martes, 5 de diciembre de 2017

La Banda Magnética apuesta por volar bien alto disparando temas contundentes de punk rock

Portada del Cd
Resulta sintomático que la burgalesa Banda Magnética  reinterprete un tema  de su primera maqueta llamado precisamente  “Quiero Volar” y lo incluya en su segundo disco también  autoeditado este 2017. “Dispara” que así se titula este segundo trabajo recoge esa canción de tan explícito título más otros once destacadas creaciones con las que este poderoso trío  ha pasado de ser una formación de rock and roll  respetable a “volar” bien alto con una resolución   mucho más ambiciosa que en sus inicios. Un proyecto amplio,  versátil y repleto de matices de diversos estilos como pueden ser el powerpop, el “garage”, el punk o el post punk. Todo ello muy bien interconectado con el propósito conseguido de delimitar una jurisdicción propia de la que emergen grandes creaciones de melodías sugerentes y ritmos recios.     

Trayectoria 

La Banda Magnética. Foto: Aitor Gil
La Banda Magnética empieza a tomar la forma actual en 2015 con Jaime Recio al bajo y voz, Iñigo Alonso a la batería, y Juan Riscado a la guitarra.  Dos años antes Jaime, desde su estudio, contacta con Iñigo. Se les une Alberto y Jaime pasa al bajo.  En 2014 graban los primeros temas que sacan mediante un primer Cd de título homónimo con  diez temas de rock and roll grabados en  los Estudios Checkpoint de Salas de Bureba (Burgos) de donde proceden.  Alberto decide dejar el grupo y se les une Juan, con el que la formación adquiere detalles de post-punk y  powerpop que enriquecen su amplio abanico de estilos. En 2016 su actividad se torna más constante,  tocando en varios festivales como Dolmen Music de Villarcayo, Espeleo Rock de Santelices, Tortilla Rock de Oña, Burgos, Trespaderne y consiguiendo el primer premio del concurso Pop-Rock Las Merindades.  

Logo
“Dispara” ve la luz en la primavera de 2017. Se grabó, mezcló y masterizó entre los meses de diciembre de 2016 a enero de 2017 en los estudios Checkpoint por Jaime Recio. Colaboró Claudia Costa tocando el violín en “Ya no me ves”.  El diseño gráfico es de Ion Velasco, y la fotografía de Vicente Gómez más Jony Arnaiz, incluido un dibujo de un corazón a cargo de Juan Riscado. 

Las canciones 

El disco se abre con “Un bonito regalo”, canción repleta de buenas ideas con una descomunal entrada de guitarras rugientes que derivan en un tema furioso con melodía hiriente con la que “celebraremos nuestra amistad y la falsedad”. Un tic tac que no debes abrir todavía “porque no quiero estallar”. Le sucede “Te buscaré”, otra andanada de guitarra y bajo más batería con recursos de oscuro hard rock trenzados con un despliegue de riffs de rock y actitud punk. “Morir no me da miedo, mi amor. No soy un ser inmortal. Mi gran miedo es pensar en  que no te volveré a ver”. Incluyen un ágil solo de guitarra acompañado por una rítmica penetrante. A continuación nos ofrecen “Empiezas a arder”, un tema sugerente con recursos de emergente  pop poderoso para explicarnos unos momentos cargados de sexualidad con imágenes resueltas de forma genial con frases como “encima de mi cuerpo cabalgas muy bien, tu eres mi amazona, yo soy tu corcel…nunca queda un centímetro por explorar, somos perfectas máquinas de amar”.  
  
La Banda Magnética
Le sigue “Dispara a mi corazón”, con más riffs persistentes, “sin miedo a matar”. Fraseos envolventes para “reventar gasolineras” con vistas a realizar alguna visita al banco del pueblo. Melodía bien resuelta con un convincente estribillo, interpretada por una buena voz y una minuciosa sección rítmica, que se completa con buen solo de guitarra dura.   

Continuamos con “Micky Mouse”, una crítica a la falsa moral que “me hace vomitar” en una desastrosa relación personal. “Tu cola de ratón delata tu condición, tanta falsa bondad me hace estallar”. Un tema que destaca por su consistente bajo y esa mezcla original de los recursos de un rock duro con detalles “garajeros” y de post punk. Llegamos de este modo al meridiano del disco con “Ya no me ves” que arranca con tenebrosas guitarras que se completan con una concepción rítmica oscura y poderosa mediante la que nos dicen: “me quedan tantas cosas por aprender, la más importante saberte escuchar…pasas cerca de mí y no me ves, no soy un fantasma”. A mencionar la gran aportación del violín dotando al tema de una dosis lisérgica muy enriquecedora.      

Triunfando en directo
Con “Quiero volar” nos ofrecen otras situaciones sexuales explícitas  del tipo “mi desnudez te incita a amarnos otra vez…acaríciame, muérdeme, házmelo otra vez”.  De nuevo nos absorben con una sustanciosa exhibición de  rock and roll con riffs afilados que se completan con buenas voces y una secuencia rítmica que incita al baile. No falta un ácido solo de guitarra que pone de manifiesto la habilidad  de su responsable. Mediante “Tu calor”, inciden en que “me duele el corazón. Vomito en un rincón, sangre y rock and roll. Es tu calor en mi cama que no me deja despertar”. Los recursos musicales proceden de un  punk aguerrido a base de movimientos marcados, acordes que distorsionan la melodía, con solo incluido de eléctrica, que va a “lamerte y morderte” de principio a fin.   
El siguiente corte se pregunta “¿Soy feliz?”. Otro gran tema en el que el protagonista juega “a ser un valiente guerrero que jura salvarte, destrozaré a tus enemigos”.  Arranca con marcado ritmo de batería al que se añade un suculento riff de guitarra eléctrica que, con la aportación del bajo, explotan en un magnífico tema ardiente y, sin lugar a dudas, valeroso. Tras un fascinante cambio de tempo que ralentiza el ritmo, se crecen para recuperar la enérgica descarga inicial  en la que nos topamos con otro movimiento solista de su guitarrista en plena forma.    

La Banda Magnétics. Foto de su facebook
Vamos terminando  con “La próxima curva”, un tema de reflexión personal: “llevos años andando y no veo el final. Mi cuerpo sudoroso pide un stop. A ver si en la próxima curva me detienes tu”.  Sensacional distribución instrumental con acordes cortantes sobre los que tejen fraseos galopantes en los que los tres componentes de este poderoso trío se lucen con extraordinaria versatilidad. La penúltima canción se llama “Alguien me ha robado”, un tema curioso en el que inciden en su habilidad de intensificar sonoridades pop con arreglos fogosos que van a convencerte. El protagonista anda preocupado, o quizá no, porque alguien le ha robado a su chica en el bar y “nadie sabe quién puede ser. Me será difícil buscar a alguien que se deje querer”.  Termina el álbum con “No me apagues la luz”, la última de las excelencias de esta banda burgalesa capaz de generar impulsos guitarreros que heredan la fuerza del hard rock con detalles de punk setentero para dar forma salvaje a melodías penetrantes dispuestas a muy buen ritmo para iluminar su trayectoria al tiempo que disipan esos “fantasmas miedos en la oscuridad”.    

Reflexión final 

La Banda Magnética. Foto de su facebook
Parafraseando un verso de una de sus canciones llamada “La próxima curva”,  podemos afirmar que “canción a canción vamos sumando a su historial” un amplio abanico de temas bien definidos mediante un amplio abanico de referencias en los que, muy probablemente, se manifiestan las influencias de los tres y excelentes músicos que integran este poderoso trío. Con especial incidencia en reafirmar una cautivadora concepción melódica, arropada por andanadas de guitarra bien compenetrada con bajo y batería más voz principal, los disparos certeros de la Banda Magnética nos descubren a una formación que mantiene firme el vuelo con seguridad y buen criterio mediante este segundo álbum bien trabajado con resultados arrebatadores. Por ello, y siguiendo con otro de sus versos nada desdeñables, a “los grupos buenos da gusto reseñar, en los mediocres, ni nos fijamos al pasar”.     

Nota: Te invitamos a  visionar y oir un videoclip de "Un bonito regalo", tema con el que abren su Cd.


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