resulta inusual encontrar proyectos que logren  excitarnos del mismo modo que lo consiguen nuestros respectivos y legendarios grupos de cabecera.  Es una opinión que, como todas,  resulta respetable pero  quizá un tanto inconsistente si no se tienen en cuenta otros factores nada desdeñables.  No voy a descubrir nada si insisto que la evolución,  y por tanto los avances deseados, dependen de la combinación de los recursos aprehendidos, ya sea en medicina, el cine de autor o el “garage”, por citar tres disciplinas del mundo científico y cultural.  Así que, si se me permite un atisbo de teoría, creo que en el rock and  roll, las novedades emanan, no por arte de magia sino tras un trabajo abnegado, mediante los arreglos instrumentales, manifestándose en todo su esplendor gracias a la actitud irreductible de las intérpretes. Y es precisamente en esos aspectos determinantes en los que la banda  Aftermaths se nos antoja como una de las más grandes y más innovadoras formaciones del momento. Nos lo demuestran en su nuevo disco, un Ep de cinco canciones, con el título genérico de “The Way”, editado a finales de 2016 por la no menos indispensable,  Folc Records.      

Trayectoria

Hey Moncho & The Aftermaths. Foto: I. Terente
Los Aftermaths son Diego M. Fuenteseca  (Mandred) a la guitarra y voz;  Héctor Castañón (Doctor H.) al bajo y coros, y Daniel Bárcena (Little Thunder) a la batería, percusión, y coros. En los más recientes conciertos se ha incorporado a su formación el vocalista Hey Honcho, mítico frontman de los Ass Draggers.   

Se crean en Oviedo la primavera de 2014 aunque es en 2015 cuando empiezan a potenciar su proyecto con un set propio de potentes canciones, en el que incluyen  un par de versiones muy especiales, concretamente de los Dead Boys y los Buffalo Springfield tratados bajo su criterio muy personal.  "Manfred" ha formado parte de bandas como Atlantic TDI, Kie 13, Amon Ra, The Pilgrim Rose, The Hounds, The Blues Generator, y puntualmente de Doctor Explosion, Rody Herrera Blues Band, Alexandra in Grey, Pablo Moro,The Real McCoyson y Peralta. Su principal proyecto anterior fue Amon Ra, grupo asturiano ya disuelto de heavy psych donde tocaba el bajo, cantaba, aparte de componer, y en el que también militaba Daniel Bárcena quien también estuvo en The Punishers.  Por su parte Héctor Castañón coincidió con “Manfred”  en The Blues Generator, además de formar parte de  los Electric Children y los Burning Lust. La banda grabó sus primeras canciones con Álvaro Bárcena, quien también las produjo, en su estudio privado de  Oviedo en octubre de este año 2015. Álvaro, hermano de Daniel, fue el guitarrista de Amon Ra. Debutaron en 2016 con un single editado por los asturianos Bramante.  Puedes leer una reseña del disco aquí en nuestro blog.   

Su nueva entrega que ahora te presentamos fue producida, grabada y mezclada por Álvaro Bárcena en Oviedo en agosto de 2016, y fue masterizado por Kike Sanchís en Green Desert Mastering de Oviedo. Todas la canciones, música y letra son de Diego M. Fuenteseca, con arreglos originales para bajo y batería de Héctor Castañón y Daniel Bárcena.   Álvaro Bárcena toca la Steel guitar, acústica, y aporta coros.  El artwork es de Héctor Castañón (Ossobüko). Las fotos de la banda para el collage son de Inés Terente.  Se incluye una hoja interior con los datos y comentarios sobre los temas.   
   
Las canciones 

Foto: Inés Terente
En “The Way”, según nos explican ellos mismos en esos breves apuntes de la hoja interior,  ahondan en el parentesco artístico entre The Byrds, Arthur Lee, y la generación Beat.  El tema abre la cara A y arranca con una magnífica compenetración de punteos, acordes cortantes, ritmos trepidantes, y solos de eléctrica que ponen los pelos de punta. Juntos dan forma a este tremendo instrumental que podría formar parte del repertorio de las bandas mencionadas, sin menospreciar el aporte vitamínico tan original de estos inspirados Aftermaths.  En “Dull Boy” ahondan en las relaciones interpersonales. Otra magnífica combinación de  melodía y ritmo con riffs de bajo sensacionales, acompañamiento de guitarras envolventes, Steel guitar incluida, voz perfecta, y esa sucesión de secuencias tan americanas que se compenetran  mediante una amplio abanico de riffs y recursos aprehendidos como inventados por ellos mismos.   

Foto: Inés Terente
En la cara B nos agasajan con “Blackburn Inn”,  en las que tratan sobre una relación fatal de un hombre y una mujer  en algún motel secreto.  “Una aproximación personal autodestructiva  pero también llena de emoción y realidad”.  Espeluznantes fuzz ácidos de guitarra y voz aguerrida dialogan entre si respaldados por una magnífica sección rítmica. No falta un buen solo de guitarra y una emulsión de “hard garage”  con la que lograrán conquistar a un amplio sector de seguidores del rock and roll procedentes de varias escenas.  

“Too much too late” no es una canción triste, según nos cuentan.  Habla de cuando tienes  un amor profundo, de cuando eres muy joven.  La realidad es una “temazo” de costa oeste norteamericana adecuado a su ingente imaginario de guitarras sorprendentes, voz emotiva, y tempos marcados por bajo y batería con una seguridad impactante, digna de los mejores.  Termina el disco con la salvaje “Bossman”, mezcla fascinante de  acid rock con west-coast y un recuerdo a los Rolling Stones. Sírvase el atento oyente de esta amalgama de recursos tan bien hilvanados con los que dan forma a otra maravilla de tema original en el que todos y cada uno de los componentes de esta banda se lucen llegando a las cotas más altas de la actual escena del rock and roll.   

Reflexión final 

Foto: Inés Terente
Ahondando en el tema que abría esta reseña, creo firmemente que el rock and roll ha evolucionado desde sus raíces más allá de lo que creen sus detractores e incluso con excelentes resultados, aunque nos lo discutan algunos de sus acérrimos como ortodoxos seguidores anclados en el pasado.   Actualmente contamos con excelentes bandas formadas por grandes instrumentistas como los que integran este combo llamado Aftermaths.  Se trata de excelentes músicos que no solo atesoran experiencia, sino que además pueden presumir de una imaginación y una capacidad encomiable para compenetrarse y  dar vida a canciones cargadas de una fuerza y una creatividad fascinante.  Que solo veas en ellos otra banda a lo Byrds, o unos Love de los que también heredan su legado, me parece que es una falta de criterio preocupante consecuente de esa cansina falta de entusiasmo propia de ciertos críticos a los que todo les parece erróneamente repetitivo.   Tanto si eres un escéptico gruñón como si eres de los que aún se ilusiona con discos tan bien hechos como este “The Way”, te recomendamos  que, a modo de ejemplo y sin duda uno de los más ilustrativos, consigas el nuevo Ep de estos brillantes Aftermaths quienes trazan con temas originales una fabulosa línea vital entre el “garage” 60’s y la escena actual de la mano de Folc Records.   

Nota: Puedes escuchar los temas y adquitir uan copia del vinilo en el bandcamp de Folc Records

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