miércoles, 8 de enero de 2014

Tumba Swing recrea con lucidez ese “lamento eléctrico” que se desprende del fracaso vital

Portada 
Tumba Swing One Man Band pone de manifiesto, una y otra vez, su audaz valentía para enfrentarse, mediante una creativa propuesta artística en solitario, a los fantasmas y monstruos de esta absurda sociedad. Su más reciente trabajo es un Ep que contiene cuatro temas bajo el título genérico de “Lamento eléctrico”, editado por Discos Calamidad en 2013. Una propuesta sólida que recrea escenas cotidianas mediante una oscura base de blues primitivo y detalles de furioso rock and roll. La  obra de Tumba Swing está protagonizada por ingeniosas caricaturas de personajes normales y corrientes con los mismos anhelos mortales en los que nos apoyamos la mayoría de nosotros para confortar, en lo posible,  nuestro irremediable fracaso existencial.

Tumba Swing. Foto de su facebook. 
Tumba Swing es el nombre de la monobanda trash blues con la que el polifacético Don Rogelio J., conocido músico y dibujante valenciano, da rienda a sus dotes artísticas en solitario mediante una guitarra omnipresente, voz desgarrada, y percusión en los pies. Tumba Swing empezó siendo una revista de ilustración e historieta editada por Willy a muerte Ediciones. Su responsable, Don Rogelio también es factótum de otros proyectos, a cuál más interesante, en la prestigiosa escena valenciana de rock and roll y punk, como son los grupos llamados Tracahombres, Aullido Atómico, o anteriormente Desguace, entre otros. Diseña tatuajes, artwork para otros grupos como las Rodilleras, e incluso ha participado en proyectos de guitarras con los luthiers de Nz Custom. Con esta monobanda, editaba en 2011 un Ep con seis temas en los que la slide chatarra y el blues trash más rabioso se dan la mano para ofrecernos un producto original, vibrante y enigmático como pocos. Las canciones incluidas en ese disco son ‘Tanatory Party’, ‘El Insomnio’, ‘La Oreja para el Toro’, ‘La Parada de Jesús’, ‘Oh mama, bablabli!’ y ‘Aquí no!’. El disco fue reeditado con diferente portada.

Tumba Swing. Foto: NSE 
Dos de esos temas, “Tanatory Party” más “Aquí no”, aparecieron con arreglos diferentes, en su primer álbum titulado “Solo y Mal Acompañado”, editado por Discos Calamidad y distribuido por Disundead Records en 2012. Mediante quince canciones, catorce originales como “El blues de la buena muerte”, “La soledad del niño perdido”  o “Irse de aquí”, entre otras, más  una versión del "Tutti frutti" de Little Richard, Don Rogelio J. nos convertía en testigos de excepción de un microuniverso a veces trágico, otras radiante, en ocasiones desolador pero siempre misterioso y arrollador. A destacar que incluye un libreto con 15 páginas, una por canción, con el trabajo pictórico de la élite actual de dibujantes valencianos que ilustran los temas del álbum. Si quieres saber más detalles de este disco, lo reseñamos en este blog aquí.

Este nuevo Ep que te presentamos fue grabado un jueves de agosto de 2013 que llovía en los estudios El Sótano de Dani Carmona. Fue masterizado por otro amigo del autor Pablo Desguace “después de comerse una paella murciana”.  Contiene las letras de las canciones y destaca por su sensacional artwork, obra también de Don Rogelio J., a base de motivos florales siniestros, personajes llorando a mares, una galleta endemoniada y  esqueletos bailando al son de maracas y guitarras.

Detalle interior carpeta
Las canciones 

La cara A se abre con ese “Lamento eléctrico”, que para el caso es el sollozo de un hombre lobo que emigra del campo a la ciudad, acompañado por ese ritmo de country que muta a punk. Llega maltrecho  tras ser atropellado en la autovía y cuando se dispone a trabajar atacando a una puta,  ésta resulta tener la bala de plata que acaba con su vida. “Primera regla”, nos dice en el tema, “nada es lo que aparenta”.  Segunda regla: “Follar”, título de la siguiente canción y a su vez el deseo irrefrenable de un listado de seres diversos como suicidas, parados de larga duración, impotentes, presos, esclavos, los vecinos,  los que tienes a tu lado y tú. Un tema furioso que consigue hacernos a todos iguales en nuestros bajos instintos.

Tumba Swing. Foto: Iván Pelayos
Pero no acaban aquí las reglas, hay más, como por ejemplo: aparentar, tal y como se nos describe  en la canción “En fachada”.  “De puertas afuera, un triunfador; adentro, solos el engaño y yo, no me importa ser alguien atroz”. Canción tremenda de hiriente rock and roll con agresivos riffs de guitarra, incluido un solo nada desdeñable, más esa voz atronadora que nos describe una cruda realidad social… “nena, ríete, aparentamos”.   Cierra el disco un corto aunque intenso instrumental titulado “Carrera Mortal” con sonido de motores que presagian una  persecución surfer de guitarras salvajes, sirenas, y percusión alocada.

Las canciones que emergen del trabajo y la imaginación del prolífico Don Rogelio J. van más allá de esa recurrente descripción agridulce de la vida. Son descripciones descarnadas de los lamentos cotidianos que oímos por todas partes, incluidos los nuestros propios. Situaciones al límite convenientemente exageradas, o quizá no tanto, con protagonistas de serie B, mediante los que su creador nos habla de la emigración, de la pobreza escondida, del sexo como droga y de esa carrera mortal que corremos todos los días con el propósito de llegar a la noche o a final de mes. Seguro que en alguna de esas circunstancias te habrás visto envuelto o envuelta en algún momento de tu vida y es por ello que nos aventuramos a creer que la supuesta degeneración vital de las canciones de Tumba Swing  va a conquistarte si eres capaz de apreciar su fantástica visión burlesca de los que podrían ser tus propios defectos.

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp, adquirir una copia en Discos Calamidad o escucharle en directo en la gira que lleva a cabo a partir de este mes de enero de la que puedes obtener más información aquí.  

2 comentarios:

  1. Poderoso Rogelio, cual leonardo todo lo hace bien; adelante majo. Q buenas tus reseñas Alex

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